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lunes, 5 de junio de 2017

Usan antiveneno mexicano países de África

Alejandro Alagón Cano, del Instituto de Biotecnología (IBt) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien es parte de la Alianza Internacional Antivenenos para África, indicó que como resultado de su investigación y la de su grupo de trabajo, desarrolló un antiveneno que actualmente se utiliza en siete países del continente africano.
Esta Alianza es integrada por la Sociedad Africana de Venenología y el Instituto de Inmunoquímica Farmacología de Venenos y Respuesta a Emergencias de la Universidad de Arizona, que tiene como principal objetivo enfrentar el desabasto de antivenenos para el tratamiento de mordeduras de serpientes en esa región del mundo.
El científico mexicano en su participación consiste en establecer qué venenos utilizar con el fin de obtener un antiveneno eficiente para tratar el envenenamiento por mordedura de diferentes serpientes. Algunos venenos de serpientes son similares en su composición, explicó, y esto permite que un antiveneno neutralice varios venenos.
Relató que tras diversas investigación consiguió el antiveneno mexicano que se utiliza en siete países de África y que es efectivo ante la ponzoña del 90% de las especies de serpientes del continente: a partir de un plasma hiperinmune producido por los caballos al inyectarles dosis crecientes de veneno o una mezcla de venenos, el cual contiene los anticuerpos que son la base de los antivenenos.
Durante el proceso de investigación, los especialistas midieron la producción de anticuerpos que los caballos generaron y también su capacidad neutralizante en los venenos de serpientes africanas de las familias de los vipéridos (víboras de los géneros Echis y Bitis) y de los elápidos (cobras y mambas) que se utilizaron para inyectar a los caballos, así como en otros venenos que no fueron parte de la mezcla con la que se inmunizó a los caballos.
Datos dados a conocer por la organización internacional Médicos sin Fronteras indican que cada año alrededor de cinco millones de personas son mordidas por serpientes; de estas, 125 mil personas mueren y 400 mil quedan discapacitadas o desfiguradas de manera permanente.

Este antiveneno es obtenido de la víbora Echis ocellatus, que ocasiona el 50% de las mordeduras que se presentan en la región denominada África subsahariana, esta, al igual que otras serpientes, inyecta su veneno dependiendo de diferentes factores (qué tan amenazada se siente, del tamaño de su presa o de su propio tamaño).
Para los médicos que tratan a los pacientes durante el desarrollo del envenenamiento —que se manifiesta con una sintomatología que toma horas e incluso días en presentarse— es complicado establecer la cantidad de veneno que la serpiente inyectó y por ende la dosis de antiveneno requerida.
Uno de los aspectos en los que el experto del IBt trabaja es determinar la dosis de antiveneno necesaria —de acuerdo con la cantidad de veneno que la serpiente inyecta— para tratar a un paciente. “Estamos trabajando con borregos de 50 o 60 kilos como modelo animal para ver los efectos del envenenamiento por mordedura de serpiente y simular lo que podría ocurrir en un humano, y con esta información establecer los criterios de las dosis que se tienen que utilizar en los pacientes”, dijo.
En estudios con borregos, los especialistas exploran las variaciones de los efectos tóxicos en función de la cantidad de veneno inyectado. Para ello controlan diversas variables, entre ellas la cantidad de veneno que se le inyecta al animal, en donde se le inyecta el veneno (por ejemplo, intramuscular) y el tiempo que pasa entre la inyección del veneno y la aplicación del antiveneno.
En general, si una persona llega pronto a un hospital tras ser mordido por una serpiente, el daño es menor comparado con el de un paciente que busca atención varias horas después, y esta es una variable que se aplica en el estudio con borregos. “Tomamos muestras en diferentes intervalos de tiempo de la sangre del animal e identificamos cómo llega el veneno desde el sitio de la inyección hasta la sangre, posteriormente se aplica el antiveneno para medir el efecto que tiene sobre los niveles de veneno”.
Si los investigadores aplican el antiveneno y luego de unas horas se presenta un repunte del veneno en la sangre de los borregos, significa que la dosis no fue suficiente para controlar la cantidad de veneno que se le inyectó al animal. “Si cruzamos estos datos con la experiencia clínica de los médicos en África, el ajuste de criterios para tratar un envenenamiento por mordedura de serpiente será cada vez más fino”.

Además de poder determinar las dosis de antiveneno que los médicos africanos pueden utilizar para tratar a los pacientes mordidos por serpientes, los estudios que realiza Alagón Cano se enfocan también en el efecto que tiene el veneno de E. ocellatus en la coagulación de la sangre de los mamíferos.

viernes, 29 de julio de 2016

Provoca sequía en África austral tener ayuda urgente agrícola

A tan sólo unas semanas de iniciar a preparar la tierra para la próxima temporada agrícola, unos 23 millones de personas en África austral necesitan con urgencia ayuda para producir alimentos suficientes y evitar por tanto depender de la ayuda humanitaria hasta mediados de 2018, advirtió la FAO.
Por ello, la FAO, desarrolla un plan de respuesta que tiene como objetivo garantizar que se provee a los pequeños campesinos, pastores y grupos agropastoralistas de semillas, fertilizante, aperos y otros insumos y servicios -incluyendo apoyo a la ganadería- para hacer frente a los efectos devastadores en la región de la sequía provocada por El Niño. Pero, para dicha implementación se requiere de al menos 109 millones de dólares para proporcionar este apoyo con urgencia.
Los agricultores deberían ser capaces de plantar antes de octubre y de no hacerlo, habrá otra cosecha reducida en marzo de 2017, lo que afectará gravemente a la seguridad alimentaria y nutricional y a los medios de subsistencia en la región, según la FAO.
Dos temporadas consecutivas de sequía -incluyendo la peor en 35 años que se ha vivido en 2016- han golpeado con especial fuerza a las familias vulnerables de las zonas rurales, haciendo subir los precios del maíz y otros alimentos básicos.
Como resultado, se espera que casi 40 millones de personas en la región se enfrenten a la inseguridad alimentaria en el punto álgido de la próxima temporada de carestía, a principios de 2017. Todos los países de África austral se ven afectados.

Al respecto, David Phiri, Coordinador Subregional de la FAO para África austral, comentó que "los altos niveles de desempleo y el estancamiento económico significan que la principal forma que tiene la gente de acceder a alimentos es a través de los que ellos mismos producen. Ayudarles a ello es vital en una región en la que al menos el 70 por ciento de las personas dependen de la agricultura para su sustento".
El plan de respuesta de la FAO comprende 10 países - Lesotho, Madagascar, Malawi, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Swazilandia, Tanzania, Zambia y Zimbabwe - que solicitaron asistencia específica.
Cabe mencionar que el impacto de El Niño se sigue haciendo notar, y se espera que los efectos de la sequía lleguen a su nivel máximo durante la temporada de carestía, entre enero y marzo de 2017, según la FAO.
Las malas cosechas generalizadas han agravado la malnutrición crónica en la región. Se señala que solo en Botswana, Swazilandia, Sudáfrica, Namibia y Zimbabwe han muerto más de 640 000 cabezas de ganado por la sequía, que ha originado falta de pastos y agua y brotes de enfermedades.
La FAO insta a realizar inversiones para equipar a las comunidades con capacidad de producir semillas y forraje tolerantes a la sequía, junto con las tecnologías agrícolas climáticamente inteligentes como la agricultura de conservación. El objetivo es permitir a las familias rurales aumentar su resiliencia y prepararse ante crisis futuras.

Se espera que a finales de este año se produzca la contraparte del fenómeno de El Niño, La Niña, que podría traer abundantes lluvias que serían positivas para la agricultura, pero que obligan a tomar medidas para contrarrestar el riesgo de inundaciones que pueden destruir los cultivos en pie y amenazan a la ganadería, haciéndola más vulnerable a las enfermedades. Entre las medidas clave figuran reforzar los márgenes de los ríos, construir pequeñas presas para reducir las riadas y almacenar variedades de cultivos de ciclo corto que puedan plantarse tras la retirada de las aguas y que permitan obtener una cosecha suficiente. 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Se mantiene vigente Lifestraw, tecnología para potabilizar el agua

Ante la realidad de que 780 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable, y de que un niño muere cada 21 segundos a causa de enfermedades relacionadas con el agua, hacen cada vez más urgente el mantener vigentes diversos elementos que coadyuven contra esta grave situación.
Al respecto se dio a conocer que el avance tecnológico Lifestraw que fue desarrollado por una empresa danesa y funciona como un  popote con filtración para que el agua sucia se convierta en potable, ya logra eliminar el 99,99% de las bacterias y parásitos transmitidos por el agua, y puede filtrar el agua suficiente para una persona durante un año. Y por cada uno que se vende en el mundo desarrollado, un estudiante del mundo subdesarrollado podrá tomar agua limpia durante todo el año escolar.
LifeStraw de comienzo sólo se comercializaba a entidades humanitarias, desde hace unos dos años se vende de forma normal al público, aunque se aclaró que este dispositivo no filtra el paso de minerales pesados que pueda haber en el agua y que en exceso pueden resultar tóxicos, tales como arsénico, hierro o flúor.

Las instrucciones son bastante simples: abrir la bolsa, quitar el sellado de la boquilla, meterla en el agua y succionar  en una posición más razonable que tumbado a la orilla de un río o un charco. El sabor del agua es neutra.