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jueves, 8 de febrero de 2018

Trabajan investigadores en mitigar la erosión de las playas

 Las Coloradas, San Crisanto, Chelem y Chuburná, son algunas de las zonas más afectadas por el fenómeno de erosión de playa en la costa norte de Yucatán, -región de la península de Yucatán en el Golfo de México-, recuperaron entre cinco y ocho metros de playa en los últimos dos años gracias a la aplicación de sistemas de geotubos instalados por la empresa Axis, Ingeniería y Medio Ambiente y evaluados por el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), con el apoyo del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Esta empresa mexicana inició un proyecto de reconstrucción de playas erosionadas en la costa norte de Yucatán a través de la instalación de geotubos, materiales tubulares elaborados a base de polímeros, cuya longitud puede tener de seis a 10 metros, y su diámetro abarca de uno a 1.5 metros.
Carlos Rolando Ríos Soberanis, profesor investigador adscrito al CICY, describió que las costas de Yucatán presentan una topografía marina que permite la fácil aplicación de los geotubos, pues la dinámica de corrientes del golfo de México tiene un efecto en dirección diagonal sobre el sedimento arenoso.

El fenómeno de erosión de playas ha provocado que en la actualidad, una gran cantidad de casas construidas a orillas de la playa son abandonadas por sus propietarios debido a que sus sedimentos se ven afectados por la corrosión, lo que incluso puede provocar el derrumbe de la propiedad.
La Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos señala que las playas son de carácter federal, es decir, propiedad de todos los mexicanos, por lo que los propietarios privados de las casas que quedan en la orilla de las playas erosionadas pueden presentar dos problemáticas graves: que los impuestos sobre la propiedad se eleven, o bien que se puedan expropiar.
El investigador describió que este procedimiento funciona por medio de los geotubos que se instalan a través de un proceso de dragado en el que se extrae arena del fondo marino. Usualmente, los vientos del norte llegan con mayor energía a partir del mediodía. Al chocar con la cresta de los geotubos (la parte superior), su energía disminuye y solo una parte de las olas pasa hacia el otro lado, donde depositan una carga de partículas sólidas (arena).
Cuando la ola llega hasta la orilla de la playa, la energía que tiene no es la suficiente como para arrastrar las partículas hacia el mar nuevamente. “Esta dinámica aumenta la deposición y disminuye el arrastre”, apuntó.
Describió que los geotubos se colocan generalmente de uno a tres metros de distancia de la orilla, tomando en cuenta los estudios locales existentes en torno al daño ocasionado por la erosión.
Eventualmente, los geotubos se llenan entre 80 y 90 por ciento (nunca al 100 por ciento) con la finalidad de que su forma adquiera un aspecto ovalado y pueda funcionar como un rompeolas.

Esta empresa dio a conocer que los geotubos están diseñados con textiles (o geotextiles) elaborados a base de fibras naturales (algodón, paja, fibra de coco) y polímeros (polipropileno, polietileno, poliamidas), pero lo más importante de ellos es su arquitectura o geometría. “Esto es la manera en que los hilos, filamentos o mechas están entrelazados. Lo que sería el entretejido (interwaving) o la forma en que están cocidos, en términos coloquiales”.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Ante pérdida de 80% de biodiversidad nativa, protegen en Yucatán sus recursos genéticos

Ante pérdida de 80% de biodiversidad nativa, protegen en Yucatán sus recursos genéticos

Se dio a conocer que productores de la comunidad de Xoy, en Peto, Yucatán, ingresaron al Banco de Germoplasma del Centro de Investigación Científica de Yucatán, A.C. (CICY) variedades de plantas cultivadas como maíz, frijol, calabaza, jícama, ibe y ajonjolí y firmaron un convenio de colaboración para realizar investigación sobre la milpa maya.
Las semillas que entregaron los productores son de maíces nativos de las variedades Nal xoy, Nal tel, Xnuk nal, Xmejen nal, Ek ju’ub y Uxmal, en tanto que del fijo chino se entregaron variedades negra y roja. De ibes se entregaron semillas rojas y blancas, así como semillas de ajonjolí Sikli pus, frijol tsama’, pepita menuda y jícama.
Al respecto, Javier Mijangos Cortés, investigador de la Unidad de Recursos Naturales del CICY explicó que esta estrategia de conservación ex situ permitirá salvaguardar los recursos genéticos, a fin de atenuar y revertir su pérdida, pues en los últimos cincuenta años, se ha modificado radicalmente la distribución y estructura de la agrobiodiversidad para la alimentación, perdiéndose más del 80 por ciento debido a los procesos de desplazamiento de variedades tradicionales o criollas, principalmente a causa de la introducción de variedades mejoradas. 
Mijangos Cortés explicó que las condiciones geográficas de la península de Yucatán hacen que sea un sitio muy difícil para el cultivo: “Podemos decir que sólo tenemos en la Península tres razas de maíz: la Tuxpeño o X’ Nuc Nal, la Dzit Bacal y la Nal Tel, esta última en riesgo de desaparecer. Ello, aunado al abandono d a milpa maya, donde cada vez se siembra menos y con menor diversidad, hace que sea urgente la conservación y el rescate de los conocimientos de los sistemas agrícolas tradicionales”.
Por ello, el convenio que se firmó con la comunidad de Xoy también comprende acciones de conservación in situ al realizar actividades dirigidas a jóvenes de la Telesecundaria 118 de la comunidad para el rescate de la milpa maya, a través de cursos, talleres y asesorías para manejo de cultivos, detección y tratamiento de plagas, etc., impartidos por el personal del Centro.
En comunicado de prensa del Consejo Nacional de Ciencia y tecnología (Conacyt) se detalló que el investigador del CICY adelantó que se han iniciado las colectas de maíz e ibes principalmente, “aunque se ampliará a todas las especies de importancia alimenticia que se siembran en la península de Yucatán; sin embargo, en el Banco de Germoplasma se están guardando la mayor cantidad de especies vegetales, forestales, maderables y silvestres, entre otras”.
Este plan ampliará las colectas de semillas nativas a otras localidades de Yucatán, como Espita y Tzucacab, así como Felipe Carrillo Puerto en Quintana Roo y la región Chenes en Campeche, hasta cubrir las tierras bajas mayas.

Respecto a la firma del convenio, el doctor Lorenzo Felipe Sánchez Teyer, director general del CICY, hizo un llamado a la colaboración y que “es necesario que el CICY y la comunidad de Xoy, con todos sus saberes, hagamos investigación conjunta a fin de reactivar la economía local. La biodiversidad es una de las principales riquezas que México tiene, y todas las variedades de cultivos que poseemos constituyen nuestro patrimonio”.

domingo, 22 de febrero de 2015

Obtienen combustibles sintéticos a partir de grasas y aceites

Juan Carlos Chavarría Hernández, investigador de la Unidad de Energía Renovable del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), ha realizado diversos estudios y avances en ciencia básica para la obtención de combustibles sintéticos a partir de aceites y grasas.
Indicó que “la materia prima es sometida a una serie de transformaciones químicas en un reactor; desarrollamos y sintetizamos catalizadores que ayudan a hacer esta conversión de lípidos, ya sea aceites vegetales o grasas animales, a hidrocarburos que puedan ser útiles como combustibles sintéticos, básicamente bioturbosina y diésel sintético”.
La bioturbosina, según algunos estudios de su ciclo de vida, ha demostrado que reduce en un 80 o hasta 85 por ciento las emisiones contaminantes que se generan en comparación con la turbosina tradicional o de origen petrolero, indicó el especialista.
De ahí destacó la importancia de realizar este tipo de estudios, y añadió que “empezamos a trabajar en este proyecto hace tres años, ya hemos sintetizado varios catalizadores que funcionan a diferentes condiciones de operación. Una de las aportaciones de lo que estamos haciendo es que el proceso que se conoce de forma general como hidrotratamiento, y de forma más específica como hidrodesoxigenación, lo estamos haciendo con un menor consumo de hidrógeno, porque este proceso tiene la desventaja de consumir mucho este elemento; nosotros estamos trabajando en unos catalizadores que nos permitan utilizar una menor cantidad”.
En comunicado de prensa, el Consejo Nacional para la Ciencia y Tecnología (Conacyt), se detalló que el rendimiento que hasta el momento han obtenido en estos estudios es que de un kilogramo de materia prima –de un aceite– puede obtenerse aproximadamente un 60 a 70 por ciento de combustible, del cual alrededor de la mitad podría ser bioturbosina y la otra mitad, diésel.
Expresó el especialista que “la innovación es que estamos tratando con catalizadores, cuyo uso no se ha reportado para estos procesos; por lo tanto, la síntesis, caracterización y evaluación de estos nuevos catalizadores son aportación nuestra. Además, estamos trabajando en una modalidad en la que se consuma menos hidrógeno, si bien es algo que se ha estudiado desde hace algunos años, realmente queda mucho trabajo por hacer en este proceso”.
Y es que agregó que se trata de un proyecto de ciencia básica en el que están evaluando los catalizadores y hasta el momento han trabajado con compuestos modelo, es decir, representativos de aceites y grasas. Este año van a empezar a trabajar con alimentaciones de aceites vegetales como el de la jatrofa, el aceite de cocina previamente purificado y aceite de microalgas.

Cabe mencionar que Juan Carlos Chavarría Hernández es ingeniero químico por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con estudios de posgrado en la misma institución. Desde 2011 trabaja en la Unidad de Energía Renovable del CICY, que pertenece al Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

viernes, 6 de febrero de 2015

Propagarán plantas medicinales para los médicos tradicionales

Médicos tradicionales mayas y representantes de instituciones públicas y de investigación avanzan en el establecimiento del Centro de Desarrollo de la Medicina Tradicional Maya en la Reserva de Tabi, la cual será destinada a la conservación de plantas medicinales.
Al respecto, Marta Méndez González, especialista en flora medicinal del Centro de Investigación Científica de Yucatán, detalló que la institución dio la asistencia técnica para el establecimiento del vivero de propagación de plantas medicinales al interior de la Reserva de Tabi, que tiene una extensión de un poco más de mil 300 hectáreas.
El vivero fue establecido gracias al financiamiento del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (Indemaya) y a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), quien cedió en comodato la Reserva.
En comunicado de prensa, Méndez González señaló que para la propagación “se partirá de las especies amenazadas, cuyas poblaciones se han visto muy disminuidas o que se tienen que comprar”. Tal es el caso del tamk'as che' (Pilocarpus racemosus Vahl) utilizado en la medicina tradicional para tratar los dolores musculares y de articulaciones; o el elemuy (Mosannona depressa), empleado para problemas renales y como diurético.
Dijo que “lo importante es que en los próximos talleres que realizaremos, los médicos nos digan cuáles especies están interesados en tener y propagarlas para su uso. Todo esto es parte de una estrategia tanto para conservar los recursos florísticos, así como el conocimiento asociado a ellos, pues se pretende que en el Centro de Desarrollo de la Medicina Tradicional haya encuentros, intercambio de experiencias y también de recursos”.
Otro de los objetivos del Comité Estatal de Medicina Tradicional Maya e Intercultural en Salud, para el 2015, es fortalecer la red de jardines medicinales: “Actualmente hay cuatro jardines bien establecidos, pero queremos consolidar diez más y que se puedan ir integrando más”.
Asimismo, informó que gracias a los encuentros de médicos y parteras realizados en diferentes regiones de todo el estado, organizados por Indemaya, se detectaron como problemáticas el reconocimiento y la acreditación de los médicos tradicionales y el trasporte de los recursos herbolarios.
Comentó que “por ello, contar con un censo actualizado de médicos tradicionales del estado es un logro muy importante del Comité Estatal de Medicina Tradicional Maya e Intercultural en Salud, en el cual se unieron los esfuerzos de la Secretaría de Salud, Indemaya y el Seguro Social. A la fecha se tienen registrados 498 médicos mayas. Se espera poder otorgar posteriormente una credencial de identificación a los médicos tradicionales mayas registrados”.
Otro proyecto que inicia este año es el Fortalecimiento de capacidades para la conservación y el aprovechamiento sustentable de la flora medicinal yucateca, a cargo del Dr. Rafael Durán García, investigador del CICY.
El Comité actualmente está formado por el Indemaya, que lidera el Comité, las Secretarías de Salud (SSY), de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma), de Desarrollo Social (Sedesol), de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). (DHTN-GHM / Comunicación Institucional CICY) .

martes, 10 de junio de 2014

Se inaugura el museo del Cráter de Chicxulub, Yucatán

Se dio a conocer que el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) inauguró el Museo del Cráter de Chicxulub, en el Parque Científico Tecnológico de Yucatán, proyecto que forma parte de las tareas de difusión de la Institución y permitirá a los visitantes conocer la importancia de los estudios que se realizan en el Cráter que se estima dejo el asteroide que provocó la extinción de los dinosaurios.
Este cráter fue formado hace 65 millones de años que produjo un gran cataclismo en el que perecieron aproximadamente 50% de los seres vivos que entonces habitaban la Tierra (incluidos los dinosaurios).
Este sitio se ubica al noroeste de la península de Yucatán, el Cráter de Chicxulub mide aproximadamente 200 kilómetros de diámetro. Su única característica "visible" es el llamado "anillo de cenotes", una formación semicircular de cenotes que se alinean perfectamente con el borde del cráter en el sector sur del mismo.
En comunicado de prensa, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), informó que las investigaciones científicas que han explicado la dinámica de recarga del acuífero y la calidad del agua, asociadas a la estructura del cráter, han sido de mucha importancia para desarrollar políticas públicas y planes de desarrollo que posibiliten conservar y proteger la única fuente de agua potable para el norte de Yucatán.

Actualmente científicos del CICY participan activamente en el nuevo proyecto de perforación marina del cráter, el cual forma parte del Integrated Ocean Drilling Program, uno de los programas científicos más importantes en el mundo.