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miércoles, 8 de abril de 2020

Crean mexicanos un bioplástico regenerador de piel


Como una opción de parches adhesivos con propiedades antifúngicas, antipatógenas y antimicrobianas para lesiones o quemaduras leves de la piel, y que sean amigables con el medio ambiente, alumnos del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en la Ciudad de México (CDMX), desarrollaron un biopolímero a bajo costo que regenera el tejido y estimula una mejor cicatrización.
Este proyecto fue reconocido con mención honorífica por su aporte a la sociedad, en el Certamen Samsung “Soluciones para el Futuro” 2019, el FitoCurita, y consta en ser un prototipo de apósito adhesivo; es decir, una cubierta de material esterilizado que se aplica sobre una herida para protegerla de infecciones, absorber las secreciones y facilitar su curación.
Los creadores del parche explicaron que a diferencia de los comerciales, que contaminan por estar hechos de plástico, el FitoCurita está elaborado con materiales orgánicos biodegradables que una vez que cumplen con su propósito se absorbe por la piel o se pueden arrojar en los desechos orgánicos.
La materia prima que utilizan los estudiantes Salvador Barajas Gómora, Fernanda Gómez Pérez, Abrahan Gordillo Rodríguez y Lydia Rosas Ballesteros, para la elaboración de su parche es quitosano, producto derivado de la quitina, obtenida del exoesqueleto de los crustáceos, como los camarones, y que aumenta la producción de colágeno en la capa más profunda de la dermis.

Para obtener el quitosano, los politécnicos trituraron la cáscara de camarón, desmineralizaron el polvo y lo combinaron con el aceite esencial de caléndula y lactosuero. Para incorporar los elementos de la mezcla heterogénea utilizaron pectina cítrica como emulsificador a fin de formar una película como apósito, capaz de acelerar la regeneración, además de proteger las heridas contra Staphylococcus aureus y estreptococos, principales agentes microbianos que atacan la piel.
Los estudiantes de la carrera técnica de Laboratorista Químico explicaron que para utilizar el parche es necesario limpiar la zona, humedecer la película con algodón o con un aspersor, cubrir totalmente la herida y presionar ligeramente hasta lograr la adhesión a la piel.
Por el momento el parche dérmico tiene una medida de 10 por 10 centímetros, pero se puede cortar a la medida que se requiera. Cuando la herida sana, lo que queda del apósito se puede tratar como cualquier desecho orgánico porque tiene un periodo de degradación de 15 a 17 días.
Los jóvenes resaltaron que en México se producen alrededor de 72 mil 300 toneladas de camarón en los estados costeros y su exoesqueleto prácticamente se desecha cuando se podría aprovechar para extraer el quitosano de la quitina y elaborar el FitoCurita, el cual es una alternativa para el sector salud pues estos parches para heridas en la actualidad son de materiales no biodegradables, que además de contaminar, pueden llegar a causar infecciones si no son desechados adecuadamente.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Bioplástico marino gana el Premio Internacional James Dyson 2019


Se dio a conocer que el premio anual James Dyson, que reconoce conceptos innovadores en ingeniería y diseño, tuvo como ganador  internacional a Lucy Hughes, jovencita de 24 años de edad y estudiante de la Universidad de Sussex (Reino Unido).
Lucy creó una alternativa plástica a base de desechos de pescado llamada MarinaTex. Con este invento, la joven intenta resolver el problema de los plásticos desechables y las corrientes de desechos generadas por los residuos marinos.
MarinaTex es un material de lámina translúcido y flexible, ideal para aplicaciones en envases de un solo uso. Gracias a su fórmula única de algas rojas para unir las proteínas extraídas de los desechos de pescado, tiene fuertes enlaces superpuestos que le dan fuerza y ​​flexibilidad. 
El material es relativamente ligero en recursos, necesita poca energía y temperaturas menores a 100 grados para producirse. Entre sus ventajas destaca el tiempo de biodegradabilidad, que va de cuatro a seis semanas, además es adecuado para el compostaje doméstico y no filtra toxinas, eliminando la necesidad de una infraestructura propia para gestión de residuos.
Respecto a su galardón, comentó que “estoy encantada de que MarinaTex haya sido reconocida con el Premio James Dyson. El invento lo tenía desde mi infancia y nunca pensé que llegaría a esta etapa, por lo que es realmente alentador que el potencial del material sea reconocido por un premio tan prestigioso. Estoy emocionada por tener la oportunidad de realizar mayor investigación y desarrollo para explorar todos los usos posibles de MarinaTex, teniendo en cuenta la forma, la función y su huella".
Como ganadora internacional del Premio James Dyson, Lucy recibirá 30,000 euros (638,118 pesos mexicanos aproximadamente) con el objetivo de comercializar su invento de manera sostenible, así como para futuras investigaciones para convertir a MarinaTex en una respuesta global frente al problema de los abundantes desechos plásticos, aprovechando las soluciones locales.

Por su parte, Sir James Dyson, expresó que "el Premio James Dyson recibió algunas ideas que invitan a la reflexión este año, y a más participantes femeninas que nunca, lo que hace que la evaluación sea muy difícil. Finalmente, decidimos elegir la idea sin la cual el mundo podría prescindir. MarinaTex resuelve elegantemente dos problemas: la ubicuidad del plástico de un solo uso y los desechos de pescado. Una mayor investigación y desarrollo asegurará que MarinaTex evolucione aún más, y espero que se convierta en parte de una respuesta global a la abundancia de residuos plásticos desechables".
El premio es un esfuerzo más de la Fundación James Dyson, la cual trabaja para inspirar a los jóvenes en temas de diseño e ingeniería: desde niños de primaria hasta estudiantes universitarios y graduados, la fundación apoya a los próximos talentos  a través de recursos gratuitos y talleres para las escuelas. 
Los otros dos finalistas internacionales del Premio James Dyson fueron Anna Bernbaum, de la Dyson School of Dyson Engineering, Imperial College London (UK), quien presentó Afflo, dispositivo portátil habilitado para la Inteligencia Artificial que monitorea los síntomas asmáticos y predice los desencadenantes, permitiendo a los usuarios tomar decisiones basadas en datos sobre el manejo de su padecimiento; y Ryan Tilley, estudiante de la RMIT University, Sydney, Australia, con el invento Gecko Traxx que consta de un accesorio portátil y accesible para silla de ruedas, que permite el acceso a terrenos complicados como playa o fuera de la carretera. 
Regionalmente, México tuvo presencia con 18 innovadoras propuestas de las que se eligieron tres ganadores nacionales tomando en cuenta su viabilidad, originalidad y aplicación: 
Paflec (pavimento de goma autoregenerativo): Se trata de un pavimento hecho a base de llantas que se regenera al absorber el agua. Fue creado por Israel Antonio Briseño de la Universidad Autónoma de Coahuila. 
HA-WA: Es un sistema de higiene automático que tiene el propósito de reducir, reutilizar y reciclar el agua que se usa cuando nos lavamos las manos. Fue creado por Gustavo Montiel, Emanuel Sánchez, Gerardo Peralta, Martín Ocampo, Jorge Ruiz y Roberto Millán, de la Universidad Tecnológica Emiliano Zapata.
AMOB (muletas de cartón): Aparato ortopédico de bajo costo elaborado con cartón reciclado para que sea accesible a prácticamente toda la población, además de ligero, reciclable y fácil de transportar. Fue creado por Rafael Riego. 

lunes, 15 de octubre de 2018

Desarrollan mexicanos plástico 100% biodegradable con uso de bacterias


La Dra. Berenice Vergara, investigadora del Tecnológico de Monterrey (ITESM), campus Estado de México, está desarrollando un proyecto en el que es posible crear plástico 100% biodegradable.
Este proyecto consiste en producir y extraer polihidroxialcanoatos (PHAs), polímeros provenientes de bacterias, que permiten la fabricación de plásticos degradables y compatibles con el cuerpo humano. Con esto, se pretende reemplazar el uso de polímeros derivados del petróleo para disminuir la contaminación generada por el PET en el mundo.
Puntualizó que “los polímeros derivados de estas bacterias tienen la peculiaridad de que permiten cerrar el ciclo de carbono, es decir, que el producto se degrada en su totalidad y no parcialmente, como es el caso de muchos productos que promocionan como biodegradables”.
 “Además, el plástico que estamos desarrollando tarda sólo tres meses en tener una biodegradación total, mientras que el plástico derivado del petróleo tarda cientos de años o incluso más”, añadió la investigadora.

Actualmente, la catedratica junto con su equipo conformado por estudiantes de la maestría en nanotecnología, doctorado en ciencias de la ingeniería, alumnos de las carreras de ingeniería química y dos profesores cátedra, están trabajando de la mano con el Instituto Politécnico Nacional (IPN-CINVESTAV) y la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo en mejoras que permitan implementar un uso en menor plazo.
“Hoy por hoy, estamos trabajando en dos factores. El primero es mejorar los rendimientos para disminuir los costos de los plásticos y hacer esto algo más rentable. El otro factor es el mejoramiento mecánico ya que el polímero sigue siendo frágil.  Si logramos reforzarlos, podremos empezar a desarrollar materiales más elásticos como bolsas” comentó la doctora.
La contaminación del suelo y de los mares a consecuencia del uso del plástico es un problema considerado grave. De hecho el tema central del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, celebrado el pasado 5 de junio, fue “Sin contaminación por plástico”.
De acuerdo con la ONU, cinco billones de bolsas de plástico se utilizan cada año y un millón de botellas de plástico son compradas cada minuto. De éstas, casi el 70% o más van al medio ambiente o a vertederos, y más de 13 millones llegan al mar cada año.

martes, 6 de mayo de 2014

Lanza Tetra Pak envases laminados con bioplástico

Ante la realidad empresarial y ambiental que exigen diversas innovaciones en los productos que uso cotidiano por las personas, la empresa Tetra Pak, parte del sector del envasado de alimentos, anuncia que todos los envases producidos en Brasil ahora son elaborados con polietileno de origen vegetal.
 Que junto con el cartón, el uso de polietileno hecho de caña de azúcar aumenta el contenido de materias primas que provienen de fuentes renovables, llegando a 82% en un envase básico de un litro.
 Cabe mencionar que en febrero pasado, Coca-Cola Brasil se convirtió en la primera empresa en utilizar los nuevos envases para su línea de bebidas de jugo Del Valle. Seguido de ese éxito, el programa piloto se extiende ahora para incluir a los 150 clientes a los que Tetra Pak Brasil suministra insumos, y que suman poco más de 13 mil millones de envases al año.
 Al respecto, Charles Brand, Vice-Presidente de Mercadotecniade Tetra Pak, dijo que “nos enorgullece de manera especial ser los primeros en la industria en usar envases de cartón laminado con bioplástico, y nuestra meta es desarrollar un envase 100% renovable partiendo de nuestro promedio actual de alrededor de un 70%. Este lanzamiento representa un paso importante en esa dirección”.
Se informó en comunicado de prensa que este envase es producido por Braskem, uno de los productores líderes en el mundo de biopolímeros, el polietileno empleado en los envases de Tetra Pak presenta las mismas propiedades físicas y químicas que el polietileno tradicional derivado de combustibles fósiles.
El cambio a los materiales nuevos de envasado no requiere de modificación alguna en la maquinaria de los clientes y la intención de la empresa es poco a poco ampliar esta oferta a más mercados en el futuro.