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miércoles, 1 de junio de 2016

Dejar de consumir carne genera grandes beneficios ambientales

Ante la cercanía del 5 de Junio, Día Mundial del Medio Ambiente, es que diversas acciones como es Lunes Sin Carne, avocan a no sólo actuar de forma saludable y nutritiva, pensar en el bienestar animal, sino también en el cuidado ambiental al pensar en tener una ganadería sustentable.
Al respecto, Paulina Moreno, Encargada de políticas alimentarias de HSI, comentó a este reportero que el dejar de consumir carne y tener una ganadería sustentable es una recomendación de las Naciones Unidas, ya que este sector es de los mayores generadores de emisiones de metano a la atmósfera.
Aunado a que este sector es el mayor consumidor de diversos cultivos en el planeta como es el 97% de la harina de soya y del 60% del maíz, que se dedica al ganado y, si bien, esta industria genera muchos empleos en el mundo, es necesario el establecer controles en su producción como consumo de recursos.
En el caso de México, la industria cárnica es enorme y se coloca como el octavo generador de carne de bovinos y el sexto de pollo; lo que equivale a que se sacrifiquen en el país más de 8 millones 700 mil reses y poco más de 16 millones de pollos y 16 millones de cerdos. Lo cual involucra también la necesidad de tener controles que supervisen el bienestar animal de estos seres vivos antes de su sacrificio.
La intención de esta organización y su programa de Lunes Sin Carne, es no para evitar que se consuma carne, sino enfocado en adoptar una dieta sana para que la gente a la vez, tenga mejores niveles de salud y evite epidemias de obesidad que ya padece la niñez mexicana.
Entre los beneficios de adoptar esta acción, se indica que diversos estudios señalan que las personas que comen menos carne tienden a mantener un menor peso y que también tienen un menor riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y cáncer.
En el aspecto de bienestar animal se señala que en México, millones de animales sufren dentro de las granjas industriales, como es el caso de las gallinas ponedoras que son forzadas a pasar sus vidas enteras en jaulas tan pequeñas que no pueden siquiera estirar sus alas completamente. Las cerdas reproductoras son confinadas en jaulas de gestación individuales en donde no pueden darse la vuelta o dar más de un par de pasos hacia adelante o hacia atrás durante prácticamente todas sus vidas.
Asimismo, optar por alimentos libres de carne una vez a la semana es bueno para el medio ambiente ya que la ganadería es un contribuyente clave al cambio climático, la deforestación y la contaminación y uso excesivo del agua, ejemplo de ello es que la ganadería representa aproximadamente el 15 por ciento de los gases de efecto invernadero causados por la civilización.
Expuso que al momento, diversas empresas se han mostrado muy receptivas a cambiar la realidad de sus procesos de confinamiento de animales y permitir, en el caso de los pollos, que las gallinas ponedoras tengan más libertad y no estén toda su vida sujetas en jaulas pequeñas. También se trabaja con chefs profesionales para que amplíen el uso de vegetales en sus platillos.
Cabe mencionar que la iniciativa Lunes Sin Carne,  invita a los consumidores a tomarse un descanso de los productos cárnicos al menos un día a la semana para ayudar a los animales y al planeta, y mejorar la salud humana, ello bajo la iniciativa de Humane Society International.

Para esta campaña se cuenta con el apoyo de diversas personalidades como Paul McCartney, Enrique Bunbury, Eugenio Derbez, Marco Antonio Regil, Claudia Lizaldi, Hello Seahorse!, Rubén Albarrán, al igual que chefs reconocidos, ONGs, empresas alimentarias y otros partidarios de la campaña.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Urge que el mercado de la carne sea sustentable

Se dio a conocer que un mexicano come en promedio 60 kilogramos de carne en un año, de los cuales 27 son de pollo, 17 de res y 16 de puerco, lo que representa un incremento del 200% en dos décadas; Ello fue dado a conocer con información de El Atlas de la Carne. Hechos y cifras sobre los animales que comemos.
Informe que reporta que en México, a partir de 2012, el consumo de carne por persona tuvo un crecimiento de 3.2 kg por año, debido entre otros factores, al cambio de hábitos alimentarios mayormente por la clase media y la población con ingresos más bajos, excepción a un grupo que no rebasa los límites de condición de pobreza.
El 32.7% del gasto corriente de una familia promedio se destina a la compra de alimentos, es decir que de cada 100 pesos, 25 son para la compra de carne y pescado y sólo 12 para verduras y legumbres.
A la par del aumento de la producción industrializada de todo tipo de carnes para consumo humano también se han multiplicado los efectos socio ambientales en el mundo que afectan indirectamente a las personas, el clima, la biodiversidad y el medioambiente.

Cada mexicano, de cada 10 kilos de carne que consume, 7 son de ave. La carne de ave representa la mitad de la carne producida en el país lo que lo coloca como en el quinto lugar a nivel mundial en producción de carne de ave, sin embargo, por cada peso que el país gana de venta de carne de ave en el extranjero, gasta 636 en compras internacionales.
México, para el 2011, es el sexto productor de carne de bovino en el mundo, sólo por debajo de Estados Unidos, Brasil, China, Argentina y Australia, de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO). Veracruz, Puebla, Yucatán, Jalisco, Sonora y Aguascalientes son las entidades federativas que más producen carne para la oferta nacional e internacional. Uno de cada tres kilogramos de carne generada en el país es de la especie bovina, cuya producción se sustenta en la actividad ganadera y las cosechas de cultivos forrajeros del país.
Esta investigación de la Fundación Heinrich Böll Stiftung México, Centroamérica y el Caribe, fue dada a conocer por su directora regional Annette von Schönfeld; Silvia Ribeiro, directora para América Latina del Grupo ETC y Dolores Rojas, coordinadora de Programas de la Fundación, quienes coincidieron en el grave impacto que genera el impacto del consumo creciente de carne en los países en desarrollo.
Se detalló en el Atlas de la Carne que pese a que la producción de carne mexicana es alta, la mayoría se exporta por lo que no satisface el consumo nacional, por eso se trae carne del extranjero, principalmente de Estados Unidos y Canadá. En cuanto a las exportaciones, los principales compradores son Japón, Estados Unidos, Korea, Rusia, Hong Kong, Angola y Vietnam.
La producción y consumo de carne, que si bien genera empleos, implica un daño a la naturaleza irreversible. El consumo responsable e informado ayudará a reducir los riegos para la salud y para los ecosistemas.
INTERNACIONAL
Más de la superficie total mexicana, 1.09 millones de kilómetros cuadrados, son para producir carne, aunado a ello, 77 por ciento del consumo de agua se destina al sector agropecuario. Se prevé que para 2100 la demanda de agua en el sector agropecuario alcanzará los 14 mil millones de litros y se concentrará en los estados de mayor consumo: Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Michoacán.
Actualmente, 70 por ciento del área agrícola se usa para sembrar plantas para la industria de la carne, para alimentar animales y no personas con hambre. América Latina, sobre todo América del Sur, representa una de las regiones con más alto cultivo de soya en el mundo, la cual es usada casi exclusivamente para alimentación de los animales de matanza.  

La producción de carne para el consumo humano aumentará de las 300 toneladas actuales a casi 500 millones de toneladas en el 2050. Cabe mencionar que los Estados Unidos registra el mayor consumo de carne con 119.4 kilogramos anual por persona; mientras que Bangladesh y Burundi, no alcanzan los cuatro kilogramos de consumo por persona al año pues el nivel adquisitivo es muy bajo.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Impulsa Conanp proyectos ganaderos sustentables

La Comisión Nacional de Áreas  Naturales Protegidas (Conanp), a través de la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote (REBISO), en Chiapas, impulsa proyectos productivos ganaderos sustentables que representan una alternativa exitosa al cambio de uso de suelo hacia la agricultura, informó Luis Fueyo Mac Donald, Comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
Estos avances fueron difundidos en el marco de la 14ª Sesión Ordinaria de Consejo Asesor de esta Área Natural Protegida (ANP), evento en el que se informó sobre los pormenores del Proyecto Productivo Mejoramiento de la Ganadería Ovina (crianza de borregos), en el que participan mujeres de las comunidades de Hierba Santa, Galilea y Subteniente Pedro Sánchez, municipio de Jiquipilas, Chiapas.
 En comunicado de prensa se informó que las representantes de los tres grupos de mujeres que realizan el proyecto, presentaron ante el pleno del consejo los logros conseguidos con el desarrollo de esta iniciativa, destacó por su parte Roberto Escalante López, Director de la REBISO.
 Entre estos avances se considera la existencia de 800 vientres de borregos entre las tres comunidades, que ya cuentan con un mercado para la venta. Entre las acciones que contempla el proyecto está la reforestación con plantas de especies forrajeras que se mezclan con sorgo para cubrir las necesidades de alimentación en los periodos de escasez de forraje. Por su parte, las mujeres productoras expusieron estar muy satisfechas con los resultados, porque ahora cuentan con un ingreso semanal para sus familias.
 Destaca también, mencionó Escalante López, que a estos grupos se les ha habilitado con infraestructura y equipo básico para el manejo adecuado de los borregos, actividad que permite que los restos de las cosechas de frijol y maíz se utilicen para la alimentación de los animales, con lo que se evita que quemen sus parcelas.

 Fueyo Mac Donald por su parte, finalizó comentando que este proyecto se coordinó para su financiamiento entre la CONANP y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, (CDI), a través de su Programa Organización Productiva para Mujeres Indígenas (POPMI), y desde  2011 se cuenta también aportaciones del municipio de Jiquipilas.