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miércoles, 23 de agosto de 2023

En riesgo metas climáticas por propuesta de NOM de CO2 de vehículos

Ante la reciente propuesta de proyecto de norma PROY-NOM-163-SEMARNAT-SCFI-2023 (NOM-163) de emisiones de bióxido de carbono (CO2) de vehículos ligeros, emitida por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales federal (SEMARNAT) y la Secretaría de Economía federal (SE), diversas organizaciones civiles pidieron que sea un instrumento que en verdad aproveche las oportunidades de mitigación climática que necesita el país.

Dichas organizaciones, como son El Poder del Consumidor (EPC), el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), la Iniciativa Climática de México (ICM) y el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT), pertenecientes al Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire (OCCA), expresaron su interés para que México use dicha NOM en mitigación de CO2 y el país pueda cumplir los compromisos de la vigésimo séptima Conferencia de las Partes (COP 27) en 2022.

Jorge Villarreal, director de Política Climática de ICM, destacó que “una buena norma de emisiones GEI y rendimiento de combustible en vehículos ligeros (NOM-163) es uno de los instrumentos más costo-efectivos para la reducción de emisiones que generan el cambio climático”.

Además de que “contribuiría a avanzar en la seguridad energética del país ya que ayuda a reducir la demanda por gasolinas importadas”. Enfatizó que, de no contar esta norma con una ambición adecuada, el país quedaría muy lejos de la meta de reducción del 35 por ciento de las emisiones de GEI para el 2030”. 

Adicionalmente, Gabriela Alarcón, gerente de Política Climática de ICM, expresó que “la primer propuesta de actualización de la NOM-163 en 2018 tenía un potencial de mitigación del doble de lo que se presenta en el actual proyecto de norma ya que, de acuerdo con cifras de SEMARNAT, la propuesta de 2018 tenía un potencial de mitigación de 18 Mt CO2e y el proyecto actual solo reduciría 8.9 MtCO2e en 2030.” De aprobarse como está planteada habría una regresividad.



Con respecto al contenido del proyecto de NOM, Carlos Jimenez consultor e investigador del ICCT, mencionó que “el diseño se aleja de las mejores prácticas, ya que incorpora flexibilidades y mecanismos de cumplimiento que sólo ocurren en México, como los créditos por tecnologías híbridas y eléctricas, que son, respectivamente, 5 y 13 veces mayores que en otras regulaciones internacionales similares, lo que reduce el potencial de mitigación del instrumento. 

Por esta razón, el alcance del proyecto regulatorio no se alinea con la meta implícita en la NDC de México, de alcanzar el 50% de ventas de vehículos eléctricos ligeros al 2030. La NOM-163 podría acelerar la introducción de vehículos cero emisiones que son mucho más eficientes y no producen emisiones en el escape, pero se debe ajustar su diseño”.

Por su parte, Stephan Brodziak, coordinador de la campaña de Cambio Climático de El Poder del Consumidor, señaló que “esta norma es regresiva en términos de derechos de los consumidores, ya que no exige que se comunique el rendimiento de combustible (en kilómetros por litro) de cada vehículo que se vende en México. El no comunicar el rendimiento de combustible, viola el derecho a la información de los consumidores.

 

 

 

  

lunes, 24 de enero de 2022

Querétaro; entidad con más atrasos en energía y Cambio Climático del bajío

El estado de Querétaro se encuentra en la última posición (4.6 de 10 puntos), de la primera edición del Índice de Gestión Energética y Cambio Climático (IGECC), que en su primer edición se enfoca en los estados de Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y San Luis Potosí (el bajío del país), así como dieciséis municipios pertenecientes a dichos estados. Dicha investigación fue elaborada por la Fundación Konrad Adenauer y analiza las acciones oficiales en desarrollo de una economía sustentable con justicia social.

Dicha puntuación indica que Querétaro presenta un desempeño material mediano en su impulso a diversos factores energéticos y medioambientales. Lo que indica que se debe prestar atención a la percepción de la ciudadanía, a los funcionarios públicos y a la difusión de información en medios noticiosos que forman parte de la construcción de dicho índice.

La obtención de información –versa en datos oficiales a nivel municipal y estatal- y que revisan el combate al cambio climático, reducir los riesgos financieros relacionados al clima y propiciar la adopción de energías limpias como fuente primaria de consumo.

El primer sitio en avance de cumplimiento de los Factores analizados en dichas entidades del bajío son Guanajuato (7.8 puntos), Jalisco (6.1 puntos), Aguascalientes (5.2 puntos), San Luis Potosí (4.9 puntos) y finalmente, Querétaro (4.6 puntos).

En los ejes temático analizados, el estado de Querétaro (entre dichas cinco entidades), es el último sitio en agua, tercero en biodiversidad, cuarto en contaminantes, quinto en energía eléctrica, quinto en energía limpia, quinto en energía fósil, quinto en gobernanza, cuarto en residuos, quinto en transporte y segundo en vida terrestre.

La comparación anterior surge de la información proporcionada, de manera anónima y voluntaria, de los servidores públicos estatales de los temas de energía y medio ambiente.

Entre los factores analizados de dicha investigación se detalla que en el Factor de indicadores de desempeño, el estado de Querétaro ocupa el cuarto lugar entre otros cinco estados analizados; como el resto de los estados de la región, se encuentra por encima de la puntuación media; no obstante, hay varios pendientes por establecer.

En el Factor de política pública. El estado de Querétaro presenta un mayor puntaje de políticas públicas en el eje temático de Biodiversidad. En menor cantidad, se encuentran los ejes temáticos de Residuos, seguido por los de Contaminantes, Energía eléctrica, Gobernanza, Transporte e industria, y Vida marina y terrestre. No se encontró suficiente información para los ejes temáticos de Energía limpia y renovable.

En el Factor de controversias. En el estado de Querétaro en el eje temático referente a contaminantes, la entidad presenta la mayor cantidad de controversias, seguido de Energías fósiles, Transporte e industria, Agua y Residuos.



En el Factor de consulta pública. En el estado de Querétaro, las políticas con mejor percepción de funcionamiento son las de biodiversidad, energía renovable, biodiversidad y energía renovable sobre las que los consultados consideran que funcionan medianamente bien. La mayoría poblacional desconoce la política de reducción del uso de energías fósiles.

En el análisis de riesgos ambientales, el estado de Querétaro se encuentra en la última posición, pero con el mismo puntaje que el estado de Guanajuato de 0.49, entidades de la región más propensas a enfrentarse con riesgos ambientales.

La Fundación Konrad Adenauer informó que el estudio se realizará de forma anual, con el objetivo de evaluar la actuación de los gobiernos estatales y municipales, a fin de servir como herramienta de consulta que facilite la toma de decisiones a partir de un análisis profundo de la situación que guarda cada una de las entidades estudiadas en estas materias.

CONCLUSIONES A NIVEL MUNICIPAL

De los 16 municipios analizados, en el estado de Querétaro se eligió al municipio de Querétaro capital y San Juan del Río, el estudio indica que los gobiernos municipales de la región cuentan con un avance de trabajo a nivel teórico y práctico sobre el tema del medio ambiente. No obstante, falta incentivar el desarrollo de las áreas que dedican su trabajo a los temas de energía y medio ambiente, y con ello los distintos aspectos que trastocan las problemáticas ambientales como son la energía, el agua, la biodiversidad, entre otras.

Además, con base en las respuestas sobre el tipo de gestión, se lograron identificar áreas de oportunidad sobre las cuales podría valorarse la implementación de acciones a futuro.

martes, 30 de junio de 2020

La exposición crónica a la contaminación del aire agrava COVID-19


En el contexto de la emergencia sanitaria y con miras al inminente regreso a la “nueva normalidad”, es de vital importancia para la elaboración de políticas públicas adecuadas, así como para las prácticas sanitarias de la población enfocadas a proteger a la salud, conocer la vulnerabilidad humana ante la contaminación atmosférica como agravante para adquirir COVID-19. Por ello el Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire (OCCA) coordinó el webinar, “Contaminación y vulnerabilidad humana en tiempos de COVID-19”, para escuchar a destacados especialistas en salud ambiental hablar del impacto a la salud por la calidad del aire y el cambio climático, así como de las acciones estructurales necesarias para reducir los riesgos a la salud y al medio ambiente.
 De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación del aire es un problema de salud que cada año mata a 7 millones de personas en el mundo, tan sólo en nuestro país el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington calculó, para 2017 un total de 48,072 muertes prematuras. Dada la diversidad de fuentes y efectos en la salud por cada tipo de contaminante los gobiernos se ven desafiados para proteger adecuadamente a la población. Por ello la Dra. Patricia Segura Medina, Jefa del Departamento de Investigación en Hiperreactividad Bronquial del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, indicó: “La contaminación ambiental y las pandemias como el COVID-19 son problemas globales que afectan a toda la población, por lo que no distinguen fronteras ni condiciones sociales.” Se sabe que la contaminación generada en un lugar puede tener efectos en salud en otras regiones, así la contaminación generada en la Ciudad de México puede afectar la calidad del aire en Toluca, Hidalgo o Morelos y viceversa.
 Al hablar específicamente de los efectos del SARS-CoV-2 y su manifestación en los humanos con la enfermedad conocida como COVID-19, el Dr. Horacio Riojas, Director de Salud Ambiental del Instituto Nacional de Salud Pública, afirmó que “La contaminación del aire es un factor que agrava la presencia y severidad del COVID-19 según estudios recientes.” Tomando en cuenta que el virus entra por vía área y puede generar efectos severos en los pulmones hasta causar la muerte, la Dra. Segura señaló que “La exposición crónica a agresores ambientales incrementa la susceptibilidad a padecer una forma más severa del COVID-19.” Las políticas que los gobiernos puedan implementar deben tener consistencia científica y un enfoque de protección adecuado para la población, enfatizando la protección de las personas más vulnerables.
 Reconociendo que este tipo de epidemias guardan una estrecha cercanía con los modos de producción, distribución y de consumo globales, la Dra. Segura aseveró que: “Lo que estamos aprendiendo en estos días es que los retos globales requieren cambios sistémicos y que la humanidad estará a salvo hasta que los más vulnerables lo estén. Más vale prevenir que remediar, por lo que debemos escuchar a los científicos expertos en dichos temas.” Por ello se deben atender las afectaciones en salud con efectos diferenciados de acuerdo al ingreso de la población, puesto que las personas más vulnerables económicamente son también las personas más susceptibles de desarrollar enfermedades y padecimientos asociados a la calidad del aire, independientemente que dichas personas tengan poco o nada que ver con la generación de algunos de los contaminantes del aire.
 Por su parte, a sabiendas de que los fenómenos pandémicos de esta naturaleza como el SARS o el MERS, tienen cierta periodicidad en el tiempo, el Dr. Riojas advirtió “El regreso a la nueva normalidad requiere intervenciones para generar ambientes saludables que nos hagan menos vulnerables a ésta y otras epidemias.” Lo anterior se debe considerar como un criterio de prevención que los gobiernos a todo nivel deben adoptar para mejorar la calidad del aire y con ello garantizar el derecho a un medio ambiente sano, salvaguardar la salud de la población y reducir los impactos económicos generados por la contaminación atmosférica.
 Finalmente, el Dr. Adrián Fernández Bremauntz, Director Ejecutivo de Iniciativa Climática de México señaló que "la pandemia vino a recordarnos algunas de las tareas pendientes en materia de contaminación del aire en el país. Los habitantes de nuestras grandes ciudades, son más vulnerables cuando se ven expuestos al virus por tener disminuidas sus capacidades y/o funciones pulmonares debido a la exposición crónica y aguda que tienen a la contaminación. Por tanto, los esfuerzos que continuemos haciendo en mejorar la calidad del aire, sabemos que incrementarán la resiliencia de los habitantes de nuestras ciudades cuando estos se ven expuestos a agentes biológico infecciosos."

lunes, 8 de junio de 2020

Lanzan una mochila que cataloga la contaminación del aire


La empresa Dyson anuncia un proyecto global con tecnología portátil –una mochila- de monitoreo de aire para investigar los cambios en la calidad ambiental durante y después de la cuarentena por COVID-19.
Debido al confinamiento derivado de la contingencia sanitaria, muchas ciudades de todo el mundo están viviendo modificaciones. Por ejemplo, la disminución en el tránsito de autos, situación que puede provocar cambios ambientales en términos de la calidad del aire. Los nuevos tiempos requieren medidas distintas para registrar y prevenir el efecto de agentes dañinos para la salud.
Por ello, como forma de preparación ante estos cambios, y en acción de fomento a la investigación, esta empresa junto con el Kings College London y la Greater London Authority, lanzan una mochila que permite monitorizar y registrar la calidad del aire de manera rápida, portátil y cómoda.
La mochila cuenta con sensores a bordo, baterías y localizador GPS, lo que permite recopilar datos del aire sobre la marcha. Su tecnología de detección de contaminantes está basada en la que se utiliza en los purificadores de aire Dyson y, por medio de trabajos de diseño, se logró un dispositivo de monitoreo de aire más pequeño y liviano, al mismo tiempo que captura con precisión la exposición a diversas partículas suspendidas (PM2.5, PM10 y VOC y NO2).
Este proyecto es de naturaleza global y abarca la participación de tres continentes y 14 ciudades, en el que los participantes usarán la mochila de calidad del aire de Dyson para recopilar datos por medio de fotografías instantáneas (generadas por la mochila) de su exposición personal a la contaminación del aire durante y después de la cuarentena.
Actualmente, la investigación se encuentra en la primera fase, en la que la recolección de  datos de la calidad del aire se hará durante el periodo de encierro. Los participantes usarán la mochila durante actividades permitidas como una visita al supermercado, la rutina diaria de ejercicios o la salida de un trabajador esencial.

Una vez que se hayan levantado las restricciones en las ciudades, comenzará la fase dos, en la que se repetirá el procedimiento de la primera, en esta ocasión, fuera del periodo de confinamiento.
Con esto, los ingenieros de Dyson podrán comparar los datos arrojados y, de esta forma, comprender mejor el efecto del encierro en la exposición diaria a la calidad del aire de las personas que viven en las ciudades.
Para garantizar la precisión de los datos en el sensor de la mochila al aire libre, se recopilarán lecturas de las estaciones de monitoreo de la ciudad para validar aún más los hallazgos. Utilizando datos anónimos de sus purificadores conectados, que acumulan más de 1.9 millones a nivel mundial, Dyson también explorará tendencias más amplias en los niveles de contaminación del aire interior durante este período.
Los conjuntos de datos combinados ayudarán a dar una indicación del efecto del encierro en la contaminación del aire interior y exterior en las ciudades de todo el mundo, respaldado por los hallazgos de la red de sensores de calidad del aire exterior estático preexistente.
Los datos disponibles sobre la calidad del aire exterior de estas fuentes indican una reducción en los niveles de NO2 en las principales ciudades bajo cuarentena, posiblemente debido a la disminución de los vehículos diesel en las carreteras como resultado de las restricciones por el confinamiento.

viernes, 22 de mayo de 2020

Cinco de las Pemex están entre las 25 que más contaminan en el mundo


(Agencias) Cinco de las seis refinerías de Pemex están dentro de las 25 que más contaminan el ambiente en el mundo con dióxido de azufre (SO2), exhibe un monitoreo de la NASA.
Utilizando su red de satélites, la agencia espacial midió en 2018 la huella sucia de este compuesto, que deriva en contaminación ambiental y problemas respiratorios o de salud en general.
Las tres refinerías con más emisiones de SO2 son las de Arabia Saudita, Katar y Singapur, respectivamente.
Pero ya en cuarto y quinto lugar aparece México con las instalaciones de Tula y Salina Cruz, en ese orden.
La refinería de Cadereyta, Nuevo León, está en el lugar 18 del cuadro negro contaminante mundial, mientras que la de Salamanca es la 19 y la de Ciudad Madero es la 23.
La única de Pemex a la que no se le detectaron emisiones de SO2 en 2018 fue la de Minatitlán. pero porque en ese año tuvo problemas y operó apenas al 14 por ciento de su capacidad.
De no haber tenido ese problema, y si hubiera mantenido sus emisiones de SO2 de 2017, Minatitlán se habría colocado como la novena más contaminante en el mundo.
Beatriz Cárdenas, responsable de Calidad Del Aire del World Resources Institute (WRI), explicó que las emisiones de SO2 de las refinerías de Pemex están relacionadas con el crudo extraído en México, que tiene una alta concentración de azufre.
Alejandro Villalobos Hiriart, especialista en refinación, dijo que las plantas mexicanas carecen de los sistemas llamados «scrubbers» o lavadoras de gases de chimenea, que básicamente son filtros para capturar el SO2.
La huella negra de Pemex es terrible para el medio ambiente y para la salud de los habitantes, particularmente por la ubicación de sus refinerías.
«Uno de los problemas es que, por ejemplo, la refinería de Tula se encuentra ubicada a unos 90 kilómetros de la Ciudad de México, de la zona metropolitana, y los vientos dominantes hacen que toda esta contaminación se vaya hacia el Valle de México, causando un efecto tremendo en la salud de las personas», añadió Villalobos.

Algo similar sucede con la refinería de Cadereyta: los vientos dominantes llevan su nube contaminante directamente a la zona metropolitana de Monterrey.
Gonzalo Monroy, director de la consultora energética GMEC, señaló que otro de los factores que generan la emisión de SO2 es la falta de mantenimiento de las plantas hidrodesulfuradoras.
El reporte de la NASA muestra que, en conjunto, la actividad petrolera y de gas de México, que además de la refinación de crudo incluye las operaciones de campos petroleros y de plantas eléctricas que se alimentan de combustibles, es la segunda más contaminante del mundo, con mil 580 kilotones de emisiones en 2018, sólo por debajo de Arabia Saudita, que tiene mil 783 kilotones.
Sin embargo, este dato es más grave si se considera que Arabia Saudita produjo en 2018 seis veces más petróleo que México.
La industria petrolera no necesariamente tiene que ser contaminante.
Cinco de las seis refinerías de Pemex están dentro de las 25 que más contaminan el ambiente en el mundo con dióxido de azufre (SO2), exhibe un monitoreo de la NASA.

lunes, 23 de marzo de 2020

Agua residual puede generar beneficios para la gente: Banco Mundial


El agua residual del mundo —el 80 % de la cual se vierte al medioambiente sin haber recibido un tratamiento adecuado— es un recurso valioso del que pueden recuperarse varios elementos, como agua limpia, energía y nutrientes, de acuerdo con un informe del Banco Mundial.
En el informe Wasterwater From Waste to Resource (Aguas residuales: De residuo a recurso), se insta a tomar medidas para gestionar las aguas residuales de una manera más inteligente, por ejemplo, mediante la reutilización y recuperación de recursos, y se analizan proyectos de aguas residuales de varias partes del mundo que han redundado en beneficios para la gente, el medioambiente y las economías tanto a corto como a largo plazo.
Invertir eficientemente en aguas residuales y otras infraestructuras de saneamiento es crucial para lograr beneficios de salud pública, mejorar el medio ambiente y la calidad de vida. Los servicios de agua, saneamiento e higiene administrados de manera segura son una parte esencial para prevenir enfermedades y proteger la salud humana durante los brotes de enfermedades infecciosas, incluida la actual pandemia de COVID-19.
“En esta época en la que el 36 % de la población mundial vive en regiones donde el agua es un bien escaso, el tratamiento de las aguas residuales para su reutilización debe ser parte de la solución a los problemas de escasez y contaminación de las aguas”, manifestó Jennifer Sara, directora global de la Práctica Global de Agua del Banco Mundial.
Dijo que “una vez tratadas, las aguas residuales pueden utilizarse para reemplazar el agua dulce para riego, procesos industriales o fines recreativos. También pueden usarse para mantener el flujo ambiental, y los productos derivados de su tratamiento pueden generar energía y nutrientes”.
Según el informe, el tratamiento de las aguas residuales tiene un doble valor. Además de los beneficios medioambientales y para la salud, puede ofrecer beneficios económicos al reutilizarse en distintos sectores. Sus productos derivados, como los nutrientes y el biogás, pueden aplicarse a la agricultura y utilizarse para la generación de energía. Asimismo, los ingresos adicionales que se obtengan de este proceso pueden ayudar a cubrir costos operativos y de mantenimiento de los servicios públicos de aguas.
“En este sentido, ya no debe considerarse a las aguas residuales un ‘residuo’, sino más bien un recurso. Esto es un principio fundamental de la economía circular, un sistema económico que tiene como objetivo minimizar los residuos y aprovechar al máximo los recursos. A medida que las ciudades sigan creciendo, en el futuro deberán aplicarse estrategias para el desarrollo urbano que minimicen el consumo de recursos y que se centren en su recuperación, de acuerdo con los principios de la denominada ‘economía circular’”, manifestó Diego Juan Rodriguez, autor del informe y especialista sénior en gestión de recursos hídricos del Banco Mundial.

“Una de las principales ventajas de adoptar los principios de la economía circular para la gestión de las aguas residuales es que la recuperación y reutilización de recursos podría transformar los servicios de saneamiento, que pasarían de ser costosos a autosustentables y que le agregarían valor a la economía. Esto ayudaría a los países a superar los problemas de financiamiento que existen en el ámbito del saneamiento y a poder alcanzar así los Objetivos de Desarrollo Sostenible".
En el informe se analizan las experiencias de gestión de aguas residuales en la región de América Latina y el Caribe que han generado beneficios. Por ejemplo:
Al utilizar aguas residuales tratadas en lugar de aguas subterráneas, la central eléctrica de San Luis Potosí (México) redujo los costos de agua en un 33 %, lo que implicó para la empresa proveedora del servicio de electricidad un ahorro de USD 18 millones en el término de seis años. En el caso de la empresa proveedora del servicio de agua, los ingresos adicionales provenientes de la venta de aguas residuales tratadas ayudaron a cubrir los costos operativos y de mantenimiento.
Una planta de tratamiento de aguas residuales en Cusco (Perú) ahorra USD 230 000 por año en cargos por transporte y relleno de biosólidos (materiales orgánicos ricos en nutrientes que se obtienen del tratamiento de las aguas residuales en esa planta) gracias a un acuerdo con un productor local de compost. El compost que se produce con los biosólidos de la planta se utiliza luego como parte del proyecto de gestión de aguas que tiene por objetivo preservar el lago Piuray.
El uso de biosólidos provenientes de la empresa de servicios de saneamiento CAESB en Brasil  para la producción de maíz ha generado rendimientos en los cultivos por encima de la media,  con una eficiencia un 21 % mayor que la de los fertilizantes minerales.
Tras una inversión de USD 2,7 millones para instalar la infraestructura necesaria en la planta de tratamiento de aguas residuales La Farfana en Santiago de Chile, el operador de la planta pudo vender el biogás producido, con una ganancia neta anual de USD 1 millón para el negocio.
En el informe se recomienda que las intervenciones para la gestión de aguas residuales se incluyan en la planificación de cuencas, y que eso vaya acompañado por políticas, instituciones y regulaciones que promuevan este cambio de paradigma. Las plantas de tratamiento de aguas residuales deben, gradualmente, reutilizarse como plantas de recuperación de recursos, y al mismo tiempo analizar y apoyar modelos financieros y de negocio innovadores y sostenibles, que aprovechen los posibles flujos de ingresos que pueden obtenerse de la recuperación de recursos a partir de las aguas residuales.
En la región de América Latina y el Caribe solo se trata entre el 30 % y el 40 % del agua residual recolectada, lo que tiene un impacto negativo tanto en la salud humana como en el medioambiente.

jueves, 26 de diciembre de 2019

Política energética de México le aleja del Acuerdo de París


 La política energética del actual gobierno federal aleja a México del cumplimiento de las metas internacionales para hacer frente a la emergencia climática, pues sigue apostando a las fuentes fósiles como el petróleo y el gas, en vez de promover una política eficaz de transición hacia energías renovables y la movilidad no motorizada y eléctrica.
A pesar de que México es considerado un líder en cuanto al rol que ha jugado en las negociaciones internacionales para establecer compromisos de mitigación de Gases Efecto Invernadero (GEI), proyectos como la nueva refinería Dos Bocas (proyecto energético del gobierno actual), que pretende construirse en el municipio de Paraíso, Tabasco –sureste del país-, constituyen un paso en sentido contrario que lo distancia del objetivo de convertirse en una economía baja en carbono.
Cabe recordar que, en su adhesión al Acuerdo de París, México se comprometió -de manera condicionada-, a reducir sus emisiones GEI en 30% al 2020; 22% al 2030 y 50% al 2050. De acuerdo con el avance que el país tiene hasta el momento, será muy difícil cumplir con la meta establecida para el 2020, ya que en 2015, las emisiones fueron de 683 millones de toneladas de bióxido de carbono equivalente (CO2e), lo que supone que la reducción del 30% al 2020 será difícil de cumplir (MtCO2e). Para cumplir con la meta al 2050, México deberá emitir únicamente 320 MtCO2e en dicho año.
Lo anterior significa que el esfuerzo realizado por el país hasta el momento es insuficiente. México requiere incrementar su ambición, pues su Contribución Nacionalmente Determinada (NDC, por sus siglas en inglés) y las metas de la Ley General de Cambio Climático (LGCC) no están en línea para cumplir los objetivos establecidos en el Acuerdo de París, particularmente el límite de 1.5°C, el cual, de acuerdo con datos del último reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), es el único límite seguro para la humanidad y la integridad de la biósfera.

En este contexto, proyectos como la refinería de Dos Bocas van en sentido contrario al camino que se ha fijado la comunidad internacional, de avanzar hacia economías bajas en carbono, basadas en una transición energética hacia fuentes renovables como la eólica y la solar con características de justicia, equidad y acceso a la energía.
De acuerdo con cálculos realizados por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (Cemda), el total de emisiones de la refinería al año serían 2.16 millones de toneladas de CO2e[2], lo cual equivale a las emisiones de 855,020 vehículos compactos al año. En los próximos 20 años, solamente la operación de la refinería habrá emitido, aproximadamente, 43.2 MtCO2e. La NDC de México asume la reducción de 19 MtCO2e para el sector petróleo y gas (al 2030).
Si la refinería empieza a operar en 2022, las emisiones de dicho año al 2030 sumarían 17.3 MtCO2e, lo que supondría poner en riesgo el cumplimiento de la NDC. Las emisiones de CO2 de la refinería Dos Bocas por los 20 años de operación establecidos en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), serían el equivalente a talar aproximadamente 183 millones de árboles.[4] Si proyectamos una vida útil de 40 años, el equivalente es de más de 366 millones de árboles. Esto volvería prácticamente insignificante el esfuerzo anunciado por este gobierno de plantar 1 millón de árboles frutales y maderables durante todo el sexenio.
La refinería estima procesar 340 mil barriles de crudo tipo maya diarios para satisfacer la demanda de producción nacional de gasolina y diésel con 172.2 miles de barriles (MBD) de gasolinas terminadas, 125.41 MBD de diésel ultra bajo azufre, 9.38 MBD de propileno, 9.25 MBD de propano y 8.40 Mtd de coque, pudiendo disminuir proporcionalmente la importación de gasolinas y diésel. [5]
Quemar todos los combustibles descritos anteriormente implicaría la emisión de 41 MtCO2 anualmente. Asimismo, hacerlo por los próximos 20 años como lo establece la MIA presentada por Petróleos Mexicanos, implicaría una emisión de aproximadamente 828 MtCO2. Lo anterior implica condicionar a México a seguir quemando combustibles fósiles, principalmente en el sector transporte, cuando hoy es el principal contribuidor de las emisiones a nivel nacional (25.1%) además de retrasar sustantivamente el cambio hacia otros esquemas de movilidad no motorizada y eléctrica.
La continua extracción de hidrocarburos y su quema no es compatible ni con los compromisos asumidos por el país, los límites de temperatura acordados en el Acuerdo de París; ni con la posibilidad de garantizar a las generaciones futuras un futuro digno y el derecho a un medio ambiente sano.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Bridgestone implementa uso de carbón en mercado de neumáticos


Bridgestone Americas anunció que comenzará a utilizar negro de carbón recuperado (rCB, por su sigla en inglés) a escala en la industria de los neumáticos, una iniciativa que se da como parte de su alianza de larga data con Delta-Energy Group, LLC, empresa del mercado de la recuperación de materiales a partir de neumáticos que llegan al final de su vida útil.
La comercialización a escala de D-E Black, el producto de negro de carbón recuperado a partir de neumáticos que llegaron al final de su vida útil, que produce Delta-Energy Group, es un hito significativo en el logro de la visión ambiental a largo plazo del Grupo Bridgestone de utilizar materiales 100% sostenibles y de reducir en más de 50% las emisiones de CO2 para el año 2050.
El proceso que utiliza Delta-Energy Group para extraer materiales emite 81% menos CO2 por tonelada que la producción de negro de carbón virgen (vCB, por su sigla en inglés).
Esta iniciativa también contribuye a la misión de Bridgestone de lograr una economía circular, en la que se eliminen los residuos generados por el uso continuo de los recursos. A medida que la demanda de vCB aumenta y supera la oferta, la inversión estratégica de la empresa representa una alternativa que beneficia no solo a la industria de los neumáticos, sino al planeta en general.
“Bridgestone tiene un gran compromiso de promover una sociedad ambientalmente sostenible fomentando una economía verdaderamente circular”, expresó Nizar Trigui, Chief Technology Officer de Bridgestone Americas, Inc.
Añadió que “mediante nuestra asociación con Delta-Energy Group, queremos contribuir a diseñar el futuro de nuestra industria y garantizar soluciones de movilidad eficientes para las próximas generaciones”.

Bridgestone comenzó a evaluar los materiales de Delta-Energy en 2007 y ambas empresas se asociaron a fines del 2014. A partir de ese momento, se hicieron pruebas rigurosas del uso de D-E Black como reemplazo parcial del vCB en neumáticos nuevos con el fin de garantizar el cumplimiento de los altos estándares, el rendimiento la calidad superior de los neumáticos.
Hasta la fecha, Bridgestone ha adquirido aproximadamente 235 toneladas métricas de rCB, el equivalente a más de 70,000 neumáticos en el final de su vida útil, lo que representa una reducción de aproximadamente 347,000 kg de emisiones de CO2 en comparación con el uso de vCB.
Para fines del 2020, el objetivo de Bridgestone es incrementar el uso de D-E Black a 6,800 toneladas métricas, lo que equivale a casi dos millones de neumáticos en el final de su vida útil. Esa cifra representa una reducción de más de diez millones de kg de emisiones de CO2, la cantidad de energía que requieren alrededor de 2,000 hogares o más de 2,300 vehículos para funcionar durante un año, este convenio permitirá dar un nuevo uso a millones de neumáticos que ya han cumplido su ciclo de vida.
En los próximos años, Delta-Energy planea construir más plantas en América del Norte con el objetivo de producir D-E Black para su uso en neumáticos y otros productos de caucho. 
Bridgestone utiliza D-E Black en neumáticos de alta calidad para vehículos agrícolas y de pasajeros en diversas plantas que tiene en toda América, como la planta de neumáticos para vehículos agrícolas de Des Moines, la planta de neumáticos para vehículos de pasajeros de Aiken County y la planta de neumáticos de Cuernavaca, México.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Correcta presión de inflado de neumáticos reduce accidentes viales


La Ciudad de México vivió una contingencia ambiental sin precedentes ocasionado por el humo de incendios forestales y las partículas PM2.5; por ello, la marca de neumáticos Bridgestone, exhorta a los automovilistas a revisar la presión de inflado de las llantas para asegurar el correcto funcionamiento de su automóvil y disminuir los agentes contaminantes que genera.

Además de alargar la vida útil de los neumáticos, eficientar el consumo de combustible y brindar una conducción más confortable y segura, una presión de inflado óptima, ayuda a aumentar el rendimiento del vehículo, ya que reduce la resistencia al rodamiento y, por consecuencia, genera menos emisiones de CO2. Para saber si los neumáticos están inflados correctamente, es importante seguir tres consejos básicos:

Identificar la presión de inflado que recomienda el fabricante para cada vehículo. Por lo general se encuentra en la etiqueta de información pegada al borde de la puerta del conductor, en la guantera o en la tapa del combustible.


Revisar la presión de inflado al menos una vez por mes mientras los neumáticos se encuentren fríos; es decir, a los pocos minutos de arrancar el vehículo, o al menos 3 horas después de que el vehículo haya dejado de ser utilizado.

Usar un medidor de presión calibrado o acudir a un centro de servicio especializado para garantizar la correcta lectura.

Ante la situación que enfrenta la capital mexicana, lo más recomendable es reducir el uso del automóvil al máximo, aunque no siempre es posible. En ese caso, será necesario asegurar que el vehículo se encuentre en buenas condiciones mecánicas y con la presión de inflado adecuada en los neumáticos, para contribuir al cuidado del medio ambiente y reducir los niveles de contaminación.

viernes, 10 de mayo de 2019

Buscan los turistas sustentables que cadena de servicios sea ecológica


Una de las temporadas vacacionales más esperadas por los mexicanos, y por otras culturas del mundo está por llegar; la Semana Santa. Fecha en donde millones de mexicanos se trasladan a las playas o de visita a las entidades en donde viven sus familias; pero, hoy, ante un mundo que no ha cumplido sus metas ambientales, el planeta requiere de viajeros sustentables.
Cabe mencionar que el turismo es responsable del 8% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2), indica el estudio 'Integrated Sustainability Analysis' en la Universidad de Sydney, Australia. Más el turismo tiene un gran peso en la economía global al crecer a un ritmo del 4% anual.
El primer paso es la agencia de viajes on line; al respecto, Eder Franco, Titular del Área Manager de Hoteles en México de Booking.com, dijo a este reportero, que los mexicanos son turistas exigentes; lo cual, exige que este tipo de plataformas tengan sinergias con miles de webs, para captar ese tráfico de usuarios y dirigiéndoles a destinos que les brindarán ahorros monetarios, tiempos, energía, y que sean ecofriendly.
Dijo que “4 de cada 10 mexicanos quiere hospedarse en sitios no tradicionales y sean destinos sustentables. Entre los datos que difundió esta empresa, soslayando que los mexicanos al viajar buscan el turismo ecológico como una actividad preponderante. Dos de cada cinco viajeros planea realizar un viaje ecológico, por lo cual, en comparación con la tendencia global, ubica a los viajeros nacionales a la cabeza de esta tendencia.
Este sitio de hospedajes, detalla que 86% de las personas que viajan en todo el mundo buscan hacerlo de manera sustentable, esperando que su estancia genere beneficios a las comunidades locales.
Este deseo por conocer y ser sustentables ha permeado en toda la cadena del turismo, además de Aplicaciones, se pueden mencionar a las aerolíneas que han adoptado la sustentabilidad y la eficiencia para predilección del viajero. Enrique Beltranena, Director General de la aerolínea Volaris, declaró a este reportero que al viajar, las personas generan emisiones CO2, por ende, esta parte de la cadena turística impulsan el programa “Cielito Limpio”, que impulso uso de aeronaves A320 cuyo motor controla el sonido en hasta un 50%, además que su aerodinámica permite ahorrar hasta 18% de combustible.

Indicó que las nuevas tecnologías y las empresas deben ir a la par de las exigencias ecológicas de los turistas que se movilizan en México y en el mundo, más cuando el medio ambiente tiene una interrelación intrínseca con la economía.
Relató que estas acciones se enlazan a las políticas de la Organización de Aviación Civil (OACI) que se comprometió con las Naciones Unidas a que todos los actores del sector aviación mundial disminuyan en un 2% sus emisiones contaminantes al 2050.
El siguiente paso es tener destinos verdes para recorrer sus experiencias. En dicho tenor, Fernando Olivera Rocha, Secretario de Turismo de Tamaulipas, dijo a este reportero que el turismo de naturaleza debe ser consciente de dejar beneficios a los habitantes de estas regiones naturales; pero sin sobrecargar de presencia humana a los ecosistemas.
Cabe mencionar que en las Áreas Naturales Protegidas de México viven unos 10 millones de personas, detalla la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).
El funcionario estatal resaltó que Tamaulipas es ejemplo de la riqueza natural del país ya contar con paisajes semi áridos y en su extremo sur goza de bosques y selvas de la Huasteca.
Siendo la joya de la corona, la Reserva de la Biosfera “El Cielo”, de las más conservadas del país. Esta se ubica en los municipios de Gómez Farías, Ocampo y Llera, en donde se ubica una serie de cabañas y hoteles eco-friendly. Además que el plan que manejarán, relató, es establecer la llamada “Cuatro Puertas a El Cielo”, programa que permitirá acceso controlado para conservar sus recursos naturales, sin que se registre una alta perturbación humana.

martes, 16 de abril de 2019

37% de la comida en México, acaba en la basura


En México se desperdicia el 37% de los alimentos producidos o de la comida preparada tanto en restaurantes como en casa, lo que equivale a más de 20 toneladas anuales de comida en buen estado tirada a la basura, según datos de la Secretaría de Bienestar.
Los hogares constituyen el lugar en donde más se desperdicia, comparados con otros espacios, ya que casi un 40% del despilfarro se genera en ellos.
Más allá de estas cifras que en sí mismas revelan una situación urgente, este inconsciente y generalizado hábito ocasiona afectaciones directas a otros recursos de vital importancia para la salud y bienestar poblacional: la cantidad de agua utilizada para el cultivo, producción y preparación de los alimentos desechados es igual a la cantidad que se necesitaría para proveer de agua a todos los mexicanos durante 2.4 años.
En tanto que, el proceso de descomposición, ocasiona la emisión de más CO2 que todos los automóviles de la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco juntos (14, 754,584 vehículos exactamente).
El desperdicio de comida representa una pérdida de 684 mil millones de pesos al año, considerando los recursos energéticos, humanos y financieros invertidos tanto en la producción de los alimentos, su comercialización y su eventual proceso cuando son tirados a la basura.

Este fenómeno, es un poderoso causante del deterioro de los ecosistemas del país. Además que existen factores menos sujetos al control del hombre como las plagas, las sequías u otros fenómenos y desastres naturales, capaces de acabar con cosechas o con la población animal de una granja.
Sin embargo, existen otros procesos que contribuyen al desperdicio de comida que dependen 100% de la actividad humana y que pueden ser adaptados o cambiados para evitar este derroche innecesario:
En la etapa industrial por la que atraviesan los alimentos, pueden darse descuidos o accidentes. Por ejemplo, en el lavado o pelado de vegetales, en la cocción de productos cárnicos, o en la higiene del envasado.
Al momento de ser distribuidos, los establecimientos comerciales pueden recibir la mercancía con retraso, resultando en una fecha de caducidad más cercana. De igual manera, se puede cortar la cadena de frío, o bien, los pronósticos de venta fueron menores a la compra realizada.
Finalmente, en la etapa de consumo particular, también se cometen errores en la conservación de ciertos productos; no se consumen antes de su fecha de vencimiento, o bien, se hizo una compra excesiva que superó las necesidades del hogar.
Existen iniciativas diseñadas e implementadas en el sector gubernamental para evitar el desperdicio de los alimentos, pero éstas inciden sólo en un nivel institucional, por lo que sus efectos son limitados.
Considerando que es en la esfera privada, en el propio entorno familiar donde se genera el mayor desperdicio, es evidente e impostergable la creación de una nueva cultura alrededor de la comida, así como de mecanismos y herramientas que posibiliten el aprovechamiento máximo de recursos usualmente destinados a la basura.

jueves, 7 de marzo de 2019

Convoca CCA a controlar desperdicio de alimentos en Norteamérica


De acuerdo a la Comisión de Cooperación Ambiental de Norteamérica (CCA), compuesta por Canadá, Estados Unidos y México,  el desperdicio de alimentos genera 193 millones de toneladas de gases de efecto invernadero (GEIs), ello en su proceso de descomposición que se efectúa en tiraderos al aire libre, ello en su gran mayoría. 
Dicha emisiones de metano, y dióxido de carbono, mayormente, equivalen a que se tuvieran encendidos 41 millones de automóviles las 24 horas del día por un lapso de un año, declaró a revista Líder México, Gabriela Sánchez, líder de proyecto Crecimiento Verde y del estudio “Por qué y cómo cuantificar la pérdida y el desperdicio de alimentos” de la Comisión de Cooperación Ambiental de Norteamérica (CCA), patrocinado por Grupo Toks Restaurantes.
La especialista dijo que es urgente establecer nuevos sistemas de eficiencia en cultivo, distribución, como adquisición de alimentos para evitar su impacto ambiental. Especificó que en Norteamérica se generan 168 millones de toneladas de alimentos desperdiciados; en donde México desperdicia 28 millones de toneladas; Canadá, 13 millones de toneladas y Estados Unidos unas 126 millones de toneladas de comida que acaba en la basura.
Este proyecto surgió hace 3 años, cuando se hizo varios ensayos sobre la caracterización del desperdicio de alimentos en rubros industrial y comercial, que impresionó por su cantidad. Por ello, se debe afinar la manera de medición de estas cantidades, ya que, cada país lo realiza de forma diferente. Posteriormente se avanzó a entender su impacto ambiental y económico.

Relató que este documento más que ser una guía de recomendaciones busca afinar la manera de mediciones adecuadas de esta realidad; pues cada nación mide diferente y esto siembra discordancia en la necesidad de actuar prontamente en el tema de desperdicios de alimentos.
Por ende, se busca establecer una medición con mayores conocimientos de la cadena de alimentos y entender los procesos en donde está fallando el manejo de comida; así como el despertar la conciencia social de tener un consumo adecuado de sólo aquello que se consuma y no tener desperdicios desde las empresas a los propios hogares.
Indicó que estos números son complicados de entender y son indivisibles, por ser tres naciones con un comercio generalizado de alimentos en crudo o procesados. “Algo tenemos que hacer, ya que los factores verdes, economía y sociales están concatenados. Debemos saber ahorrar dinero, reutilizar el alimento, disminuir los gases de efecto invernadero, dar oportunidad de alimentarse a la población vulnerable”.
Por su parte, Gustavo Berlanga, Director de Responsabilidad Social de Toks Restaurantes, indicó que este trabajo busca ayudar a que diversas empresas y comunidades de esta parte del continente a que optimicen su inversión económica en alimentos y se puedan distribuir de forma eficiente.
Este documento se espera sea considerado por los tomadores de decisiones involucrados en la cadena alimentaria, ya sea gobiernos o empresas y usen este estudio como Guía para saber su realidad y en dónde pueden actuar para mejorar el uso de los alimentos.
Cabe mencionar que esta cadena de restaurantes fue motivo de un análisis de la CCA en materia de identificar en donde se desperdician los alimentos y se encontró que de establecer acciones más eficientes por sucursal podrían alcanzar ahorros económicos en el orden de 130 mil pesos tan solo en el primer año y abatiendo la generación de gases de efecto invernadero de 17.4 toneladas.
Abundó que dicho informe les conlleva a que no sólo esta cadena comercial, sino locales de alimentos de todo tamaño y empresa, revise en donde requiere modificar su manejo de alimentos; que de principio conlleva a tener un mejor plan de compra, preparación de alimentos y fomentar la conciencia del ciudadano para el buen comer.
Detalló que la CCA ha informado que en el mundo se desperdicia el 35% de la comida y unos puntos menos de este porcentaje podrían alimentar a los más de 800 millones de personas que padecen hambre en el planeta.

viernes, 3 de agosto de 2018

Aporta México poco a Cambio Climático pero lo padece en demasía


Las condiciones sociales y características geográficas de México lo hacen uno de los países más vulnerable ante los impactos adversos del cambio climático, a pesar de su baja emisión de gases de efecto invernadero (GEI), principal vector de este fenómeno, que en 2012 fue de 1.37 por ciento del total global, señalan especialistas del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).
De acuerdo con el documento Compromisos de mitigación y adaptación ante el cambio climático para el periodo 2020-2030, publicado por el gobierno mexicano, en el periodo entre los años 2001 y 2013, diversos fenómenos meteorológicos han afectado alrededor de 2.5 millones de mexicanos, mientras que los costos económicos alcanzan 338 mil millones de pesos (16,900 millones de dólares).
Con base en datos del Programa Especial de Cambio Climático 2014-2018, en México existen 319 municipios, 13 por ciento del total en el país, con mayor vulnerabilidad a impactos por el cambio climático, en particular ante sequías, inundaciones y deslaves.
En el documento, los especialistas del INECC dijeron que en lo que va del siglo se han presentado cinco sequías graves: entre 2000 y 2003, en 2006, entre 2007 y 2008, en 2009 y entre 2010 y 2012. En algunos casos, como en 2011, el fenómeno ha afectado hasta 90 por ciento del territorio nacional.

Cita el estudio que “los escenarios de cambio climático que se estiman para México para el periodo 2015 y 2039, son preocupantes. Se proyectan temperaturas anuales mayores hasta en 2°C en el norte del país, mientras que en la mayoría del territorio podrían oscilar entre 1 y 1.5°C. En el caso de la precipitación, se proyectó, en general, una disminución de entre el 10 y 20 por ciento. Todo ello podría traer consecuencias económicas, sociales y ambientales muy importantes”.
Además, las consecuencias negativas se incrementan por condiciones sociales como la pobreza en diversos sectores  de la población y por la degradación ambiental que afecta a sus comunidades, lo que aumenta su vulnerabilidad, afirman los especialistas.
“El nivel del mar también se ha elevado en muchas zonas costeras de México, advierten: De 17 sitios estudiados en el Golfo de México y el Pacífico, entre los años 50 y el 2000 destacaron las elevaciones observadas en Ciudad Madero, Tamaulipas (de hasta 9.16 milímetros por año) y de Guaymas, en Sonora (con 4.23 milímetros por año)”, según el documento referido.
Entre las medidas de adaptación a los efectos del cambio climático que el INECC ha puesto en marcha se encuentra fortalecer la resiliencia en un 50 por ciento de los municipios más vulnerables del territorio nacional, establecer sistemas de prevención y alerta temprana y gestión de riesgo en todos los órdenes de gobierno, así como alcanzar una tasa cero de deforestación en 2030. Otras acciones consideradas son: impulsar la adquisición, adecuación e innovación tecnológica de apoyo a la adaptación en aspectos como la protección de infraestructura, agua, transporte y recuperación de suelos.
“Vamos muy de prisa y nos falta velocidad”, dijo Amparo Martínez Arroyo, directora general del INECC. Señaló que no obstante los avances logrados por la academia, sociedad civil y gobierno, falta mucho más para lograr en México una sólida evaluación, mitigación, adaptación, crecimiento verde y salud ambiental. En este sentido, el INECC inició la campaña sobre cultura climática #ElCambioClimaticoNosToca.

martes, 31 de julio de 2018

Contaminación podría aumentar casos de cáncer de mama


Algunas personas tienen factores hereditarios que las hacen susceptibles a desarrollar cáncer; sin embargo, ciertos agentes contaminantes pudieran impactar en el sistema inmune y detonar el cáncer de mama, indicó Karen Nava Castro, invesigadora del centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Detalló que integrantes del CCA y del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM buscan determinar cómo algunos compuestos, como los aromáticos policíclicos (HAP) y los ftalatos, influyen en el sistema de defensa, sin importar los factores genéticos.
Remarcó que “las personas podrían desarrollar cáncer de mama por su carga genética, pero este padecimiento también se puede ver modulado por la exposición a contaminantes”.
Los ftalatos y los HAP son de interés para los universitarios porque se respiran a diario debido a que están asociados a las partículas suspendidas. La integrante del grupo Genotoxicología y Mutagénesis Ambientales del CCA explicó que si el sistema de defensa es deficiente por la presencia de estos compuestos químicos, el cáncer sería mucho más agresivo o crecer en menor tiempo, en comparación con quienes no están expuestos.
Cabe mencionar que el sistema inmunitario se encarga de defender al organismo de bacterias y virus; “en el caso del cáncer modula el crecimiento de células tumorales, que también son reguladas por hormonas”.

Detalló que los compuestos disruptores endocrinos o alteradores hormonales son factores de riesgo. “Son sustancias químicas que interaccionan con el sistema endocrino; estructuralmente se pegan a los receptores hormonales del organismo e impactan en la respuesta inmune, lo que se asocia al desarrollo de granulomas”.
Indicó que a diario respiramos sustancias potencialmente peligrosas. Los ftalatos (ésteres de ácido ftálico, principalmente usados como plastificadores), por ejemplo, están presentes en productos de uso cotidiano como recipientes para transportar comida, maquillajes, cremas, lociones, biberones y jabones, entre otros.
En tanto, los compuestos aromáticos policíclicos se generan durante la combustión incompleta de carbón, petróleo, gas, madera, basura y otras sustancias orgánicas como el tabaco.
Los expertos de la UNAM analizan su efecto en el sistema inmune: “se sabe que modifican algunos parámetros, en particular en lo concerniente a diferentes tipos de cáncer, pero su efecto sobre el sistema inmune aún no está descrito, y es lo que empezamos a estudiar. Trabajamos con células in vitro y observamos que algunos compuestos hacen que las células se dividan más, y otros provocan que se ‘arresten’ o dejen de funcionar”.
Situación que se agrava en las ciudades con altos índices de contaminación, “se sabe que en el campo las condiciones son más sanas, el aire y el agua son más limpios, por lo que la esperanza de vida es mayor, al menos en lo referente a este tipo de enfermedades; sin embargo, en las grandes ciudades además de estar expuestos a los contaminantes, se sufre estrés y otros factores que hacen que la gente sea más susceptible”.