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martes, 21 de septiembre de 2021

Oceana identifica nuevas amenazas para arrecifes de Yucatán

Los primeros hallazgos de la expedición de la organización internacional Oceana que realizó en los arrecifes de Bajos del Norte, ubicado a 250 kilómetros de la costa de Yucatán, arroja que aun cuando hay un ecosistema saludable, existe evidencia de graves amenazas como la presencia del pez león, una especie invasora que puede acabar con poblaciones enteras; y un alto índice de enfermedad y mortalidad en corales que no se habían registrado en una visita previa en 2019.

Esta organización realizó una expedición científica a uno de los arrecifes más importantes del Golfo de México, que ha sido poco estudiado debido a la distancia en que se encuentra.  En el lugar recabó la evidencia necesaria sobre las especies que ahí habitan y la salud general de los arrecifes; lo anterior para impulsar los cambios necesarios que aseguren el futuro de este sitio que no cuenta con una figura legal que le proteja.

Diez científicos especializados en distintas disciplinas y líderes en su campo de investigación utilizaron tecnología de punta para realizar monitoreos de corales, moluscos, crustáceos, equinodermos, otros invertebrados y peces. Esta investigación permitirá documentar la riqueza que aquí se resguarda, aportar información que poco se ha recabado en la zona, e identificar las amenazas existentes.

“Encontramos paisajes marinos extraordinarios, llenos de vida, confirmando el gran valor que tiene esta zona. La presencia de peces juveniles indica que este arrecife es un lugar vital para el desarrollo de las especies, es decir, necesitan de las condiciones de este sitio para crecer y migrar, o crecer y cumplir su ciclo de vida alimentando a otras especies”, señaló Mariana Reyna, líder de la expedición.

Detalló que se visitaron siete sitios cubriendo un área de 700 m2 (100 m2 por sitio) y se capturaron 29,352 fotografías para tener mapas 3D de los corales, una tecnología usada por primera vez en México, y que permite tener una réplica del fondo del arrecife con imágenes e información tan precisa que se puede seguir analizando fuera del agua.

La científica de océanos y pesquerías de Oceana en México, Mariana Reyna, explicó que también se tomaron muestras de ADN ambiental en ocho sitios distintos. Esta metodología permitirá identificar a todas las especies de peces óseos e invertebrados que han interactuado con estas aguas en algún momento. También se realizó un censo de peces para documentar la lista de especies que aquí habitan.




De acuerdo con los resultados de esta primera etapa de la expedición Proyecto Alacranes, muchos de los corales de tipo cerebro y los de tipo flor (Eusmilia fastigiata) de todos los sitios de muestreo se encontraron muertos o con lesiones muy avanzadas. Diversas colonias de los corales de la especie Montastrea cavernosa también presentan lesiones y mortalidad. Además, algunas colonias de coral presentan enfermedades como banda amarilla, manchas negras y distintos niveles de blanqueamiento. En una visita previa en 2019 no se observó este fenómeno en Bajos del Norte, y para los científicos es alarmante que en dos años se hayan deteriorado de esta forma.

“Puede tratarse de la enfermedad por pérdida de tejido de coral pétreo (Stony coral tissue loss disease, SCTLD), la cual no ha sido reportada previamente en estos arrecifes. Sin embargo, el origen e impacto de estas enfermedades, se determinará en los siguientes meses”, dijo Mariana Reyna. Agregó que en el agua se registraron temperaturas entre los 29 y 30° C constantemente, y se requiere un análisis temporal para saber qué tan anómalas son y si esto podría estar afectando a la biodiversidad.

Otro hallazgo relevante es la presencia del pez león, considerada una especie invasora que se alimenta de especies pequeñas y no tiene un depredador. En esta expedición se le encontró en casi todos los sitios visitados, lo que resulta alarmante debido al impacto nocivo que tiene en el equilibrio de los ecosistemas y a que pone en riesgo a poblaciones enteras.

“Logramos hacer ciencia que nunca se ha hecho en esta zona. Queremos que las personas y las autoridades estén al tanto de lo que ocurre en Bajos del Norte para que en el futuro se tomen acciones para proteger este hábitat” agregó Miguel Rivas, director de campañas de Hábitats “Debemos, enfocar nuestros esfuerzos para preservar esta riqueza y no debemos esperar a que el daño esté hecho y la zona devastada para actuar”.

Los arrecifes de coral cubren menos del 1% del océano y son hogar de alrededor del 25% de todas las especies marinas conocidas hasta ahora. Son fundamentales para la reproducción de especies y las corrientes marinas, y  también son una barrera que protege a la población costera de tormentas y huracanes.

Según los primeros análisis, el resto de la comunidad arrecifal se encuentra en buen estado, llena de vida y abundancia. Sin embargo, los científicos señalaron que sigue siendo un área vulnerable, porque al escasear la pesca en las zonas ya explotadas, los pescadores se ven obligados a ir más lejos y aquí hay poca vigilancia para estas actividades.

Proyecto Alacranes contó con el apoyo de Blancpain, que tiene un legado de exploración y protección de los océanos desde hace 70 años.

jueves, 29 de julio de 2021

Requieren más protección los arrecifes de México

Renata Terrazas, directora ejecutiva de Oceana en México, declaró que realizarán un proyecto de investigación del arrecife Alacranes para conocer la realidad del sitio, la destrucción de hábitat, la contaminación, la sobrepesca, etc.

Mencionó que es importante el investigar Alacranes debido a ser un ecosistema fundamental para la biodiversidad por estar en un equilibrio precario por la presión humana. “Esta zona es compleja de investigar por sus condiciones normales del clima y en la región de Bajos del Norte -segundo sitio arrecifal que se visitará-, se tiene poca investigación y por ello se eligió a científicos expertos de México y Estados Unidos que realizarán trabajos en biología, biodiversidad, contaminación, etc.

“Se tendrá una inversión de medio millón de dólares y se tiene nexo con diversas instancias profesionales de sectores para que los resultados que se obtendrán en noviembre y febrero venideros sirvan de base para la toma de decisiones de las instancias públicas y se creen áreas protegidas y las leyes adecuadas para este tipo de ecosistemas”, dijo.

Aceptó que no existen los recursos financieros suficientes para atender los océanos en México, la sobrepesca está causando daños irreversibles, falta sinergia de trabajos de autoridades, la corrupción marítima es enorme, la pobreza de los pescadores les fuerza a hacerse a la mar, etc., aspectos que provocan problemas en dichos ecosistemas.

“Nuestro objetivo es recolectar la información científica que nos permita determinar el estado actual de esta Área Marina Protegida (AMP), y con los resultados impulsar los cambios necesarios para garantizar el futuro de este importante ecosistema”, dijo.



Lamentó que México y gran parte de las naciones con este tipo de ecosistemas están realizado un trabajo inadecuado en preservar los arrecifes y al largo plazo, esto provocará grandes problemas para las poblaciones humanas en las costas.

Explicó que nuestro país es una de las 17 naciones con mayor biodiversidad, y Alacranes es el arrecife más grande del sur del Golfo de México, enclavado a 140 km al norte de la Península de Yucatán. Su estudio y conservación es trascendental, porque ahí habitan numerosas especies en peligro de extinción, y ahí se reproducen distintas especies comerciales que más tarde migran a zonas donde la pesca.

En la zona que será recorrida por Proyecto Alacranes viven al menos 136 especies de peces y 34 de coral, varias especies de delfines y animales marinos comercialmente valiosos, como el caracol rosado y el mero.

Mariana Reyna, líder de expedición, indicó que Parque Nacional Alacranes y la zona de Bajos del Norte, son arrecifes coralinos ubicados a unos 200 kilómetros de la costa, unas 16 horas en barco, añadió que 10 científicos con diferentes especialidades explorarán la zona, harán análisis de ADN ambiental y modelados de fotomosaicos, para tener mapas 3D de los arrecifes que permitan realizar un censo de las especies que ahí habitan, o que usan esta zona como parte de sus rutas migratorias.

A bordo del Caribbean Kraken, la primera parte de la expedición Proyecto Alacranes se realizará en agosto en los arrecifes Bajos del Norte, una zona poco conocida, y en la que se han hecho pocas investigaciones científicas sobre la riqueza que alberga.

“La recuperación y conservación de hábitats marinos en México se traduce en mayores beneficios económicos y sociales, especialmente para los pescadores locales. Queremos hacer énfasis en la necesidad de una adecuada protección legal para estos sitios, que asegure que futuras generaciones disfruten de su belleza y recursos. Esta expedición es el comienzo del trabajo de Oceana en Yucatán para proteger su riqueza”, concluyó Miguel Rivas, director de campañas de Hábitat en Oceana.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Perder un metro de arrecife significa triplicar daños en infraestructura portuaria

Una de las funciones más importantes del arrecife del Caribe mexicano, ante los huracanes, es la protección de las playas y a su vez de la infraestructura hotelera, ya que reduce la energía del oleaje y de esta forma protege uno de los atractivos más importante de la zona.
Por ello, la organización The Natural Conservancy (TNC) en colaboración con institutos de investigación de México, España y Estados Unidos, han proyectado, en forma anticipada que si se perdiera un metro de este arrecife, tan sólo en la zona de Puerto Morelos, los daños al capital construido en la costa se triplicarían en caso de huracanes categoría 1 o 2.
Estimaciones preliminares muestran que en eventos como Wilma o Dean, los arrecifes previnieron aproximadamente el 25% de los daños totales a la infraestructura portuaria, incluyendo hotelería y casas habitación.
En vista de esta situación, la conservación del arrecife se traduce en grandes beneficios económicos para la región, por eso se ha buscado construir alianzas con el sector privado, el gobierno estatal y los centros de investigación para generar mecanismos que buscan la inversión en la restauración del arrecife, basada en un sólido respaldo científico.

Lamentablemente los mismos huracanes, enfermedades propias del coral, contaminación del agua y calentamiento del mar han provocado que los arrecifes estén seriamente degradados. Se ha perdido el 80% de la cobertura de coral vivo desde 1980, lo cual reduce la capacidad de contención de los arrecifes.
Dicho panorama ha provocado que expertos de diversas universidades del país estén trabajando fuertemente en métodos, guías y ejemplos de restauración de arrecifes. Estos esfuerzos deben incrementarse para tener un impacto significativo en la restauración de arrecifes con mayores fuentes de financiamiento.
Un mecanismo novedoso que resultará muy importante para la reducción de riesgos es la “transferencia financiera del riesgo”, como lo es un seguro para el arrecife. En este caso se propone un seguro para el arrecife contra huracanes el cual permitiría contar con fondos para la atención de la emergencia y la restauración de los daños que estas tormentas provocan al arrecife.
Un claro ejemplo de cómo el arrecife protege las playas ante fenómenos naturales sucedió en el 2005, cuando el huracán Wilma impactó el norte de Quintana Roo. Las playas de Puerto Morelos, donde el arrecife está bien desarrollado, no se vieron afectadas, al contrario, crecieron 30 metros de ancho.
Por su parte, la zona que va desde Punta Cancún a Punta Nizuc, no contaba con arrecifes por ende sus playas se vieron severamente afectadas, el gasto que el gobierno federal, municipal y la industria hotelera tuvieron que hacer para restaurar las playas fue de 200 millones de pesos en 2006, lo cual no fue suficiente y en el año 2009 se tuvo que invertir otros 900 millones de pesos con el mismo fin.
El arrecife también protegió la infraestructura hotelera y habitacional de Puerto Morelos, esto fue posible a que las olas y marea de tormenta provocadas por Wilma, con una altura entre 10 y 12 metros, al impactarse en el arrecife se redujeron a tan sólo dos metros de alto, según mediciones de las boyas del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de UNAM localizado en Puerto Morelos.
Algunos hoteles tratan de proteger sus playas al construir diferentes estructuras de concreto, gaviones o geotubos, las cuales pueden costar entre 500 a 1000 dólares el metro lineal. En cambio la restauración de arrecifes puede costar únicamente de 100 a 200 dólares. 

El arrecife del Caribe Mexicano es parte del Arrecife Mesoamericano, uno de los sistemas más importantes del mundo, nace en Cabo Catoche (punta sureste mexicana) y recorre la costa caribeña de México, Belice, Guatemala y Honduras, viven más de 500 especies marinas como el tiburón ballena y el manatí, y más de 60 especies de corales, con millones de años de antigüedad.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Pierden 50% de cobertura de coral los arrecifes del Golfo de México

Organizaciones de la sociedad civil, académicos y expertos en materia de biodiversidad y ecosistemas marinos, urgieron a diversos órdenes de gobierno a proteger los arrecifes coralinos de Veracruz, que se encuentran dentro del polígono del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano (PNSAV), así como los recientemente hallados, ya que debido a su cercanía con las obras de ampliación del Puerto de Veracruz, pueden sufrir daños irreversibles.
Horacio Pérez España, Investigador y Académico de la Universidad Veracruzana, explicó que "desde la década de 1960 a 2000 los arrecifes del PNSAV perdieron más del 50% de cobertura de corales, cambiando de un valor aproximado de 50-60% a un 19-22%. Además, en los últimos diez años, las enfermedades en los corales se han incrementado en más de 400%, lo cual es un indicador de un nivel de estrés muy elevado, que podría ocasionar su muerte".
De ahí la urgencia que las autoridades actúen de forma pronta e inteligente en que estos ecosistemas y sus biomas se conserven, pese a los trabajos de infraestructura marina que se edifiquen.
Leonardo Ortiz, biólogo e investigador de la Universidad Veracruzana, concordó con su homólogo al señalar que el hallazgo de arrecifes coralinos no descritos dentro y fuera del Parque Nacional, demuestra que todas las costas veracruzanas se ven beneficiadas con la presencia de un Corredor Ecológico que recorre más de 800 km del litoral del suroeste del Golfo de México.
Ello fue informado en el marco de la visita a México del barco de la organización ambiental Greenpeace, el Rainbow Warrior -atracado en el Puerto de Veracruz hasta el 2 de enero-, en donde los defensores ambientales reiteraron el llamado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que revoque la Autorización de Impacto Ambiental otorgada a la Administración Portuaria de Veracruz (APIVER) para llevar a cabo obras de ampliación del Puerto.
En conferencia de prensa, académicos de la Universidad Veracruzana confirmaron el relevante hallazgo de nuevos arrecifes coralinos no emergidos, ubicados dentro y fuera de la poligonal del PNSAV, una muy buena noticia en términos del alto valor ambiental, económico, social y cultural que tienen. Los arrecifes constituyen una barrera natural contra el impacto de huracanes y tormentas; son banco de alimento que detona la reproducción de la biodiversidad y, por ende, la actividad pesquera. Asimismo, representan un atractivo para turistas y buzos de todo el mundo.
Gustavo Ampugnani, director ejecutivo de Greenpeace México, señaló que "es urgente reconocer y proteger este nuevo arrecife. El PNSAV es un ejemplo de la vulnerabilidad en la que se encuentran nuestros santuarios marinos y la apremiante necesidad de que existan programas de manejo efectivos y aplicables para las Áreas Naturales Protegidas (ANP), como la Reserva de la Biósfera del Caribe Mexicano recientemente decretada; es urgente la verdadera protección de los ecosistemas para garantizar el derecho humano a un medio ambiente sano."
A fin de detener el deterioro del Parque y modificar la ejecución del proyecto de ampliación del Puerto, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA), ha emprendido un par de litigios. Francisco Xavier Martínez Esponda, Director Técnico operativo de CEMDA, refirió que "los arrecifes son fuente de vida y por ello hemos investigado y documentado la situación del PNSAV, así como la deficiente administración realizada hasta ahora para este sitio por parte de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), así como la afectación que provocará el proyecto autorizado para la ampliación del Puerto.
"Hemos emprendido acciones legales para contribuir a la conservación del PNSAV, sin que hasta el momento los jueces federales hayan reconocido el interés legítimo que poseen los habitantes de la ciudad para acudir a la defensa de un sitio que les es vital para su buen vivir. En el marco de los compromisos asumidos por México en la COP13 y recordando la estrecha relación que hay entre el derecho humano al medio ambiente sano y la biodiversidad, pedimos atentamente a nuestras autoridades proteger bajo el estándar más alto de protección al PNSAV".

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Padecen arrecifes mexicanos graves daños por sobrepesca y Cambio Climático

A bordo del Rainbow Warrior III, Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), el Centro para la Diversidad Biológica (CBD) y Greenpeace, concluyeron la exploración sobre la salud de los arrecifes del Golfo de México y Mar Caribe, en donde encontraron que el estado de conservación de las comunidades arrecifales es mejor en aquellas localidades retiradas de la costa probablemente debido a la falta de presiones humanas producto del desarrollo costero.
Sin embargo, incluso en arrecifes muy retirados de la costa (~200 km) fue notoria la falta de depredadores tope (especies de importancia comercial) lo que refleja un efecto de la sobrepesca, aun en estas localidades.
De acuerdo a Greenpeace, a lo largo de la expedición, los efectos del cambio climático sobre las comunidades coralinas quedaron en evidencia ya que fue común observar blanqueamiento coralino. Un fenómeno que resulta de la pérdida de la relación simbiótica entre los corales formadores de arrecife y unas microalgas microscópicas, llamadas dinoflagelados, lo que eventualmente puede resultar en la mortalidad de los corales.
Se informó que la expedición en el barco de Greenpeace zarpó de Cozumel y realizó navegación por 10 días, con el objeto de bucear en zonas coralinas del sistema Arrecifal Mesoamericano y en algunos de los arrecifes menos estudiados en México como son los arrecifes de Alacranes, Cayo Arenas y Triángulos en el Golfo de México.
Los estudios establecieron una línea de base sobre el estado de las comunidades de corales y peces que habitan en esos arrecifes, para poder llevar a cabo un análisis de su salud a través de indicadores como abundancia, riqueza y diversidad.
Héctor Reyes, profesor investigador de la UABCS, dijo que "los arrecifes de coral que visitamos enfrentan serias amenazas, ya que el Caribe y el Golfo de México están entre las regiones con mayor presión para el uso de sus servicios ambientales.
Añadió que entre ellas se incluye desde la sobrepesca y la eutrofización (exceso de nutrientes) provocada por el desarrollo costero, hasta el cambio climático en forma de blanqueamiento y acidificación. No obstante, es importante buscar la manera de realizar acciones que beneficien en conjunto a la naturaleza y la sociedad, ya que el buen estado de los hábitats arrecifales es fundamental para conservar la biodiversidad marina en el país y el mundo.
Por su parte, Miguel Rivas, coordinador de la campaña de océanos de Greenpeace México, detalló que "este tipo de investigaciones son de gran importancia para contar con información sólida del por qué es necesaria la protección de estos ecosistemas de los cuales tenemos un vínculo y por lo tanto dependemos de su salud. A través de un programa de manejo en el Gran Caribe podríamos mejorar su protección".
Detalló que algunos arrecifes como Cayo Arenas y Arrecife Triángulos, todavía existen comunidades coralinas saludables. Sin embargo, estos arrecifes aún no cuentan con una protección; lo cual, hace necesario el puedan ser nombrados parques o reservas de la biósfera.

miércoles, 28 de enero de 2015

En grave peligro el arrecife de coral por el Cambio Climático

Los desechos que arroja el ser humano a los océanos y el cambio climático amenazan la vida de los organismos que habitan el arrecife de coral, tanto los corales como su fauna y flora, incluidas macroalgas y la pradera submarina tropical, advirtió Susana Enríquez Domínguez, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL) de la UNAM.
Tenemos un planeta que incrementa progresivamente su temperatura. Este fenómeno ejerce un grave estrés, sobre todo en las especies constructoras del arrecife de coral: los corales, los más afectados por ese aumento.
Indicó que se trata de un sistema que ha mostrado enorme fragilidad ante el cambio climático, en especial ante el calentamiento global, añadió la bióloga, adscrita a la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales Puerto Morelos, en Quintana Roo.
Explicó que ese sistema es eficiente y robusto si el ambiente es oligotrófico, es decir, si tiene poca disponibilidad de nutrimentos para mantener el crecimiento vegetal de algas, pastos marinos e incluso de las microalgas que viven en simbiosis con los corales.
Sin embargo, el crecimiento urbano y el mal manejo de los residuos que se producen en los hoteles tipo resort enriquecen en nutrientes estos ambientes, con lo que se modifica su naturaleza y se permite que especies oportunistas de rápido crecimiento, incluso de orígenes ajenos, sean las que tomen el relevo y cambien la comunidad de organismos, lo que afecta a esos ecosistemas tropicales. Por ello, el ser humano es su principal amenaza.

En comunicado de prensa, la UNAM, detalló que a nivel local esa situación constituye el mayor peligro, pues el valor paisajístico hace que la industria turística ejerza una fuerte presión en la mayoría de los países que tienen arrecifes de coral en sus costas.
Otros riesgos asociados a la presión turística y antropogénica local son la sedimentación, los encallamientos que afectan directamente su estructura y la contaminación por uso y abuso de combustibles fósiles para abastecer el incremento de tráfico marítimo (embarcaciones de recreo y cruceros).
De estas amenazas, las más graves son la fertilización y el incremento de residuos urbanos, sobre todo jabones que afectan al ambiente arrecifal, pues favorecen el desarrollo de especies oportunistas –incluidos microorganismos– y cambian su naturaleza, reiteró.
“Esta condición también aumenta la presencia de organismos patógenos y, por tanto, la incidencia de enfermedades; además, afecta negativamente las tasas de calcificación y el estado fisiológico de la mayoría de las especies que ahí habitan. De igual manera, propician la subsistencia de otras oportunistas, como algas que crecen rápidamente por encima de los corales y compiten con ellos por luz y espacio”, ahondó.

La contaminación causada por los residuos deriva en un cambio de fase en el ecosistema, donde pocas especies que no deberían vivir ahí se vuelven abundantes, mientras las nativas pierden protagonismo. 

martes, 4 de marzo de 2014

En 30 años se han reducido 80% de la acreción natural de arrecifes

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), denunció que en los últimos 30 años la actividad humana en el Caribe mexicano ha reducido 80% la acreción natural de arrecifes, hogar de los corales y ecosistemas fundamentales en la diversidad marina.
Dicha actividad es más dañina para ese ecosistema que el cambio climático, alertó Juan Pablo Carricart Ganivet, investigador de la Unidad Académica Sistemas Arrecifales Puerto Morelos, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL) de la UNAM.
El investigador indicó que el crecimiento desmedido y sin planeación de las zonas hoteleras en las costas de Quintana Roo, el consumo excesivo de agua–que alcanza mil 500 litros per cápita en Cancún, mientras en la ciudad de México es de 400–, la contaminación debida al desagüe que se vierte al mar y el daño directo a los arrecifes por parte de turistas que bucean para conocerlos, tocarlos y a veces extraerlos, son las agresiones más severas.
Carricart Ganivet, dijo que “para México el turismo es muy importante; el 30 por ciento de las divisas que entran al territorio lo hacen por el norte de Quintana Roo (Cancún, Cozumel, Isla Mujeres y Puerto Morelos), zonas de arrecifes que ofrecen paisajes atractivos”.
Cabe mencionar que las aguas cristalinas de varios tonos de azul turquesa y las arenas blancas del Caribe existen por los arrecifes de coral, pero esa condición de playas blancas y aguas cristalinas está en riesgo, junto con estos ecosistemas. “Urge modificar la manera en que usamos nuestros recursos naturales y el consumo de energía”, resaltó Carricart, quien realizó estudios posdoctorales en el Instituto Australiano de Ciencias Marinas, en otra de las regiones del mundo más favorecidas por los sistemas arrecifales.
En muchos casos el daño ya está hecho, alertó. Por ejemplo, el género Acropora, un coral ramificado y el más importante en términos de la cantidad de carbonato de calcio que aporta de manera anual, tuvo una muerte masiva en la década de 1980 en la región y los científicos desconocen la causa.
Mencionó que “de tener coberturas de 40 a 50 por ciento de Acropora en el Caribe, hoy tenemos menos del cinco por ciento y no sabemos por qué se murieron, pero coincide con los índices del desmedido crecimiento turístico”, comentó.
Existe una enfermedad recién descrita para el coral Acropora palmata, causada por una bacteria entérica humana (Serratia marcescens) que los destruye. “Más que la pérdida de corales, lo preocupante es la del ecosistema arrecifal como lo conocemos y de los servicios ambientales que proporciona”.

En comunicado de prensa la UNAM, detalló que a nivel global, los arrecifes coralinos ocupan el 0.2% del área oceánica mundial, pero contienen el 30% de la diversidad marina y mantienen el nueve por ciento de las pesquerías del planeta, destacó el doctor en biología por esta casa de estudios.

miércoles, 8 de enero de 2014

Pesca, acidificación y contaminación ponen en jaque a los arrecifes del mundo

Ecoticias.- Los arrecifes de coral están bajo el asedio del calentamiento de los mares, la sobrepesca, la acidificación y la contaminación y como resultado, los arrecifes, especialmente en el Caribe, han disminuido drásticamente. Muchos de los que permanecen «viven cercanos a sus límites de tolerancia eco-física», escribe un equipo de científicos del Smithsonian en un reciente documento dado a conocer.
Para simular los daños causados por colisiones con embarcaciones, anclas arrastradas y la recolección de coral, los investigadores marcaron parcelas de un metro cuadrado en cuatro arrecifes repartidos por el Archipiélago de Bocas del Toro en Panamá. Durante dos años, supervisaron la recuperación, o falta de esta, de la vida en fondo marino cubierto de escombros de coral.
Sólo uno de los cuatro arrecifes mostró una clara recuperación a su estado anterior. Esto fue sorprendente, ya que el arrecife está situado en la parte continental y sometido a una alta carga de sedimentos y aguas de escorrentía de agua dulce, dos factores que normalmente limitan el crecimiento del coral. Dos arrecifes que se esperaba obtuvieran mejores resultados sufrieron grandes cambios en la composición de sus especies, con macro-algas tornándose rápidamente dominantes. Un cuarto sitio permaneció mayormente estéril.
Al respecto,  Carmen Schlöder del Smithsonian en Panamá, autoraprincipal del estudio publicado en elBulletin of Marine Science, dijo que “esto sugiere que es posible que debamos tener cuidado al generalizar cómo los arrecifes responden a los daños en pequeña escala. La predicción de la recuperación puede ser compleja, ya que incluso los arrecifes adyacentes pueden mostrar patrones muy diferentes de recuperación”.
Por su parte, Aaron O’Dea, co-autor, indicó que por qué los arrecifes adyacentes siguieron trayectorias distintas continúa siendo un misterio. Las diferencias en la abundancia de otros organismos, como los erizos de mar, podría ser un factor. “Los datos demuestran que incluso pequeños daños físicos pueden forzar a los arrecifes a estados alternativos”.
 “No pudimos separar los efectos combinados de los daños físicos y las condiciones marginales en nuestro experimento”, comentó Schlöder. “Pero es probable que cada vez más los arrecifes se enfrentarán a condiciones difíciles debido al cambio climático además del incremento de la intervención y desarrollo costero llevado a cabo por los humanos”.

miércoles, 5 de junio de 2013