Ante
un mundo que cada vez requiere ser más sustentable para asegurar la viabilidad
ecosistémica, emprendedores mexicanos trabajan para que el “mejor amigo del
hombre”: los caninos, colaboren con las nuevas acciones enfocadas a tener un
México más verde, mediante un proyecto de reciclado de heces caninas que con
300 gramos, generados por 3 perros de tamaño medio, al día, equivalen a
mantener un foco encendido por 24 horas.
Se
trata de un proyecto impulsado por Composcan, realizado por tres profesionistas
mexiquenses que fomentan el uso responsable de los desechos orgánicos perrunos
para producir composta que genere energía eléctrica.
Según
datos oficiales existen un estimado de 19 millones de perros a nivel nacional,
de los cuales, 1.2 millones vive en el Valle de México que generan más de 750
toneladas diarias de heces caninas, cuya carencia de un mobiliario
especializado para su depósito, incrementan su reciclado adecuado y generan un
problema de salud pública y ambiental.
En
entrevista con Mi Ambiente, Fernando Leyva, representante de Composcan, detalló
que este proyecto surge de la necesidad de atender el problema de esos residuos
y la novedad del proyecto es concretar el ciclo completo del control de los
desechos.
Explicó
que en otras naciones se trabaja en el tema de forma aleatoria; mientras que
este proyecto cierra el círculo al colocar contenedores especiales (aún bajo
patente) para los residuos, recolectarlos y tratarlos para descomponer en un
biodigestor y generar metano que se convierte en energía, mientras que los
desechos restantes se utilicen como composta.
Dijo
que este programa de emprendedurismo busca la sustentabilidad social y salud
económica y ambiental con la generación de empleos, disminución de partículas
sólidas en el aire y agua, y de energía y composta que, al final, redunda en un
beneficio económico.
Actualmente,
indicó, están en pláticas con Delegaciones del Distrito Federal y municipios
del Estado de México para desarrollar pruebas piloto de Composcan para analizar
los problemas que generan los desechos animales en las calles, sin olvidar la
importancia de la participación ciudadana responsable.
Composcan
es una idea de Alfredo Cuesta, Fernando Leyva y Eduardo Olivares, emprendedores
que, tras colaborar en estudios realizados en la Universidad del Medio Ambiente
(UMA), proponen un sistema integral de productos y servicios para el manejo del
residuo fecal canino en espacios públicos y privados, cuya patente en proceso,
incluye 2 líneas de negocio, actualmente.
La
primera es la venta de contenedores especializados para recolección de heces
caninas con área para difusión de campañas socioambientales de empresas del
sector o del gobierno y la segunda, un servicio de manejo integral que incluye:
Mapeo de espacios públicos abiertos (parques, plazas, jardines y camellones)
por demarcación para implementar una estrategia de acuerdo a sus necesidades y
concientización de los dueños de perros por medio de demostraciones, página de
internet y redes sociales.
Las
heces no recolectadas por parte de sus dueños provocan un grave daño ya que, en
meses de calor se solidifican, contaminan y afectan la calidad del aire y, en
época de lluvias, se filtran en los suelos contaminando mantos freáticos, ríos
subterráneos y el drenaje.
El
método más utilizado en su recolección por los dueños de mascotas es mediante
bolsas plásticas (aparentemente “biodegradables”), depositadas y mezcladas con
otros residuos en botes y contenedores ubicados en espacios públicos, que no
están diseñados para tal uso. El daño hacia la salud y Medio Ambiente por esta
práctica genera focos de infección por el cultivo de bacterias que puede
afectar al organismo humano por infecciones de parásitos, como lombrices,
amebas o bacterias.
En
entrevista con Mi Ambiente, Gerardo García-Téllez, director de Asuntos
Corporativos de Mars Petcare, comentó que es primordial realizar este tipo de
proyectos y qué mejor que los involucrados sean jóvenes entusiastas; es una
manera de aportar un granito de arena a una problemática que impacta a la salud
pública.
Por
parte de las empresas, este caso ejemplifica nuestro principio de Reciprocidad,
mediante el cual se impulsan iniciativas que concienticen sobre la tenencia
responsable y bienestar animal, como la campaña permanente “Ciudadano
Responsable”, la cual promueve la recolección de heces de perros y gatos en
espacios públicos.
Así
como el Programa Pedigree Adóptame, rescatando, rehabilitando y enlazando
hogares con perros abandonados. A la fecha, se han logrado más de 27,000
adopciones de perros y entregado más de 2 mil toneladas de alimento procesado,
lo que equivale a más de 5 millones de platos de comida, dijo.
“Saber
que hay jóvenes involucrados en proyectos donde se promueven los mismos valores
que Mars Petcare defiende, es muy grato y, por supuesto, que es interesante, ya
que estamos conscientes que la única forma para lograr las metas es educar
sobre el problema y poner manos a la obra”, indicó.
RETO:
CANTIDAD DE PERROS CALLEJEROS
Carlos Esquivel, director de Comunicación de la Facultad de Veterinaria de la UNAM, dijo que el bienestar animal por falta de la difusión adecuada de que significa este concepto provoca que no esté siendo aplicado como debiera.
Carlos Esquivel, director de Comunicación de la Facultad de Veterinaria de la UNAM, dijo que el bienestar animal por falta de la difusión adecuada de que significa este concepto provoca que no esté siendo aplicado como debiera.
Recalcó
que el perro no vive en la Naturaleza y no debe andar libre en la calle, pues
depende al 100% del ser humano, no por nada se le domesticó para compañía
directa hace más de 15 mil años y se puede considerar como el primer animal
modificado genéticamente con el paso de los años por el humano.
Pero
en la actualidad, sus problemas son variados como que 80% de las personas
adquiere a los animales por impulso y 2 de cada 3 a los cuatro meses se
abandona, ya que, en principio, sólo se le aprecia como obsequió. Además que se
estima que más de 10 millones de perros son mexicanos y en el DF suman un
millón 200 mil perros y 10% están en la calle.
ADOPCIÓN
CANINA, PARTE DE LAS SOLUCIONES
En México, de acuerdo con Mars Petcare, existen 20 millones de perros en hogares y más de 10 millones se encuentran en situación de calle. Georgina Dávalos, directora de Programas de Responsabilidad Social para Pedigree, comentó que “este programa es el esfuerzo organizado más grande del país que promueve la tenencia responsable y el bienestar de los animales de compañía desde hace seis años, el cual está avalado por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, que ya permitió la adopción de 25 mil mascotas”.
En México, de acuerdo con Mars Petcare, existen 20 millones de perros en hogares y más de 10 millones se encuentran en situación de calle. Georgina Dávalos, directora de Programas de Responsabilidad Social para Pedigree, comentó que “este programa es el esfuerzo organizado más grande del país que promueve la tenencia responsable y el bienestar de los animales de compañía desde hace seis años, el cual está avalado por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, que ya permitió la adopción de 25 mil mascotas”.
EXCREMENTAS
DE GANADO: UN NEGOCIO ENERGÉTICO POR EXPLOTAR
Las
empresas Bibolsa o Biogemex generan ingresos a través de la instalación de
sistemas que aprovechan los excrementos de los animales de granja como cerdos y
vacas para generar gas metano, que sirve para producir combustible para las
estufas y electricidad. Con ello los granjeros mexicanos pueden obtener ahorros
de entre 10,000 y 40,000 pesos al mes, según el tamaño del proyecto, lo cual es
muestra del potencial de reciclado como uso energético de estos desechos que se
calcula se generan en 4 millones de granjas de todo tamaño alrededor del país.
“México
tiene un potencial enorme, el más grande de América Latina, porque es el país
con mayor número de pequeños productores. Hay cuatro millones de sistemas
(granjas) que podemos instalar de potencial”, dijo Alex Eaton, presidente
ejecutivo de Biobolsa.
Esta
compañía, que inició operaciones en 2011, ha instalado cerca de 1,000 sistemas
para aprovechar los desechos animales con el fin de generar electricidad a
través de la quema del gas metano; y para el próximo año espera vender entre
1,000 y 2,000 sistemas. Eaton explicó que Biobolsa se enfoca en el mercado de
pequeños productores que tienen desde dos vacas o cinco cerdos.
“Ofrecemos
12 diferentes tamaños (de biobolsa, que es el sistema de captación de
excrementos) con precios de entre 9,000 y hasta 60,000 pesos. En promedio (la
inversión) tiene una amortización de entre uno a dos años”, explicó el
directivo, quien aseguró que un pequeño productor de leche puede ahorrarse
hasta 11,000 pesos entre menores costos por la factura eléctrica y el uso de
fertilizantes, ya que los desechos líquidos también se reutilizan.
Dijo
que debido a que el Gobierno no cuenta con apoyos para granjas de pequeño
tamaño, Biogas ayuda a algunas familias a conseguir el dinero a través de
donativos que se pueden hacer a través de su página de Internet.
Cabe
mencionar que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca
(Sagarpa) ofrece apoyos para financiar la instalación de biodigestores con
hasta el 50% de este tipo de proyectos (sin rebasar un miilón de pesos) a
través de su fondo para Agronegocios del Fideicomiso de Riesgo Compartido
(Firco).
Durante
este año ya destinaron 50 millones de pesos para este fin, que ya suman cerca
de 300 proyectos, lo que representa una porción muy pequeña del potencial que
ve Biobolsa en este mercado. El apoyo federal se encuentra disponible para
granjas porcinas mayores de 300 vientres (equivalentes a 3,000 animales) o
establos mayores a 500 cabezas, con sistemas de producción en confinamiento.
“Yo
con esto dejo de contaminar, y luego tengo un ahorro mensual de 30,000 KW/ por
mes, a una tarifa de 1.35 pesos, es un ahorro 40,000 pesos al mes”, ejemplificó
Gerardo Andrade Velázquez, director general de Joane S de PR de LR, una
productora de leche que usa los sistemas de Biogemex para aprovechar los 190
toneladas de dióxido que genera al mes.
USA
UNAM INSECTOS PARA RECICLAR DESECHOS ORGÁNICOS
Investigadores
del Instituto de Biología de la UNAM crearon un método para reciclar los
residuos orgánicos de origen vegetal y animal y se aprovechen como alimento
para animales domésticos, mediante el empleo de varias especies de insectos.
La
investigadora, Julieta Ramos Elorduy, quien encabeza el proyecto, explicó que
“nos propusimos utilizar larvas de moscas, hormigas, escarabajos, cucarachas,
gusanos, grillos y chapulines, entre otros, para descomponer la basura orgánica
y transformarla en biomasa”.
Indicó
que el resultado del proceso se puede aprovechar como alimento para pollos,
gallinas ponedoras, gallos, conejos, avestruces, truchas, peces de ornato e,
incluso, ganado. Lo cual permitirá alcanzar dos objetivos: evitar que los
desechos contaminen y, a la vez, producir alimento para animales domésticos.
Comentó
que la biomasa obtenida ha sido llevada a la Granja Zapotitlán, de la Facultad
de Medicina Veterinaria y Zootecnia, así como a otros puntos de San Miguel
Regla y Hueyapan, en Hidalgo, para que la consuman diferentes animales.
Los
investigadores también establecieron un convenio con la Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), para
aplicar su innovador método en beneficio del pez blanco de Pátzcuaro.
USO
DE ESTIÉRCOL EN ALIMENTACIÓN ANIMAL
Como
alternativa no contaminante, las excretas animales excedentes a las necesidades
de fertilización de los suelos, se pueden destinar a la producción de alimentos
de consumo animal.
El
uso de las excretas de los animales en la realimentación, obedece
principalmente a su elevado contenido de materia mineral y de nitrógeno, el que
representa su mayor riqueza, aunque cuentan con una pobre concentración de
energía.
En
general, el nitrógeno se concentra en mayor cantidad en las heces de aves,
seguido por las de los cerdos y las de bovinos; las diferencias obedecen a la
actividad digestiva y metabólica, así como a la composición de sus dietas, pero
hay variaciones en función del tipo de materiales con que se mezclen, de los
sistemas de alojamiento y del manejo de los animales, así como los de
recuperación y almacenado de los desechos.
De
acuerdo a la Sagarpa, en el caso de las aves domésticas en el mercado mexicano
se aceptan de dos tipos de productos: la pollinaza y la gallinaza, cuyo uso se
ha logrado consolidar en un sistema de producción partiendo de la alimentación
de ovinos y bovinos para ceba.
Actualmente,
se recicla una gran parte de las excretas avícolas, por ejemplo, en algunos
estados del centro de la República, se estima que cerca del 90% de las excretas
se usan en la engorda de rumiantes alcanzando precios cercanos a los de los
granos de cereales.
Mientras
que las excretas de cerdo están cobrando relevancia en la engorda de rumiantes,
ya como una actividad secundaria a la cría de cerdos, ligada al manejo de los
estiércoles en la misma granja, o bien, como un producto exportado a las
engordas intensivas de ganado.
Para
el uso de las excretas de cerdos, se ha encontrado que, en el 80% de las
explotaciones porcinas en México, se limpian los corrales con un sistema
tradicional de barrido y arrastre, lo que facilita la recuperación de los
sólidos para la alimentación; en cambio, en instalaciones más modernas, con
pisos de rejillas, se tiene que recurrir a mecanismos de separación de la fase
sólida y acuosa de los desechos.


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