Juan Carlos Machorro
Se estima que en
las últimas dos décadas se ha perdido aproximadamente el 35% de los manglares
del mundo, situación que no es ajena a México, reporta la Comisión Nacional
para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (Conabio), ello en relación a
que el Inventario Nacional de Manglares de México le ubica como uno de los
cinco países con mayor extensión de manglares, con una superficie de 770,057
hectáreas.
Ello debajo de
Indonesia, Brasil, Nigeria y Australia; en donde dicha superficie padece de
afectaciones por actividades agrícolas, ganaderas, acuícolas y turísticas. De
acuerdo a la Comisión Nacional Forestal (Conafor) para el año 1994 se calculó
que México había perdido el 65% de sus manglares.
Cabe mencionar
que una hectárea de sedimento de manglar puede contener cerca de 700 toneladas
de carbono por metro de profundidad, además de que las estimaciones indican que
este tipo de ecosistema puede tener la mayor productividad de carbono de todos
los ecosistemas naturales, con 40 kilos por cada media hectárea por día.
Se calcula que
dos terceras partes de las poblaciones de peces en el mundo y entre 80 y 90 por
ciento de las pesquerías del Golfo de México dependen del manglar en uno o más
de sus ciclos de vida.
De acuerdo al valor
de los servicios que proveen los manglares a las pesquerías es de alrededor de
37,500 dólares por hectárea cada año utilizando una amplia base de datos
pesqueros y geográficos, pero ha ido a la baja por la sobreexplotación del
mismo ecosistema. Para 2002 se calculó que la producción pesquera de los
manglares ascendía a más de 1,500 dólares por hectáreas al año.
En México, el valor fijado como costo de
restauración de manglares por la Conafor en 2006 fue sólo de mil 20 dólares por
hectárea. Sin embargo, se ha reportado que los costos para restaurar
exitosamente tanto la cobertura vegetal y las funciones ecológicas de un bosque
de mangles varían entre 3,000 y 510,000 dólares por cada hectárea, dependiendo
del plan de reforestación que se realice.
Por ello, la
Conafor ha apoyado más de 130 proyectos de conservación y restauración de
manglar, para la atención de 10 mil 15 hectáreas, con una erogación de 53.5
millones de pesos. En el 2006 se erogaron 9 millones 672 mil 400 pesos en
beneficio de 2,471 hectáreas, mientras que en 2007 fueron 13 millones 780 mil
pesos en 57 acciones en apoyo de 3,373
hectáreas. Para 2008, con la ayuda financiera del Gobierno Británico de 3 millones 48 mil pesos inició la
restauración de los manglares de Nayarit, sólo en lo que se refiere al concepto
de proyectos especiales.
Los manglares,
una riqueza natural que debe ser protegida, actúan como sistemas naturales de
control de inundaciones y como barreras contra huracanes e intrusión salina,
controlan la erosión y protegen las costas, además de mejorar la calidad del
agua al funcionar como filtro biológico. Contribuyen en el mantenimiento de
procesos naturales tales como respuestas a cambios en el nivel del mar,
mantienen procesos de sedimentación y sirven de refugio de flora y fauna
silvestre, entre otros.
La región de la Península de Yucatán (Campeche,
Quintana Roo, y Yucatán) cuenta con el 55% (423,751 hectáreas) de la extensión
de los manglares del país, seguida de la región pacifico norte (Sinaloa,
Nayarit, Sonora, Baja California Norte y Baja California Sur) con el 24.5%
(188,900 hectáreas). El Estado de Nayarit tiene el quinto lugar estatal en
cuanto su superficie de manglar con 71,742 hectáreas (Conabio, 2009).
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