Por: JC Machorro
El frío de la madrugada cala en los huesos, la niebla espesa rodea a Huamantla, Tlaxcala y la aventura de conocer al famoso y no menor participe de la vuelta al mundo en 80 días, espera a sus visitantes y viajeros de la mañana. Quienes, lanzan comentarios sobre que esperan, el motivo de su viaje, desde festejar el cumpleaños de la novia a vivir una experiencia distinta dentro de los vuelos alternativos; aprovechando que en campo libre lo espectacular de la naturaleza y el globo aerostático se conjuga para darle un pequeño toque de sabor a las cosas.
Un globo aerostatico, nos indica el capitán Gabino Minor, de "Vuelo en Globo", que nos imaginemos que este enorme saco de tela que va tomando lentamente forma de pera invertida, es de los más antiguos modos de volar del hombre y que sólo depende de un factor, el viento, ni la mayor tecnología u mano calificada puede tener el control que la naturaleza impele en él.
Aun no aparecen los rayos del sol, pero, de pronto, un fuerte ruido y una gran llama chisporrotea e indican que el coloso de aire está a punto de ponerse en pie, de este modo, al subir en la canastilla que bien puede ser desde 2 hasta 10 personas, empieza a bailar y querer despegar de tierra, señal que es hora de subir en ella. Y sin más aviso que una voz de "listos", se pierde el piso y empieza el camino hacia las nubes.
Las indicaciones son muy campechanas, si se pregunta qué debe llevar; es muy sencillo, ropa casual, tenis, botas, jeans, suéter y chamarra por aquello de los fehacientes fríos. Una recomendación no olviden llevar su cámara fotográfica y plasmar su viaje para el recuerdo, pues el volar es un gusto que debe vivirse como una celebración especial
El globo aerostático es una experiencia sin comparación a otro medio de vuelo, es flotar en el aire, la libertad de ver pasar paisajes compuestos de montañas, árboles y dejarse llevar por el viento en unión con la naturaleza. El territorio bajo los pies, se transforma en una maqueta de diseño arquitectónico de diminuto tamaño y estirando la mano, parece que se puede tomar las arboledas como yerbas comunes y cambiarlas de lugar en un plano que da la impresión de no ser real o que a la vez es muy, pero muy real y está ahí bajo la mirada atónita de los turistas.
El vuelo en aerostático se aprecia en su esplendor, desde alturas mayor5es a edificios de 10 pisos, abstrae de la rutina; los chavos abrazan a la novia, los amigos sonríen y no dejan de admirar la belleza del valle de Huamantla, que deja apreciar los lejanos volcanes del Valle de México, Iztaccihúatl, y Popocatépetl. Que por lo regular son estimados, pero, no comúnmente se aprecian de esta forma, sino, que ahora es distinto el ver su efigie en el fondo del valle, la ciudad de Huamantla, los campos arados, los caminos de terracería, sin que la modernidad desaparezca, pues se aprecia el vaivén de los camiones en la autopista México-Veracruz, claro, todo desde una óptica disímil.
Para categorizar y circunscribir un viaje plácido por los aires tlaxcaltecas son necesarias condiciones climáticas y técnicas especificas, sin embargo, el capitán habla de que se puede volar en toda hora y día del año. Al subir por los aires y alcanzar arriba de 850 metros de altura la tranquilidad es muy placentera, esta actividad hace dejar atrás el stress, pues no es violenta, el despegue es pacifico y el aterrizaje igual, se disfrutan los horizontes y en esta zona se aprecian volcanes, haciendas, y terrenos donde andan sueltos toros bravos, pues Tlaxcala es la cuna de las ganaderías de toros de lidia en México.
Pero a todo esto que es un Globo Aerostático, según los que saben; es de un tamaño común de 23 metros de altura en adelante, utiliza casi mil 645 metros cuadrados de tela, pesa alrededor de 250 kilogramos y utiliza de 2,200 a 4,800 metros cúbicos metros de aire, siendo este último de mayor tamaño el indicado por peso y tamaño para más personas, unas 10 hasta 12, que permiten alcanza un techo de 2000 metros de altura y la distancia depende de la velocidad del viento que puede llegar a una velocidad de 30 kilómetros por hora, permitiendo permanecer más de 2 horas en los cielos.
Sin embargo, para travesías de turistas, se traspasa el umbral de una hora, y donde hospedaje, vuelo, comida, y brindis como diploma de vuelo no pasa de un promedio de 1,300 pesos, pecata minuta por la sensación vivida arriba en el cielo; símbolo inmaterial que el hombre desde siempre ha buscado alcanzar.
El capitán Minor, explica que este servicio en Huamantla, es muy socorrido por todo tipo de personas, pues no existe restricción para subir, pues lo mismo las parejas, el grupo de magos, la familias, socorren al vieja y en principio ver por primera vez en vivo un glo aerostático y lo mejor de todo, subirse a uno. Terminado de narrar estas experiencias, es comprobado cuando una joven pareja del DF, asoma su inquietud de subir y que decir de sus dos pequeñines que brincan como si los reyes magos les acabaran de dejar un regalo en su regazo.
La tripulación está compuesta por el capitán y 3 tripulantes que mantienen control desde tierra. Y se sirve de un 50 por ciento con aire frió e igual cantidad de caliente y sobre la medición de cómo volar, todo es con base a la tranquilidad y al devenir del viento, pues, uno escoge donde despegar, pero el aire elige donde aterrizar.
Es imprescindible develar que en un momento de quietud, y con el aullar del viento viene a la memoria remembranzas pasadas y sueños futuros como pensamientos y ensoñaciones que hacer salir al poeta que cada uno tare dentro de sí; y después del eclipse que es develado tras el amanecer, se entiende verdaderamente, aquella costumbre de los antiguos de bautizar los cielos, las montañas, los valles, pues se aprecia a la vez sombras empolvadas de montañas que son reflejos del espejo estelar y adornados por el ombligo del sol que corona un cielo azul profundo que es peripuesto por nubes cimeras que le rodean y que las parejas se pierden en los ojos de su amada.
Para los viajeros, no sólo existe este servicio turístico y terapéutico, en Huamantla se puede practicar el rappel, tirolesa, paseos en Jeep y otro sin fin de actividades deportivas y culturales de este pueblo mágico, catalogado por la secretaría de Turismo.
Se sobrevuela a 10 kms de Huamantla que por la autopista México-Veracruz se encuentra a 160 kms. del DF, a 3 horas de camino de la capital. Si alguien preguntará, por qué hacer este derrotero del globo aerostático, sería muy sencilla la respuesta: alguna ocasión haz soñado que no caminas, que tus pies flotan, que tu alma se eleva por el alba, que la luna y el sol se conjuntan en una danza mística que abre la cúpula celeste en tu espera y que el sonido del viento retumba como tambores en tu espalda y que por un instante recordaras lo que es el entender lo que es el volar y soñar.
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