jueves, 26 de febrero de 2026

El soporte clínico en salud mental: la línea que separa la ayuda del daño en las plataformas de IA

En México, la atención a la salud mental pinta un panorama urgente. De acuerdo con el análisis “Gasto en salud para 2026. Aumentos en hospitales y medicamentos; recortes en salud mental” del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, A.C. (CIEP), la inversión presupuestaria del país para la atención psicoemocional sufrió un recorte del 2.5% con respecto al 2025, y con ello, la brecha de acceso a atención profesional se hace más grande y profunda.

En este contexto, las herramientas digitales y chatbots impulsados por Inteligencia Artificial (IA) se presentan como una promesa de soporte accesible e inmediato. Sin embargo, esto trae consigo un dilema fundamental: ¿cómo asegurar que estas tecnologías ofrezcan un soporte psicoemocional genuino y seguro, sin comprometer la calidad, la privacidad y, sobre todo, el rigor científico que la salud mental requiere?

Evidencia preocupante

La discusión deja de ser teórica ante la evidencia concreta: La investigación “Expressing stigma and inappropriate responses prevents LLMs from safely replacing mental health providers” realizada por Moore et al., de la Universidad de Stanford evaluó rigurosamente el desempeño de modelos de lenguaje grandes (LLMs) o plataformas de IA en escenarios que simulan interacciones terapéuticas y encontró que, en primer lugar, los modelos mostraron tendencias a estigmatizar a personas con condiciones específicas, como la esquizofrenia o la dependencia al alcohol.

Más preocupante aún fue el desempeño en situaciones críticas, pues, al enfrentarse a estímulos que mostraron una ideación suicida, algunos modelos proporcionaron respuestas inapropiadas –en un caso, listando puentes altos cuando un usuario en riesgo preguntaba por ellos– en aproximadamente el 20% de las ocasiones. Para estímulos relacionados con delirios, la tasa de respuestas clínicamente inadecuadas superó el 50% (Moore et al., 2025).

Estos no son errores menores, se trata de fallas que, en la vida real, tienen consecuencias graves. Los investigadores también señalan que la naturaleza complaciente de estos chatbots, diseñados para agradar al usuario, choca con la necesidad terapéutica de una confrontación sana y una asimilación de la realidad (Moore et al., 2025).

Estos resultados no significan que la IA deba ser excluida del campo de la salud mental. Por el contrario, dejan en evidencia que un modelo genérico de IA no es suficiente para lograr un balance psicoemocional. Así, la frontera entre una herramienta útil y un riesgo potencial se traza con un elemento no negociable: el soporte clínico integrado en el núcleo mismo de la plataforma.

Pilares no negociables de una plataforma de IA especializada en salud mental y emocional

¿Qué implica concretamente que una plataforma de IA cuente con soporte clínico psicológico? No se trata de un mero aval, sino de una arquitectura metodológica profunda.

  1. Primero, exige que los algoritmos y flujos de conversación estén construidos desde cero sobre modelos terapéuticos con evidencia científica sólida –como la terapia cognitivo-conductual o el mindfulness– y guías clínicas protocolizadas.
  2. Segundo, requiere una supervisión humana experta activa, en donde psicólogos y psiquiatras participan en el entrenamiento continuo de los modelos para mitigar sesgos, así como, en la revisión de protocolos para garantizar que las respuestas se alineen con estándares de cuidado ético y seguro. De esta forma, la IA opera como una extensión del criterio profesional, no como un reemplazo.
  3. Tercero, la validación debe basarse en métricas de resultado clínico, no de popularidad. La efectividad de una plataforma debe medirse mediante estudios que demuestren una reducción cuantificable y comprobable en síntomas de ansiedad, estrés o depresión en sus usuarios, no solo en horas de interacción o satisfacción superficial.
  4. Cuarto, la fortaleza de una plataforma de IA especializada en la atención psicoemocional está en la escalabilidad del soporte psicoeducativo, la detección y prevención de patrones de riesgo, así como la derivación oportuna a un profesional humano.

A diferencia de los chatbots conversacionales generales, Mindsurf materializa estos cuatro pilares al operar bajo la aplicación rigurosa de modelos terapéuticos validados como la terapia cognitivo-conductual y el mindfulness. Su base clínica se traduce en una diferencia tangible: mientras que un LLM genérico busca complacer al usuario, Mindsurf está entrenado para detectar señales de alerta, aplicar protocolos de intervención temprana y cuando el caso lo amerita, derivar de manera oportuna a un profesional, operando así, como una extensión del criterio clínico y no como un reemplazo.

La tecnología no debe aspirar a reemplazar la conexión humana única, sino a servir como el puente más eficiente y seguro hacia ella. El verdadero avance reside en construir ecosistemas donde la inteligencia artificial, rigurosamente guiada por principios clínicos y éticos, potencie el alcance, la precisión y la prevención del cuidado profesional, haciendo que un apoyo de calidad sea, por fin, una posibilidad tangible para todos. Para saber más visita: https://mindsurf.ai/

Empresas que invierten en felicidad reducen hasta 9.2% sus renuncias y su rotación baja 7.1%

En un entorno en el que el talento se ha convertido en el factor más volátil dentro de las organizaciones, la felicidad laboral ha dejado de ser un buen deseo para convertirse en una variable de competitividad. En este escenario, la aplicación sobre la NOM-035 en México está evolucionando: ya no es solo un requisito normativo, sino el indicador estratégico para blindar al capital humano.


Bajo la premisa de que lo que se mide se puede mejorar, Buk México realizó el panel “Más allá de la NOM-035: El futuro de la felicidad organizacional”, donde expertos analizaron cómo las empresas líderes están superando el cumplimiento legal para construir ventajas competitivas reales e impactar significativamente en la felicidad laboral de sus equipos de trabajo.


De acuerdo con el Reporte de Felicidad Organizacional de Buk, las empresas que invierten activamente en bienestar registran 9.2% menos renuncias y una reducción de 7.1% en su rotación. Además, el 80% de los colaboradores felices cumple sus metas a tiempo y el 84% recomendaría su empresa, fortaleciendo así su marca empleadora y su desempeño operativo.


Sin embargo, los expertos coincidieron en un obstáculo común: el “síndrome del checklist”. Esto ocurre cuando las organizaciones implementan la norma solo para evitar sanciones, ignorando su potencial como herramienta de diagnóstico interno para anticipar el ausentismo y la fuga de talento.


“La NOM-035 no debe verse como un manual solamente normativo, sino como un termómetro de la salud organizacional. El verdadero salto estratégico ocurre cuando conectamos ese diagnóstico con una metodología de mejora continua, y entendemos que el bienestar y la felicidad de las personas es uno de los motores más potentes de cualquier negocio”, señaló Sophia Pereznájera, líder de Building Happiness de Buk“Cuando el bienestar o la felicidad de los colaboradores cae, la productividad se desploma en el corto plazo” apuntó.


En este sentido, el verdadero impacto ocurre cuando el diagnóstico se traduce en acciones concretas, como rediseño de procesos, mayor autonomía, claridad de funciones y reconocimiento frecuente.




Building Happiness: una propuesta para pasar del cumplimiento al diagnóstico de felicidad


Para trascender el cumplimiento, Buk impulsa Building Happiness, metodología y certificación que permite a las organizaciones medir el bienestar y felicidad de sus colaboradores en cuatro pilares críticos: Bienestar, Compromiso, Valoración y Sostenibilidad. Mientras que la NOM-035 identifica los factores de riesgo psicosocial, Building Happiness los ayuda a evolucionar hacia una cultura de felicidad laboral.


Building Happiness ofrece una radiografía completa de la felicidad laboral y una comparativa con el mercado. El objetivo es dotar a las organizaciones de medición y acompañamiento para la creación de entornos de alto desempeño, donde el cumplimiento normativo es solo el punto de partida para una cultura con propósito.



“Nuestra meta es que las empresas dejen de ver el bienestar como un expediente que llenar y lo vean como la cultura que deben construir. La NOM-035 nos da el diagnóstico, pero certificaciones como Building Happiness nos dan la ruta para transformar el bienestar y felicidad organizacional, transformando el compromiso del talento en el motor de rentabilidad y competitividad de la empresa." concluyó Pereznájera. 

miércoles, 18 de febrero de 2026

Lafayette apuesta por energía solar para transformar la industria textil

En una industria históricamente señalada por su alto consumo de agua y energía, Textiles Lafayette está apostando por un modelo industrial que combina rentabilidad y sostenibilidad. La compañía, que en México tiene más de 30 años en el mercado, instaló uno de los techos solares más grandes del sector en Colombia, lo que la ha convertido en un referente de prácticas de sostenibilidad de su industria en Latinoamérica. El proyecto integra 3,528 paneles fotovoltaicos en su planta de producción en Bogotá, Colombia para avanzar en su estrategia de energías limpias y eficiencia operativa.

 

El sistema –que inició con una primera fase de 1,020 paneles– hoy permite generar entre el 5% y 7% de la energía total que consume la planta a través de autogeneración solar. La decisión responde, además de a un compromiso ambiental, a una visión de negocio de largo plazo: reducir exposición a costos energéticos, mitigar riesgos regulatorios y fortalecer su competitividad en mercados que exigen estándares ESG cada vez más estrictos.

 

“La sostenibilidad dejó de ser una narrativa reputacional para convertirse en una decisión estratégica de negocio. Nuestra inversión en energía solar, gestión eficiente del agua y desarrollo de materiales reciclados, responde a una visión clara: operar con menor impacto ambiental y mayor competitividad en mercados que exigen estándares cada vez más rigurosos”, afirmó Héctor Perez, Director Comercial y de Negocios de Lafayette.

 

Como parte de esta transformación, la compañía ha logrado disminuir su huella de carbono en cerca del 3%, cifra que forma parte de una meta progresiva de reducción integral de emisiones. En paralelo, ha fortalecido su gestión hídrica: actualmente recircula el 77.65% del agua utilizada en sus procesos productivos, trata 100% del recurso empleado y ha reducido en 83% sus vertimientos industriales.



 

Estos avances adquieren relevancia en un contexto donde el sector textil enfrenta crecientes exigencias regulatorias y de mercado en materia ambiental. Para Lafayette, la eficiencia energética e hídrica no sólo representa un compromiso ambiental, sino un factor determinante en la continuidad operativa, el control de costos y la competitividad internacional.

 

La estrategia también se refleja en su portafolio. La compañía desarrolla textiles con hilos reciclados a partir de botellas PET recuperadas, integrando principios de economía circular sin comprometer el desempeño técnico. Sus procesos cuentan con certificaciones como OEKO-TEX y Global Recycled Standard (GRS), que garantizan trazabilidad y estándares internacionales en sostenibilidad.

  

En un entorno donde los criterios ambientales, sociales y de gobernanza se han convertido en variables decisivas para inversionistas y grandes corporativos, la transformación industrial de empresas como Lafayette refleja una tendencia clara: la sostenibilidad dejó de ser narrativa para convertirse en infraestructura y elemento clave de negocio.

La construcción mexicana en 2026: el reto no es crecer, es coordinarse

 En 2026, la industria de la construcción en México ya no enfrenta un dilema de expansión, sino uno de articulación. Más que crecer, el reto es coordinar. En este contexto, comienzan a consolidarse modelos tecnológicos que no solo financian la obra, sino que buscan integrar información, pagos y suministro bajo una misma lógica operativa. Iniciativas como MANGO, empresa tecnológica especializada en la cadena de suministro de la construcción, forman parte de este cambio estructural al proponer una nueva forma de sincronizar capital, materiales y actores dentro del ecosistema.

El sector mantiene un peso estratégico en la economía nacional: representa alrededor del 7 % del PIB y genera más de 6 millones de empleos directos e indirectos. Sin embargo, su verdadero desafío no está en levantar más obras, sino en lograr que todos los eslabones funcionen de manera sincronizada.

El crecimiento reciente, impulsado por el nearshoring, la inversión en infraestructura logística y el dinamismo de la vivienda media, ha evidenciado una fragilidad estructural: una cadena de suministro fragmentada, con flujos financieros asimétricos y procesos todavía poco integrados. Grandes desarrolladores, constructoras consolidadas, proveedores, distribuidores y ferreterías conviven en un mismo ecosistema, pero con reglas operativas, plazos y estructuras financieras distintas, lo que complica la planeación integral.

Más del 95 % de las empresas del sector son micro, pequeñas o medianas. Para las compañías de mayor escala, esto es determinante: la eficiencia de sus proyectos depende de la capacidad operativa y financiera de estos eslabones intermedios. Cuando enfrentan dificultades para coordinar pagos o compras de materiales, el impacto se traslada a toda la cadena en forma de retrasos, sobrecostos y presión sobre márgenes.

Uno de los principales obstáculos es la falta de liquidez en momentos críticos del proyecto. Aunque el sector mueve grandes volúmenes de capital, este no fluye de manera uniforme. Los pagos se diferencian y, con frecuencia, los proveedores más pequeños terminan financiando de facto a la cadena. Este fenómeno no solo afecta la rentabilidad, sino también la productividad: los retrasos asociados a problemas financieros y logísticos pueden incrementar los costos de una obra entre 10 % y 20 %, una diferencia que puede definir su viabilidad.

Si bien la digitalización ha avanzado en planeación y control de obra, la coordinación financiera y comercial sigue siendo uno de los grandes pendientes. Integrar a múltiples proveedores bajo una misma lógica operativa continúa siendo un reto.

Es aquí donde emergen plataformas que integran financiamiento, compras y gestión de pagos en un mismo entorno digital, generando trazabilidad y visibilidad para todos los participantes. Más que otorgar crédito, el objetivo es construir una infraestructura de datos que permita anticipar necesidades, reducir incertidumbre y sincronizar decisiones financieras con el ritmo real de la obra.

Modelos como el de MANGO responden a esta necesidad al conectar contratistas, desarrolladores y proveedores dentro de un sistema que habilita liquidez y genera información estratégica sobre la dinámica de la cadena. Esta integración reduce fricciones, mejora la previsibilidad y transforma relaciones tradicionalmente transaccionales en esquemas más coordinados.

El cambio de paradigma es claro: la construcción ya no puede pensarse como una suma de proyectos aislados, sino como un sistema interconectado. Cuando un proveedor no cobra a tiempo, el impacto se replica; cuando un contratista pierde liquidez, la obra se frena; cuando falta información, los costos se disparan.

La oportunidad para el sector no está únicamente en crecer, sino en alinearse. La competitividad dependerá de su capacidad para coordinar personas, materiales y capital en un mismo ritmo. Porque en la construcción del futuro, levantar muros seguirá siendo importante, pero construir cadenas bien conectadas, con información, liquidez y coordinación financiera integradas, será lo que marque la verdadera diferencia.

IA aliada en la atención del rezago estudiantil

 El maestro Gerardo Gutiérrez Jiménez, profesor investigador de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) presentó los avances de su investigación en estudio que plantea preguntas clave sobre los retos actuales de las instituciones de educación superior y el papel de la innovación tecnológica en los procesos académicos.

 

Bajo el título ¿Cómo puede la inteligencia artificial ayudarnos a resolver el problema del rezago estudiantil en la División de Ciencias Sociales y Humanidades (DCSH)?, el profesor investigador del departamento de Economía, expuso que el objetivo del proyecto es optimizar la programación trimestral a partir de un modelo hipotético de aprendizaje automático, el cual requiere ajustes continuos y la participación multi, inter y transdisciplinaria de distintos actores universitarios.

 

De acuerdo con el maestro Gutiérrez Jiménez, pese a los riesgos y mitos asociados a la IA, esta tecnología ofrece posibilidades para agilizar procesos y personalizar servicios escolares, siempre que se establezcan criterios claros para los parámetros iniciales que permitan su operación y seguimiento. Subrayó que el uso de estas herramientas no sustituye la toma de decisiones humanas, sino proporciona insumos para la revisión de escenarios académicos.

 

El especialista señaló que uno de los principales retos al iniciar su proyecto ha sido la falta de discusión sobre el uso concreto de la IA, en el ámbito universitario, ya que el debate se concentra en los alcances técnicos y conceptuales, mientras que su aplicación práctica en problemas institucionales recibe menor atención. Durante su presentación, detalló que la propuesta se integra a partir de redes neuronales, entendidas como modelos de aprendizaje automático que toman decisiones de manera similar al cerebro humano, a través de cuatro elementos de análisis: alumnado, profesorado, infraestructura institucional y planes de estudio.

 


El rezago estudiantil en la educación superior se asocia con factores como problemas económicos, la necesidad de trabajar y la falta de conocimientos previos de orientación universitaria. Ante este panorama, Gutiérrez Jiménez destacó la relevancia de analizar las trayectorias académicas individuales y características del alumnado antes de su ingreso a la Universidad, con el propósito de identificar en una etapa temprana los desafíos a los que se enfrentan y las posibles medidas de intervención.

 

“Este fenómeno no puede resolverse con una programación lineal ni basándose de un solo resultado algorítmico; es ahí donde la IA permite trabajar con multiprocesos que integran distintos factores para su interpretación”, puntualizó.

 

Respecto a las y los estudiantes que presentan atrasos en alguna Unidad de Enseñanza-Aprendizaje (UEA) y que pueden tardar hasta más de un año en regularizarse, el investigador consideró necesario revisar los esquemas de la oferta académica vigente.

 

“Si hacemos una red neuronal que permita ver las demandas reales, puedo empezar a enfocarme en esos alumnos de tal manera y ofrecer UEAs, que no respondan al trimestre lectivo, pero que sí me ayudan a resolver el retraso académico”, señaló.

 

Enfatizó que la implementación del proyecto requerirá no sólo infraestructura tecnológica, también un equipo humano capacitado que acompañe a coordinadoras, coordinadores y personal de apoyo en el uso de estas herramientas.

 

Eficiencia energética en edificios comerciales puede mejorar con la modernización de sistemas

 Ante la presión por el alza en los costos energéticos, las normativas de descarbonización y las nuevas exigencias de bienestar, los propietarios de edificios comerciales suelen asumir que sus sistemas —en especial los de climatización (HVAC)— han quedado obsoletos y deben sustituirse por completo. Sin embargo, esta visión es incompleta, costosa y, a menudo, innecesaria. La verdadera obsolescencia no está en los equipos, sino en la ausencia de una estrategia de modernización orientada a la eficiencia energética en edificios, la optimización de operaciones y la alineación con los objetivos de sustentabilidad y desempeño.


Y es que los edificios concentran alrededor del 30% del consumo energético mundial y, de acuerdo con estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), más del 60% de los edificios actuales en operación necesitarán algún nivel de modernización antes de 2040 para cumplir con los estándares de desempeño climático y energético.


Lejos de empezar desde cero, estas edificaciones pueden evolucionar mediante esquemas de actualización progresiva que prioricen el desempeño del sistema y el mantenimiento continuo a lo largo de todo su ciclo de vida, impulsando la eficiencia energética y una operación más inteligente de los costos operativos en edificios. Al respecto, Enrique Tello, director general de Trane México, señala que, “con una estrategia de modernización bien definida, los edificios comerciales pueden capitalizar sus sistemas existentes y transitar hacia modelos más eficientes, inteligentes y sustentables, alineados tanto con las metas del negocio como con las nuevas expectativas regulatorias y ambientales”.


El mito del reemplazo total vs. la modernización de sistemas


Reemplazar toda la infraestructura para lograr una mayor eficiencia energética y operativa en edificios comerciales no siempre es la respuesta más inteligente. Por el contrario, “modernizar lo existente permite transformar instalaciones tradicionales en edificios inteligentes, capaces de optimizar su desempeño sin interrumpir la operación ni comprometer la rentabilidad”, indica el especialista de Trane México.


Hoy, un edificio comercial ya no puede entenderse como un conjunto de activos independientes que funcionan de manera aislada. Es, en esencia, un sistema vivo que consume energía, genera datos, aloja personas, sostiene operaciones críticas y debe responder con agilidad a cambios regulatorios, tecnológicos y operativos. Por esto, la idea de que un edificio "viejo" requiere una demolición técnica para ser eficiente es un error.


Tello sugiere que la modernización integral, especialmente en el corazón del edificio —su sistema HVAC—, ofrece un camino más ágil y rentable que la construcción nueva. Aclara que modernizar un edificio no significa extender artificialmente la vida útil de sistemas agotados ni aplicar soluciones aisladas. “Se trata de replantear el desempeño integral del inmueble desde una perspectiva tecnológica y operativa; donde el edificio deja de ser un conjunto de sistemas independientes y se convierte en una plataforma activa que gestiona energía, confort, mantenimiento, riesgos y continuidad operativa”.



Para administradores de edificios, facility managers y tomadores de decisión, esto representa un cambio de paradigma, al pasar de una lógica reactiva, centrada en fallas y reparaciones de equipos, a una operación basada en datos, desempeño y retorno de inversión, habilitado por la automatización de edificios inteligentes.


HVAC, donde convergen eficiencia energética, confort y continuidad operativa en edificios


Dentro de una estrategia de modernización integral, el sistema HVAC ocupa un papel clave. No solo porque concentra una proporción significativa del consumo energético del edificio —de acuerdo con el Departamento de Energía de Estados Unidos, puede representar cerca del 40% del consumo total en inmuebles comerciales—, sino porque su desempeño impacta de manera directa en variables críticas como el confort térmico, la calidad del aire interior, la estabilidad de las operaciones, el cumplimiento normativo y la eficiencia energética en los edificios.        

La modernización de estos sistemas permite cerrar brechas de desempeño acumuladas a lo largo del tiempo mediante actualizaciones tecnológicas graduales y cuidadosamente planificadas. De este modo, es posible optimizar su funcionamiento y alinearlo con las necesidades reales del edificio y de quienes lo utilizan, sin recurrir a reemplazos totales ni generar interrupciones prolongadas en la operación. El resultado es un uso más eficiente e inteligente de la energía, mayor control y previsibilidad sobre las condiciones ambientales interiores, y una operación más confiable en el largo plazo.


Además, Tello recalca que “un sistema HVAC modernizado deja de operar como un sistema aislado para integrarse a una visión más amplia de la operación del inmueble, contribuyendo a objetivos transversales como la sustentabilidad, la resiliencia operativa y la valorización del activo”. De esta manera, la modernización mejora el desempeño presente del edificio, pero también sienta las bases para su adaptación futura, garantizando continuidad operativa y una experiencia consistente para quienes lo utilizan.


Los ejes que marcan la modernización de edificios


En el proceso de modernización de edificios comerciales, la atención se centra en la forma en que estos se operan, monitorean y optimizan. Diversos enfoques técnicos han comenzado a perfilarse para extender la vida útil de las infraestructuras existentes, mejorar su desempeño y responder a exigencias crecientes en eficiencia, normatividad y bienestar de los ocupantes. Entre las estrategias que hoy marcan la agenda, el directivo de Trane México, destaca:


• Rehabilitación energéticamente eficiente. A través de la modernización de sistemas clave —como climatización, iluminación y envolvente— y del uso de tecnologías avanzadas de control y monitoreo, es posible lograr una mejor eficiencia energética en edificios y reducir de manera continua los costos operativos.


• Automatización de edificios inteligentes. Controles avanzados y sistemas de operación apoyados en analítica de datos e inteligencia artificial permiten optimizar el funcionamiento diario, anticipar incidencias y mejorar la coordinación entre distintos subsistemas del edificio.


• Mantenimiento predictivo. Aprovecha tecnologías de conectividad, análisis de datos y herramientas de diagnóstico para monitorear de forma continua la “salud” de los equipos, e identificar signos de degradación o anomalías en sistemas HVAC antes de que deriven en fallos o interrupciones costosas, permitiendo así el ahorro energético y la reducción de costos en los edificios.


• Descarbonización de edificios. Este enfoque va más allá de la eficiencia energética tradicional e involucra una combinación de medidas técnicas, operativas y estratégicas para disminuir el impacto ambiental de la infraestructura construida, tales como optimización del consumo de energía, electrificación de sistemas y el manejo inteligente de refrigerantes.


Los edificios comerciales no envejecen por el tiempo, sino por la falta de actualización en su operación. La modernización integral de las instalaciones —con los sistemas HVAC como eje— permite responder a nuevas exigencias de confort, eficiencia energética, desempeño operativo y cumplimiento normativo sin recurrir a reemplazos totales. Así, las infraestructuras existentes se convierten en una base sólida para enfrentar los retos actuales y futuros con mayor control, previsibilidad y eficiencia.

lunes, 16 de febrero de 2026

Ferreterías de Querétaro destacan por su especialización

Javier García, director de portafolio de la marca RX México, detalló que el sector ferretero en Querétaro muestra gran fortaleza por ser una entidad en crecimiento urbano y su vocación industrial que conlleva a que buena parte de los negocios ferreteros se especialicen para atender los requerimientos de grandes corporativos y los parques industriales de la entidad.

Señaló que en el bajío se tiene muchos proyectos industriales y metal mecánica que comienzan a ampliar la cadena de negocios en Querétaro y Guanajuato que se están especializando. En el caso de la llegada de los trenes al bajío se tiene una buena expectativa de ampliar las ventas; pero depende de cómo vayan estas obras públicas y su apertura a licitaciones.

“Que el sector ferretero se especialice es bueno y no se concentre solo en el comprador ocasional, sino que está perdiendo el miedo de vender a grandes marcas y digitalizar sus procesos de trabajo.

Abundó que existen más de 104 mil ferreterías en todo el país y este mercado está ligado a la economía nacional y en época de la pandemia las ventas de las pequeñas tlapalerías crecieron a doble dígito pues la gente hacía reparaciones en casa. Por ello, se creció un 6 por ciento en 2025 y se tiene la expectativa de mantener dicho porcentaje para el 2026.

Indicó que la industria ferretera depende mucho de la procedería estadounidense y asiática, aunado a que se puede beneficiar cómo afectar por la realidad económica en obras públicas o privadas del país. Aunado a que falta una mayor digitalización de estas empresas.

Informó que el mercado nacional es el 8 por ciento del PIB con más de 100,000 unidades y un 41 por ciento de ubícame en el centro del país, con un crecimiento del 6 por ciento anual. Sus principales ventas al alza son herramientas, electricidad, iluminación, seguridad industrial y hágalo usted mismo.

Las oportunidades del sector son sustitución de importaciones, aumento de producción local u economía de escala, un 40 por ciento de transacciones ya requieren digitalización, y las pymes generan un 78 por ciento de ingresos y muestran una alta adaptación digital.

Durante la presentación de la 2ª Expo Nacional Ferretera en Ciudad de México para el 24 al 26 de Febrero, añadió que el mercado europeo está contraído y el estadounidense sin crecimiento mientras que en Latinoamérica se tiene una alta fragmentación, lo cual, hace que se debe modernizar a este rubro en no solo lo digital, sino en importaciones de nuevos insumos y apostar a la maquila local.

La sustitución de insumos importados es variable y lo que sigue llegando al país son productos a ser terminados su confección en el país. Lo que provoca que se traigan líneas de producción asiáticas como son herramientas manuales. En la actualidad se estima que un 80 por ciento de los productos en una ferretería son nacionales.

También se debe analizar el especializarse en una vertiente de ventas, pues el contexto estatal es diverso, se tiene que revisar bien que necesita el municipio donde la ferretería se ubica. No es lo mismo en Querétaro con sus industrias y el futuro Tren a una zona residencial en Ciudad de México.

Igualmente, se tiene que establecer sinergias con las fábricas de insumos y diversificar su cadena de proveedores y gestionar adecuadamente su cadena su cartera vencida y eliminar prácticas que afecten al establecimiento.

 

 

jueves, 12 de febrero de 2026

México cancela concesiones mineras por 889 mil hectáreas

La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó que la recuperación de mil 126 concesiones mineras —realizada en lo que va de su gobierno— y que abarcan 889 mil 512 hectáreas (ha) permite garantizar que en Áreas Naturales Protegidas (ANP) no haya explotación minera en favor del medio ambiente, ya que 713 de esas concesiones se encuentran en 249 mil 108 ha de ANP.

*“Aparte de las mil 126 en 889 mil hectáreas, 713 estaban en 249 mil hectáreas de Áreas Naturales Protegidas, esto es importantísimo, porque se recuperan las concesiones y se garantiza que en Áreas Naturales Protegidas no va a haber explotación minera. Aparte de que ya estaba determinado por ley, pues ya no hay concesiones, entonces se recuperan esos predios o esos terrenos”*, señaló en la conferencia matutina: “Las mañaneras del pueblo”.

La Jefa del Ejecutivo Federal puntualizó que en la minería hay recursos estratégicos como el litio, mineral que solamente puede ser explotado por el Estado, como lo establece la Constitución.

*“Las reservas de minerales son de México y en todo caso su explotación le corresponde a México. Eso no está a ninguna negociación y eso está en nuestra Constitución y eso está muy claro para todos, no estamos cediendo nada a nadie, eso es muy importante que se considere”*, resaltó.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, señaló que uno de los objetivos prioritarios del Gobierno de México es recuperar aquellas concesiones que no tenían exploración, que no han pagado los derechos o que tienen fines únicamente especulativos.

El jefe de la Unidad de Coordinación de Actividades Extractivas, Fernando José Aboitiz Saro, explicó que las devoluciones de las 889 mil 512 ha se dieron por falta de pago de derechos sobre minería o por la omisión de informes estadísticos y de obras, es decir, los trabajos que deberían de realizarse en las zonas. Los estados con mayor recuperación fueron:

* Sonora: 141 mil 408.5841 ha

* Durango: 129 mil 741.9850 ha

* Coahuila: 120 mil 475.0937 ha

* Jalisco: 72 mil 985.4438 ha

* Zacatecas: 69 mil 602.3748 ha

* Chihuahua: 34 mil 074.5119 ha

* Otras entidades: 321 mil 223.5837 ha

Aboitiz Saro señaló que como parte del Plan de Recuperación de Concesiones Mineras, se impulsa de manera coordinada con el sector la devolución voluntaria de otras concesiones, a través del diálogo.