En
México, 54% del consumo energético de los hogares es de gas LP, lo
que implica que se llevan a cabo millones de operaciones de carga
de tanques estacionarios y cilindros que deben ser realizadas con
cuidado para evitar percances. Estas operaciones son cada día más
seguras, debido a las inspecciones y certificaciones
de los equipos involucrados en la industria, así como a la
capacitación del personal que realiza tales operaciones.
Si
bien, no se está exento de que ocurran imprevistos, sí se puede
estar preparado para cualquier actividad inusual. El desconocimiento
y mantenimiento deficiente de sistemas de tuberías, tanques,
recipientes a presión y otros equipos de petróleo y gas,
constituyen uno de los riesgos latentes para la salud y la
seguridad de la población en general, el personal de la empresa y el
medio ambiente. Situación por la que, las regulaciones y estándares
de seguridad son cada vez más importantes para las organizaciones de
gas y petróleo que dejan en entredicho, su permanecía en el sector.
Angélica
Pérez, directora de Servicios Industriales de TÜV Rheinland de
México, dijo que la única
finalidad es evitar accidentes como el acontecido el pasado mes de
abril, en la torre de perforación
Kab 121 que provocó la muerte de 21 trabajadores, derrame de crudo y
escape de gas natural por la explosión de un ensamblado de válvulas.
Según
datos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, en los últimos
cuatro años ha habido derrames que sobrepasan los 14 millones de
litros de petróleo y más de seis millones de metros cúbicos de gas
natural.
Las
normas internacionales son revisadas de forma permanente para
mantenerlas actualizadas y aprovechar las innovaciones en equipo y
materiales que se crean constantemente, las cuales supervisan y
garantizan la integridad estructural de las tuberías. El proceso de
revisión comprende desde la fabricación hasta la vida útil del
material.
La
diferencia entre una operación segura y tener un incidente se genera
por una pequeña omisión durante la operación de rutina, los pasos
que se certifican son los siguientes:
Fabricación:
la soldadura incorrecta es la principal causa de fallas como fugas,
además de que los malos recubrimientos dejan al descubierto una
parte de las tuberías
Almacén:
la redondez de la tubería es el principal reto durante el
almacenamiento de tubos
Distribución:
durante el transporte, manipular la tubería o equipos de manera
incorrecta, afecta el recubrimiento de la misma. En caso de estar
fracturado o mal aplicado, deja al descubierto la base metálica del
tubo, lo cual permite que agua o polvo se filtren fácilmente y
provoquen la corrosión del tubo
Instalación:
la inspección de las soldaduras debe ser cuidadosa para evitar las
fugas de producto
La
revisión del recubrimiento, debe hacerse con una bobina de alta
tensión que se coloca alrededor y debajo de la tubería para
comprobar que no existen problemas de recubrimiento. Éste equipo
debe estar calibrado correctamente y utilizar el voltaje
adecuado para encontrar las características de recubrimiento,
indicadas por el fabricante
Vida
útil: durante este período el mantenimiento y las inspecciones se
vuelven críticas para evitar fallas que puedan ocasionar la pérdida
de vidas y bienes materiales, es aquí donde la evaluación
para la integridad mecánica de la tubería o equipo es de vital
importancia
Si
la industria mantiene una constante actualización de su personal y
procedimientos es factible que se aprovechen las mejoras e
innovaciones que surgen en el mercado de los derivados del petróleo.
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