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jueves, 22 de junio de 2017

Justifica Scott Pruitt recorte presupuestal a política ambiental de EU

Scott Pruitt, Administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en inglés) del gobierno de Estados Unidos,  al comparecer ante el Congreso justificó los recortes propuestos por el Presidente Trump al presupuesto de la agencia que dirige, los cuales representan la asignación más baja que la EPA ha tenido durante los últimos 40 años al retirarle 2.4 billones de dólares.
Esta situación, indicó la especialista Karen Janett Carranza J., vulnerará la salud de familias de la Unión Americana al recortar 50 de los programas ambientales más importantes de los últimos tiempos.
Indicó que aunque más del 60% de votantes se oponen a estos recortes y 78% de la población que votó por Trump está en contra de esta reducción presupuestal, el gobierno estadounidense ha elegido omitir el sentir de la mayor parte de la población.
 “Queremos que la Agencia de Protección Ambiental regrese a sus ‘misiones principales”, expresó Pruitt durante su audiencia en defensa del presupuesto 2018 para la EPA.
No obstante, con el recorte a los financiamientos ambientales para los gobiernos estatales y locales, éstos quedarán pendiendo de un hilo, y la operación de programas gubernamentales en riesgo de extinción, principalmente los dirigidos a la calidad del agua y del aire.
Sobre esta realidad, Pruitt manifestó que “nos estamos enfocando en la importancia del Federalismo Cooperativo, respetando el rol que juegan los Estados, pues como todos ustedes saben, una estrategia de ‘una medida entalla a todos’ para alcanzar logros ambientales, no funciona. Lo que podría funcionar en Arizona, podría no funcionar en Tennessee. Reconozco que los Estados tienen retos y necesidades ambientales únicos, y continuaré mi compromiso con ustedes para sostener discusiones significativas sobre cómo compartir metas ambientales relacionadas a los logros que deben alcanzarse.”
 Se ha propuesto que los Estados prescindan de los Fondos Federales y gestionen sus propios recursos. Sin embargo, los congresistas piensan que dejar de asignar presupuesto a los Estados y confiar en que ellos podrán llevar a cabo las acciones de monitoreo, procuración y salvaguarda de los recursos naturales sin Financiamiento Federal, será muy difícil y dificultará el impulso de economías locales así como la investigación científica respecto a los asuntos ambientales.
Respecto al presupuesto presentado ante el Congreso, Lita Lowey Miembro del Comité de Asignaciones de Estados Unidos, expresó que “entre sus perturbadoras relaciones a la industria del petróleo y el gas, su trabajo pasado de hacer menos a la EPA y el escepticismo acerca del rol que las actividades humanas juegan en el cambio climático, supongo que es de sorprenderse que no hayan propuesto eliminar la Agencia por completo.”
Asimismo, agregó que espera que el congreso rechace de manera bipartidista esta propuesta presupuestal y en su lugar adopte propuestas que inviertan en combatir el cambio climático y mantengan el aire y el agua limpios, así como en crear especialmente trabajos verdes.
 De acuerdo con una publicación del Washington Post, científicos, abogados, economistas y expertos en políticas  que trabajaron en la EPA y se han agrupado bajo la Red de Protección Ambiental, declararon que  esta reducción puede debilitar cada función esencial de la Agencia además de que muestra una inconsistencia en que la institución pueda enfocarse en sus principales compromisos de salvaguardar el aire y agua limpios.
Durante la Audiencia sobre el Presupuesto asignado a la EPA para el 2018, Betty McCollum, representante del Distrito 4 del Minnesota, dio a conocer que la reducción de la plantilla de científicos que trabajan en dicha agencia asciende a 237 millones de dólares, es decir, un 46% menos para investigación científica y de desarrollo. Es decir, se prescindirá de 3,800 colaboradores que protegen a la población de tóxicos, carcinógenos y otros residuos peligrosos.
Aproximadamente un tercio del presupuesto asignado al monitoreo del aire será recortado y el ‘CÓDIGO ROJO’ que previene a la población sobre los días con mayor contaminación en el aire será eliminado.  Esta acción podría repercutir con más peso sobre la salud de los niños y adultos mayores, quienes son especialmente vulnerables a la contaminación aérea.
En el tema de residuos tóxicos, alrededor de 1,300 sitios identificados para la disposición de los mismos dentro del país estarán afectados por los recortes presupuestales propuestos. Esto se reflejará en la ralentización del tratamiento y operación de estos lugares. Omitir o retrasar el tratamiento de los residuos tóxicos incrementa la posibilidad de contaminación de recursos hídricos, que tampoco conocen de fronteras y viajan miles de kilómetros a través del país.

Otro rubro importante que se ha visto afectado por los graves recortes es el encaminado a la Justicia Ambiental, que se encarga de sancionar a aquellas empresas que contaminan y dañan más el entorno ambiental. Recortar presupuesto a este departamento deriva en la reducción del personal enfocado a dar seguimiento y atención a estos asuntos de vital importancia. No habrá sanción a quienes más dañan la salud de los estadounidenses, pues no habrá personal que pueda llevar a cabo esta ardua tarea.

viernes, 2 de junio de 2017

Padecen programas ambientales estadounidenses de retrocesos en su aplicación

De acuerdo a la especialista Karen Janett Carranza J., acotamientos presupuestales podrían afectar gravemente programas y acciones importantes de regulación de plomo y otros contaminantes tóxicos que ponen en riesgo las vidas de los estadounidenses por envenenamiento.
Lo anterior, a pesar de que la propuesta de Donald Trump de reducción del 31% al presupuesto de la EPA –organismo de control ambiental estadounidense- fue rechazada y solamente se aprobó menos del 1%; sin embargo, esta agencia está cerca de enfrentar la asignatura más baja que haya tenido en 40 años.
Una iniciativa de gran relevancia para la salud de la población es la de los ‘Superfondos’; que es utilizada en casos de contingencias ambientales y además permite rescatar ciudades abandonadas, rellenos sanitarios y depósitos militares que están contaminados por residuos tóxicos y otros contaminantes relacionados con mayores riesgos de ocasionar cáncer. Este fondo, sufriría un recorte de 330 millones de dólares a los 1.1 billones que se asignan anualmente.
Dentro de esta iniciativa, también se pretende reducir en un 30% el programa Brownfields, que provee de ayuda financiera y técnica en los procesos de reutilización de sitios contaminadas, los cuales eventualmente reditúan en actividades comerciales. Existen más de 1,330 sitios identificados como peligrosos por su nivel de toxicidad.
Cabe destacar que además de reutilizar estos sitios, una arista muy importante es que las personas que se integran a las actividades de recuperación reciben capacitaciones ambientales relativas al manejo de residuos peligrosos.
Otra reducción relevante corresponde a los 498 millones de dólares que se retirarán del Programa de Cofinanciamiento para la Distribución de Agua y Tratamiento de Aguas Residuales. Este programa se encuentra dentro del Departamento de Agricultura y es crítico para la salvaguarda de agua potable para las comunidades con una población menor a 10 mil personas.
Sin este programa, se corre el riesgo de que las regulaciones para este rubro sean incumplidas y la gente beba agua que no cumple con los estándares de sanidad. Esto representaría un inminente riesgo en la salud de muchos latinos, que podrían estar bebiendo agua con altos niveles de plomo y otros contaminantes.
Aunado a esto, la EPA sufrirá un recorte de 129 millones de dólares que anualmente son destinados a la oficina que se ocupa de aplicar las regulaciones sobre las violaciones a los estándares de calidad del agua potable. Antes de contar con esta reducción, la EPA ha sido capaz de atender únicamente el 11% de las 8 mil infracciones a las regulaciones de los niveles de plomo y cobre que fueron reportadas en el último año. Existirá un 30% de recorte a las aportaciones para que los estados puedan atender asuntos de limpieza de plomo.
Por otra parte, 124.4 millones de americanos serán afectados por la reducción a los presupuestos enfocados al cuidado y monitoreo nacimientos de agua y corrientes alimentadas por lluvias de temporal que sirven como fuentes de agua potable.
Más de 45 millones de personas dentro de los 10 estados con mayor población de latinos se encuentran en estado de vulnerabilidad relativo a la procuración de agua limpia libre de plomo, cobre y otras sustancias tóxicas.
La reglamentación en los Estados Unidos permite que se registre un nivel máximo de plomo en la sangre de 10 unidades por cada centilitro, sin embargo, se sabe que ningún nivel de plomo es seguro en la sangre. El plomo es una neurotoxina que daña el coeficiente intelectual de los niños en desarrollo y que por consecuencia, afectará sus capacidades en su futuro como adultos.
Más de medio millón de niños a lo largo de los Estados Unidos que viven en condiciones paupérrimas tienen niveles elevados de plomo en la sangre, que proviene principalmente de pinturas y tuberías. El presupuesto Trump pretende cortar de tajo programas que datan desde mediados de los 1970 y están enfocados a regular los niveles de plomo.
Finalmente, la Oficina de Justicia Ambiental de la EPA será otra de las grandes afectadas, pues se pretende cerrar en su totalidad, representado otro golpe bajo para los estadounidenses. Este departamento ha dedicado sus esfuerzos a capacitar principalmente a trabajadores latinos de las granjas para que aprendan a proteger a los niños de pesticidas, además de hacerles entender las políticas relativas al agua potable y promover su compromiso en la toma de decisiones en torno a ellas. Los grupos más vulnerables, las comunidades más pobres, quienes alimentan al país a través de la producción de alimentos, serán los más afectados.
Un recuento de las acciones de la EPA durante el 2016, respecto a la protección de la salud pública y la sanción a quienes contaminan,  puede ser de mayor utilidad para entender por qué una agencia como ésta es tan importante y lejos de sufrir recortes presupuestales, necesita asignación de mayores recursos:
13,500 inspecciones y evaluaciones realizadas.
1,308 sanciones bajo los estatutos de las Leyes de Agua Limpia y Agua Potable Segura
62 billones de libras de residuos peligrosos que las compañías tuvieron que tratar.
190 millones de yardas cúbicas de tierra y aguas subterráneas que han sido aseguradas para su atención. Eso representaría llenar el edificio del Empire State más de 138 veces.


sábado, 21 de enero de 2017

Realidad legal impedirá que Donald Trumpde la espalda a la sustentabilidad

La elección de Donald Trump como el 45.o presidente de los Estados Unidos puede estimular los cambios más significativos a las leyes ambientales de los Estados Unidos desde los años 70. Los cuales pueden ir desde lo perjudicial a lo benéfico, en sectores como es el Cambio Climático, la promoción de proyectos de infraestructura, el caso de los combustibles fósiles.
Trump, pese a sus años como empresario no tiene constancia impulso o trabajo en políticas ambientales, lo cual puede para una idea de su probable enfoque en este tema.
Aunque su afanosa negativa a tratar estos temas, no todo será a su candidatura a ya estar en el poder. Ejemplo de esto es la supuesta eliminación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA); lo cual, requerirá del Congreso.
Cabe recordar que esta oficina es la encargada de aprobar la venta de coches y camiones en los Estados Unidos; los plaguicidas deben estar registrados con la EPA para ser aprobados; el control de la contaminación y las tecnologías de reducción de riesgos tienen que tener recomendación de la EPA y aplicados por las industrias pertinentes. De ahí que la supuesta abolición de la EPA sea algo improbable.
Es mucho más probable que la Administración Trump y el Congreso limitaran o eliminaran ciertas disposiciones de leyes ambientales que actualmente están implementadas y aplicadas por la EPA.
Sin embargo, lograr ese objetivo no sólo exigirá que la Administración obtenga suficientes votos en la Cámara de los Estados Unidos y el Senado para conseguir este objetivo.
En el tema de la promoción y el desarrollo de los combustibles fósiles, que ha sido tema recurrente en la campaña Trump, junto con su insistencia en la ilegitimidad de la ciencia sobre la existencia del cambio climático y la desaprobación del Acuerdo de París.
Conlleva a esperar que su gobierno promueva cambios en las leyes, reglamentos y políticas ambientales que podrían facilitar el desarrollo, transporte y exportación de carbón, petróleo, gas y otros productos derivados del petróleo.
Esto podría incluir la reencarnación del proyecto Keystone Pipeline, el avance del Dakota Access Pipeline y la apertura de la exploración y producción en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico. Para así tener la independencia energética de Estados Unidos.
Aunado que Trumpseguramente intentará desmantelar el marco regulatorio para controlar las emisiones de gases de efecto invernadero; lo cual, comenzará con el abandonar el Plan de Acción del Clima de la Administración Obama, que trata las emisiones de metano de las fuentes existentes de petróleo y gas. Otros objetivos incluirán el Plan de Energía Limpia (CPP), cuya derogación haría más fácil y más barato quemar carbón y gas natural.

Estos esfuerzos serán complicados por el precedente en el Tribunal Supremo y el circuito del D.C. que obliga a EPA para controlar las emisiones del gas del invernadero, por lo menos en el corto plazo. Suponiendo que la administración Trump llenará vacantes judiciales actuales y futuras -incluyendo a la Corte Suprema- con jueces y jueces conservadores, ese objetivo no cambiará en el corto plazo.