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lunes, 24 de agosto de 2015

Desarrollan bioproceso a base de desperdicios de camarón

Keiko Shirai Matsumoto, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Iztapalapa, desarrolló un bioproceso para obtener polímeros y otros productos de alto valor agregado a partir de desperdicios de crustáceos.
Ello bajo la patente “Reactor estático y procedimiento para la extracción de quitina, proteínas, calcio y pigmentos a partir de desperdicios de camarón en base húmeda mediante fermentación láctica utilizando Lactobacillus plantarum”, este proyecto tiene como objetivo desarrollar mejoras de proceso para obtener quitina y quitosano, así como para generar nuevas industrias que proporcionen derramas económicas.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), a través de la Secretaría de Ganadería, Agricultura, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en 2013 la producción de camarón fue de 127 mil 517 toneladas. Sin embargo, según estudios de la misma Secretaría, los desperdicios que se generan ascienden a la mitad de lo producido.
Ante eta realidad, es que Shirai Matsumoto inició su investigación, con base a instalar una planta piloto en la Unidad Iztapalapa que busca fungir como “planta demostrativa de los desarrollos científicos y tecnológicos que tiene la UAM en la temática de desperdicios orgánicos".
La investigadora ha trabajado con desperdicios de camarón por casi 20 años y desde hace dos fue asignada responsable del espacio donde se encuentra la planta. Gracias al apoyo del Fondo Sectorial de Innovación (FINNOVA) de la Secretaría de Economía (SE) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), desde octubre de 2014 se trabaja en la instalación de la planta.
La investigadora ha comentado que "esto abrirá una gama de oportunidades, pues ahora se logrará desarrollar el proceso a una escala de 500 kilogramos a una tonelada. Tener una planta en una infraestructura que es fácilmente escalable permite que los empresarios tengan mayor grado de confianza para que puedan invertir en el proyecto. La finalidad de este tipo de proyectos adscritos al Finnova es concretar la comercialización de los desarrollos científicos que se llevan a cabo; en este caso es montar la planta piloto que sirva como medio para facilitar la comercialización de la tecnología”.
De acuerdo con información proporcionada por la Coordinación General de Vinculación y Desarrollo Institucional de la UAM, la quitina es un polisacárido de gran abundancia en la naturaleza. Uno de sus derivados es el quitosano, el cual se obtiene a través de la desacetilación. Siendo sus principales usos en industria agrícola, cosmética, alimentaria, biomedicina, entre otras.
La investigadora detalló que ya tiene toda la maquinaria instalada para comenzar sus trabajos que se basan en “un tratamiento termomecánico y biotecnológico podremos obtener biopolímeros sin el empleo de ningún químico. Durante estos procesos los principales agentes que actúan como catalizadores de todos los cambios en el desperdicio son microorganismos y sus enzimas”.

El empleo de tratamientos termomecánicos estabiliza los desperdicios evitando putrefacción y permitiendo la purificación posterior de diversos compuestos de interés comercial. Una de las ventajas que ofrece el bioproceso desarrollado por la doctora Shirai Matsumoto es que se realiza con poca agua y reduce sustancialmente el empleo de reactivos químicos en un proceso no tóxico, lo que permite que no haya límites para el tipo de aplicación que se puede dar a los productos.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Avanza CIAD en el mejoramiento genético del camarón

Para conocer qué genes pueden estar asociados a familias o linajes de camarón menos susceptibles a enfermedades virales o bacterianas, y elevar así la producción y mejoramiento genético del camarón de cultivo, científicos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), con sede en Hermosillo, Sonora, trabajan en el desarrollo de herramientas genómicas de esta especie.
Se le llama camarón de cultivo a aquel crustáceo decápodo (de diez patas) que es producido en estanques artificiales y alimentado de forma controlada y balanceada, a diferencia del camarón capturado en el mar, ello fue informado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Cabe mencionar que la importancia de esta especie radica en la alta demanda de este crustáceo para consumo humano a nivel mundial. Aunado a ello, la acuicultura de camarón se ha convertido en una excelente actividad que ha garantizado calidad y grandes volúmenes de este animal, lo cual también repercute en la generación de nuevos empleos y divisas en México.
Recientemente, la acuicultura del camarón se ha visto amenazada por enfermedades que ponen en riesgo esta actividad. Por tanto, el doctor Rogerio Sotelo Mundo, investigador del CIAD y líder del proyecto, ha trabajado en la aplicación de herramientas genómicas, como la transcriptómica, que apoyen este sector.
Estas herramientas permiten identificar la secuencia de miles de genes que llevan a cabo las funciones digestivas, de defensa, crecimiento, entre otras. Aun cuando el transcriptoma no es un genoma completo, esta información permite generar de forma dirigida marcadores genéticos y, con ello, ubicar los componentes de la inmunidad innata de este crustáceo, un aspecto que beneficiará directamente a los productores.
Para que estas herramientas surtan efectos, se deben realizar estudios donde se correlacionen los marcadores identificados por medio de análisis genómico de las familias del camarón, y con esto lograr el mejoramiento genético de la especie.
De acuerdo con el investigador Sotelo Mundo, uno de los resultados obtenidos hasta el momento ha sido la identificación de novedosos componentes de la respuesta innata e inmune del camarón, y también de otros componentes que intervienen en la regulación génica, como la proteína mTOR, involucrada en el crecimiento y diferenciación celular.
Con la mayor brevedad, estas secuencias serán liberadas a bases de datos públicos, como el GenBank, para que investigadores puedan aprovechar este recurso y de forma global se encuentren soluciones a la acuicultura del camarón.
Actualmente, la atención a enfermedades bacterianas y virales de este tipo de camarón se hace mediante prácticas sanitarias y poner en cuarentena a los crustáceos enfermos. En ese sentido, cabe señalar que para tratar un padecimiento bacteriano, no es recomendable el uso de antibióticos y así evitar la aparición de resistencia a estos fármacos.
El doctor Sotelo Mundo afirmó que el conocimiento del transcriptoma permite estudiar la estructura tridimensional de proteínas del camarón mediante cristalografía y con ello entender, a mediano plazo, la inmunidad innata del crustáceo.

Agregó que el estudio molecular fue apoyado por el Instituto Nacional de Pesca (Inapesca) y los estudios estructurales fueron financiados mediante un proyecto de Ciencia Básica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).