lunes, 11 de abril de 2011

Daños ambientales en Puerto Vallarta

El saqueo indiscriminado de grava y arena de los lechos de los ríos Ameca y Mascota podrían traer una serie de afectaciones como la falta de disponibilidad de agua para el puerto y la erosión de playas, denunciaron investigadores y autoridades en Puerto Vallarta.
Luis González Guevara, investigador del Centro Universitario de la Costa, dijo que otras de las afectaciones que existen es que decenas de hectáreas de cultivo de ejidatarios de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas han “desaparecido” debido al saqueo de material pétreo.
Subrayó que los ejidatarios también sufren la resequedad de sus parcelas por el socavamiento de las alteraciones de los cauces realizadas por las empresas conocidas como cribadoras que se ubican a orillas de sendos ríos.
Hasta el momento existen alrededor de 24 cribadoras que operan con permisos de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y las cuales deben ser inspeccionadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), pero que en la práctica “no se hacen presentes”, es decir, no realizan inspecciones, dijo Guevara.
Destacó que “hay resequedad en las parcelas, los mantos freáticos están muy abajo. Anteriormente levantabas tus cosechas y no necesitabas regar, ahorita si no riegas no levantas nada de siembra. Los pozos que había dentro de las parcelas se secaron todos”, dijo.
Mientras tanto, el director del Sistema de los Servicios de Agua Potable, Drenaje y Alcantarillado (Seapal) de Puerto Vallarta, Humberto Muñoz Vargas resaltó que de no pararse dicho saqueo y tomarse todas las medidas necesarias, podría afectar la “disponibilidad de agua” del puerto.
Refirió que el Seapal de manera frecuente ha denunciado el saqueo desde hace tres años a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), pero “no ha habido avances positivos hasta el momento”, en tanto que el regidor Ignacio Guzmán García resaltó que los permisos se dan desde un escritorio y que no ven los daños ambientales que se originan al extraer dicho material. García manifestó que en el caso de la falta de disponibilidad de agua el principal afectado sería el sector turístico y lamentó que el municipio esté amarrado de las manos para actuar. "Sólo tiene el derecho del pataleo, no se puede hacer más”.
De su lado, autoridades de la Profepa, que pidieron el anonimato, detallaron que la revocación de la concesión de las cribadoras se dio en mayo del año pasado y que la Semarnat les notificó de ello hasta junio, fecha en que además, otorgó otra concesión a un empresario local. “El impacto no es por extraer, sino por lo que no hacen al extraer”, argumentó un funcionario quien resaltó que el problema que enfrentan los ríos es la intensa deforestación de los bosques en la sierra.
Cabe señalar que el año pasado diversas autoridades locales y federales atribuyeron el derivo del puente Ameca al saqueo de material pétreo que ocasionaba que el agua descendiera a gran velocidad. Sobre este problema se pidió la opinión a los voceros de Conagua y de Profepa pero no respondieron.

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