jueves, 4 de noviembre de 2010

Extinción de polinizadores

Por: Juan Carlos Machorro

Actualmente por la presencia del cambio climático, provocado por las acciones humana se padece una gran pérdida de la biodiversidad, que conlleva a la extinción de poblaciones y especies que habitan en diversos ecosistemas y cuya labor en los mismos es vital para la humanidad, como es el caso de las especies que se encargan de la polinización de la flora y cultivos de alimentos para el mismo hombre.

En el libro: Capital Natural de México, se señala que especies como las abejas, aves, murciélagos, entre algunos de los principales polinizadores, intervienen en casi un 90 por ciento de las 130 especies cultivadas en México; sin embargo, dicho proceso natural está siendo alterado por el cambio climático que provoca movilidad de estas especies a sitios fuera de sus ecosistemas tradicionales.

Los aumentos de temperatura, mayores ciclos de lluvias, desertificación de suelos, traspolación de climas, presencia de especies invasoras, cambio de ecosistemas por sistemas ganaderos y cultivos, fenómenos naturales y alteración de sus ciclos de vida, son algunas de las causas principales que se estima alteran la vida de los llamados “polinizadores”.

Además que la mano del hombre en los sistemas agrícolas no han tomado en cuenta los daños al ecosistemas y biodiversidad por el uso de compuestos químicos en el campo y la introducción de especies exóticas.

El uso de agroquímicos (fertilizantes, insecticidas y herbicidas), han dejado muestra de una grave afectación a todas las especies del entorno, tanto plagas como polinizadores y que a la par deterioran la riqueza del suelo, lo cual se traduce como pérdida de la biodiversidad.

Por citar el caso de las abejas, un 90 por ciento de dicha especie (1,589) son recolectoras de polen, por lo que desempeñan un importante papel en la polinización de cultivos, más al estar desapareciendo de los ecosistemas se presenta la situación curiosa de renta de panales de estos himenópteros por parte de apicultores que lucran con su papel de polinizador de cultivos.

Cabe mencionar que las flores del aguacate, por citar un vegetal que no se propaga sin los polinizadores, es visitada por lo menos de 70 especies de insectos para obtener su néctar y a la vez propagar su semilla. Otro ejemplo de plantas que sólo pueden propagar su polen por medio de estos seres son los agaves con los que se produce el tequila y el mezcal, los cuales para reproducirse dependen en 99 por ciento de esos animales.

En México aproximadamente se sabe que el valor anual de la cosecha de cultivos que requieren de polinización por vectores animales es de 63 mil millones de pesos, mientras que el valor de los cultivos que no requieren polinizadores es de 35 mil millones de pesos.

El investigador emérito de la UNAM, Rodrigo Medellín, que dirige el Programa para la Conservación de los Murciélagos Mexicanos, ha declarado que la extinción de polinizadores tiene diversas soluciones fuera de la realidad como es la polinización con mano humana, que elevaría enormemente los costos de las cosechas.

Además que la renta de colmenas de abejas es un negocio muy redituable para algunos apicultores que ya no viven de la producción de miel, sino de la renta de abejas, ejemplo de ello es que en California, Estados Unidos donde se tienen bancos de crianza de aberrojos bombus terrestris para los cultivos de jitomate.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calcula que, a escala mundial, el valor que representan los polinizadores en las cosechas podría ascender a 200 mil millones de dólares anuales.

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