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martes, 8 de enero de 2019

Plantar árboles con un mayor propósito: ahora es el momento


Con todos los problemas globales actuales,  entre los que se incluyen la mala calidad del aire y el agua, el riesgo climático, la deforestación, la pobreza y el hambre, tanto las personas como las organizaciones están tomando una dirección proactiva para convertirse en parte de la solución.
En este sentido, están recurriendo a los árboles para hacer una diferencia. Existe una atracción natural hacia la plantación de árboles y los bosques, porque existe una conexión emocional e intuitiva entre los árboles y un planeta más saludable.
Plantar árboles es una estrategia simple pero seria para combatir los desafíos más grandes que enfrenta el mundo hoy en día. Esto es debido a que los árboles satisfacen las necesidades de la vida en sí y quienes se benefician de los árboles son las personas.
Ellos filtran los contaminantes del aire y el agua, a la vez que nos protegen del calor y las inundaciones. Reducen las temperaturas urbanas, así como el uso de energía y secuestran carbono para frenar el ritmo del cambio climático.
Los recursos de los bosques ayudan a mantener a las personas fuera de la pobreza extrema. Los ambientes verdes estimulan la actividad física, mejoran la capacidad cognitiva y reducen el estrés. Además, los árboles fomentan el compromiso y la conexión de la comunidad de una manera única y positiva.
Por estos beneficios y más, hay una gran urgencia de plantar árboles y restaurar bosques. Es por eso que, cada año, al trabajar con nuestros socios gubernamentales, corporativos y no gubernamentales, nuestra fundación ayuda a plantar millones de árboles en los Estados Unidos y en todo el mundo. Estos esfuerzos se realizan estratégicamente en los Bosques Nacionales, los bosques lluviosos, las ciudades y pueblos que conforman nuestro bosque urbano.

Las razones para plantar varían mucho. A menudo, volvemos a plantar en bosques y comunidades después de desastres naturales como incendios forestales, inundaciones, huracanes, tornados, insectos invasores o enfermedades. Otros proyectos de plantación se ubican en áreas que se acabaron previamente debido a la minería, el manejo forestal insostenible o el cambio de uso del suelo. Independientemente de la razón, el objetivo es siempre el mismo: mejorar la cobertura de la masa forestal e inspirar prácticas forestales sostenibles.
Uno de nuestros socios, la Iniciativa Forestal Sostenible (SFI por sus siglas en inglés), tiene experiencia en el manejo sostenible de los bosques y apoya las oportunidades de investigación y educación en los bosques de los Estados Unidos. A través de nuestra sociedad emergente, estamos colaborando para explorar cómo los bosques gestionados y la plantación de árboles pueden desempeñar un papel innovador en las iniciativas de sostenibilidad corporativa, proporcionando resultados medibles que denotan una narrativa poderosa para los empleados, los inversionistas, los clientes y el mundo.
Cuantas más organizaciones participen en estos esfuerzos, mayor será el efecto compuesto. Cada árbol marca una diferencia medible, y los esfuerzos combinados para plantar árboles pueden tener un impacto positivo significativo en muchos de los “17 Objetivos de Desarrollo Sostenible” diseñados por los líderes mundiales para mejorar las condiciones en nuestro planeta en el 2030.
Nos asociamos con SFI no sólo para plantar árboles, sino también para involucrar a los sembradores de árboles del mañana. A través del Proyecto Learning Tree de SFI, los niños aprenden acerca de la importancia de los bosques, un paso vital, ya que sabemos que muchas personas desarrollan una pasión hacia los árboles a una edad temprana. Su interés en los bosques y la comprensión del beneficio de los árboles ayudará a que nuestras ciudades y áreas rurales sean más resilientes en los próximos años.
Si alguna vez hubo un tiempo para plantar árboles, ahora es ese momento. El momento de aprovechar los árboles y los bosques como una solución a algunos de los mayores desafíos que nuestro planeta ha enfrentado. Estamos orgullosos de estar a la vanguardia de este movimiento, trabajando con socios y simpatizantes para construir un futuro más brillante y más sostenible.
Estamos orgullosos de lo que se ha logrado a través de nuestros socios de siembra pública. Agradecemos a nuestros casi 170 socios corporativos por unirse para crear un cambio a través de los árboles. Nos sentimos honrados por el millón de miembros y simpatizantes que sienten pasión por sembrar, cuidar y celebrar árboles. Los invitamos a todos, tanto organizaciones como individuos, a unirse a nuestros esfuerzos para lograr un impacto duradero en todo el mundo.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Bosques de encino escenarios de estudio del Cambio Climático

En un bosque bien conservado se espera que la tasa de regeneración de árboles sea igual a uno: por cada árbol que muere haya otro que, a través del proceso natural de regeneración, lo reemplace.
En el caso de los árboles de encino, uno de los factores que regulan la germinación de las bellotas —el fruto de estos árboles y dentro del cual se encuentra la semilla— es el clima. Así, un aspecto importante a evaluar es si la germinación de bellotas será afectada por el cambio climático, ya que de acuerdo con los escenarios planteados para México el clima en el futuro será más cálido y más seco.
Para determinar el impacto del cambio climático en los bosques de encino, en específico en los que se ubican en Sierra de Álvarez, en el estado de San Luis Potosí (al centro occidente del país), una de las zonas con mayor diversidad de encinos en México, Ernesto Badano, del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica A.C. (IPICyT), y sus colaboradores utilizan dos aproximaciones.
En la primera realizan simulaciones de la distribución de las especies de encinos en función del clima actual, para luego extrapolar dichos modelos bajo los escenarios de cambio climático que el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) propone para México. Así, analizan cómo se distribuirían las especies de encinos en función de las condiciones climáticas del futuro.
La segunda aproximación de esta investigación consiste en evaluar experimentalmente la germinación de las bellotas de 12 de las 19 especies de encinos registradas en la Sierra de Álvarez, tanto en condiciones normales como en condiciones simuladas de cambio climático (en específico, mayor temperatura y menos precipitación).

El investigador y sus colaboradores, entre los que se encuentran sus estudiantes, viajan a los bosques de encino para recolectar bellotas y colocar unidades experimentales en sitios con distintas condiciones ambientales. Posteriormente siembran las bellotas en parcelas con cámaras de techo abierto para incrementar su temperatura, mientras que para disminuir la precipitación se emplean canaletas que interceptan el agua de lluvia, explicó el integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.
Detalló que “estamos estudiando las primeras etapas de vida de los encinos de climas estacionalmente secos para saber si sus bellotas van a germinar y si las plántulas, que son la primera etapa del ciclo de vida de una planta, se establecerán bajo las condiciones de temperatura y precipitación que se plantean en los diversos escenarios de cambio climático que propone el IPCC para México”.
Para comparar la germinación de las bellotas y la supervivencia de las plántulas, también siembran bellotas sin cambiar las condiciones actuales de temperatura y precipitación. De esta manera pueden analizar si estas crecen más rápido o más lento, o si las plántulas que sobreviven a las simulaciones de cambio climático realizan la misma cantidad de fotosíntesis.
Hasta el momento, dijo que la información recabada a lo largo de cuatro años indica que para los encinos estudiados será más difícil establecerse en condiciones de cambio climático.
“Si los escenarios de cambio climático para nuestro país se cumplen, probablemente habrá menos encinos de los que existen en la actualidad. No sabemos si habrá otras especies, pero lo que nuestros resultados nos permiten sugerir es que lo que hoy son bosques de encino en el futuro podrían ser áreas más abiertas con menos árboles”.
Otro de los proyectos del doctor en Ciencias Biológicas consiste en identificar qué sitios son más diversos en cuanto a los encinos. “Uno de los desafíos es ver cómo va a ser afectada la diversidad de encinos en México por el cambio climático”, señaló.
En lo que se refiere a este tema, el investigador busca datos de distribución de la mayor cantidad de especies que sea posible. “Necesitamos ubicar un mínimo de treinta puntos en los que cada especie de encino haya sido registrada en México para generar modelos de distribución bajo las actuales condiciones climáticas”, explicó Badano, de la División de Ciencias Ambientales del IPICyT.

En el mundo se han descrito unas 500 especies de encinos, y México es el país con la mayor diversidad con alrededor de 160 especies, de las cuales 109 son endémicas de nuestro país.

domingo, 14 de julio de 2013

Debe tomarse en cuanta al arbolado en el urbanismo actual

En calles, jardines, parques y camellones, los árboles se erigen como casas vivientes. Además de proveer de oxígeno con su follaje, son estructuras fuertes que prestan habitación a aves, ardillas, insectos, líquenes y plantas parásitas, así como a un sinnúmero de bacterias, hongos y virus, informó la UNAM.
Esto debido a que representan un recurso importante de desarrollo social, cultural, económico y científico al estar presentes en todos los momentos de la vida de las personas. Proveen fuego, techo, descanso, recreación, protección, y contribuyen a mejorar el aire que respiramos
Al no respetarlos ni cuidarlos acabamos con especies introducidas provenientes de distintas regiones del mundo, como eucaliptos, truenos, casuarinas, pirul y jacarandas, y con otras representativas de la flora del país, indicó Alfonso Delgado Salinas, del Instituto de Biología (IB) de la UNAM.
Al sembrarse en el Distrito Federal y en otras ciudades, no se consideran los espacios que necesitarán por su estructura aérea y subterránea. Tampoco hay programas para brindarles mantenimiento, cuidarlos y abonarlos.
Lo anterior deriva en que, con el paso del tiempo, sus raíces rompan el pavimento y las ramas obstruyen el cableado, lo que provoca su poda o destrucción total por el peligro que representan. “En realidad, hacemos poco por ellos”, reconoció.
Explicó esto en relación a la conmemoración del Día Internacional del Árbol, que se conmemora este 10 de julio, y añadió que “aquí están enfermos, mal podados y alimentados. No los protegemos ni existe preocupación por preservarlos. Sólo recibimos los beneficios ambientales y la protección que ofrecen, sin preocuparnos por vigilar su salud o sembrarlos en espacios adecuados”.
Antes de plantarlos, recomendó, es indispensable informarse de las especies más adecuadas para la zona en que residimos e interesarnos en su bienestar. Requieren espacio para que sus troncos y ramas crezcan sin restricciones, así como sus raíces, que no sólo los anclan al suelo, sino que buscan agua y nutrientes.
El creador de la página electrónica Los árboles de la UNAM, en conjunto con Lawrence M. Kelly, del Jardín Botánico de Nueva York, Estados Unidos, indicó que al crecer y convertirse en una amenaza, son podados sin conocimiento de la técnica y sus ramas son destrozadas. “Entre más podas mal hechas se les aplican, brotan más ramas jóvenes, y con ello aumenta la probabilidad de que en tormentas fuertes se vengan abajo”.
Sin agua, sin abono y destrozados, estas estructuras arquitectónicas vivas comienzan a ser un adefesio y tarde o temprano se convierten en un riego; por ello es necesaria la planeación, subrayó.
En la ciudad sólo se siembran truenos, eucaliptos y fresnos, porque no se desea experimentar con otras especies, lo que “nos hace ir en contra de nuestra tradición y cultura botánica ancestral”.
En las calles podrían plantarse algunos que, además de cumplir con una función de ornato, proporcionen frutos. “En su trayecto, los transeúntes podrían alcanzar una manzana, un tejocote, capulines, mandarinas, naranjas o nueces”, enfatizó.
En el portal http://www.arboles.org/index.html se muestran imágenes de más de 40 especies. Además de listarlas por su nombre científico y común, permite la búsqueda por tipo de hoja, arreglo, color de la flor y/o fruto.