Juan Carlos
Machorro
Ante la oportunidad de negocio que
significa el aprovechamiento de energía eólica, ha derivado en que diversas
empresas, en especial de origen español están apoderándose del aire nacional
instalando sus proyectos eólicos en las zonas más ricas de viento, como es
Oaxaca y Baja California, sin que el gobierno federal y las empresas mexicanas
volteen hacia este sector energético y realicen inversiones para evitar la
colonización del viento mexicano.
Cabe mencionar
que de las inversiones extranjeras en aprovechar el viento mexicano, superan el
70%, donde su gran mayoría son de origen español, en especial de la empresa
Iberdrola que a nivel mundial tiene mala fama de hacer contratos ventajosos y
aprovecharse de los dueños de la tierra.
Sin embargo,
ante los altos costos de las inversiones de este sector, se argumenta es lo que
hace imposible que un gobierno por si sólo aproveche dicha generación de
energía, situación que es contravenida por parte de la organización inglesa
Yansa CIC, que fomenta la soberanía territorial de núcleos campesinos para el
aprovechamiento de proyectos sustentables eólicos.
Su director,
Sergio Oceransky, director de Yansa CIC, en entrevista con este reportero,
comentó que este tipo de actitud de las empresas globales se puede calificar de
“neocolonialismo territorial”, ya que han llegado al grado de no dejar que los
campesinos cosechen en sus propias tierras, esto por la forma en que redactaron
los contratos de arrendamiento.
De acuerdo a la
ley que reglamenta la generación de electricidad en México, para poder iniciar
un proyecto con base en renovables de viento, se debe tener un aval bancario de
580 millones de dólares, independientemente de la inversión a realizar.
Señaló a las
empresas como Preneal, Cisa Gamesa, EVM, Acciona, Dimex, Eoliatec, Demex, Unión
Fenosa, Endesa, Iberdrola, que no han dotado de la información necesaria a los
campesinos y las ganancias generadas a la población sobre sus proyectos eólicos
y que no permiten nuevos sistemas de competencia no privada.
De acuerdo a la
Secretaría de Energía, la capacidad de generación de energía eólica en México
destaca el estado de Oaxaca, donde se están aprovechando 600 MegaWatts (MW) por
parte de la iniciativa privada en el Itsmo de Tehuantepec, y de 500 por parte
de la Comisión Federal de Electricidad.
Cuando el
potencial de esa región es de unos 10 a 40 mil MW y el resto del país es de
sólo 10 mil MW, en regiones como son Tamaulipas, BC, Hidalgo, San Luis Potosí,
Jalisco, Veracruz, Sinaloa y Yucatán.
Sin embargo, Thomas
Muller, director general de Eléctrica del Valle de México (EVM) empresa
subsidiaria de Electricité de Francia, presente en el Parque Lamatalaventosa en
el Istmo con 27 aerogeneradores con producción 67.7 megawatts del campo eólico,
es muy difícil que una comunidad local haga el aprovechamiento de la energía
eólica, “hay que ser realista, la tecnología no es nacional, el problema es la
inversión que es altísima y el problema de los ejidatarios es dónde sacarán
capital, lo mejor es mantener los esquemas actuales para que sean los
usufructuarios, ya que igual consiguen trabajo en las plantas y es lo mejor
para ellos”, dijo.
Aunque, si el
gobierno quisiera contar con comunidades mexicanas empresariales, sería
posible, el ejemplo de esto son los proyectos campesinos generadores de energía
eólica de Dinamarca en que hasta fines del siglo pasado, todos los proyectos de
este tipo en tierra firme en dicha nación estaban bajo el control de núcleos
campesinos daneses.
Por ello, esta
organización civil inglesa, que consta de una compañía de interés comunitario,
una Fundación y un Fondo de Inversiones promotor de proyectos eólicos en
asociación con comunidades rurales; supedita que los recursos renovables están
enlazados íntimamente con la territorialidad y ello implica el respeto a los
dueños de la tierra. Con la idea de difundir estos ejemplos en naciones con
menor desarrollo económico, tecnológico y de organización comunal, como es el
caso de México.
Por su parte, la
Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), acepta que el desarrollo de este
sector en México ha sido a través de las inversiones extranjeras y que debiera
darse mayor certidumbre que atraiga el capital necesario para impulsar a la
industria eólica nacional.
DESAPROVECHAMOS
EL POTENCIAL EXISTENTE DE EÓLICA
En entrevista con este reportero,
Ricardo Ganem Corvera, Catedrático del departamento de Mecatrónica en el área
de energía del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Campus
Ciudad de México, en México, el tema eólico va avanzando a buena velocidad, ya
que la producción en los últimos cinco años ha crecido más del doble, pero
vamos mal por que el potencial que existe en México estamos muy atrasados al
respecto.
Sobre el control
extranjero de este sector, ahondó que sería mejor que los aprovechamientos de
energía eólica fueran con capital nacional y si bien parte de los
aerogeneradores es de manufactura mexicana, debiera crecer esta generación de
partes pata el aumento de empleos.
Señaló que el
gobierno mexicano no ha querido dar el paso de apoyo y subsidios a proyectos
nacionales para aumentar el nivel de generación de energía eólica; pero se
tienen caso como el de Alemania que usa casi 50% de energía renovable esta
dispuesta el pueblo a pagar altos costos pero viven de otra situación social.
No dejo de
acotar la importancia de contar con tecnología propia en este sector, para el
impulso de diversos aspectos nacionales ya que esta energía debe ser la punta
de lanza de nuevos centros de investigación y contar con turbinas de
manufactura mexicana, como lo realiza la India que tiene las turbinas mas
eficientes del mundo, cuando dicha nación tiene un desarrollo paralelo a
México.
INDUSTRIA
QUE CRECE EN INVERSIONES
Un estudio realizado por Industrial Info
Resources Latin América pone de manifiesto que el sector eólico es uno de que registra mayores avances e inversiones a
nivel mundial, ya que se tiene en puerta el desarrollo de proyectos de
generación eléctrica con valor de 116 mil millones de dólares. En
Latinoamérica, señala dicho estudio, tanto Brasil, Argentina, Chile, Perú y
México, están a la cabeza en potencial y representan el 75% del valor de los
proyectos a impulsar. Sin embargo, en el caso especificó de México no se dan
cifras de cuanta de dicha inversión vendría de capital nacional.
PROTESTAS
CAMPESINAS EN EL ISTMO DE TEHUANTEPEC.
Diversas comunidades indígenas del Istmo
de Tehuantepec, Oaxaca, dieron a conocer que están en contra de los parques
eólicos que empresas transnacionales están construyendo en esa región, sin
consultar a los propietarios de la tierra. “Ya hemos realizado centenares de
bloqueos y protestas contra parques eólicos, con consecuencias graves como la
de un muerto, varios heridos, diversas demandas penales, encarcelados y
constantes amenazas por la represión de los gobiernos corruptos y de las
empresas”, denunciaron en comunicado de prensa, al estar en la ciudad de
México, hace un par de semanas.
Se señaló en
especificó el caso del proyecto Mareña, que pretende ser el parque eólico más
grande de América Latina, y que cuenta con recursos de las empresas: FEMSA/Coca-Cola;
Cadena OXXO; Cervecería
Cuauhtémoc-Moctezuma; Mitsubishi; Vestas; Macquarie; PGGM, EKF; El Banco
Interamericano de Desarrollo y BANOBRAS.
Dichas protestas
son bajo el argumento de que se afectaría la pesca, la agricultura, destrucción
de la flora, fauna marina y terrestre, así como afectación de los centros
ceremoniales locales. Denuncia que la Cámara de Diputados se dijo estar dispuesta
a investigar.