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martes, 15 de noviembre de 2016

Un éxito el amaranto mexicano en América y Europa

El amaranto mexicano, se encuentra en vías de consolidarse como un alimento con presencia internacional, ya que actualmente se comercializa en diferentes regiones de Norte, Centro y Sur de América, así como de Europa, y que en 2015 representó ventas por 1.6 millones de pesos, informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).
En 2015 este producto fue comercializado en Estados Unidos, Italia, Chile y Costa Rica, como resultado de las acciones permanentes de fomento y promoción que realiza la dependencia federal de los alimentos mexicanos.
El reporte indicó que la comercialización e introducción del amaranto a estos mercados alcanza ventas anuales que superan los 1.6 millones de pesos, cifra que se prevé aumente en el mediano plazo.

La dependencia federal destacó que a nivel nacional se producen ocho mil 551 toneladas de amaranto en el país, con un valor estimado en más de 95 millones de pesos. Las principales entidades productoras de amaranto en México son Tlaxcala, Puebla, Estado de México, Ciudad de México y Morelos.
Asimismo, el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) señaló que más del 80 por ciento de la producción nacional de amaranto es aportada por los estados de Tlaxcala y Puebla.
Se estima que el amaranto se cultiva en nuestro territorio desde hace siete mil años y era parte fundamental de la dieta de sus pobladores antes de la época de la Conquista.
Este cultivo es una especie anual, cuyo periodo de cosecha va de octubre a enero, pero en el mes de diciembre se obtiene cerca del 50 por ciento del volumen y el grano que se recoge a partir de esta planta se pasa por un proceso de secado e industrialización, a efecto de elaborar diferentes tipos de productos alimenticios como alegrías, harina, galletas, bebidas y dulces.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Desarrollarán amaranto para incrementar su rentabilidad

Con la idea de incrementar la superficie de siembra y los volúmenes de producción del cultivo de amaranto en México, en el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) del Campo Experimental Zacatepec, ubicado en el estado de Morelos, trabajan en el mejoramiento de variedades de amaranto que es un alimento muy socorrido en diversos platillos y dulces.
De acuerdo con los investigadores, Leticia Tavitas Fuentes y Leonardo Hernández Aragón, algunas de las causas por las que no se ha logrado incrementar los volúmenes de producción de este cultivo, tanto en Morelos como en otras entidades del país, es la falta de variedades de porte intermedio y la madurez uniforme, que permitan adaptarse a las cosechas de forma mecanizada.
Explicaron que debido a que la mano de obra es escasa, costosa y ardua, los precios de producción aumentan considerablemente; esto contribuye a que el cultivo sea incosteable y limita su siembra en nuestro país, factores que han ocasionado que, en su mayoría, se mantenga como siembra de subsistencia por grupos indígenas, en su mayoría en traspatio.
Para dar respuesta a estos problemas y con la finalidad de que el cultivo de amaranto se integre en los sistemas modernos de producción agrícola rentable en México, los investigadores trabajan desde 2013 en la generación de variedades adaptables al sistema de cosecha mecanizada.
Para ello, los especialistas en fitogenética definieron la técnica para el desarrollo de flores hembras con resistencia al doblez del tallo de la planta, facilidad de cosecha mecanizada, uniformidad de crecimiento y maduración del grano, resistentes a las enfermedades, alto potencial de rendimiento y buena calidad de grano.
La técnica que desarrollaron consiste en la producción de plantas en el invernadero del INIFAP, a través de contenedores con capacidad de 10 centímetros cúbicos para el crecimiento de sus raíces. Posteriormente, estas se trasplantaron en macetas de terracota de ocho pulgadas, para facilitar la extracción de las flores machos de los glomérulos (conjunto de flores) que conforman la panoja.
A través de esta técnica se efectuaron los primeros cruzamientos simples y se obtuvieron semillas vivas que se sembraron en charolas de material poliestireno para facilitar su germinación, y posteriormente se trasplantaron en campo para la formación de nuevas poblaciones.

martes, 25 de febrero de 2014

Buscan amaranteros de Tulyehualco, DF quieren conservar sus tradiciones

Pese al boom que se vive actualmente en torno al amaranto, en razón de sus valores nutrimentales y su rico sabor como golosina, en el pueblo de Santiago Tulyehualco, al sur-oriente de la Ciudad de México históricamente ligado al cultivo de la planta, hay un declive en su producción, lo que ha obligado a importarlo de otras regiones.
Esta realidad diversa y contrastante, en voz de sus protagonistas, ha quedado registrada en el documental Alegrilleros somos y en el amaranto andamos, realizado por el subproyecto Archivo de la Palabra: Alegría, Patrimonio Cultural Inmaterial de Xochimilco, con respaldo del Proyecto Eje Tlaxiaco de la Subdirección de Investigación de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).
A lo largo de un año, los antropólogos Hilario Topete Lara y Montserrat Rebollo Cruz, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), coordinaron un equipo de estudiantes de la ENAH (Jimena Vera Camacho,  Iván Sánchez Salazar, Rafael Torres Rodríguez, Maricela Barrera Flores, Rubí Romero Santos, Carlos Antonio Lara Martínez, Vladimir Mompeller Prado y Adelina Rodríguez Vázquez).
Sin embargo, a pesar de ser un cultivo de fuerte arraigo en la población, se vive actualmente una situación de riesgo debido a que la producción se ha vuelto insuficiente como consecuencia del desgaste del suelo.
Hilario Topete detalló que durante algún tiempo en algunas parcelas se sembró solo amaranto, pero en razón de que el monocultivo agota el suelo, algunas personas decidieron alternarlo con otros cultivos, como maíz, calabaza, chilacayote, hortaliza, etcétera, a fin de regresarle al suelo algunos nutrientes orgánicos, mediante técnicas de lombricomposteo.
Al agravamiento de la situación se sumó el crecimiento de la mancha urbana que ha reducido la cantidad de predios para la producción de amaranto, lo que ha obligado a los productores de dulce a adquirirlo de otras regiones como Tlaxcala y Morelos, para procesarlo y comercializarlo.
Dada la fama que el amaranto ha adquirido, particularmente a raíz de los experimentos que el astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela hizo en el espacio con esta planta, se ha propiciado su cultivo en diversas regiones del país que han desplazado a Santiago Tulyehualco como principal zona amarantera.
“Es un mundo de contrastes, de cambios, y el documental da cuenta de ello; no es una versión lineal del proceso de producción ni de su devenir histórico, ni tampoco de sus valores nutricionales, porque todo eso ya está documentado. El propósito  es mostrar la nueva realidad de las personas relacionadas con el cultivo, el procesamiento y la venta del amaranto. Se aborda en particular tanto la producción casera como de quienes están introduciendo tostadoras que procesan decenas de kilogramos”.
Al enfatizar la identificación de un amplio sector del pueblo de Santiago Tulyehualco con esta planta, Hilario Topete mencionó que la pérdida del control del ciclo productivo siempre impacta, toda vez que es un trabajo en el que interviene toda la familia, pero ante la falta de predios para el cultivo y la introducción de maquinaria, se ha empezado a generar una situación de desempleo (para terceros, sobre todo) y recomposición familiar.
“El proceso de industrialización significa un riesgo para quienes conservan las técnicas artesanales, mientras que la falta de tierras cultivables y la importación del grano también afecta el proceso productivo en el que antiguamente participaba el clan familiar”.
Ante este panorama, la comunidad se ha interesado en impulsar un proceso de salvaguardia que desemboque en una declaratoria para proteger al amaranto como Patrimonio Cultural Inmaterial de Santiago Tulyehualco, Xochimilco, y que las autoridades delegaciones y del Distrito Federal apoyen a los amaranteros. De lo contrario, el riesgo de pérdida sigue latente. Dicho documental también estará disponible en la web: www.archivopalabra.inah.gob.mx.