De acuerdo a un estudio de sostenibilidad los niños que viven en
zonas de África que cuentan con una cobertura forestal densa tienden a tener
dietas más nutritivas. Este hecho reafirma la validez de investigaciones que
demuestran que los bosques juegan un papel clave en la seguridad alimentaria,
asegura un trabajo publicado en Global Environmental Change.
Se indica que frecuentemente se considera esencial el impulso de
la producción de cultivos ricos en energía tales como arroz, maíz y trigo, para
lograr la seguridad alimentaria mundial, pero si esto sucede a costa de los
bosques, en realidad se podría socavar la seguridad nutricional.
Al respecto, Amy Ickowitz, economista del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR), indicó que “nuestra
investigación muestra que los niños en Africa que viven en comunidades rodeadas
por cobertura forestal cuentan con una diversidad más alta en su dieta y un mayor
consumo de frutas y verduras. En estas zonas, la diversidad en la dieta aumenta
con la cobertura forestal, sugiriendo que en las zonas boscosas densas, los
niños tienen dietas más saludables”.
Cabe mencionar que a
nivel mundial, alrededor de 870 millones de personas no tienen suficientes
alimentos y más de dos mil millones padecen por deficiencia nutricional,
de acuerdo con las agencias alimentarias de Naciones Unidas, en tanto que por
lo menos1.4 mil millones de personas son obesas o
tienen sobrepeso.
Los datos de Naciones Unidas proyectan que la población mundial se elevará de siete mil millones
a más de nueve mil millones para el 2050, requiriendo un aumento considerable
en la producción de alimentos, lo que pondrá más presión sobre los bosques tropicales,
que ya están afectados por la expansión agrícola insostenible.
Ickowitz señaló que “cuando se reconoce la importancia del consumo
de micronutrientes y de la diversidad en la dieta, la necesidad de ir más allá
que simplemente aumentar el área de producción o el rendimiento de los cultivos
básicos para lograr la seguridad alimentaria se vuelve clara”. Ejemplo de ello
es que de 1980 y 2000,
95 por ciento de tierras nuevas para la agricultura procedían de tierras que
anteriormente habían estado cubiertas por bosques, dijo y que el hambre sigue
presente en millones de seres humanos.
En el estudio, los científicos usaron el análisis de regresión
para determinar una asociación estadística entre la cobertura forestal y la
calidad nutricional en la dieta de los niños. Estudiaron datos alimenticios en
encuestas de salud demográfica de 93 mil niños de entre uno y cinco años en 21
países africanos y los combinaron con datos sobre cobertura forestal del Global Land Cover Facility. La regresión encontró una
correlación positiva estadísticamente importante entre la cobertura forestal y
la diversidad en la dieta.
El estudio hizo una observación interesante: El consumo de frutas
y verduras aumentó hasta un pico de 45 por ciento de cobertura forestal, luego
descendió a medida que la cobertura forestal aumentaba más allá de ese punto.
No se encontró una relación similar entre la cobertura forestal y el consumo de
alimentos de origen animal.
A pesar de que los científicos encontraron
evidencia que vincula la cobertura con los indicadores de calidad de la dieta,
sus datos no hacen distinción entre los bosques naturales, las plantaciones,
los barbechos antiguos y los agro-bosques. “No pudimos determinar con nuestros
datos si las personas que viven cerca a los bosques están recolectando
alimentos más nutritivos en el bosque, si los están cultivando en chacras y en
agro-bosques o si se trata de una combinación de ambos”, concluyó.

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