Keiko
Shirai Matsumoto, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM) Unidad Iztapalapa, desarrolló un bioproceso para
obtener polímeros y otros productos de alto valor agregado a partir
de desperdicios de crustáceos.
Ello
bajo la patente “Reactor estático y procedimiento para la
extracción de quitina, proteínas, calcio y pigmentos a partir de
desperdicios de camarón en base húmeda mediante fermentación
láctica utilizando Lactobacillus
plantarum”,
este proyecto tiene como objetivo desarrollar mejoras de proceso para
obtener quitina y quitosano, así como para generar nuevas industrias
que proporcionen derramas económicas.
De
acuerdo con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca),
a través de la Secretaría de Ganadería, Agricultura, Desarrollo
Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en 2013 la producción de
camarón fue de 127 mil 517 toneladas. Sin embargo, según estudios
de la misma Secretaría, los desperdicios que se generan ascienden a
la mitad de lo producido.
Ante
eta realidad, es que Shirai Matsumoto inició su investigación, con
base a instalar una planta piloto en la Unidad Iztapalapa que busca
fungir como “planta demostrativa de los desarrollos científicos y
tecnológicos que tiene la UAM en la temática de desperdicios
orgánicos".
La
investigadora ha trabajado con desperdicios de camarón por casi 20
años y desde hace dos fue asignada responsable del espacio donde se
encuentra la planta. Gracias al apoyo del Fondo
Sectorial de Innovación (FINNOVA) de
la Secretaría de Economía (SE) y el Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (Conacyt), desde octubre de 2014 se trabaja en la
instalación de la planta.
La
investigadora ha comentado que "esto abrirá una gama de
oportunidades, pues ahora se logrará desarrollar el proceso a una
escala de 500 kilogramos a una tonelada. Tener una planta en una
infraestructura que es fácilmente escalable permite que los
empresarios tengan mayor grado de confianza para que puedan invertir
en el proyecto. La finalidad de este tipo de proyectos adscritos
al Finnova es concretar la comercialización de los desarrollos
científicos que se llevan a cabo; en este caso es montar la planta
piloto que sirva como medio para facilitar la comercialización de la
tecnología”.
De
acuerdo con información proporcionada por la Coordinación General
de Vinculación y Desarrollo Institucional de la UAM, la quitina es
un polisacárido de gran abundancia en la naturaleza. Uno de sus
derivados es el quitosano, el cual se obtiene a través de la
desacetilación. Siendo sus principales usos en industria agrícola,
cosmética, alimentaria, biomedicina, entre otras.
La
investigadora detalló que ya tiene toda la maquinaria instalada para
comenzar sus trabajos que se basan en “un tratamiento termomecánico
y biotecnológico podremos obtener biopolímeros sin el empleo de
ningún químico. Durante estos procesos los principales agentes
que actúan como catalizadores de todos los cambios en el desperdicio
son microorganismos y sus enzimas”.
El
empleo de tratamientos termomecánicos estabiliza los desperdicios
evitando putrefacción y permitiendo la purificación posterior de
diversos compuestos de interés comercial. Una de las ventajas
que ofrece el bioproceso desarrollado por la doctora Shirai Matsumoto
es que se realiza con poca agua y reduce sustancialmente el empleo de
reactivos químicos en un proceso no tóxico, lo que permite que no
haya límites para el tipo de aplicación que se puede dar a los
productos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario