Urgen
especialistas a aprobar ley de transición energética
Isabel
Studer, directora del Instituto Global para Sostenibilidad (IGS) del
Tecnológico de Monterrey, comentó que en México todos hablan de
una ciudadanía ejemplar en cuanto a cambio climático, pero lo
cierto es que hay promesas y compromisos no cumplidos; provocando
que México pierda muchas oportunidades para diseñar una estrategia
de sostenibilidad, especialmente en materia de energía en donde la
apuesta generalizada al gas natural lleva al traste el avance de los
sectores renovables.
La
investigadora hizo un llamado de atención sobre el hecho de que
México no ha concretado compromisos como la eliminación de
subsidios a los combustibles fósiles, pues la política de Estado
que entraña la Reforma Energética tiene como prioridad el bajo
precio de la energía, y ese bajo precio, además de desincentivar la
eficiencia energética, promueve el consumo. “Las tasas de
crecimiento del consumo de electricidad y gasolina son muy altos en
México, incluso por encima de la tasa de crecimiento del país”.
La subvención a los combustibles fósiles, por tanto, pone en
desventaja a las energías renovables, aunado a que la ley de
transición energética fue congelada en el Congreso de la Unión por
diversos intereses políticos y empresariales.
Detalló
que es mentira que México tiene las acciones
gubernamentales necesarias para construir un modelo económico bajo
en carbono. “Se ha subestimado la capacidad para incrementar, de
manera significativa, las energías renovables”. Sector que puede y
debería crecer hasta el 21% del consumo total nacional. Este
porcentaje es el doble de la proyección elaborada por la Secretaría
de Energía.
Indicó
que “si
bien el gas es importante como energía de respaldo, que permitiría
equilibrar la intermitencia de las energías renovables, apostar por
una matriz energética donde predomina, es riesgoso”, advirtió
Studer, pues supone depender de una sola fuente de energía y
depender de la importación de gas de Estados Unidos.
Añadió
que “no se trata de apostarle a un solo combustible. Lo
importante es que el gobierno ha subestimado la capacidad para
desarrollar energías alternas renovables y ello debe conducir a una
matriz energética diversificada, donde la energía renovable pueda
multiplicar su efecto”.
Comentó
lo anterior durante el Panel de Evaluación rumbo a la Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) que
tendrá lugar en París a fines de este año, en donde estuvo
acompañada por el especialista Adrián Fernández, de Latin American
Regional Climate Initiative, quien advirtió que es urgente, para
cumplir con los compromisos internacionales contraídos, que el
Senado vote la Ley de Transición Energética, que lleva un año
congelada.
Para
Adrián Fernández, la aprobación de la Ley de Transición
Energética es crucial para que México logre cumplir con los
compromisos de acción climática contraídos con la Organización de
las Naciones Unidas.
Advirtió
que “sin
el aspecto de sostenibilidad, la Reforma Energética está
incompleta”. Agregó que la aprobación de la ley congelada en el
Senado es de suma importancia, pues contiene elementos concretos que
darían señales claras a los inversionistas extranjeros y eso
permitiría alcanzar la meta de 35% de participación de energías
renovables planteada para 2024.
Consideró
que las energías renovables pueden y deben crecer en México en
correspondencia a su potencialidad real. De manera conservadora,
estimó, la generación de energía eólica podría alcanzar, en
2024, entre 10 y 12 GW, y la energía solar produciría entre 6 y 8
GW.
Finalmente,
Daniel
Esty, Profesor de Derecho y Política Ambiental de la Escuela de
Estudios Forestales y Ambientales de la Universidad de Yale, quien
evaluó el avance de las conversaciones internacionales rumbo a la
cumbre, advirtió que el mundo no puede permitirse un encuentro
fallido: “Hay dos resultados posibles en París: “éxito” o
“REAL éxito”, y para que ello ocurra, agregó, es preciso
recuperar las lecciones aprendidas de acuerdos previos.
Esty,
ex Comisionado del Departamento de Energía y Protección Ambiental
del estado de Connecticut, señaló cinco puntos esenciales para
conseguir ese “real éxito”: 1. Los acuerdos deben trascender a
los Estados y plantearse objetivos más amplios; 2. Los objetivos son
importantes, pero lo es todavía más, plantearse medios y acciones.
3: Deben definirse los esquemas de financiamiento, en particular para
las energías limpias; 4. No quedarse en las acciones de mitigación
y 5. Crear una estrategia integral que debe incluir mediciones,
indicadores, transparencia y rendición de cuentas.

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