A nivel mexicano se considera al envejecimiento como uno de los
temas emergentes en salud, por ello científicos del Instituto Politécnico
Nacional (IPN), ubicado en la Ciudad de México (CDMX) demostraron los efectos
benéficos del ejercicio moderado y agudo intenso en ratones adultos, y
evaluaron el aumento de IgA (principal anticuerpo del organismo en mucosa), el
cual modifica la respuesta y retrasa los cambios que se presentan en el sistema
inmunológico, asociado a la mucosa intestinal en el tubo digestivo.
Esta
investigación promueve una vejez activa, saludable y con dignidad. Para mejorar
la calidad de vida de las personas adultas mayores de 65 años se observa que
hay una disminución en la función inmunológica, alteración en la producción de
anticuerpos y un alto porcentaje de muerte celular, aseguró Marycarmen Godínez
Victoria, científica de la Escuela Superior de Medicina (ESM).
La
investigadora declaró que “hacer ejercicio moderado tiene múltiples beneficios
en la población adulta en cuestiones gastrointestinales. Nuestro intestino es
el reflejo de nuestro cerebro porque lo que sucede en este órgano regula gran
parte de las funciones inmunológicas en otros tejidos o sistemas. Tener
alteraciones en la mucosa intestinal conlleva a que las personas presenten
mayor riesgo de enfermedades infecciosas, neurodegenerativas (Alzheimer o
Parkinson), crónico-degenerativas, cáncer, entre otras”.
Además,
el ejercicio ayudará a retrasar o no padecer padecimientos inflamatorios
crónicos, neoplásicas, enfermedades autoinmunes, alérgicas, y autoinmunitarias
a nivel intestinal, informó.
Reveló
que la IgA tiene un papel relevante en la homeostasis y protección contra
agentes patógenos y no patógenos causantes de procesos inflamatorios en la
mucosa intestinal y agregó que el envejecimiento trae consigo la paulatina
desregulación de la respuesta inmunitaria intestinal, resultado de alteraciones
en la calidad funcional y estructural.
Apuntó
que los ensayos en ratones mostraron que reduce la capacidad de unión de la IgA
intestinal a antígenos bacterianos y proteicos solubles, administrados vía
oral. En humanos, los niveles salivales de IgA son mayores en individuos de 70
años, aunque en el fluido intestinal no hubo diferencias con personas de entre
25 y 50 años.
Actualmente
se ha promovido al ejercicio como una estrategia para fortalecer la inmunidad
contra enfermedades asociadas al envejecimiento, causadas, en parte, por el
desbalance funcional del sistema inmune, proceso conocido como
inmunosenescencia.
Detalló
que “las aportaciones en relación con los efectos del ejercicio sobre la
respuesta inmunitaria intestinal realizadas por nuestro grupo de trabajo
muestran que el ejercicio moderado promueve el incremento de los niveles
intestinales de IgA en duodeno e íleon del intestino delgado en ratones
adultos”.
Otros
ensayos manifestaron que el ejercicio moderado más una sesión final de
ejercicio agudo intenso favorece el aumento de IgA, así como de su receptor y
de las células productoras en ratones adultos jóvenes (seis mes de edad). A la
fecha existen reportes que el ejercicio aumenta los niveles salivales de este
anticuerpo en ancianos, esto asociado a la protección contra infecciones del tracto
respiratorio superior.
La
experta Godínez Victoria recomendó a las personas adultas realizar 150 minutos
de ejercicio (dos horas y media) a la semana, repartidas en los siete días de
la semana y que sean diferentes sesiones, puede ser lunes, miércoles, viernes y
domingo. Tres a cuatro días a la semana.

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