viernes, 20 de noviembre de 2009

Chichén Itzá, maravilla del ingenio humano

Por: JC Machorro
Mérida, Yuc.- Nuestro país, hace meses tuvo el honor que se nombrará entre las 7 nuevas maravillas del mundo moderno al Castillo principal de la zona arqueológica de Chichén Itzá, edificación que al visitarla a primera vista se esconde tras algunos árboles que cubren su esplendor y, poco a poco, develan su imponente imagen donde la serpiente Kukulcán, como hace cientos de años, baja para anunciar el inicio de la cosecha.
Esta estructura, resguarda de por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y, de acuerdo a la Secretaría de Turismo de Yucatán, desde su nombramiento como nueva maravilla, el turismo ha ido en aumento, al grado que desde octubre a la fecha se tienen registros superiores al millón trescientos mil turistas.
Chichén Itzá fue tan enorme, que existieron más de 600 inmuebles, de los cuales, muchos fueron consumidos por la selva, y tanto el gobierno estatal como el INAH trabajan para la apertura de un área anexa a un kilometro del castillo que constará de nuevas edificaciones restauradas y hacer más complementario el paseo de los turistas.

José Humberto Gómez, "Don Beto", como todos le llaman, describe a este reportero que la "Boca del pozo de los Itzáes" -significado de Chichén Itzá-, fue una mezcolanza del periodo clásico y postclásico maya. Explica que el castillo, es de la etapa posterior al regreso de un numeroso grupo de personas que adoptaron creencias toltecas y posteriormente cubrieron un templo muy similar al actual castillo con la estructura que se aprecia actualmente.
Mientras que estructuras como el Centro de Observación Astronómico son de la vieja etapa de los mayas y no presenta mezcla de creencias; evidentes en el castillo con el Dios-serpiente Kukulcán que puntual a su cita, cada equinoccio de primavera baja la escalinata y da la orden, -creían los mayas- de ir a los campos para iniciar la cosecha de maíz.
Además, otra de sus precisiones astronómicas es predecir la primer luna llena después del equinoccio y reproduce la bajada de Kukulcán en la noche, esto sin importar la variabilidad de cuándo se presente la luna llena. Aunado a que el castillo en los dos solsticios del año, la sombra divide a la mitad la estructura en forma diagonal; esto en base a su posición basado en la estrella polar.

Pero la belleza del lugar no queda ahí, el Templo de los Guerreros es un homenaje a sus héroes de carne y hueso; el conjunto de las Mil Columnas era la antesala del mercado de la ciudadela, pues los señores de otras ciudades, además de venir a orar a Chichén Itzá, traían sus mercancías a vender.
A un costado del patio central de la zona, está el Juego de Pelota, que en sus grabados describe el sacrificio de un hombre que se volvía el emisario directo con los dioses para pedirles su clemencia con el pueblo y éste gozara de un buen año en alimentos, lluvias, etc., Don Beto hace hincapié en que hoy está la duda si era el capitán del equipo perdedor el hombre decapitado, pues entre los mayas era un honor ser emisario con los dioses, por ello, el capitán del equipo siempre era un sacerdote que dedicaba su vida a Dios, por esto se piensa que era sacrificado el capitán ganador.

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