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jueves, 13 de noviembre de 2014

Insostenible, actual modelo de producción alimentaria

“Insostenible” resulta el actual modelo capitalista de producción alimentaria, afirmó Armando Bartra, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), ello al participar en la mesa Crisis alimentaria, campesinado y migración realizada en la Unidad Azcapotzalco de esta casa de estudios.
El filósofo y sociólogo señaló que parte de la estrategia de dominación emprendida desde el siglo pasado por los Estados Unidos pasa por provocar en las naciones periféricas la dependencia alimentaria a través de la destrucción de la producción agrícola local y de la práctica del dumping. 
Ejemplificó que en México se fraguó el abandono del campesinado, por ello hoy importamos 40 por ciento de los alimentos que consumimos y cuando se presentan sequías hasta 50 por ciento. Los alimentos que importamos de Estados Unidos, para suplir nuestro déficit, son más baratos gracias a los subsidios a su producción agrícola y al dumping dictado desde su gobierno.
Dijo que “se impuso la destrucción de nuestro campo. Los alimentos importados son más baratos porque había una política expresa de someter a los pueblos… Hay alimentos de sobra en la bodega del imperio, con doblar la cerviz (los mexicanos) tendremos acceso a ellos”.
Armando Bartra reportó que esta desigualdad en la distribución de los alimentos se ha agudizado en el presente siglo. El cambio climático, la escasez de agua, el agotamiento de los suelos cultivables y la crisis económica de la potencia hegemónica llevan a los países desarrollados a gastar mayores recursos económicos y a forzar los recursos naturales para mantener sus excedentes alimenticios.
En consecuencia, en los últimos 15 años el precio de los alimentos se ha incrementado 50 por ciento, profundizando su carestía en las naciones periféricas. “Este modelo, el modelo de trabajar la agricultura como si fuera una rama más de la industria es insostenible”, apunta el investigador.

Finalizó que “si los alimentos se distribuyeran y consumieran hoy de manera razonable bastaría para que nadie padeciera hambre, para que nadie tuviera sobrepeso, para que todos estuviéramos bien nutridos y todos fuéramos felices”.

jueves, 27 de febrero de 2014

Una cuarta parte de los alimentos mundiales se desperdician: Banco Mundial

De acuerdo al Banco Mundial el mundo pierde o desechos de una cuarta parte de los alimentos que produce, según la última edición de Food Price Watch trimestral del BM citó la FAO y el Instituto de Recursos Mundiales estima.
En las regiones plagadas de desnutrición, tales como África y Asia meridional, esta pérdida impactante traduce en entre 400 y 500 calorías por persona y por día - y hasta 1.520 calorías en el mundo desarrollado.
Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial, dijo que "millones de personas en todo el mundo se acuestan con hambre cada noche, y sin embargo, millones de toneladas de alimentos terminan en basureros o estropeado en el camino al mercado. Tenemos que hacer frente a este problema en todos los países con el fin de mejorar la seguridad alimentaria y para acabar con la pobreza".
De acuerdo con la última edición de Food Price Watch, los precios mundiales de los alimentos disminuyeron en un 3% durante el último trimestre, pero se mantienen cerca de máximos históricos, impulsados ​​por las cosechas récord de trigo , el maíz y el arroz , el aumento de los suministros y las existencias mundiales más fuertes.
Según el informe, el Índice de Precios de los Alimentos del Banco en enero de 2014 fue del 11 por ciento menos que hace un año y el 18 por ciento por debajo del máximo histórico en agosto de 2012. Sin embargo, los precios en el último trimestre se redujó en sólo la mitad de la cantidad del trimestre anterior. Los precios del trigo en particular, se redujeron en un 15 por ciento este trimestre, revirtiendo los aumentos vistos anteriormente (sobre todo en octubre de 2013) , y el precio del maíz comercializado internacionalmente cayeron un 2 por ciento , extendiendo la caída de precios consecutiva a nueve meses.
Latinoamérica desperdicia el 15% de los alimentos que produce
De igual manera se informó que en América Latina, donde millones de niños sufren desnutrición crónica, se pierde el 15% de los alimentos que se producen cada año, o unos 80 millones de toneladas. Desde el punto de vista de la nutrición, esto significa que se desperdicia una cuarta parte de los componentes energéticos -o 450 kilocalorías- que una persona necesita diariamente para vivir.
Aunque no es consuelo, comparativamente América Latina es la región del mundo que menos comida desperdicia o pierde. En los países desarrollados, esta proporción puede alcanzar más de un tercio de la producción total de alimentos.
Las causas de este desbarajuste varían en función de los países. Los de ingreso alto, por ejemplo, desaprovechan la mayor parte de sus alimentos en la etapa del consumo. En Latinoamérica, el desperdicio se produce por igual en las etapas de producción y consumo: cada una representa el 28% del total de pérdidas, según cálculos de la FAO.
Siendo la fecha de caducidad de los productos un factor que contribuye de manera importante a estas pérdidas, especialmente en la etapa del consumo familiar. El consumidor tiende a pensar que no es seguro ingerir un alimento después de ese plazo, pese a las advertencias en contrario de los expertos. El resto de las pérdidas de alimentos en la región se lo reparten las fases de almacenamiento (22% del total), de distribución y mercadeo (16%) y de procesamiento (6%).

En México, por ejemplo, se desperdician más de 10 millones de toneladas de alimentos al año, que representan el 37% de la producción agropecuaria en el país, según el Grupo Técnico de Pérdidas y Mermas de Alimentos.

martes, 25 de febrero de 2014

Industria lechera mexicana en favor de los transgénicos

En conferencia de prensa, Vicente Gómez Cobo, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos Lecheros, indicó que nadie debe espantarse de la presencia de transgénicos en México, ya que si bien se tiene prohibido su cultivo (en granos, principalmente), el ganado vacuno nacional tiene años de ser alimentado con este tipo de forrajes y que, indicó en el ganado de los Estados Unidos que consume este mismo alimento y ha permitido ser más eficientes a sus vacas en producción de leche.
Alimento de grandes nutrientes que señalo, en el cual México es deficitario y que urge establecer diversos reglamentos oficiales que fomenten que esta industria no decline más en dependencia de leche del extranjero, que al momento proviene mayormente de Estados Unidos y Nueva Zelanda, ya que el mercado canadiense desde el Tratado de Libre Comercio en Norteamérica dejo este sector fuera de libre paso comercial.
En conferencia de prensa, se destacó que los industriales de la leche en México tienen grave preocupación de que en el próximo lustro, podría haber un desabasto mundial de leche, aumento de precios y sus derivados, y una mayor inseguridad alimentaria. Pero al mismo tiempo tienen la esperanza de aprovechar integralmente los recursos naturales que ofrecen más de 120 millones de hectáreas y una infraestructura instalada pero ociosa entre un 10 y 15%.
La cual detalló, esta ociosa por la pérdida de productividad así como de campesinos, que ante la no ganancia en comercializar la leche, venden como carne a sus vacas y que las nuevas generaciones al no apreciar que el ser pequeño ganadero da para vivir emigran y ello representa que actualmente el campesino tenga un promedio de edad de 57 años.
Aunado a poner en riesgo que al año 202 se pierda el 40% de las unidades productoras (vacas) de leche que en la actualidad alcanzan la cifra de 259 mil unidades. Por tal razón deben establecerse las reglas claras en materia de políticas que coadyuven a que esta industria consolide la autosuficiencia de leche nacional y se deje comprar al extranjero.
Mencionó que en la cadena de producción lechera, para evitar que siga la dependencia de importaciones es vital que el litro se pague a 7 pesos y que hoy está entre 5.7 y 6 pesos, cantidad de la cual un 40% se va directa al productor lechero y un 60% a la cadena de comercio y venta.
El directivo ganadera indicó que en México se padece de igual forma de un déficit en el consumo del lácteo ya que se consumen en el país un promedio de 105 a 110 litros de leche anuales por habitante cuando el promedio que indica la FAO debe consumirse es de 190 litros.
En comunicado de prensa se dio a conocer que la producción diaria de leche en México alcanza los 30 millones de litros, lo cual representa alrededor del 77% del consumo nacional y que son 11 entidades las que concentran el 80% de la producción, en donde destaca Jalisco, Coahuila, Durango, Chihuahua, Guanajuato y Veracruz.
Siendo uno de sus mayores retos el elevar la competitividad del sector y para ello resulta indispensable avanzar en la consolidación de las unidades de producción a través de la asociación de los ganaderos.
Además que se requiere mejorar la productividad en las unidades lecheras, mediante el mayor uso y más eficiente de tecnologías de punta para aumentar rendimientos en el producto primario.
Mientras que en el panorama mundial la leche alcanza un volumen de 721 millones de toneladas, con una tendencia creciente en los últimos 10 años, de dicha producción la del bovino suma el 83%.
Situación internacional, en la cual México ha experimentado un acelerado procesos de liberación arancelario de su sistema lechero, sin exigir de otros países, en especial de los Estados unidos, una conducta similar, lo que ha condicionado la división del trabajo en esa actividad en términos de dependencia. 

Buscan amaranteros de Tulyehualco, DF quieren conservar sus tradiciones

Pese al boom que se vive actualmente en torno al amaranto, en razón de sus valores nutrimentales y su rico sabor como golosina, en el pueblo de Santiago Tulyehualco, al sur-oriente de la Ciudad de México históricamente ligado al cultivo de la planta, hay un declive en su producción, lo que ha obligado a importarlo de otras regiones.
Esta realidad diversa y contrastante, en voz de sus protagonistas, ha quedado registrada en el documental Alegrilleros somos y en el amaranto andamos, realizado por el subproyecto Archivo de la Palabra: Alegría, Patrimonio Cultural Inmaterial de Xochimilco, con respaldo del Proyecto Eje Tlaxiaco de la Subdirección de Investigación de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).
A lo largo de un año, los antropólogos Hilario Topete Lara y Montserrat Rebollo Cruz, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), coordinaron un equipo de estudiantes de la ENAH (Jimena Vera Camacho,  Iván Sánchez Salazar, Rafael Torres Rodríguez, Maricela Barrera Flores, Rubí Romero Santos, Carlos Antonio Lara Martínez, Vladimir Mompeller Prado y Adelina Rodríguez Vázquez).
Sin embargo, a pesar de ser un cultivo de fuerte arraigo en la población, se vive actualmente una situación de riesgo debido a que la producción se ha vuelto insuficiente como consecuencia del desgaste del suelo.
Hilario Topete detalló que durante algún tiempo en algunas parcelas se sembró solo amaranto, pero en razón de que el monocultivo agota el suelo, algunas personas decidieron alternarlo con otros cultivos, como maíz, calabaza, chilacayote, hortaliza, etcétera, a fin de regresarle al suelo algunos nutrientes orgánicos, mediante técnicas de lombricomposteo.
Al agravamiento de la situación se sumó el crecimiento de la mancha urbana que ha reducido la cantidad de predios para la producción de amaranto, lo que ha obligado a los productores de dulce a adquirirlo de otras regiones como Tlaxcala y Morelos, para procesarlo y comercializarlo.
Dada la fama que el amaranto ha adquirido, particularmente a raíz de los experimentos que el astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela hizo en el espacio con esta planta, se ha propiciado su cultivo en diversas regiones del país que han desplazado a Santiago Tulyehualco como principal zona amarantera.
“Es un mundo de contrastes, de cambios, y el documental da cuenta de ello; no es una versión lineal del proceso de producción ni de su devenir histórico, ni tampoco de sus valores nutricionales, porque todo eso ya está documentado. El propósito  es mostrar la nueva realidad de las personas relacionadas con el cultivo, el procesamiento y la venta del amaranto. Se aborda en particular tanto la producción casera como de quienes están introduciendo tostadoras que procesan decenas de kilogramos”.
Al enfatizar la identificación de un amplio sector del pueblo de Santiago Tulyehualco con esta planta, Hilario Topete mencionó que la pérdida del control del ciclo productivo siempre impacta, toda vez que es un trabajo en el que interviene toda la familia, pero ante la falta de predios para el cultivo y la introducción de maquinaria, se ha empezado a generar una situación de desempleo (para terceros, sobre todo) y recomposición familiar.
“El proceso de industrialización significa un riesgo para quienes conservan las técnicas artesanales, mientras que la falta de tierras cultivables y la importación del grano también afecta el proceso productivo en el que antiguamente participaba el clan familiar”.
Ante este panorama, la comunidad se ha interesado en impulsar un proceso de salvaguardia que desemboque en una declaratoria para proteger al amaranto como Patrimonio Cultural Inmaterial de Santiago Tulyehualco, Xochimilco, y que las autoridades delegaciones y del Distrito Federal apoyen a los amaranteros. De lo contrario, el riesgo de pérdida sigue latente. Dicho documental también estará disponible en la web: www.archivopalabra.inah.gob.mx.

lunes, 13 de enero de 2014

México: hambre, pobreza e insustentabilidad

El último estudio multidimensional del Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en México no deja duda alguna: cerca de 53 millones de habitantes, de los 117 millones que existen, padecen algún grado de pobreza y de éstos, 11.5 millones sufren pobreza extrema y se van a dormir cada noche sin saber si al día siguiente tendrán algo que comer.
Sin embargo, México, de acuerdo a Francisco Gurría Treviño, coordinador general de Ganadería, de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa), en la actualidad produce más alimentos que en cualquier otra época que se tenga contabilizada.
Esta situación vuelve contradictoria la política de asistencia de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Su titular, Rosario Robles, indica que los programas de sexenios pasados no lograron paliar el hambre y pobreza que se concentran, sobre todo, en Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Puebla, como se hace ahora.
A lo anterior se suman los problemas ambientales que repercuten en la producción de alimentos, como la sequía en el norte del país y lluvias en el sur-sureste donde se tienen las mejores tierras de cultivo, pero donde, según el Banco Mundial (BM), la pobreza y falta de infraestructura es evidente.
Por tal razón, urge que la Federación haga que el campo sea productivo y sustentables, elementos incluidos en el Pacto por México, que busca que los más de 650 cultivos que se realizan puedan aprovecharse de forma adecuada.
Problemas como atraso, falta de infraestructura y nulas inversiones agropecuarias provocan que en México 25% de los productos tropicales se desperdicien y echen a perder durante su distribución, situación que Gurría dijo que es urgente cambiar.
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) señala que si México quiere ser una nación con desarrollo social y ambiental, acordes a un crecimiento verde en el futuro cercano, debe equilibrar los objetivos económicos, sociales y ambientales, ya que el país ha tendido a privilegiar el uso de subsidios indirectos para ayudar a los más pobres, como son precios más bajos a la energía y agua, en lugar de hacer transferencias sociales directas.
Este enfoque no siempre ha sido efectivo para alcanzar los objetivos de política pública, por consiguiente, hay un margen considerable que requiere equilibrar esas acciones oficiales que permitan establecer un crecimiento verde.
De acuerdo al director general del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), Francisco Barnés Regueiro: “una economía verde no es sólo cosa del gobierno, sino de todos los actores sociales”, declaración cierta, ya que este tema es de injerencia de todos los mexicanos, pero que, como autoridad ambiental, se deslinda de este objetivo, ya que la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) ha hecho de lado dicha meta.
Temática ambiental muy ligada al desarrollo social y combate a la pobreza, ya que un ejidatario o campesino que no pueda vivir del bosque y hacer uso sustentable de la tierra con sistemas agrícolas verdes, seguirá devastando los ecosistemas.
Sobre el tema del hambre en México, Carlos Cortés Ruiz, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Xochimilco, dijo que este problema no es sólo consecuencia de la escasez de alimentos, sino resultado de la desigualdad redistributiva existente en el país.
El informe del Coneval, publicado en noviembre de 2012, indica que 22 millones de mexicanos, que representan 19.4 por ciento de la población total de México, disponen de un ingreso insuficiente para tener una alimentación adecuada, lo que significa que dos de cada diez mexicanos padecen hambre.
Explica que una de las soluciones es establecer una “estrategia redistributiva que incluya aspectos económicos”, expresó Cortés Ruiz, y sugirió reconsiderar el monto del gasto público destinado a combatir el hambre en nuestro país, ya que los recursos asignados a esta causa corresponden a los presupuestos de 2012.
Mencionó que, en cuanto a la producción de alimentos “deben considerarse aspectos, como infraestructura y financiamientos que cubran las regiones más pobres y aisladas del país”.

MÉXICO INCUMPLE DERECHO HUMANO A LA ALIMENTACIÓN
La Organización de la Naciones Unidas (ONU) declara que el derecho a la alimentación es una garantía humana fundamental y señala que toda persona debe alimentarse con dignidad, mediante la producción de alimentos o a través de su compra. Derecho humano que México tiene inscrito en la Constitución desde octubre de 2011 y que, en la realidad, no se cumple.
Para el Comité de Derechos Humanos, Sociales y Culturales (CESR) de la ONU, el acceso a la alimentación está relacionado con el ingreso, y en extensión, con la pobreza. En este escenario, México muestra un retroceso, en comparación con otras naciones latinoamericanas, ya que el mismo reporte del Coneval mostró que el número de pobres pasó de 48.8 millones a 53 millones, en un sólo dos años.

MÉXICO DE LOS PEORES EN POBREZA Y DESIGUALDAD DE OCDE
Según la OCDE, México es la segunda nación más desigual de sus integrantes, sólo atrás de Chile. En nuestro país, el ingreso anual promedio del 10% más rico de los mexicanos en 2010 era 27 veces superior que el del 27% más pobre, que tuvo ingresos, en promedio, de 7 mil 800 pesos, de forma similar a lo que sucede en Brasil, Rusia, India, Indonesia, China y Sudáfrica, la cobertura y protección social (excluyendo educación) son muy limitadas. El gasto de México en programas sociales (como porcentaje de su PIB) es considerablemente menor al de Brasil o Rusia.

CRECE POBREZA EN MÉXICO, EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
Entre 2010 y 2012 aumentó la pobreza en el país, al pasar de 52.8 millones a 53.3 millones de personas. Además, 40.7 millones son vulnerables y podrían caer en pobreza, ya sea por tener ingresos bajos o por no tener acceso a la educación, salud, vivienda o seguridad social. En 2010, la población vulnerable fue de 38.8 millones de personas, 1.9 millones de personas menos que en 2012.

domingo, 29 de diciembre de 2013

No puede supeditarse la ciencia a interés económico, en el caso de OGM

En conferencia de prensa, La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) fijó su postura sobre la retractación del estudio de Gilles-Eric Seralini y colaboradores, sobre el efecto del consumo de transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGM) en ratas, y compartió muchos más estudios que demuestran daños en salud por consumo de alimentos derivados de transgénicos y de los agrotóxicos asociados a su producción.
Elena Álvarez-Buylla, científica de la UNAM y de la UCCS señaló que en el caso de los OGM y su ciencia relacionada no puede ser denostados en algunos medios de comunicación por interés de las empresas.
Señaló que los resultados científicos fundamentan una prohibición total a la liberación de maíz transgénico en su centro de origen, como es México, ya que de lo contrario, la acumulación de transgenes se tornaría irreversible, y con ello se cancelaría la soberanía alimentaria, y se afectaría negativamente a los campesinos, a la producción del alimento básico y la salud de los mexicanos, así como a la seguridad alimentaria mundial.
Sobre el artículo de Gilles-Eric Séralini, dijo que dicho estudio encontró efectos tóxicos severos (daños al hígado, una mayor mortalidad en ratas y mayor propensión a tumores cancerígenos) en ratas alimentadas con maíz transgénico NK603® de Monsanto y por el herbicida glifosato, asociado a estos cultivos transgénicos y vendido por la misma compañía.
“La retractación de este artículo carece de argumentos científicos y viola la buena práctica científica, mientras que se ha ignorado la opinión de los expertos que aprobaron el artículo. Como sucedió con la retractación del artículo de Quist y
Chapela en el 2001, en que se alertaba del peligro de escape de los transgenes a zonas no autorizadas para su siembra, en este caso se violan principios éticos fundamentales de la ciencia, a favor de intereses privados”.
En comunicado de prensa se informó que “éste no es el único estudio sobre impactos negativos en salud por el consumo de alimentos derivados de transgénicos”. Y compartieron una carta que David Schubert, experto en inmunología del Instituto Salk, de Estados Unidos, envió en fechas recientes al
Presidente de México, Enrique Peña Nieto para informar sobre el tema, pero se lamentó que al momento no se ha dado respuesta a la misma. En dicha carta se resumen múltiples estudios que apuntan a que el consumo de transgénicos y los agrotóxicos que deben usarse en asociación con los mismos.
Ello debido a que la contaminación de maíz OGM impondría graves riesgos al ambiente y a la salud; además que implicaría un mega-experimento al que se sometería a 115 millones de mexicanos para cotejar la inocuidad del grano de maíz transgénico. “Los mexicanos seríamos sustitutos de conejillos de indias, desinformados e inermes y por nuestra cuenta propia y riesgo, pero sin contar con consentimiento explícito o controles, como se exige en cualquier estudio científico”, se denunció.