De
acuerdo al estudio “8%+ Sector Privado y Crecimiento
Bajo en Carbono en México”, presentado por parte del Centro de Estudios
del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (CESPEDES) del Consejo
Coordinador Empresarial, y el Fondo Mundial para la Naturaleza
(WWF) desarrollado con el apoyo técnico de la firma consultora PwC, se indica
que es posible la instrumentación de 16 medidas de mitigación de
emisiones por parte del sector privado podría contribuir a la reducción de
emisiones de gases de efecto invernadero de México, con un beneficio acumulado
de 23 mil millones de dólares al 2020: 8% del crecimiento del PIB del país
durante la última década.
Medidas
que significarían la reducción de 40 millones de toneladas de carbono anuales
hacia el 2020, del estimado nacional a dicho panorama que sería de 960 millones
de toneladas de carbono, lo cual da en un estimado de solamente el 4% de las
emisiones nacionales.
Aspecto
que de inmediato Vanessa Pérez-Cirera, directora del programa de cambio
climático de WWF México, quiso cambiar dicha visión indicando que esta cifra es
el 14% de la mitigación que plantea México a dicho año, pero nunca aceptando
que del total nacional dicho compromiso empresarial no rebasa el 5% de las
emisiones que tendrá México en dichos años.
Mientras
que Luis Farias, presidente de la Comisión de
Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (CESPEDES), negó
responder que pueden ser mayores las emisiones de dióxido de carbono
nacional con el boom energético que está por implantarse con la llegada de
diversas trasnacionales en la explotación del petróleo y gas natural en años
venideros.
Pero, de acuerdo a este estudio la viabilidad económica de la
contribución del sector privado a los esfuerzos de reducción de gases de efecto
invernadero (GEI) del país, deberá requerir forzosamente se instrumenten
cambios estructurales que remuevan las barreras regulatorias, financieras y de
infraestructura para favorecer las inversiones necesarias.
Otro aspecto que puede seguir evitando el avance de metas de
mitigación climática, señala el informe es que el sector privado y PEMEX han
registrado 185 proyectos de energía renovable, cogeneración y eficiencia
energética en empresas intensivas con una inversión de 7,800 millones de
dólares, con un potencial de generación de 4,580 Mega Watts y reducciones por
26 millones de toneladas de carbono anuales, algunos de los cuales no se han
instrumentado por causa de estas barreras.
Y de acuerdo a Luis Farias, presidente de la Comisión de Estudios
del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (CESPEDES), algunos de estos
proyectos que no se han llevado a la realidad han sido en materia de
cogeneración energética, falta de líneas de transmisión, falta de explotación
adecuada del potencial eólico de Oaxaca, Tamaulipas y Nuevo León, así como que
aún no están listos los ductos de gas natural que requiere el país. “Se espera
que la cuidadosa implementación de la Reforma Energética elimine una buena
parte de estas barreras y facilite la inversión”, comentó.
El
estudio concluye que si el sector privado mexicano invirtiera 18 mil millones
de dólares en medidas de cogeneración eficiente (electricidad y de vapor);
energías renovables (solar, eólica, mini-hidráulica y geotérmica); eficiencia
energética y cambio de combustibles en industria, comercio y transporte, se
podrían obtener beneficios económicos por $23 mil millones de dólares entre
2014 y 2020, equivalentes al 8% del crecimiento del PIB de México durante la
última década. Estas medidas implican la reducción de 40 millones de toneladas
de carbono anuales hacia el 2020.
Por
su parte, Omar Vidal, director general de WWF en México dijo que “en 2010 se emitieron
en México 748 millones de toneladas de carbono. La actividad del sector privado
está relacionada directa o indirectamente con un tercio de las mismas”.
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