En
el informe Indicators of Immigrant Integration 2015: Settling In se concluye
que, en la Unión Europea, los jóvenes con padres inmigrantes sufren cerca de un
50% más de desempleo que aquellos con padres nacidos en el país anfitrión.
Este
nuevo informe conjunto de la OCDE y la Unión Europea, los hijos de inmigrantes
continúan afrontando grandes dificultades de integración en los países de la
OCDE, en especial en la Unión Europea, donde su falta de logros educativos
causa que muchos de ellos tengan que esforzarse por encontrar empleo.
Se
señaló que la discriminación es más notoria entre jóvenes nativos con padres
inmigrantes que entre aquellos que a su vez inmigraron. Esto se aplica en los
países de la Unión Europea, donde una de cada cinco de estas personas se siente
discriminada, algo que no se observa en países de la OCDE no europeos.
En
general, los logros educativos de muchos niños inmigrantes y de niños con
padres inmigrantes están mejorando, pero aún se observan grandes diferencias,
en particular en el caso de niños con padres con un bajo nivel educativo. En la
Unión Europea, la proporción de estudiantes inmigrantes provenientes de
entornos socioeconómicos desfavorecidos que se ubican en los niveles más altos
de las pruebas de lectura de PISA de la OCDE, es apenas la mitad de la de los
estudiantes nativos.
Angel
Gurría, secretario general de la OCDE, dijo que “el lugar en el que nacieron
los padres de una persona aún afecta sobremanera sus oportunidades de vida. Los
países no han avanzado lo suficiente en el tema de ayudar a los inmigrantes y a
sus hijos a integrarse. Éste es un llamado de alerta sobre la necesidad de
fortalecer las políticas de integración para obtener el máximo provecho de la
migración, para nuestras economías y sociedades y para los propios migrantes”.
En
la Unión Europea y en la OCDE, la población inmigrante ha crecido más del 30%
desde 2000. En 2012, uno de cada 10 habitantes de la Unión Europea y otras zonas
de la OCDE había nacido en el extranjero y uno de cada cuatro jóvenes, de 15 a
34 años de edad, nació en el extranjero o es hijo de un inmigrante.
En
el informe se afirma que los inmigrantes de bajo nivel educativo tienen tasas
de empleo más altas que sus pares nativos, pero a menudo están atrapados en
empleos de bajos ingresos con malas condiciones de trabajo. Los inmigrantes
empleados tienen dos veces más probabilidades que sus pares nativos de vivir en
un hogar con ingresos inferiores al umbral de pobreza relativa del país. En
todos los países de la OCDE, y debido en parte a su ingreso más bajo, los
inmigrantes tienen también dos veces más probabilidades de vivir en condiciones
de hacinamiento que sus pares nativos (19% contra 8%).
Según
se menciona en el informe, un número cada vez mayor de inmigrantes están
altamente calificados, lo cual es un adelanto prometedor para los resultados
futuros de integración. Sin embargo, uno de cada tres inmigrantes en edad de
trabajar en la OCDE y uno de cada cuatro en la Unión Europea tiene ahora un
título de educación terciaria, y la mayoría alcanza su nivel educativo más alto
en el extranjero. A diferencia de los inmigrantes con escasa educación, en casi
todos los países, los inmigrantes universitarios tienen menores tasas de empleo
que sus pares nativos.
En
toda la OCDE, el 42% de los inmigrantes con un alto nivel educativo y graduados
en el extranjero que obtienen empleo, ocupan puestos que requerirían menores
niveles de educación, dos veces más que aquellos con títulos del país
anfitrión. No obstante, los inmigrantes con un alto nivel educativo se
desempeñan mejor en el mercado laboral que los inmigrantes poco educados.
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