Se dio a
conocer que habitantes, ejidatarios y pescadores de los municipios de Cárdenas
y Humanguillo, Tabasco, presentaron un juicio (demanda) de amparo colectivo
contra el grave problema de contaminación que desde hace décadas enfrentan los
municipios en cuestión, y por la escasa atención a los reclamos de los
pobladores que ven afectadas sus tierras, aguas, economía y salud por la
actividad petrolera.
Este demanda
fue presentado contra la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat),
la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión
Nacional del Agua (Conagua), y Petróleos Mexicanos (Pemex) y sus organismos
subsidiarios con base al fundamente de omisión de las mencionadas autoridades
de cumplir con su obligación de "respetar, proteger y garantizar los
derechos humanos a la vida digna, la salud y el medio ambiente sano”, señalado
en el artículo primero constitucional.
De acuerdo a los
señalamientos que se consigan es que la contaminación por aceiteros derramados
provoca agua salada y muerte de pastizales y ganado y que Pemex desde hace unos
20 años ha provocado que la producción de coco y sandía ha bajado en un 30%, y
los pastos están totalmente degradado y sin posibilidad de producción.
Además que
los impactos del petróleo se han acumulado y han agravado el estado de los
ecosistemas adyacentes o en las inmediaciones de la infraestructura de Pemex y
sus organismos subsidiarios en los estados de Veracruz y Tabasco. Los
municipios de Huimanguillo y Cárdenas, donde habitan los demandantes, alojaban
grandes macizos de bosque tropical, así como fértiles pastos y agroecosistemas,
que desde la llegada de Pemex fueron drásticamente reducidos y luego
contaminados.
Al respecto,
José Manuel Arias Rodríguez, de Asociación Ecológica Santo Tomás, dijo que
"tenemos muchos años atendiendo estos problemas, hemos visto el deterioro
ambiental y social de las comunidades con infraestructura petrolera. No debe
pasar más tiempo sin que Pemex asuma las consecuencias de su actuar en Tabasco
y resarza el daño que ha causado. Estamos seguros que pronto las cosas
cambiaran a favor de las comunidades de donde se extrae la riqueza de este
país".
Por todo lo
anterior, los habitantes de las comunidades impulsan este amparo, a fin de que
se mejore la calidad de vida de los habitantes de la región conformada por los
dos municipios; se recomponga el ambiente en su integridad, esto es, la
restauración ecológica y/o bioremediación de los ecosistemas de los municipios
donde habitan los demandantes en todos sus componentes (agua, aire y suelos); y
se prevengan daños con suficiente y razonable grado de predicción.
En comunicado
de prensa se informó que esta demanda fundamenta cómo tradicionalmente los
ejidatarios, campesinos y agricultores de Cárdenas y Huimanguillo habían vivido
del trabajo sobre sus tierras, cultivos, ganadería y pesca; sin embargo, desde
hace más de treinta años, la contaminación por la actividad petrolera, sus
trabajos de perforación, distribución de gas e hidrocarburos y mantenimiento de
ductos, así como todos los trabajos de prospección y operación, han
transformado y deteriorado sus modos de vida y cultura.
Finalmente, Juan
Antonio Ramos, líder de uno de los movimientos en Cárdenas y Huimanguillo
señaló que "estamos confiados que con este juicio colectivo que estamos
interponiendo ahora, y con el apoyo de organizaciones ambientalistas y de
defensa de los derechos humanos, lograremos la reparación ambiental y
establecer las responsabilidades de Pemex, Semarnat, Profepa y Conagua, para
que se nos atienda frente a tantos años de contaminación, enfermedades y
deterioro de las formas de vida de nuestras comunidades".
No hay comentarios:
Publicar un comentario