Juan Carlos Machorro
Ante la necesidad de tener políticas
regionales --orientadas a sus vocaciones-- con la política nacional de ciencia,
tecnología e innovación para impulsar el desarrollo nacional, así como para
definir las líneas sobre las cuales establecer un modelo de gobernanza en este
sector, se llevó a cabo la 1ª Reunión de Trabajo de la Comisión de Ciencia y
Tecnología en la Cámara de Senadores.
En el evento,
que reunió a diputados, senadores y académicos, Enrique Cabrero Mendoza,
titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), expresó la
urgencia de contar con la participación de todos los actores en este sector para
integrar una visión cooperativa que fortalezca la política pública del sector
científico y tecnológico.
Indicó
que el nuevo escenario de la política científica obliga al Conacyt a
replantearse en su esquema, para pasar de ser una institución receptiva de
demandas a un organismo que elabore los planteamientos y que respalde a los
demás actores. “Es un Conacyt que en el corto plazo debe volcarse hacia afuera,
que debe identificar mejor las demandas y que debe coadyuvar —desde la
formulación de estas demandas— a que éstas vayan en el sentido de una verdadera
política pública.”
“Para
que haya una economía del conocimiento es necesario que exista un mercado del conocimiento que
permita el flujo, la comercialización y la valoración de las ideas, de las
patentes y de los procesos públicos y privados”, dijo.
Por su parte, la
coordinadora general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCYT), Gabriela
Dutrénit, expuso la visión del Foro sobre la situación que guarda la CTI, al
expresar que su principal función es promover la participación de la comunidad
científica del país en la conformación de políticas públicas mediante la
asesoría en programación (diseño e instrumentación de políticas), asesoría en
presupuesto (contribución en la definición presupuestal del Conacyt y CTI), así
como la evaluación de políticas que contribuyan a fortalecer la política
pública en CTI.
Agregó que el
objetivo final de la política pública para CTI es el desarrollo económico y
social inclusivo basado en esquemas donde el conocimiento contribuya a mejorar
la competitividad del sector productivo, desarrollar innovaciones inclusivas, y
proponer políticas públicas incluyentes para el bienestar social, siempre y
cuando se escuche la voz de las comunidades, en este caso, la científica.
Entre
los puntos de la Agenda Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación que se
presentó al Senado a fines del año pasado, Dutrénit subrayó la propuesta de
establecer una Agencia Mexicana de Innovación y un programa de estímulos
fiscales para promover la investigación y el desarrollo tecnológico.
En
su oportunidad, los senadores del PAN, Juan Carlos Romero Hicks y
Francisco Búrquez Valenzuela, se pronunciaron por impulsar un paquete de
modificaciones legislativas que ayuden a promover el desarrollo de la ciencia,
tecnología e innovación del país, además de que den solución a los actuales
problemas que enfrenta el sector, entre los que se encuentra el financiamiento.
Pero se enfatizó que no todos los problemas que enfrenta el sector científico
del país tienen que ver con falta de recursos, sino que también son
consecuencia de la falta de viabilidad del modelo con el que algunos programas
trabajan.
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