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lunes, 24 de junio de 2024

Crece en México incertidumbre social ante el Cambio Climático

 Desde 2022, la encuesta nacional e internacional (26 países), el Barómetro de la Transformación Ecológica, donde las personas consideran una creciente preocupación por su salud y perciben una mayor amenaza para sus condiciones de vida ante los desafíos ambientales. Conscientes de estos peligros, las personas de todo el mundo están pidiendo acción.

En México, siendo uno de los países del mundo con menos negacionistas del clima, sin embargo, estos han incrementado en los últimos 18 meses (8 por ciento en comparación con la 1a edición del Barómetro). Los nuevos negacionistas están especialmente entre los grupos menores ingresos.

Cabe mencionar que los informes del IPCC, estrategias climáticas, Green New Deal, COP muestra que las propuestas para luchar contra el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación son numerosas y que mientras el mundo acude a las urnas en 2024, en todo el planeta se alzan voces que reclaman una brusca ralentización de la transición ecológica y se agrupan bajo una nueva bandera: la pausa ecológica.

Entre las opiniones que destacan en el caso de México es que el 75 por ciento de los mexicanos se siente expuesto y vulnerable a un riesgo para su salud a causa del cambio climático o la contaminación.

El 80 por ciento de mexicanos considera que puede haber un deterioro en su calidad de vida a causa del cambio climático o contaminación, tal como escasez y agotamiento de recursos y alimentos, daños materiales causados por desastres naturales, y condiciones de vida cada vez más duras.

El 92 por ciento de mexicanos (5 puntos menos que en 2023) de los mexicanos están convencidos de que el cambio climático está en marcha y el 82% considera que la actividad humana es la principal causa.

El 11 por ciento de los mexicanos considera que es demasiado tarde para mitigar el cambio climático, frente a un 62 por ciento optimista que piensa que aún existen posibilidades de limitarlo y reducir la contaminación.

El 67 por ciento de mexicanos están convencidos de que las inversiones necesarias para la transición ecológica serán menos costosas que las consecuencias sanitarias y materiales de la crisis climática, es decir, la inacción les costará más que la acción ecológica, un aumento de 3 puntos en 18 meses.

Un 84 por ciento de los mexicanos están seguros de que el cambio climático es la mayor amenaza para la salud a la que se enfrenta la humanidad.

El 74 por ciento de los mexicanos están seguros de que el cambio climático amenaza gravemente a las personas más pobres de todo el mundo y podría hacer que más de 130 millones de personas vuelvan a encontrarse en situación de pobreza para el año 2030.

En la mayoría de los temas tratados en el Barómetro (elaborado por la consultora Elabe y la marca Veolia), se observa un claro consenso en torno a las soluciones ecológicas probadas, y una gran aceptación de los cambios necesarios para aplicarlas (ya se trate de iniciativas relacionadas con la energía, la protección de los recursos o el agua).

Mientras que algunos de los datos obtenidos a nivel Latinoamérica indica que el 79 por ciento de la población de dicha región se siente expuesta y vulnerable a un deterioro de su calidad de vida.

El 75 por ciento de los Latinoamericanos se sienten expuestos y vulnerables a un riesgo para la salud; y el 94 por ciento de la población de Latam comparten la certeza de que un cambio climático está en marcha.

El 62 por ciento piensa que el futuro aún está en nuestras manos, que aún tenemos la posibilidad de limitar el cambio climático y reducir la contaminación, el 26 por ciento tiene dudas y el 11 por ciento de la población piensa que es demasiado tarde.

A nivel global, el 97 por ciento de los habitantes del mundo cree que la salud es la principal preocupación cuando se trata de decisiones locales sobre agua, residuos y energía, por encima del precio final.

El 64 por ciento de los habitantes del mundo se sienten vulnerables a los riesgos para la salud causados por el cambio climático. Estos riesgos para la salud se manifiestan en un aumento de las enfermedades infecciosas, la contaminación, la disminución de la calidad de los alimentos y problemas de salud mental.

El 67 por ciento de los habitantes del mundo cree que una solución que promueva la preservación de su salud les animaría a cambiar sus hábitos o aceptar un costo ligeramente superior.

Para enfrentar estos desafíos, las poblaciones afirman su disposición a aceptar los cambios necesarios para ampliar las soluciones existentes para combatir el cambio climático y la contaminación. Su deseo de actuar está motivado por la necesidad de protegerse contra las crisis ambientales y climáticas. Consideran que el costo de la inacción será mucho mayor que el de la acción.

“Estamos en una encrucijada, donde frente al desafío climático chocan la acción radical y la solución ecológica. Ambos presentan grandes riesgos sociales, económicos y ecológicos. La transformación ecológica no puede, y no debe, producirse sin los ciudadanos del mundo. Escuchar, ayuda a entender las preocupaciones y necesidades de todos, a identificar las palancas de cambio que no sólo son aceptables sino deseables y a encontrar sentido y motivación para el cambio en la construcción de un futuro sostenible", aseguró Estelle Brachlianoff, CEO de Veolia.

Existe un alto nivel de expectativa para la protección de nuestra salud a través de la eliminación de la contaminación y la protección de nuestros territorios ante fenómenos climáticos extremos. Esta es la lección que guiará nuestras acciones en los años por venir."

Un 55% de seguros son contra riesgos hidrometeorológicos: AMIS

En México no sólo las entidades costeras son susceptibles de sufrir daños por riesgos hidrometeorológicos; previo a la llegada de OTIS los estados no costeros representaron el 55 por ciento de los daños asegurados por este tipo de eventos, informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Con el inicio de la temporada de huracanes, del 15 de mayo al 30 de noviembre de este año, la AMIS informa que no todos los siniestros de riesgos hidrometeorológicos cubiertos por las aseguradoras son de ciclones, en 2023 el 41 por ciento de las pérdidas se debieron a inundaciones, granizadas y daños por lluvias.

De acuerdo con la AMIS, las entidades costeras antes de OTIS concentraban el 48 por ciento de los daños cubiertos por siniestros de riesgos hidrometeorológicos. Para la temporada de ciclones 2024, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) pronosticó al menos 35 ciclones entre el Pacífico y el Atlántico, nueve más que en 2023.

Se espera una temporada muy activa, para el Pacífico hasta 4 ciclones de categoría 3, 4 o 5 y los estados que podrían resultar más afectados son Baja California, Sinaloa, Quintana Roo, Yucatán y Veracruz.

México es un país altamente vulnerable a fenómenos naturales, como los huracanes que podrían impactar directamente en 17 estados costeros, pero en el caso de las inundaciones 45 por ciento del territorio nacional está expuesto.

El Informe sobre Riesgos Mundiales 2023 coloca a México en el cuarto lugar de países en el mundo con mayor índice de riesgo por catástrofes ocasionadas por este tipo de eventos naturales (38.17 por ciento), solo por debajo de Filipinas (46.86 por ciento), Indonesia (43.50 por ciento), e India 41.52 por ciento).

La directora general de la AMIS, Norma Alicia Rosas afirmó que México debe estar asegurado y adoptar medidas preventivas ante los pronósticos de fenómenos naturales extremos e impactos adversos causados por el cambio climático: “abordar los riesgos de manera integral y proactiva permitirá construir comunidades más resilientes y preparadas para enfrentar los desafíos que presenta un entorno natural cada vez más cambiante”.

Una preocupación global son los impactos que han generado los desastres a lo largo del mundo. México es un país altamente expuesto a sismos y huracanes. “Las estrategias de aseguramiento en gobiernos locales, empresas y familias, reducen las desviación en los presupuestos planeados; además, contribuye a disminuir la interrupción de servicios públicos y empresariales”, afirmó la directiva.

De la estimación de pérdidas por siniestros de daños poco más de 1 de cada 4 pesos corresponde a bienes habitacionales asegurados en los 22,276 siniestros reportados.

En tanto que se registraron 110 siniestros en hoteles asegurados, a través de su cobertura de riesgos hidrometereológicos, con estimaciones de los daños asegurados en alrededor de 8,172 millones de pesos.

 

jueves, 13 de julio de 2023

El 75% de los mexicanos piensan que no actúa contra el cambio climático

El estilo de vida de cada persona es crucialmente importante para salvaguardar el medioambiente. De acuerdo con los datos arrojados en el Barómetro de la transformación ecológica de Veolia, el 68% de los mexicanos piensan que se debe cambiar radicalmente el estilo de vida y desarrollar tecnologías que permitan reducir la contaminación y las consecuencias del cambio climático.

Un estilo de vida sostenible busca minimizar la huella ecológica en el planeta, es decir, reducir la cantidad de recursos naturales que se consumen y los desechos que se generan. De acuerdo con Greenpeace (2020), una persona puede llegar a aportar más de tres toneladas y media de CO2 a las emisiones globales de Gases de Efecto Invernadero (GEI) cada año. El 84% de los mexicanos consideran que el cambio climático lleva a tener condiciones cada vez más duras de la mano de la degradación del ecosistema y la biodiversidad del país. 

Al adoptar prácticas como la eficiencia energética, la reducción del consumo de agua, el uso de transporte sostenible y la gestión adecuada de residuos, se puede disminuir el impacto negativo para el medio ambiente, lo cual suma a mitigar el cambio climático.

La sostenibilidad es una práctica que todos los actores deben llevar a cabo, desde el individuo, hasta la industria, los gobiernos, la academia, entre otros. Al aplicarla en la vida diaria se conservan los recursos naturales como el agua, la tierra, los bosques y la biodiversidad, fundamental para el equilibrio de los ecosistemas y el próspero funcionamiento del planeta.

El 68% de los mexicanos piensan que tenemos que cambiar radicalmente nuestro estilo de vida y vivir de manera más sobria, así como desarrollar tecnologías que permitan reducir la contaminación y las consecuencias del cambio climático. Veolia, posicionada como un líder mundial de la transformación ecológica, es una empresa aliada para procurar el impacto del cambio climático y generar soluciones ante esta emergencia. Hace no más de un año, lanzó su Centro Ambiental en San Luis Potosí, una planta waste-to-energy, que busca transformar y valorizar los residuos industriales que no son susceptibles a ser reciclados, en energía renovable.

Con una inversión directa de 170 millones de pesos, esta planta convierte más de 40 mil toneladas por año de residuos, generados por varias industrias ubicadas en el Bajío, en energía renovable. De esta manera contribuyen con la reducción de emisiones de GEI, las cuales tienen consecuencias nocivas como la contaminación del aire ya que el 90% de los mexicanos piensa que el riesgo de contaminación de los recursos naturales y de impacto en la salud es grave inminente.

Respecto de la protección del medio ambiente lo más importante es generar conciencia sobre los desafíos ambientales que enfrenta el planeta y promover tanto acciones individuales, como colectivas para salvaguardarlo.

3 de cada 4 mexicanos están convencidos de que el futuro climático y ecológico sigue en nuestras manos[1]. Cada elección y acción individual cuenta y, al adoptar prácticas más respetuosas con el medio ambiente, se contribuye a la protección de los recursos naturales, la biodiversidad y a mitigar los efectos del cambio climático.



 

domingo, 23 de abril de 2023

Murciélagos; indicadores del Cambio Climático

Los quirópteros o murciélagos  son el orden de mamíferos que aporta la mayor información sobre el cambio climático, por ello, se consideran importantes bioindicadores, estableció Valeria Salinas Ramos, profesora en la Facultad de Ciencias de la UNAM.

Entre las características que hacen de este animal un modelo de estudio figuran: su presencia en casi todo el mundo a través de más de mil 400 especies; su contribución a la salud de los ecosistemas, polinizador de flores:  alrededor de 500 tipos de flores en el planeta dependen de la acción de ellos para ser polinizadas; su papel como controlador de plagas de insectos y dispersor de semillas.

Además, permiten el mantenimiento de la relación con otros organismos (por ejemplo, parásitos, virus); posee una alta resistencia inmunológica y elevada resiliencia; es sensible a los cambios ambientales, pues se conoce que los patrones de su actividad están estrechamente relacionados con las condiciones climáticas.

El trabajo “Murciélagos como indicadores del cambio climático a corto y largo plazo”, que desarrolló Salinas Ramos durante una estancia postdoctoral en 2021-2022 en la Universidad de Nápoles Federico II, en Italia, con el profesor Danilo Russo, experto en el tema, se enfocó en explorar la relación entre las olas de calor y la caída de los refugios durante el verano, y generar una red paneuropea para monitoreo en esa región del orbe.

Aunque la investigación se diseñó para Europa, el modelo experimental se puede replicar en otros sitios, pues el cambio climático es un fenómeno global que ha impactado la distribución de las especies, amenazando a la biodiversidad con afectaciones importantes sobre la conservación.

Por ello, aquellas regiones con elevada biodiversidad, como el territorio mexicano, son más susceptibles y deben ser monitoreadas continuamente para su conservación. Otro aspecto que se ha visto afectado en las últimas décadas por el cambio climático es la migración. Se ha reportado que algunas especies están adelantando o no el inicio de este proceso fenológico. 

Existe información de que las primaveras comenzaron a anticiparse desde hace 50 años por más de cinco días, es decir, que las especies no están partiendo de sus zonas a otras en donde hay adelanto de la estación o, puede que se anticipen y logren adaptarse a esos cambios.

Una de las respuestas ante el cambio climático es la morfológica de los murciélagos, pues para animales vertebrados endotermos  —con capacidad de generar su propio calor y mantenerlo estable pese a las condiciones externas— que viven en latitudes mayores y por ende en zonas frías, suelen ser de tamaño más grande que los que habitan en zonas cálidas.

En México hay alrededor de 140 especies y el conocimiento de su distribución permitirá modelar su disposición en las próximas décadas, así como realizar monitoreos de poblaciones para diseñar acciones de conservación.

 

 

martes, 13 de diciembre de 2022

Promueve México mejoramiento vegetal ante el cambio climático

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural federal, desarrolla tecnología para la conservación, mejoramiento y aprovechamiento de variedades vegetales, como parte de las medidas de adaptación y mitigación de los sistemas agroalimentarios a los efectos del cambio climático.

La directora general de Políticas, Prospección y Cambio Climático de la Secretaría, Sol Ortiz García, habló de la importancia de generar y compartir conocimiento para enfrentar los retos del futuro.

Puntualizó que en México se aplica una política diferenciada respecto a las estrategias de fitomejoramiento, en función del sistema de producción agrícola, que a su vez, se relaciona con las modalidades de agricultura de riego o de temporal.

Comentó que en temporal –donde hay una gran variabilidad climática- se usan semillas nativas o mejoradas de acuerdo con el régimen de lluvias, por lo que se busca seleccionar atributos para incrementar la plasticidad fenotípica de los diferentes cultivos.

En su exposición “El papel del mejoramiento vegetal  para la adaptación al cambio climático en México”, Ortiz García sostuvo que este mejoramiento debe vincular a todos los productores y, de manera efectiva, a agricultores, comunidades locales y pueblos indígenas. 

Subrayó la importancia de los recursos fitogenéticos para la agricultura, en materia de seguridad alimentaria, adaptación y mitigación, servicios ecosistémicos como la captura de carbono, la polinización, el control de plagas y enfermedades y la provisión de alimentos, piensos y fibras.

La funcionaria mexicana destacó que nuestro país tiene cinco mil 409 variedades registradas de 139 cultivos –desarrollas en 26 países, incluido México— de las cuales mil 900 están en el esquema de derechos de obtentor, mil 100 en el Catálogo Nacional de Variedades Vegetales y dos mil 300 registradas en ambos esquemas.

Para el caso del maíz, abundó, se trabaja para lograr variedades de ciclos más cortos, y el instituto tiene en desarrollo de 48 programas de mejoramiento, además de los trabajos de seis especies: ajo, cebolla, chile, tomate, papa y tomate verde, que en conjunto suman 81 variedades.    

Mientras que el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS) ha desarrollado programas para fortalecer los bancos de germoplasma para variedades agrícolas, al igual que crear y mantener bancos de semilla comunitarios.

El SNICS ha realizado un esfuerzo nacional para la conservación de más de 64 mil variedades de más de mil 300 especies, mencionó la especialista en el evento, convocado por la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV).

Recalcó que, adicional al mejoramiento de las variedades agrícolas, es importante complementar con prácticas de manejo sostenibles como la rotación y asociación de cultivos, sistemas silvopastoriles, cultivos de cobertura, milpa intercalada con árboles frutales y aplicación adecuada de fertilizantes, entre otras.

viernes, 21 de octubre de 2022

Biodigestores de Sistema.bio ayudan a reducir los efectos del Cambio Climático

El Día Internacional contra el Cambio Climático, establecido el 24 de octubre, tiene el objetivo de hacer un llamado a la acción climática desde todas las perspectivas, enfocándose en la creación de políticas fuertes, cambios en los modelos de producción, desarrollos tecnológicos dirigidos a su combate  y crear conciencia climática. El Objetivo de Desarrollo Sustentable para 2030 número 13 (ODS 13) se refiere a adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos y se relaciona con la transición verde en todos los aspectos de la economía, cooperación entre países, organizaciones e individuos, así como la inversión en soluciones sostenibles para combatir los efectos del cambio climático. 

Sistema.bio, empresa social mexicana, identificó las maneras en que la agricultura y ganadería contribuyen a la emisión de GEI, principal factor del cambio climático, y encontró una solución sostenible para minimizar los efectos que la actividad agropecuaria tiene en el medio ambiente. Los biodigestores de Sistema.bio utilizan los desechos de animales en granjas, capturando el metano que emiten y produciendo energía renovable (biogás) y un poderoso biofertilizante, lo cual reduce las emisiones de GEI liberadas a la atmósfera, además de regresar nutrientes a los suelos cultivados. Sistema.bio trabaja con productores agrícolas para enfrentar retos como la pobreza, la seguridad alimentaria y el cambio climático a través del manejo eficaz de los desechos. 

El cambio climático es definido por la ONU como los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos. Pueden ser naturales, aunque desde el siglo XIX la actividad humana ha sido la principal causante de estos cambios a través de la quema de combustibles fósiles, procesos industriales y cambios en los usos del suelo. Los efectos del cambio climático plantean riesgos sustanciales para la producción de alimentos, el suministro de agua, los ecosistemas, la seguridad energética y las infraestructuras. Para 2050, más de 140 millones de personas podrían verse obligadas a emigrar dentro de las fronteras nacionales para evitar sus peores efectos, de acuerdo con el Banco Mundial. 


Los efectos que tienen las actividades agropecuarias en el cambio climático han sido estudiados en los últimos años. Las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de los sectores agrícola y forestal representan actualmente más del 30% de las emisiones anuales según la FAO. Sin embargo, estos sectores productivos tienen también la capacidad de reducir sus emisiones de GEI y aminorar los efectos en el medio ambiente a través de un mejor uso de la tierra, además de un manejo eficaz de los desechos del ganado, mejorando así la seguridad alimentaria local y mundial.

Las prácticas de producción alimentaria sostenible y las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático se sostienen mutuamente. Por lo anterior, Sistema.bio presenta una solución que aborda el manejo de residuos orgánicos en pequeñas y medianas granjas a nivel global, reduciendo las emisiones de GEI y colaborando con la adaptación de los efectos del cambio climático. A través de proveer tecnología innovadora y sustentable, capacitación y financiamiento, Sistema.bio busca crear granjas más productivas, eficientes y sostenibles. Los biodigestores modulares y prefabricados de Sistema.bio son tecnología que se adapta a las necesidades de las diferentes granjas. Se han instalado biodigestores en México, India, Kenia y Colombia, suministrando energía limpia y renovable a 44,624 granjas y solo en México se han mitigado cerca de 225 mil toneladas de CO2e. 

La 27° Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 27) se llevará a cabo del 6 al 28 de noviembre en Egipto.  Uno de los pilares de este encuentro es la creación de asociaciones y la cooperación entre distintos actores sociales con el objetivo fortalecer la resiliencia y adaptación a los efectos del cambio climático. En el marco de la COP 27, Sistema.bio se suma a la discusión en diversos foros y espacios para compartir información sobre las estrategias de mitigación de GEI y gestión de residuos a través de los biodigestores. 

Sistema.bio contribuye a nueve de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 establecida por la ONU, dentro de los que destacan el acceso a energía limpia y asequible (ODS 7) y acción por el clima (ODS 13). La integración de acciones que aborden el combate al cambio climático, la seguridad alimentaria, la salud y la conservación de ecosistemas es clave para la adaptación y reducción de los efectos del cambio climático. 

martes, 28 de diciembre de 2021

Perder el carbono del suelo acelera el cambio climático

Un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) evidencia grandes pérdidas de carbono orgánico del suelo (SOC, por sus siglas en inglés) a través de la descomposición microbiana provocada por el calentamiento antropogénico.

El trabajo, que se publica en la revista Nature Reviews Earth & Environment, indica que las regiones árticas y subárticas son las que almacenan más carbono en el suelo. Estas zonas, a su vez, se están calentando a un ritmo aproximadamente dos veces superior a la media mundial, lo que podría provocar elevadas pérdidas netas de carbono del suelo a nivel global.

Los microorganismos del suelo descomponen la materia orgánica y liberan CO2 a la atmósfera a través de la respiración heterótrofa. Un aumento en la actividad de estos microorganismos con el calentamiento global libera carbono del suelo, que contribuye a aumentar la concentración de CO2 atmosférico.

“Hay más carbono en la biosfera que en la atmósfera. De hecho, la mayor reserva de carbono biológicamente activo de los ecosistemas terrestres se encuentra en los dos primeros metros de suelo, donde se almacenan más de 2.200-2.500 petagramo (Pg) de carbono. Por eso, las pérdidas, aunque sean pequeñas, pueden contribuir a incrementar las concentraciones de CO2 en la atmósfera, que almacena 750 Pg de carbono y, por tanto, acelerar el cambio climático”, explica Pablo García-Palacios, científico del CSIC en el Instituto de Ciencias Agrarias (ICA-CSIC).

El carbono del suelo

Los autores han analizado diferentes bases de datos climáticas y la densidad de carbono del suelo a escala global. “Aunque no hay consenso sobre la magnitud de la pérdida de carbono del suelo con el calentamiento antropogénico, hay dos evidencias fuertes que sugieren pérdidas importantes a nivel global: el aumento de la respiración del suelo con la subida de la temperatura y la acumulación de carbono del suelo en regiones frías”, apunta García-Palacios.



“Hasta el momento, el tamaño de la reserva de carbono se equilibraba anualmente entre las pérdidas de carbono por la respiración del suelo y las ganancias como consecuencia de la fijación de carbono por parte de las plantas. Sin embargo, el calentamiento antropogénico está perturbando dicho equilibrio”, añade.

Actividades humanas

Se estima que las actividades humanas han causado un calentamiento global de cerca de 1,0 °C respecto a los niveles preindustriales. El Acuerdo de París, rubricado por 195 estados, marcó como objetivo evitar que el incremento de la temperatura media global del planeta supere los 2 °C, y promueve esfuerzos adicionales para que no sobrepase los 1,5 °C.

“Si tenemos en cuenta que las bajas temperaturas son las principales responsables de la acumulación de carbono en el suelo, parece muy probable que el calentamiento antropogénico en las latitudes más altas provoque grandes pérdidas netas a nivel global. Las autoridades deben tener en cuenta esta realidad ya que nuestro estudio indica que, para cumplir con el objetivo del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de no superar 1,5 °C en 2100, es necesario comprometerse a realizar reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero más ambiciosas”, concluye el científico.

En el trabajo, que propone seguir estudiando las interacciones comunidad microbiana-temperatura para mejorar las estimaciones del cambio climático, han participado, además, investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad de Alicante.

Fuente: CSIC,

martes, 21 de diciembre de 2021

Escasean los árboles de Navidad

Una de las épocas más esperadas del año está por comenzar, las celebraciones acompañadas de luces, regalos y árboles de Navidad. Este año el cambio climático impactó al propiciar escasez de los icónicos pinos de Navidad. En el caso de los árboles naturales, los fenómenos climatológicos extremos como los incendios, sequías y olas de calor terminaron con gran parte de la producción, mientras que los árboles artificiales se vieron afectados por la alta demanda, falta de mano de obra y retrasos en la fabricación.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Árboles de Navidad (NCTA por sus siglas en inglés), la existencia de árboles de Navidad ha disminuido el 10% por el calor y la sequía del verano pasado. Si queremos evitar que esto siga sucediendo es fundamental que como ciudadanos reduzcamos nuestras emisiones y evitemos la contaminación y sobreexplotación de las áreas naturales.

Mientras que el hielo o la nieve mexicana se encuentra principalmente en las montañas con 5,200 metros de altura, como en el Iztaccíhuatl, Popocatépetl y el Pico de Orizaba. De acuerdo con el Instituto de Geofísica de la UNAM, el hielo o glaciación en el país se da por la altura y por el clima que debe estar por debajo de los cero grados y debe permanecer en esas condiciones al menos por un año, sin embargo, las temperaturas extremas y la falta de precipitaciones ocasionadas por el cambio climático, han disminuido de forma considerable las capas de hielo.

Para coadyuvar a tener una Navidad sustentable, la organización The Climate Reality Project compartió una serie de consejos para disminuir el impacto del cambio climático en las celebraciones.

 Las reuniones y cenas son más comunes en estas épocas del año, sin embargo, es importante estar conscientes de la huella ecológica que generada. Si sus amigos, conocidos o familiares se dirigen al mismo lugar opta por compartir el coche, de esta forma evitará la contaminación simultánea y será un ahorro para su bolsillo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren en el país 14,700 personas a causa de enfermedades respiratorias asociadas con la contaminación del aire.



Planee con anticipación sus platillos de forma que tengan como base frutas y verduras, de preferencia que sean de temporada. De acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre cambio climático (IPCC), una de las formas más efectivas para combatir el cambio climático es con una alimentación basada en vegetales.

Asimismo, aproveche los ingredientes al máximo, no desperdicie comida y evite el consumo de carne. Según un estudio realizado por Humane Society International, una cena de pavo asado emite 23.5 kg de CO2e, es decir, la misma cantidad de dióxido de carbono emitida por un automóvil para recorrer 126 kilómetros.

Antes de comprar o adquirir un producto, revise de qué materiales están elaborados y cuáles fueron los procesos de elaboración. Evite adquirir productos que necesiten baterías, de ser necesario opte por utilizar baterías recargables que tienen una vida útil más larga debido a que son reutilizables y generan menos residuos.

De acuerdo con el CONACyT una pila tipo botón utilizada comúnmente en los relojes contamina hasta 600,000 litros de agua y una de óxido de plata 14,000 litros. De igual forma, cuando realices tus compras navideñas te recomendamos llevar tus propias bolsas de tela para facilitar tus compras y no generar basura con bolsas de plástico. 

martes, 16 de junio de 2020

Impacta Cambio Climático la temporada de cerezas


Las cerezas se han visto afectadas por inestabilidad meteorológica que caracterizó por tener un inverno cálido que impidió el rápido despertar de los arboles cerezos, que igualmente han sido dañados por las lluvias intensas, aunado a la presencia de altas temperaturas que han tenido lugar en las últimas semanas.
Juan Carlos Moreira, representante de la empresa Cerezas del Noroeste, que representa a los agricultores del noroeste de Estados Unidos, indicó que la cosecha del fruto para este 2020 bajo a 18 millones de cajas (18 libras cada una), de un estimado de 20 millones de cajas.
Puntualizó que el clima y la economía atípica que se vive por la pandemia del COVID-19, provocan que la cosecha y ventas de cerezas se vean afectadas en un 10% en su mercado de comercialización.
En 2019, el registro de cosecha fue de 22 millones de cajas a ser comercializadas y que por Cambio Climático que provocó una floración lenta de las cerezas. “Es la producción más baja de cosecha de cerezas en los últimos tres años”.
Hace 15 años, estas 18 millones de cajas habrían sido magnificas, pero se tenían menos tierras de cultivo destinadas a los arboles cerezos, por ello, es preocupante pero no alarmante la realidad que sucedió en 2020.
Dijo que “este fruto que se cosecha para la época de verano está disponibles durante los meses de junio, julio y agosto para conquistar el gusto de todos los mexicanos”.
La pandemia del COVID-19 no afectó a los cultivadores de las cerezas, pues al realizarse en zonas rurales, la gente no tiene mucha interacción cercana con otros individuos, además que al ser un alimento no detuvo sus trabajos en la época de cuarentena.
Recordó que las cerezas, es la fruta de la temporada, caracterizadas por su alto contenido en fibra y múltiples vitaminas que podrían aportar grandes beneficios para tu salud.
El especialista detalló características y beneficios de consumir este producto:

Antiinflamatorias: las cerezas dulces contienen antocianinas, las cuales disminuyen a las enzimas que causan inflamación causada por muchos padecimientos como: artritis, diabetes, cáncer, hipertensión y problemas cardiovasculares, lo hacen de una manera similar a medicamentos como el ibuprofeno y el naproxeno.
Contra el cáncer: frutos como las cerezas, tienen un elevado contenido de ácido elágico, que parecen ser potentes inhibidores del crecimiento de las células del cáncer.
Contra la gota: los niveles elevados de ácido úrico en las articulaciones y sangre puede causar molestia y dolor, las propiedades de la cereza podrían reducir las posibilidades de experimentar un ataque de gota.
Calidad de sueño: este fruto contiene melatonina, comerlas una hora antes de dormir podría ayudar a regular y mejorar la calidad del sueño.
Fuente fibra: la cereza es una fuente importante de fibra, consumirla con regularidad podría contribuir a tener un peso saludable.
Niveles de azúcar saludables: aunque su sabor es dulce, su aporte calórico es muy bajo, por lo que los niveles de azúcar en la sangre se mantienen estables.

lunes, 27 de abril de 2020

3% de la población puede cambiar al mundo


A lo largo de la historia de la humanidad, las personas se han reunido para expresar sus ideas, necesidades, opiniones e inconformidades. El principal objetivo de estos movimientos es generar un cambio.
Estudios demuestran que ningún gobierno puede resistir el desafío de un 3 a 3.5% de la población sin adecuarse a sus demandas. Es por ello, que en materia climática hoy, a través de internet, 3,900,000 personas en México, pueden asegurar un futuro sostenible para todos.
A través de las redes sociales de Climate Reality Project  @ClimateLatino y Fridays For Future @fffmx, ONGs, líderes climáticos, empresas, estudiantes y personas interesadas en combatir el cambio climático exigieron –en el marco del Día de la Tierra- acción inmediata por parte de todos los países del mundo para atender la emergencia climática pues, los efectos que puede tener a nivel mundial son devastadores en términos de salud, economía, seguridad y recursos: el cambio climático es la amenaza más importante que atravesamos como humanidad. 
Estudios han demostrado que la participación ciudadana en gran cantidad es relevante para construir un desafío importante frente a cualquier objetivo y que el 53% de los movimientos sociales no violentos han tenido mayor eficiencia, en comparación al 26% donde se ha ejercido violencia.
En este caso, el hecho de que el movimiento frente al cambio climático sea no violento representa un reto para cualquier gobierno, al tener que responder ante las peticiones sin utilizar la fuerza contra un movimiento pacífico pues esto generaría una reacción negativa contra el régimen. 

Al respecto, Natalia Lever, directora de Climate Reality Project para México y Latinoamérica, declaró que “todos podemos generar cambios significativos en la sociedad, ahora más que nunca debemos estar unidos, juntos somos más fuertes. Tenemos el compromiso y la responsabilidad de continuar con la lucha contra el cambio climático, que es un fenómeno que no respeta vidas ni tiempo. Este año es decisivo para nuestro planeta, necesitamos crear consciencia sobre las acciones que podemos cambiar en beneficio nuestro y del medio ambiente”.
Las movilizaciones climáticas juegan un papel fundamental para lograr un cambio, debido al gran volumen de movimientos alrededor del mundo, se declaró que 2019 fue el año de las protestas climáticas. En México, por ejemplo, el 24 de mayo existieron aproximadamente 40 eventos en el país, donde se salió a las calles para exigir acción por parte de los tomadores de decisiones.
Las movilizaciones no violentas funcionan, aseguran distintos estudios, debido a que presentan menos obstáculos para la participación, son informativos y educativos, asimismo, cuentan con mayores niveles de participación, son más resilientes e innovan tácticamente con mayor rapidez. Un movimiento donde activamente se manifiesta 3.5% de la población nunca ha fallado en conseguir sus objetivos.

viernes, 3 de abril de 2020

México, extingue biodiversidad y pone en riesgo su salud


Gerardo Ceballos, investigador y Dr. en Biología de la UNAM, detalló a este reportero que al extinguir una especie es como si se le quitará un ladrillo a una pared y el hacer eso de forma constante hará imposible que el muro se mantenga de pie y al caer arrastrará a todas las demás razas.
Ejemplificó que muestra de la insalubridad de los ecosistemas se refleja en los problemas de salud que padece la humanidad con el coronavirus (Covid-19) que paso de ser una cepa animal a afectar la salud del hombre.
El investigador mexicano subrayó que en México y en el propio planeta no se comprende la realidad y grave problema que conlleva la extinción de especies de flora y fauna. “Vamos al precipicio en pérdida de especies. Estamos comenzando lo que se ha dado en llamar la sexta gran extinción de biodiversidad y estamos a 25 años de un posible colapso global de la biodiversidad”.
El Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), han informado que una de cada 4 especies del país puede extinguirse por causa del hombre en 30 años y esta situación se ha agravado enormemente ya que en la última década aumentaron en 27.7% las especies en peligro de extinción, aunado a que se padece anualmente por la deforestación y cambio de uso de suelo de cerca de 600 mil hectáreas de manglares, bosques y selvas de forma anual.
Abundó que el tráfico de biodiversidad provoca que las autoridades mexicanas decomisen un Tigre de Bengala en Acapulco, Guerrero o un Puma en Tepozotlan, Morelos, cuestiones que calificó de “inentendible”, pues no tiene razón que particulares tengan animales carnívoros de gran tamaño.
Detalló que “debemos cambiar la ley que permite que alguien compre un animal en una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) y tras el crecimiento de la fauna no sepa que hacer con ellos”.
Hizo un llamado para entablar un diálogo abierto entre legisladores y la Secretaría de Medio Ambiente federal (Semarnat) para modificar las leyes ambientales del país. “Un primer punto que debe reglamentarse es no satanizar a la fauna silvestre de gran tamaño que al escapar busca de comer, ya que, debido al estrés o la violencia que sufre llega a atacar a sus propios dueños”.
La naturaleza está en crisis y la ONU informó que un millón de especies animales y vegetales a nivel global están en peligro de extinción y los ecosistemas naturales se han reducido en promedio en un 47%.
Solo en América Latina, cuatro especies ya han desaparecido completamente en los últimos 15 años: la tortuga gigante de Pinta, el guacamayo azul, el sapo dorado y la foca monje del Caribe. 
Cabe recordar que en el mundo habitan más de 108 mil especies conocidas, según datos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), de estás en México están presentes el 6.5% de la biodiversidad mundial.

Un aspecto que en fechas recientes ha sido muy interrelacionado con la preservación de la biodiversidad y los ecosistemas, es la salud humana. Al respecto, el secretario de Salud federal, Jorge Alcocer Varela, ha declarado que la medicina tiene que ampliar su bagaje de estudios y considerar al Cambio Climático como un anónimo factor que desemboca en las nuevas enfermedades que afectan al hombre y ejemplificó con el Covid-19.
Ratificó que los nuevos expertos en la medicina tienen que tener una visión de aprendizaje más abierta en sus estudios y conocimientos para el tratamiento de diversos padecimientos, sin dejar de lado, la vertiente ambiental.
Se tiene documentado que algunas enfermedades, como el Zika, se transmiten al hombre por animales como los mosquitos y las garrapatas y se puede esperar que se propaguen a medida que aumenta el calentamiento del planeta, pero son los humanos quienes transmiten COVID-19, sin embargo, se sabe que la contaminación del aire hace que las personas sean más susceptibles a las enfermedades respiratorias y más proclives a contagiarse de esta pandemia.
Aunque, desde que se recomendó en México el distanciamiento social por el Covid-19, las principales avenidas del país lucen descongestionadas de automóviles de todo tipo y gran parte de las actividades cotidianas se detuvieron, sin embargo, sólo han reducido las emisiones contaminantes pero no las concentraciones de bióxido de carbono, que es la principal causante del cambio climático, informó Greenpeace.
El informe sobre el Estado del Clima Mundial de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), detalla que se debe trabajar para mitigar las afectaciones generadas por el Cambio Climático, pues a pesar de que el Covid-19 tiene preocupado al mundo, no deben reducirse los esfuerzos en la lucha contra el calentamiento global.

martes, 4 de febrero de 2020

El riesgo de los incendios forestales: Australia, un caso emblemático


A medida que el riesgo climático aumenta la frecuencia y la gravedad de los desastres naturales, los patrones climáticos cambiantes están provocando otro peligro latente: los incendios forestales.
Entre 2019 y 2020 las noticias relacionadas con los incendios en California, Estados Unidos; en la selva Amazónica de América del Sur; y en Australia estuvieron presentes en los noticieros del mundo. No obstante, los incendios en éste último país al inicio de este año son considerados los más devastadores del periodo.
Tras dimensionar el nivel del desastre en el continente australiano: la extensión de los incendios fue tan grande, que arrasó con superficies superiores a la extensión de toda Costa Rica, o a la de Dinamarca y Holanda juntos.
Solamente en Nueva Gales del Sur se quemaron más de cuatro millones de hectáreas, cifra que supera a los incendios ocurridos en 2018 en California de 1.8 millones de hectáreas, y en el Amazonas equivalente a 900 mil hectáreas.
Las estimaciones hasta hoy del total de área quemada se calculan en más de 10 millones de hectáreas (100.000 km2), o alrededor del 8% de la vegetación total de Australia. Se trata de bosques y ecosistemas que tardan entre 100 y 200 años en crecer y eso va a afectar gravemente a las condiciones de vida de muchas especies, algunas de las cuales ya estaban en peligro de extinción.
Si bien aunque el alcance de estos incendios sí es extremo, tiene precedentes: en la temporada 1974-75 un total de más de 100 millones de hectáreas (1 millón de km2) o el 15% de la masa de tierra de Australia, también ardió, solo que se trataba de áreas de pastizales en gran parte remotas del centro de Australia. En aquel entonces debido a la lejanía del área, Australia experimentó una pérdida limitada de propiedad privada.
En la actualidad, las catástrofes naturales demuestran cuán interconectado está el mundo, pues se estima que en los meses en que los incendios estuvieron activos, liberaron a la atmósfera más de 400 millones de toneladas de CO2, el equivalente a todo el carbono emitido por la actividad industrial de un país como el Reino Unido en un año. En definitiva los incendios en Australia, a consecuencia del cambio climático, van a contribuir a agravarlo en cualquier parte del mundo.

Australia es uno de los siete países que Naciones Unidas sitúa en la categoría de megadiversidad, lo que significa que albergan el 70% de la biodiversidad del planeta, los incendios han tenido efectos devastadores para las especies animales del continente, la mayoría endémicas y muchas de ellas en situación de vulnerabilidad o en peligro de extinción.
Además de las 28 víctimas mortales y de las enormes pérdidas económicas y materiales, el fuego causó la muerte de más de mil millones de animales, sin contar insectos, según una estimación de la Universidad de Sidney, y ha tenido un impacto enorme sobre el hábitat.
Más allá del impacto humano (vidas perdidas y hogares destruidos), así como las afectaciones ambientales, los desastres naturales como los incendios dañan infraestructura clave, interrumpen los negocios y las cadenas de suministro, y, amenazan la agricultura y la producción de alimentos. A medida que las catástrofes continúan en alcance y escala, la construcción de soluciones a largo plazo en todas las industrias, gobiernos y comunidades para abordar el cambio climático es cada vez más imprescindible para la resiliencia futura.
Al respecto, Greg Lowe, director global de Sostenibilidad y Resiliencia en Aon, sugirió que "los desastres naturales están presionando a las aseguradoras para que miren hacia el futuro y gestionen el riesgo climático en evolución".
Al mismo tiempo afirma que "la industria está en una posición única para alentar a varios grupos desde inversionistas, organizaciones de préstamo y crédito, hasta formuladores de políticas públicas a explorar juntos cómo gestionar y responder a los diversos riesgos que plantea el Cambio Climático".
A medida que aumentan las pérdidas por incendios forestales, el peligro se ve exacerbado por la mayor expansión de la propiedad y la población en áreas de riesgo de incendios forestales. Ello significó pérdidas aseguradas globales de más de 35 mil millones de dólares entre 2017 y 2018. En pocas palabras, más personas en regiones vulnerables aumentan la probabilidad de que ocurran incendios, y causen un mayor daño si ocurren.
El riesgo en la llamada Interfase Wildland – Urban (WUI, por sus siglas en inglés), clasificada como las áreas donde se construyen edificaciones ocupadas por humanos cerca o entre vegetación silvestre propensa a incendios, se agrava por los cambios en el comportamiento y la intensidad del fuego, la variabilidad constante del patrón climático, temporadas de incendios alargadas y otros aspectos del Cambio Climático.
En el caso de las aseguradoras que miden la “exposición de la propiedad”, en las temporadas de incendios californianos de 2017 y 2018 que arrasó con un área combinada de menos de 1.8 millones de hectáreas (18,000 km2), pero que tenía aproximadamente entre 30 y 40 edificios destruidos por km2. Comparativamente con los eventos actuales en Australia, las pérdidas han significado menos de 0.1 edificios destruidos por km2, es decir, hay aproximadamente 4.5 km2 de área quemada por cada propiedad expuesta individual.
A medida que aumenta el riesgo de incendios forestales, algunas aseguradoras reducen su capacidad o aumentan sus precios de cobertura. Por lo tanto, algunas empresas están buscando formas de transferir parte del riesgo y las reaseguradoras podrían tener las respuestas, aunque las opciones podrían ser un poco más caras.
Desde el punto de vista del reaseguro, los incendios forestales en Australia son significativos en términos de duración y amplitud geográfica del área quemada. Los contratos de reaseguro limitan el daño recuperable ya sea por tiempo (es decir, un duración máxima), o extensión geográfica (es decir, distancia o límite territorial). La naturaleza de las pérdidas actuales de los incendios forestales en Australia significa que existe la posibilidad de que el impacto del reaseguro no sea tan significativo como algunos eventos anteriores.
Las compañías  y personas con ubicaciones en zonas de alto riesgo de incendios forestales se han convertido en un problema crítico. Sin embargo es de esperarse que en el futuro, sigamos viendo que “las empresas y las aseguradoras apliquen enfoques innovadores para abordar este creciente riesgo".

Rezago legal sobre cambio climático


Si bien se han establecido convenios internacionales, como el Acuerdo de París en 2015, para que las naciones firmantes, como México, pongan en marcha medidas para afrontar las consecuencias del cambio climático global.
“Tenemos una serie de principios jurídicos que no han evolucionado para enfrentar al cambio climático. Digamos que tenemos un desfase entre el avance científico, tecnológico y epistemológico y lo jurídico que soporta aspectos de gobierno, gobernanza y democracia”, comentó María del Carmen Carmona Lara, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La especialista en derecho ambiental añadió que falta un pensamiento administrativo funcional en torno al cambio climático y aunque existen instituciones que diseñan y buscan implementar políticas públicas para que México tenga sus estrategias de mitigación y adaptación al calentamiento global, “se tiene que hacer una traducción jurídica de conceptos como adaptación al cambio climático y a partir de ello avanzar en encontrar modelos normativos para instrumentar acciones concretas”.

Por su parte, la investigadora Rosalía Ibarra Sarlat, añadió que el cambio climático trasciende fronteras y cruza los límites disciplinarios, por ello, invitó a escribir a químicos, biólogos, especialistas en relaciones internacionales, geógrafos, politólogos, filósofos, administradores públicos y abogados a reflexionar, discutir y coincidir en las partes para después integrarlas en el anhelo de comprender el problema de una manera holística. “Entendemos que el cambio climático es un problema complejo que requiere de la participación de todos”.
La evidencia científica y la generación de datos comprobables son vitales para la toma de decisiones en este rubro; no obstante, es necesario que científicos y abogados entablen un lenguaje común, y fue en ese sentido que Marco Heredia Fragoso, coordinador general de Cambio Climático para la Evaluación de Políticas de Mitigación y Adaptación del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).
Por su parte, Aquilino Vázquez García, director del Seminario de Derecho Ambiental de la Facultad de Derecho de la UNAM, dijo que primero se tendría que revisar de manera integral el marco jurídico existente y consideró que ha faltado “una gran armonía entre los tres poderes ejecutivo, legislativo y judicial, pues cada cual va por su camino. Habría que preguntarnos qué ha hecho falta para que estas políticas públicas sean eficaces, eficientes y aplicables”.

lunes, 27 de enero de 2020

Davos: han fracasado gobierno y empresas en mitigación climática


La polarización económica y política crecerá este año, por lo que colaboración entre los líderes mundiales, las empresas y los responsables de formular políticas será más necesaria que nunca para detener las graves amenazas a nuestro clima, medio ambiente, salud pública y sistemas tecnológicos.
Esto demuestra la clara necesidad de adoptar un enfoque donde todas las partes interesadas contribuyan para mitigar los riesgos en un momento en que el mundo no puede esperar a que la confusión del desorden geopolítico termine. Estos son los hallazgos del Informe de Riesgos Globales 2020 del Foro Económico Mundial.
El informe prevé un año marcado por el aumento de las divisiones nacionales e internacionales y la desaceleración económica. La turbulencia geopolítica nos está impulsando hacia un mundo unilateral “inestable” de rivalidades entre grandes potencias en un momento en que los líderes empresariales y gubernamentales deben centrarse urgentemente en trabajar juntos para hacer frente a los riesgos compartidos.
Se consultó a más de 750 expertos y responsables de la toma de decisiones a nivel mundial para que clasificaran sus mayores preocupaciones en términos de probabilidad de ocurrencia e impacto, y el 78% dijo que espera que las “confrontaciones económicas” y la “polarización política interna” aumenten en 2020.
Esto resultaría catastrófico, en particular para abordar los desafíos urgentes como la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la disminución récord de las especies.
Por primera vez en diez años, los cinco principales riesgos globales en términos de probabilidad de ocurrencia son todos ambientales. El informe alerta sobre:
Fenómenos meteorológicos extremos con grandes daños a la propiedad, la infraestructura y pérdidas humanas.
Fracaso de los gobiernos y las empresas en la mitigación y adaptación al cambio climático.
Daños y catástrofes ambientales provocados por el ser humano, incluyendo delitos ambientales, como los derrames de petróleo y la contaminación radioactiva.
Pérdida grave de biodiversidad y colapso de los ecosistemas (terrestres o marinos) con consecuencias irreversibles para el medio ambiente, lo que resulta en un grave agotamiento de los recursos tanto para la humanidad como para las industrias.
Catástrofes naturales graves como terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas y tormentas geomagnéticas.
A su vez, se agrega que, a menos que las partes interesadas se adapten al “cambio de poder de la época actual” y a las turbulencias geopolíticas, sin dejar de prepararse para el futuro, el tiempo se agotará para abordar algunos de los desafíos económicos, ambientales y tecnológicos más apremiantes. Esto indica dónde es más necesaria la acción de las empresas y de los responsables de formular políticas.

El informe, fue elaborado en colaboración con Marsh & McLennan y Zurich Insurance Group, señala la necesidad de que los responsables de formular políticas den igual importancia al objetivo de proteger la Tierra que al de impulsar la economía, y que las compañías eviten los riesgos futuros de pérdidas potencialmente desastrosas ajustándose a objetivos con fundamento científico.
El Informe de Riesgos Globales forma parte de la Iniciativa de Riesgos Globales, que reúne a distintas partes interesadas para desarrollar soluciones sostenibles e integradas a los desafíos más apremiantes del mundo.
Al respecto, John Drzik, presidente de Marsh & McLennan Insights, afirmó que “los avances científicos implican que los riesgos climáticos pueden ahora modelarse con mayor precisión e incorporarse a la administración de riesgos y los planes de negocio. Fenómenos de alto perfil, como los incendios forestales recientes en Australia y California, están aumentando la presión sobre las compañías para que tomen medidas sobre el riesgo climático en un momento en que también se enfrentan a desafíos geopolíticos y de riesgo cibernético cada vez mayores”.
Para las generaciones más jóvenes, la situación del planeta es considerado aún más alarmante. El reporte destaca cómo los nacidos después de 1980 perciben los riesgos. Calificaron los riesgos ambientales más alto que otros encuestados, a corto y largo plazo.
Casi el 90% de estos encuestados creen que las “olas de calor extremo”, la “destrucción de los ecosistemas” y la “salud impactada por la contaminación” se agravarán en 2020; en comparación con el 77%, 76% y 67% respectivamente para otras generaciones. También consideran que el impacto de los riesgos ambientales para 2030 será aún más catastrófico y más probable.
Estos son los cinco principales riesgos por gravedad de impacto en los próximos diez años:
El fracaso en la mitigación y adaptación al cambio climático
Armas de destrucción masiva
Pérdidas graves de biodiversidad y colapso de los ecosistemas
Eventos meteorológicos extremos (por ejemplo, inundaciones, tormentas, etc.)
Crisis del agua
Riesgos a corto plazo: porcentaje de encuestados que cree que un riesgo aumentará en 2020:
Confrontaciones económicas = 78,5%
Polarización política interna = 78,4%
Olas de calor extremo = 77,1%
Destrucción de los ecosistemas de recursos naturales = 76,2%
Ciberataques: infraestructura = 76,1%