Las playas nacionales languidecen, a causa de su explotación turística insustentable y la invasión de desarrollos inmobiliarios que se levantan casi a la orilla del mar, factores que se suman a los fenómenos naturales normales que se abaten sobre ellas, como los huracanes.
Esta situación se aprecia en estos días cuando miles de turistas acuden a las playas nacionales, a sólo unas cuantas semanas de haber terminado el periodo vacacional de Semana Santa, sin haber dejado a esos sitios a que se regeneraran.
La situación se complica ante el abandono y el poco interés que muestran en su cuidado las autoridades medioambientales, bajo el argumento de no ser de su competencia esta prevención y conservación.
Al respecto, a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) este fenómeno –erosión de playas- no le preocupa, pues no es un tipo de contaminación que atienda la dependencia.
El crecimiento desmedido urbano y turístico provoca contaminación y erosión de playas, según el diagnóstico del Caribe en 2003 del Programa de Medio Ambiente de la ONU (PNUMA), organismo que definió su gravedad como “(una) erosión (que) causa déficits en la entrada de arena natural y (un acelerado) nivel del mar como consecuencia del efecto negativo del balance de sustitución de dunas naturales por edificaciones turísticas”.
Alejandro Olivera, encargado de la Campaña de Océanos y Costas de Greenpeace, en entrevista con este reportero, comentó que la erosión de playas se incrementa por el Cambio Climático y la mano del hombre, y criticó a Semarnat por no prestarle la atención debida.
Abundó que los mayores daños de las catástrofes naturales se padecen por la mala planeación urbana y Semarnat ha permitido que se construya sobre dunas costeras y manglares, que son los que estabilizan naturalmente la erosión.
“Sitios como la Riviera Maya son muestra clara de cómo las playas se erosionan a gran velocidad por la mano del hombre y esto ya es un proceso constante por construir encima de ellas”, dijo.
Estudios científicos revelan que en México, las zonas costeras de Tabasco, Quintana Roo, Sinaloa, Veracruz y Tamaulipas sufren fuerte erosión por el aumento del nivel del mar, que ocasiona que en sitios turísticos como la zona dorada de Mazatlán, la arena haya desaparecido.
En Tabasco, según el “Atlas local de Riesgos”, 29 playas de la franja del Golfo de México presentan graves daños por erosión, como la zona Boca de Panteones- El Alacrán, donde el mar ha devastado unos 20 kilómetros de lo que fue la carretera costera Paraíso-Sánchez Magallanes.
En Quintana Roo, las playas de la franja Punta Cancún-Punta Nizuc presentan grave erosión, pese a que, hace un año, se recuperó la duna costera, perdida por el paso del huracán “Wilma”. En este sitio, el gobierno federal invirtió 235 millones de pesos en reponer 11.6 kilómetros de playas, sin éxito.
“Lo que se hizo se perdió. La inversión efectuada no duró ni un año”, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría en Quintana Roo, Gerardo Gómez Nieto.
SEMARNAT SOLO ATIENDE EROSION MARINA
En lo que sí está de acuerdo la Semarnat es atacar la erosión debida al crecimiento del nivel del mar y al oleaje, provocado por el calentamiento de los océanos y la devastación de manglares, pero la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente (Profepa), informó a este medio informativo que no hay ningún programa o normatividad para enfrentar la erosión de playas por mano del hombre, fenómeno calificado ajeno a la contaminación.
Esta dependencia adujo, al respecto, que la erosión es por viento, huracanes, agua y causas naturales, y planteó que quien ha atendido este tipo de problemas ha sido la Secretaría de Turismo (Sectur).
Pero Sectur dijo a este comunicador que atender este tipo de problemas no de su jurisdicción y su participaron en casos como Cancún, siniestrado por el huracán “Wilma”, es muy particular, porque esta región vive en un 80 por ciento del turismo nacional e internacional. Su Oficina de Comunicación Social manifestó que no se ha dado ningún otro caso similar en playas erosionadas, pues no son área de su trabajo.
Para el Instituto de Geografía de la UNAM, las playas más erosionadas del país están en el golfo de México, en Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y sur de Cancún. Greenpeace, señala que las playas menos dañadas se ubican en Quintana Roo, Sonora, Sinaloa y Baja California.
VACACIONISTAS PASEAN EN PLAYAS CON RIESGO SANITARIO
La Profepa tiene, desde 2005, registro de que, al menos, 16 playas mexicanas están altamente contaminadas y provocan problemas de salud a residentes y turistas. Esta contaminación se debe a desechos fecales, aguas negras, basura y residuos industriales que provocan desde enfermedades gastrointestinales hasta infecciones respiratorias agudas.
Entre las playas más dañadas están Bahía de Banderas, Acapulco, Zihuatanejo,
Huatulco, Puerto Angel, Puerto Escondido, Boca del Río y Ciudad Madero.
Cabe mencionar que sólo 50 por ciento de los 154 municipios con playa tiene plantas tratadoras de agua y, a nivel nacional, sólo se trata 37 por ciento del agua. Para alcanzar el 60 por ciento que es la meta sexenal, se requiere invertir 33 mil millones de pesos.
Juan Rafael Elvira Quesada, titular de Semarnat, dijo, que en Guerrero, Jalisco y Campeche se localizan 4 playas con el calificativo de “riesgo sanitario”, debido a que no cumplían los criterios mínimos de calidad del agua y contenían microorganismos nocivos a la salud humana y animal.
Informó que las playas conocidas como Principal, el Almacén en Zihuatanejo y Payucan II en Campeche tenían niveles de hasta 500 microorganismos por cada 100 mililitros de agua, algo muy común en México, aunque la Organización Mundial de
Salud (OMS) marca como máximo 100.
Además, la Norma de Certificación de Playas no es obligatoria y desde 2006 ningún municipio playero ha buscado certificarse.
El principal problema de las playas es el agua no tratada y, por ello, explicó, se tiene un fondo de 10 mil millones de pesos para dotar de agua potable y tratamiento de aguas en todo el país.
Agregó que Semarnat encabeza el programa del Sistema Nacional de Información sobre Calidad del Agua en Playas Mexicanas, pero, reconoció que “es necesario avanzar en una labor intensiva y que la dependencia ha cumplido su labor de mantener informada a la sociedad sobre el estado de las playas”.
España, ejemplo de playas muertas
En España, el urbanismo turístico y habitación provocó que 59 por ciento del litoral andaluz esté urbanizado. Tanto el Instituto Nacional de Geografía ibérico como el Observatorio de la Sostenibilidad de la Universidad de Alcalá sostienen que la urbanización masiva retiene, junto a los embalses y edificaciones aledañas al mar, los aportes de arena regenerativa de las mismas playas, proceso que en los últimos 30 años ha reducido un 75 por ciento su aporte natural.
El principal problema para las playas es que sólo se autorregenera un 25 por ciento con relación a 30 años atrás; el resto se pierde al estar bloqueado por los puertos y complejos urbanísticos, por lo que se recurre a reposición artificial.
Se erosiona el mundo
Más de mil 200 millones de hectáreas de tierra del Planeta, equivalentes a la superficie de China e India, sufren una seria degradación desde hace 45 años.
Fuente: World Resources Institute.
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