El Distrito Federal tiene una extensión de 149 mil 830 hectáreas (ha), de la cuales, 87 mil 292, equivalentes a más de la mitad de su territorio son suelo de conservación que proporciona los servicios ambientales que la ciudad requiere para su sobrevivencia.
De acuerdo a Alejandro Soto, gerente regional de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Región XIII, el Gobierno del DF (GDF) sólo invierte un millón de pesos, anualmente, para la conservación de esa importante región capitalina.
Lo anterior indica que únicamente se destinan 11.50 pesos por hectárea para su cuidado, restauración y reforestación, según la más simple operación matemática.
Así, mientras Conafor invertirá, este año, 26 millones de pesos al programa Proárbol, capitalino, el GDF aportará un millón.
“Se ve la diferencia de quién quiere mantener el suelo de conservación en el DF”, argumentó Soto.
Entrevistado al respecto, Francisco Uribe, coordinador de protección de Recursos Naturales, de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo rural (Corena), desmintió lo afirmado por Soto.
“El GDF aportó 400 millones de pesos, en el 2007, para el mantenimiento del suelo de conservación capitalino”, afirmó.
Dijo que es “totalmente falso que sólo lo haga con un millón al año; tenemos el convenio marco 2006-2012 con la Conafor que especifica montos (destinados) al programa ordinario en suelo de conservación con recursos mezclados de la Federación”, señaló.
“Sí es un millón; pero, de forma ordinaria, el GDF destina 400 millones, cada año”, subrayó Uribe, quien calificó de “mediática”, la afirmación de Soto.
Dijo que si la Federación aportó, en 2007, 225 millones de pesos en ese rubro fue gracias al Programa Especial Concurrente (PEC), pues en el 2006 la inversión fue nula y en 2005 apenas llegó a 94 millones de pesos.
CADA QUIEN JALA POR SU LADO
El problema se complica porque, a decir de Soto, el ordenamiento territorial es competencia del GDF, pero no hay sintonía entre el gobierno central y las Delegaciones, ya que cada uno jala por su lado.
Así, “el ordenamiento no servirá de nada”, comentó, y denunció que no es posible que, mientras Conafor invierte en reforestar, alguna Delegación permite las invasiones en tierras de conservación.
Uribe aceptó que el DF padece problemas en sus áreas naturales por la presión urbana, incendios forestales, tala clandestina y salud del bosque.
“Por ello, necesitamos un programa de manejo sustentable de nuestros bosques. No tenemos un programa integral y se está hablando con la Secretaría del Medio Ambiente (Semarnat) para plasmar una norma, al respecto”, dijo.
SIEMBRA DE CASAS
Francisco Javier Chavira, presidente de la Asociación de Silvicultores del DF, comentó a Mi Ambiente que los cultivos de maíz, frijol y nopal, entre otros en el DF, ya no son rentables y carecen de valor para el campesinado capitalino; sólo las hortalizas arrojan números negros.
Estimó que los 20 mil silvicultores padecen la falta de rentabilidad y, en Milpa Alta, 5 mil productores agrícolas creen que sus tierras están subvaluadas.
“El maíz, definitivamente, ya no es rentable y, por medio de Proárbol, se busca darle un valor agregado a la tierra y los cultivos”, señaló Chavira.
Ante, esa situación, “la gente ya piensa en vender (sus terrenos), pero buscamos evitar que esto ocurra”, comentó. Todo es cuestión de sensibilizar a la gente para que piense que la tierra puede ser trabajada por las futuras generaciones y no la venda, agregó.
Explicó que laz zonas con mayor problema de rentabilidad se ubican en las Delegaciones de Milpa Alta, Xochimilco, Tláhuac, Tlalpan, Cuahimalpa y Álvaro Obregón y que el GDF y las Delegaciones no tienen sensibilidad política para tratarlos pues no entienden “nuestra situación”, dijo.
“Muchos funcionarios y representantes sociales se dedican a ganar votos, y con el compromiso de oficializar los asentamientos irregulares abren terrenos para la “siembra” de casas”, precisó Chavira.
PELIGRAN TIERRAS CAPITALINAS
- Delegaciones con mayor extensión de suelo de conservación: Milpa Alta, Tlalpan, Xochimilco.
- En el DF, cada año, se urbanizan 495 has; la ciudad crece 1.3 ha, por día.
- El suelo de conservación infiltra 70 por ciento del agua que se consume en el DF.
- Las invasiones a zonas de conservación afectaron 4 mil 796 ha, en 10 años.
- Existen más de 800 asentamientos irregulares que cubren más de 15 por ciento del suelo de conservación del DF.
- En el sexenio de AMLO, el suelo de conservación perdió 820 ha.
- A pesar del Bando 2, se instalaron 74 nuevos asentamientos irregulares del 2001 al 2006.
Fuente: Paot, SMADF, UNAM, Metrópoli 2020
DISTINTAS MEDIDAS DE LA POBREZA
SEDESOL.- En los análisis de alta marginalidad, la frontera rural del DF no padece alta marginación.
CONAFOR.- El DF tiene zonas de alta marginalidad en su franja fronteriza rural-urbana donde se aprecia un deterioro grave, basura, casas pobres y mal construidas, pero al no estar incluidas como zona de alta marginación por Sedesol podría quedar fuera de los apoyos forestales.
CORENA.- La pobreza debe clasificarse de forma independiente; es evidente que las zonas fronterizas de la urbano-rural del DF padecen de alta marginación.
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