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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Avanza CIAD en el mejoramiento genético del camarón

Para conocer qué genes pueden estar asociados a familias o linajes de camarón menos susceptibles a enfermedades virales o bacterianas, y elevar así la producción y mejoramiento genético del camarón de cultivo, científicos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), con sede en Hermosillo, Sonora, trabajan en el desarrollo de herramientas genómicas de esta especie.
Se le llama camarón de cultivo a aquel crustáceo decápodo (de diez patas) que es producido en estanques artificiales y alimentado de forma controlada y balanceada, a diferencia del camarón capturado en el mar, ello fue informado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Cabe mencionar que la importancia de esta especie radica en la alta demanda de este crustáceo para consumo humano a nivel mundial. Aunado a ello, la acuicultura de camarón se ha convertido en una excelente actividad que ha garantizado calidad y grandes volúmenes de este animal, lo cual también repercute en la generación de nuevos empleos y divisas en México.
Recientemente, la acuicultura del camarón se ha visto amenazada por enfermedades que ponen en riesgo esta actividad. Por tanto, el doctor Rogerio Sotelo Mundo, investigador del CIAD y líder del proyecto, ha trabajado en la aplicación de herramientas genómicas, como la transcriptómica, que apoyen este sector.
Estas herramientas permiten identificar la secuencia de miles de genes que llevan a cabo las funciones digestivas, de defensa, crecimiento, entre otras. Aun cuando el transcriptoma no es un genoma completo, esta información permite generar de forma dirigida marcadores genéticos y, con ello, ubicar los componentes de la inmunidad innata de este crustáceo, un aspecto que beneficiará directamente a los productores.
Para que estas herramientas surtan efectos, se deben realizar estudios donde se correlacionen los marcadores identificados por medio de análisis genómico de las familias del camarón, y con esto lograr el mejoramiento genético de la especie.
De acuerdo con el investigador Sotelo Mundo, uno de los resultados obtenidos hasta el momento ha sido la identificación de novedosos componentes de la respuesta innata e inmune del camarón, y también de otros componentes que intervienen en la regulación génica, como la proteína mTOR, involucrada en el crecimiento y diferenciación celular.
Con la mayor brevedad, estas secuencias serán liberadas a bases de datos públicos, como el GenBank, para que investigadores puedan aprovechar este recurso y de forma global se encuentren soluciones a la acuicultura del camarón.
Actualmente, la atención a enfermedades bacterianas y virales de este tipo de camarón se hace mediante prácticas sanitarias y poner en cuarentena a los crustáceos enfermos. En ese sentido, cabe señalar que para tratar un padecimiento bacteriano, no es recomendable el uso de antibióticos y así evitar la aparición de resistencia a estos fármacos.
El doctor Sotelo Mundo afirmó que el conocimiento del transcriptoma permite estudiar la estructura tridimensional de proteínas del camarón mediante cristalografía y con ello entender, a mediano plazo, la inmunidad innata del crustáceo.

Agregó que el estudio molecular fue apoyado por el Instituto Nacional de Pesca (Inapesca) y los estudios estructurales fueron financiados mediante un proyecto de Ciencia Básica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

jueves, 19 de diciembre de 2013

Controlan con extractos de hongos los males gastrointestinales

Según diversos especialistas está confirmado que extractos de hongos del género Phellinus pueden eliminar naturalmente los virus y las bacterias causantes de algunas enfermedades gastrointestinales en los seres humanos.
Por ello, pueden ser utilizados para desinfectar cultivos o elaborar alimentos procesados más seguros y dichos hongos estudiados crecen como parásitos en los troncos de los árboles y fueron recolectados en la sierra de Álamos, Sonora. Se trata de las especies Phellinus badius, Phellinus grenadensis y Phellinus fastuosus.
En un comunicado del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Jesús Fernando Ayala Zavala, especialista del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), explicó que se analizaron extractos de estos hongos y se demostró su capacidad para neutralizar el crecimiento bacterias patógenas, comoestafilococos, listeria, salmonella y Escherichia coli, e incluso matarlas.
Además, agregó, que inhiben el proceso de infección de virus entéricos, es decir, aquellos que afectan el sistema digestivo. “Esto abre la posibilidad de que sean utilizados en la industria para desarrollar desinfectantes. Otra alternativa es generar productos granulados (polvos) que se agreguen a las fórmulas de los alimentos procesados para que, desde dentro de los comestibles, eliminen virus y bacterias nocivos”, dijo.
Las propiedades benéficas de estos organismos se deben a sus compuestos fenólicos y flavonoides, que constituyen el sistema de protección de los hongos ante posibles depredadores.
Asimismo, los investigadores de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del CIAD analizaron las propiedades antioxidantes de los extractos obtenidos de estos mismos hongos y encontraron que son efectivos para inactivar radicales libres y proteger las células humanas de su ataque. Este hallazgo implica que dichos extractos también ayudarían a retrasar o evitar, en algunos casos, la oxidación de alimentos.
Esta característica, añadió el investigador, haría factible su uso en la industria farmacéutica y cosmética. En el primer caso, para prevenir y combatir el estrés oxidativo asociado al cáncer; y en el segundo, para alargar la vida de algunos productos de belleza y evitar que en éstos se desarrollen bacterias o virus que puedan infectar la piel de los usuarios.
El proyecto de investigación básica que permitió corroborar el potencial de estos hongos tuvo una duración de tres años y una inversión cercana a un millón de pesos por parte del Conacyt.