Ante
las afectaciones que el cambio Climático que ha sido registrado por los científicos
es la mudanza de forma permanente de especies marinas, quienes como migrantes
del mar salen de sus aguas de origen en busca de reproducirse, obtener
alimentos y un mejor desarrollo como vida en aguas extranjeras.
Esta
mudanza y migración que muchas especies de peces u mamíferos marinos realizaban
cada años se están volviendo intermitentes y en algunos casos de forma
permanente no regresando a sus aguas de origen o en dado caso llegando en
fechas no previstas o de plano no regresando a sitios que por milenios les recibían.
Ello,
fue parte de lo expuesto por Francisco Werner, director de Southwest Fisheries
Science Center of the National Oceanic and atmospheric administration (NOAA), quien
comentó que sobre los cambios del contenido de dióxido de carbono (CO2) en la
atmósfera y que también se registra en los océanos alterando los tiempos del
clima.
Comentó
sobre el caso de la Corriente de California que tiene gran importancia por sus
especies y se sabe que el forzamiento físico del ecosistema tiene variabilidad
diaria sin olvidar fenómenos como El Niño que impacta a diversas poblaciones
marinas.
Esta
corriente va desde Los Cabos hasta isla Vancouver en el norte de Canadá, que
presenta diversas geografías en estas regiones y en donde el Cambio Climático
le ha proporcionado diversas transformaciones que lleva a que diversas especies
se muden de forma permanente pos la temperatura del agua.
Ejemplificó
que los desplazados climáticos marinos son especies como los atunes, la opa, el
calamar gigante, la sardina y anchoas -como las más afectadas-, las focas, los tiburones,
entre otros, que son migratorios y que están siendo afectados que se trasladan
de forma anual y que al final cambiarán de sus esquemas tradicionales y estos
esquemas no son de índole local sino transregional con variabilidad de gran
escala.
Por
ello dijo que se ha propuesto realizar un estudio trinacional para observación y
modelos físico-biologicos y socioeconomico del ecosistema de esta corriente,
programa a ser establecido que sería posible y en donde México ya cuenta con
esquemas de apoyo con personal e infraestructura con un nuevo buque de
investigación proporcionado por la Comisión Nacional de Pesca (Conapeca).
Aceptó
que este proyecto que si bien requiere de financiamiento, no sería de grandes
dimensiones, pero que al final este tipo de investigaciones redunda en grandes
beneficios en la detección de afectaciones en estos ecosistemas y permitiría
tener observación continua con base al trabajo de los buques de observación.
En
el caso especificó del atún y su importancia, Guillermo Compean, director,
Inter-american Tropical Tuna Commission,
declaró que este organismo busca ampliar los registros adecuados de esta
especia que calificó como de un pez global, y cuya pesquería nacional internacional
y censada desde sus comienzos.
Más
no dejo de señalar que “el atún aleta amarilla, su población y la pesca no lo
está acabando, pero se está en el límite y se está en los límites de confianza
de este aspecto y debe entrar en un manejo recaudatorio”.
Indicó
que la producción de atún en el océano Pacifico es de 300 mil toneladas
anuales, mientras que en mundo ésta llega hasta los 500 mil toneladas, de las
cuales México colabora con unas 130 mil toneladas. Todo lo anterior fue informado
durante el taller de periodismo “Ciencia, Tecnología e Innovación: nuevas
oportunidades para la colaboración internacional”, copatrocinado por el
instituto de las Americas y la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación
(Seciti).