La Ciudad de México vivió una contingencia ambiental sin
precedentes ocasionado por el humo de incendios forestales y las partículas
PM2.5; por ello, la marca de neumáticos Bridgestone, exhorta a los
automovilistas a revisar la presión de inflado de las llantas para asegurar el
correcto funcionamiento de su automóvil y disminuir los agentes contaminantes que
genera.
Además de alargar la vida útil de los neumáticos,
eficientar el consumo de combustible y brindar una conducción más confortable y
segura, una presión de inflado óptima, ayuda a aumentar el rendimiento del vehículo, ya
que reduce la resistencia al rodamiento y, por consecuencia, genera menos
emisiones de CO2. Para saber si los neumáticos están inflados correctamente, es
importante
seguir tres consejos básicos:
Identificar la presión de inflado que recomienda el
fabricante para cada vehículo. Por lo general se encuentra en la etiqueta de
información pegada al borde de la puerta del conductor, en la guantera o en la
tapa del combustible.
Revisar la presión de inflado al menos una vez por mes
mientras los neumáticos se encuentren fríos; es decir, a los pocos minutos de
arrancar el vehículo, o al menos 3 horas después de que el vehículo haya dejado
de ser utilizado.
Usar un medidor de presión calibrado o acudir a un centro de servicio
especializado para garantizar la correcta lectura.
Ante la situación que enfrenta la capital mexicana, lo
más recomendable es reducir el uso del automóvil al máximo, aunque no siempre
es posible. En ese caso, será necesario asegurar que el vehículo se encuentre
en buenas condiciones mecánicas y con la presión de inflado adecuada en los
neumáticos, para contribuir al cuidado del medio ambiente y reducir los niveles
de contaminación.