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lunes, 18 de mayo de 2020

COVID-19 y el costo de la explotación de vida silvestre


El comercio y la explotación de vida silvestre se ha convertido en un gran negocio y pone en riesgo la salud, las economías y la biodiversidad, afirma la organización internacional World Animal Protection al lanzar una campaña dirigida a los líderes del G20 para que apoyen una prohibición permanente del comercio de vida silvestre con el fin de protegerla y prevenir futuras pandemias zoonóticas. 
El COVID-19 es una de las peores pandemias de origen animal a las que la humanidad se ha enfrentado en un siglo. No obstante, la organización benéfica que no será la última, a menos que prohíba urgentemente, cualquier comercio de animales silvestres en el ámbito mundial.
Las empresas están colocando sus ganancias, estimadas entre 7,000 y 23,000 millones de dólares al año, por encima de la salud y del bienestar tanto de la gente como de los animales. El comercio multimillonario de animales silvestres los extrae de su entorno natural o los cría comercialmente, los expone al estrés y a la crueldad, y crea un semillero de enfermedades.  Como se ha visto con el COVID-19, estas enfermedades pueden transmitirse a los humanos.
Las principales razones de la mercantilización a escala industrial de la vida silvestre son la demanda pública de animales silvestres para utilizarlos como alimento, en la medicina tradicional, como mascotas exóticas, para el entretenimiento y como accesorios de moda. World Animal Protection ha estado lanzando campañas durante muchos años para cambiar actitudes sociales y modificar prácticas industriales con la finalidad de poner alto a la explotación de animales silvestres en los siguientes usos:
La demanda de la medicina tradicional tiene consecuencias devastadoras para muchas especies de vida silvestre comercializadas en todo el mundo, incluidos los osos que son cazados furtivamente y criados para obtener su bilis, sobre lo que hizo una investigación en un informe realizado por esta organización.
La crueldad y las malas condiciones que sufren estos osos en las granjas los hacen susceptibles a enfermedades que pueden ser transmitidas a las personas que están cerca. Este riesgo para la salud pública por la cría intensiva de osos, y muchas otras especies de vida silvestre, puede erradicarse mediante una prohibición integral del comercio de vida silvestre.
Para la bilis de oso existen alternativas a base de plantas y, al hacer la transición a la medicina tradicional asiática a base de plantas, la industria pondrá fin a la crueldad para con la vida silvestre y protegerá la salud humana. Es muy lamentable e irónico que el gobierno chino haya recomendado, recientemente, el uso de un producto de bilis de oso para tratar los síntomas del COVID-19.
La medicina tradicional asiática tiene un valor estimado de 60 mil millones de dólares al año, y se cree que representa casi el 30% de los ingresos farmacéuticos de China.
Cada año, millones de animales silvestres son extraídos de sus hábitats naturales y criados en crueles condiciones de cautiverio para ser comercializados como mascotas en todo el mundo. Serpientes, loros, iguanas, lagartos, tortugas e, incluso, nutrias, son solo algunas de las especies silvestres que sufren como mascotas en todo el mundo. Se estima que, actualmente, hay 17.6 millones de mascotas exóticas solo en los Estados Unidos.

La mayoría de los animales silvestres destinados al comercio de mascotas exóticas se asfixian y mueren antes de llegar a los mercados o tiendas de mascotas. El informe reveló el sufrimiento que implica la caza furtiva de los loros grises africanos: algunas estimaciones indican que 66% de los loros grises africanos mueren antes siquiera de iniciar el tránsito internacional.
Los animales silvestres en la industria turística
El crecimiento del turismo mundial ha impulsado el comercio de decenas de miles de animales silvestres para utilizarlos en actividades de entretenimiento en las que se les golpea, encadena y maltrata. En Tailandia, aproximadamente 11 millones de personas pagan cada año para ver a los elefantes realizar trucos y, al menos una vez en los últimos cuatro años, 46 millones de personas pagaron por ver delfines en un lugar.
Los animales atrapados en esta cruel industria a menudo fueron comercializados o criados en cautiverio legalmente y pasan muchas horas al día en estrecha proximidad con seres humanos, lo que aumenta la posibilidad de propagación de zoonosis.
Los precios de los elefantes utilizados para paseos se han disparado a más de 50,000 dólares, y un solo delfín puede generar entre 400,000 y dos millones de dólares al año para lugares de entretenimiento como SeaWorld.
Al respecto, Steve McIvor, CEO de World Animal Protection declaró que "crueles multimillonarios negocios han estado explotando animales silvestres a escala industrial global y ahora todos estamos viendo el verdadero costo de esta situación. Esta pandemia no se trata solo de animales silvestres vendidos para la alimentación. Es mucho más grande que eso; se trata de la codicia y la mercantilización de los animales silvestres en todos los ámbitos.
"Si algo aprendemos de esta situación es que debemos dejar a los animales silvestres en el lugar adonde pertenecen: en la naturaleza. Todos tenemos la responsabilidad de hacer un cambio en nuestro comportamiento y en nuestras actitudes hacia los animales, lo cual podría salvar la vida a millones de personas y animales, así como también nuestras economías.
"Si no compramos mascotas exóticas o medicinas tradicionales que contienen productos de animales silvestres y no visitamos lugares con animales utilizados en espectáculos, estaremos enviando un claro mensaje de que la crueldad infligida a la vida silvestre ya no se puede tolerar: por los animales, por nuestra salud y por el planeta.
"Se están adoptando algunas medidas en el ámbito nacional, pero es necesaria una acción mundial coordinada. Necesitamos, urgentemente, persuadir al G20 para que tome medidas con la finalidad de implementar una prohibición mundial de la vida silvestre para protegernos de futuras pandemias".

martes, 4 de junio de 2019

Promueven coleccionistas de Japón el tráfico de nutrias


Se dio a conocer un video que muestra imágenes de unas personas en Japón, donde se pueden acercar, jugar y tocar a nutrias que están en exhibición, especie que está al borde de la extinción por el tráfico de mascotas exóticas.
Se informó que existe un dramático y preocupante aumento en la adquisición de mascotas exóticas a lo largo del Sudeste Asiático, y esta nueva tendencia de tener nutrias como animales domésticos está siendo reforzada por reconocidos influencers en redes sociales en Japón.
Una investigación encubierta realizada por la organización World Animal Protection (Protección Animal Mundial) puso en evidencia la caza y el tráfico ilegal de nutrias, al igual que el aumento en los intentos de reproducirlas en cautiverio, en Japón, Tailandia e Indonesia, para así satisfacer la creciente demanda internacional por este animal. La investigación también arroja los siguientes datos:
Las crías de las nutrías son arrebatadas de sus padres y de su habitad natural. Sus padres, que son extremadamente protectores, son heridos fatalmente o electrocutados, o sus nidos son invadidos por un humo sofocante que los obliga a salir, para que así los cazadores puedan llevarse a las crías.
Tres de cada cuatro nutrias encontradas en el Sudeste Asiático, incluyendo la nutria enana asiática o de uñas pequeñas, son consideradas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) como una especie en riesgo de extinción en vida salvaje.
Una red organizada de granjeros, cazadores, coleccionistas y traficantes son los responsables de extraer las crías de nutrias de su ambiente natural, y exportarlas a través de su amplia red de clientes en el mundo.
Existe evidencia de lavado de dinero a través de centros de reproducción en cautiverio, en por lo menos una locación. Otras fuentes confirman esfuerzos similares en otros lugares del mundo.
Incidentes reportados sugieren la participación de funcionarios de la fuerza pública y el gobierno para facilitar el comercio cruel de estos animales. Un reporte desde Indonesia afirma que un trabajador del gobierno solicitó procedimientos en nutrias para remover las glándulas que les otorgan su olor natural, para así hacerlas más atractivas como mascotas.

En Japón, en donde más de una docena de locales de cafés exhibe nutrias, se ha comprobado que el bienestar de los animales silvestres está siendo seriamente comprometido solo por entretener a sus clientes. Las nutrias constantemente emiten gemidos y sonidos de sufrimiento mientras las personas interactúan con ellas.
Algunas son mantenidas en condiciones de aislamiento sin luz natural, mientras otras han sido vistas comiéndose sus garras y exhibiendo comportamientos no naturales. Algunas de las peores condiciones incluyen pequeñas jaulas sin acceso a agua.
Con cuerpos alargados y aerodinámicos, y patas palmeadas, las nutrias nacen para pasar la mayor parte de su vida en el agua. Se encuentran en vías fluviales y frecuentemente son vistas flotando sobre sus espaldas, jugando con piedras entre sus patas, y atrapándolas hábilmente entre sus cuellos y pecho. Las nutrias son animales altamente carismáticos y sociales, que viven en grandes grupos familiares de hasta 20 individuos.
Cassandra Koenen, Directora Global de la Campaña Vida Silvestre no Mascotas (Wildlife not pets) denunció que “solo porque un animal silvestre parezca tierno, no significa que te lo puedas llevar a casa contigo. Desafortunadamente, este hecho parece ser olvidado por muchas personas que están siendo influenciadas por las redes sociales, y por los mismos influencers que muestran a las nutrias como mascotas divertidas”.
Una vez las nutrias son llevadas a una casa como mascota, no existe una forma realista de replicar el espacio y la libertad que estos animales tendrían en la naturaleza. Generalmente son mantenidos en espacios considerablemente más pequeños que los de su habitad natural, y no reciben la nutrición adecuada, incluso si sus dueños tienen la intención de alimentarlos correctamente”.
Evidencia presentada por la organización también sugiere complicidad por parte de miembros de las fuerzas públicas y de las agencias del gobierno en el tráfico ilegal de estos animales. Con la clasificación de las nutrias como animales en riesgo de extinción en la vida salvaje, se exige atención urgente para enfrentar el tráfico ilegal y las organizaciones fraudulentas de reproducción en cautiverio que operan en el Sudeste Asiático.