México es
el principal exportador de cerveza y el cuarto productor a nivel mundial, en
donde se elaboran 110 millones de hectolitros de cerveza al año, por lo que
disminuir el consumo de agua y energía en su elaboración, es una de las
principales metas del sector.
La materia prima de la industria
cervecera es el agua y hay procesos en la elaboración de la bebida que representan
gran consumo del líquido y en los que también se pueden lograr ahorros
significativos en términos de energía y otros insumos. En la actualidad es
imperativo garantizar que el producto final supere todas las pruebas de higiene
y se produce de manera sustentable.
Ante la importancia de este
tema, la empresa de tecnología del agua, Ecolab, recomendó reducir el uso del líquido en la producción de la bebida. Si bien el agua representa entre 85 y 92 por ciento
de la composición de la cerveza, para producir un litro de cerveza se requiere
de 3 a 5 litros de agua, por lo que mantener su uso en el nivel más bajo ayuda
a reducir costos de producción.
“En una empresa cervecera,
el sistema de generación de vapor es responsable de suministrar el proceso de
producción, así como la generación de vapor para las turbinas de energía eléctrica”,
ejemplificó Jesús Riezco, Líder de Nalco Water Light en Ecolab México, sobre
otras partes del proceso que también ocupan agua. Esta cervecería produce 4.6
millones de hectolitros de cerveza por año, es decir, 4 por ciento del total
nacional.
Lograr reducción en el
consumo de agua y energía requiere innovación tecnológica y soluciones
adecuadas para cada etapa de la producción, por ejemplo, “para mantener sus
equipos en funcionamiento óptimo, se requería la dosificación de productos de
tratamiento dentro de la caldera, por lo que no era posible verificar las
concentraciones o ajustarlas de acuerdo con las variantes del proceso”, dijo.
Para atender estas demandas se implementó el programa de
agua de la caldera NexGuard de Nalco Water. Este programa gestiona la
dispersión de la dureza de las sales que pueden causar incrustaciones,
manteniéndolas solubles sin precipitar los sedimentos y disminuyendo la purga.
Apunto que en “solo dos
meses y medio después del inicio del programa, el consumo de agua de reemplazo
se redujo significativamente y se registró una optimización del sistema de
consumo de combustible, reducción en el costo total de operación y mejora del
desempeño ambiental”.
De esta manera, dicha
tecnología ayudó a ahorrar 4660 m3 de agua de reposición por año, equivalente a
9,074 dólares; 14,614,372 MJ/año, que significa ahorro por 73,071 dólares
anuales por cada 0.0005/MJ y la emisión de 803 toneladas/año de CO2, que
resultó en ahorro de 4,577 dólares anuales; y esto solo con uno de sus clientes.
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