En México y el mundo el gusto por el mezcal es tal, que la demanda
de esta bebida espirituosa llevó a que la producción nacional se incrementara
más de 30 por ciento en el último año alcanzando una cantidad de casi 4
millones de litros.
Por
generaciones, al estado de Oaxaca se le ha atribuido la idea del nacimiento del
mezcal y a los dioses de las culturas ancestrales. Algunos abuelos, de raíces
zapotecas, relatan que las divinidades enviaron un rayo sobre un maguey. Tras
este suceso, los antepasados se acercaron, atraídos por el singular aroma
emanado.
En
2018, el valor de la categoría mezcal aumentó un 32.8 %, alcanzando los 3 mil
869 millones de pesos, respecto al año anterior. De este total, Oaxaca
aportó 87 por ciento de la producción,
El
mezcal es la bebida estandarte de Oaxaca, tierra que aporta más de 30 especies
de agave distribuidas en aproximadamente 500 mil hectáreas, lo que proporciona
distintos sabores, aromas, maduración y origen.
Por
lo tanto, el mercado del mezcal de Oaxaca apoya la economía de familias,
productores y campesinos, quienes día con día defienden e impulsan la economía,
preservando las tradiciones de su estado, que se sabe heredero de la historia y
de esta bebida espirituosa, uno de sus más grandes patrimonios.
Ejemplo
de los empleos y trabajos del agave, se puede citar a la empresa Mezcal Oro de Oaxaca, una de las casas productoras más reconocidas
en México y en el mundo. Creada por el maestro mezcalero Don José López
Escobar, el mayor agricultor de agave y productor de bebidas destiladas en los
años 30.
Cabe
recordar que la elaboración del mezcal resulta ser todo un
ritual 100% artesanal, mismo que comienza desde la extracción del agave en el
campo, la molienda y la fermentación natural. El resultado es una bebida llena
de sabores, matices y un tono dorado sin igual.

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