México pidió hoy a Canadá "reconsiderar" su decisión de abandonar el Protocolo de Kioto "por tratarse del único instrumento legal vinculante" que tiene el mundo para hacer frente al problema del cambio climático.
En un comunicado, el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan Rafael Elvira Quesada, instó a su colega canadiense, Peter Kent, a dar marcha atrás a una decisión que busca que Canadá no pague las multas relacionadas con el incumplimiento de la reducción de emisiones de gases causantes del efecto invernadero (GEI).
Al calificar como "radical" el Protocolo de Kioto firmado por Canadá en 1997, Kent dijo ayer que para cumplir con sus compromisos su país debería retirar en los próximos 12 meses "todo tipo de vehículo" de sus carreteras o eliminar la calefacción en todos los edificios.
El ministro canadiense afirmó que la alternativa a estas acciones "irresponsables" sería "la transferencia de 14.000 millones de dólares de los contribuyentes canadienses a otros países, el equivalente de 1.600 dólares canadienses por cada familia (1.563 dólares de EE.UU.)".
Para Elvira Quesada, la decisión de Canadá "puede generar desánimo entre los países y "lo que hoy necesita el mundo es trabajar en un esquema de cooperación mundial para cumplir con los objetivos que den un mensaje de esperanza a la humanidad, principalmente a quienes en estos momentos ya están sufriendo los impactos del cambio climático".
"El Protocolo de Kioto representa un esquema multilateral con reglas sólidas y compromisos cuantificados y calendarizados para salvar al planeta", recordó el ministro mexicano en el comunicado.
"Renunciar a este instrumento podría generar desánimo mundial y debilitar el único instrumento legal vinculante con el que se cuenta al día de hoy para dar solución a este problema", añadió.
México considera que Canadá es soberano para tomar su propia decisión, pero insistió en que retos colectivos como el de la lucha contra el cambio climático deben atenderse de manera conjunta y no en forma individual.
Por medio de este medio digital, se busca dar a conocer parte de la información periodística que surja en sectores como el medio ambiente, turismo, naturaleza, deportes, política, etc.
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miércoles, 14 de diciembre de 2011
lunes, 12 de diciembre de 2011
Principales acuerdos de la Cumbre sobre Cambio Climático en Durban
La conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático en Durban, Sudáfrica, acordó un paquete de medidas que obligará a todos los grandes contaminantes a adoptar un plan de acción vinculante para frenar el ritmo del calentamiento global.
Después de más de dos semanas de diálogo, algunos de los 190 países llegaron a un acuerdo en cuatro puntos: un segundo periodo del Protocolo de Kioto, el diseño del Fondo del Clima Verde, un mandato para que todas las naciones firmen un pacto en el 2015 que las obligará a bajar sus emisiones de gases invernadero y una agenda de trabajo para el próximo año.
Tras el fracaso de Copenhague en 2009 para alcanzar un nuevo acuerdo internacionalmente vinculante, que volvió a repetirse un año después en Cancún, surgió un vacío legal parcial mientras los países se dieron cuenta de que la redacción de un nuevo tratado de la ONU era extremadamente lenta.
El pacto extiende Kioto, cuya primera fase de reducción de emisiones va de 2008 a 2012. El segundo periodo de compromiso se desarrollará del 1 de enero de 2013 a finales de 2017.
Hubo un acuerdo de extender Kioto cinco años más, pero los abogados tendrán que hallar una forma de ajustarlo a la legislación europea vigente.
Los delegados aceptaron comenzar negociaciones para un nuevo tratado legalmente vinculante que se decidirá en 2015 y entrará en vigor en 2020.
Los delegados decidieron que el proceso hacia un nuevo instrumento legal deberá "elevar los niveles de ambición" en la reducción de los gases de efecto invernadero a los que se atribuye el calentamiento global.
A petición de la UE y de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS), los delegados aceptaron lanzar un plan de trabajo para identificar las opciones para cerrar "la brecha de la ambición" entre los actuales compromisos de los países de reducción de emisiones para el 2020 y el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados.
El Paquete de Durban pone en funcionamiento nuevas disposiciones para hacer más transparentes las acciones emprendidas tanto por los países ricos como por naciones en vía de desarrollo para hacer frente a las emisiones. Esta es una medida clave para generar confianza entre las partes.
Los países pobres tienen más necesidad de financiación para poder pagar la adaptación al calentamiento global y la introducción de energía de bajas emisiones y procesos industriales.
En el contexto de una crisis de deuda soberana, las naciones desarrolladas también tienen problemas para desviar dinero más allá de recursos a corto plazo que expiran a finales del próximo año.
Las conversaciones de Durban abrieron el camino para el diseño de un Fondo del Clima Verde que canalice hasta 100 mil millones de dólares para el 2020 a los países más pobres, pero no avanzaron en establecer de dónde saldrá ese dinero.
Las conversaciones acordaron también definir nuevos mecanismos de mercado bajo un tratado sucesor del Protocolo de Kioto, pero se decidió dejar la elaboración de las normas al próximo año.
Los delegados decidieron que el mecanismo deberá operar bajo la Conferencia de las Partes del UNFCCC (Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático) y "tener en cuenta las diferentes circunstancias de los países desarrollados y en vías de desarrollo".
La UE quiere que cualquier nuevo mecanismo de mercado de reducción de gases de efecto invernadero fuera de Kioto se convierta en ley internacional para evitar la fragmentación del mercado de carbono internacional.
Las negociaciones de Durban acabaron con seis años de debate sobre si la tecnología de captura y almacenamiento del carbono podría reunir las condiciones para compensaciones de carbono bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio.
El esquema de Kioto recompensa a los gobiernos y empresas que invierten en proyectos de energía limpia en países en desarrollo con créditos carbono, que pueden comprar y vender con fines de lucro.
Los delegados aceptaron considerar aportes privados y mecanismos de mercado como las opciones para financiar el programa de reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques, abriendo el camino a miles de millones de dólares de inversión.
La conferencia de Durban no logró dar nueva vida al mecanismo de Aplicación Conjunta de Kioto, ya que los negociadores de nuevo esquivaron una decisión sobre si se debe permitir proyectos de reducción de emisiones para obtener créditos de carbono más allá del plan de 2012.
Después de más de dos semanas de diálogo, algunos de los 190 países llegaron a un acuerdo en cuatro puntos: un segundo periodo del Protocolo de Kioto, el diseño del Fondo del Clima Verde, un mandato para que todas las naciones firmen un pacto en el 2015 que las obligará a bajar sus emisiones de gases invernadero y una agenda de trabajo para el próximo año.
Tras el fracaso de Copenhague en 2009 para alcanzar un nuevo acuerdo internacionalmente vinculante, que volvió a repetirse un año después en Cancún, surgió un vacío legal parcial mientras los países se dieron cuenta de que la redacción de un nuevo tratado de la ONU era extremadamente lenta.
El pacto extiende Kioto, cuya primera fase de reducción de emisiones va de 2008 a 2012. El segundo periodo de compromiso se desarrollará del 1 de enero de 2013 a finales de 2017.
Hubo un acuerdo de extender Kioto cinco años más, pero los abogados tendrán que hallar una forma de ajustarlo a la legislación europea vigente.
Los delegados aceptaron comenzar negociaciones para un nuevo tratado legalmente vinculante que se decidirá en 2015 y entrará en vigor en 2020.
Los delegados decidieron que el proceso hacia un nuevo instrumento legal deberá "elevar los niveles de ambición" en la reducción de los gases de efecto invernadero a los que se atribuye el calentamiento global.
A petición de la UE y de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS), los delegados aceptaron lanzar un plan de trabajo para identificar las opciones para cerrar "la brecha de la ambición" entre los actuales compromisos de los países de reducción de emisiones para el 2020 y el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados.
El Paquete de Durban pone en funcionamiento nuevas disposiciones para hacer más transparentes las acciones emprendidas tanto por los países ricos como por naciones en vía de desarrollo para hacer frente a las emisiones. Esta es una medida clave para generar confianza entre las partes.
Los países pobres tienen más necesidad de financiación para poder pagar la adaptación al calentamiento global y la introducción de energía de bajas emisiones y procesos industriales.
En el contexto de una crisis de deuda soberana, las naciones desarrolladas también tienen problemas para desviar dinero más allá de recursos a corto plazo que expiran a finales del próximo año.
Las conversaciones de Durban abrieron el camino para el diseño de un Fondo del Clima Verde que canalice hasta 100 mil millones de dólares para el 2020 a los países más pobres, pero no avanzaron en establecer de dónde saldrá ese dinero.
Las conversaciones acordaron también definir nuevos mecanismos de mercado bajo un tratado sucesor del Protocolo de Kioto, pero se decidió dejar la elaboración de las normas al próximo año.
Los delegados decidieron que el mecanismo deberá operar bajo la Conferencia de las Partes del UNFCCC (Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático) y "tener en cuenta las diferentes circunstancias de los países desarrollados y en vías de desarrollo".
La UE quiere que cualquier nuevo mecanismo de mercado de reducción de gases de efecto invernadero fuera de Kioto se convierta en ley internacional para evitar la fragmentación del mercado de carbono internacional.
Las negociaciones de Durban acabaron con seis años de debate sobre si la tecnología de captura y almacenamiento del carbono podría reunir las condiciones para compensaciones de carbono bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio.
El esquema de Kioto recompensa a los gobiernos y empresas que invierten en proyectos de energía limpia en países en desarrollo con créditos carbono, que pueden comprar y vender con fines de lucro.
Los delegados aceptaron considerar aportes privados y mecanismos de mercado como las opciones para financiar el programa de reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques, abriendo el camino a miles de millones de dólares de inversión.
La conferencia de Durban no logró dar nueva vida al mecanismo de Aplicación Conjunta de Kioto, ya que los negociadores de nuevo esquivaron una decisión sobre si se debe permitir proyectos de reducción de emisiones para obtener créditos de carbono más allá del plan de 2012.
Durban consolida políticas climáticas en México
La XVII Conferencia de las Partes (COP17) celebrada en Durban, Sudáfrica, la madrugada del domingo con la aprobación del paquete de Durban y con ello los modelos para que se aceleren políticas públicas nacionales para adaptación y mitigación al Cambio Climático.
Entre los puntos a destacar del acuerdo logrado entre los 194 países parte de la XVII Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, se encuentra la continuidad del único tratado internacional jurídicamente vinculante, el Protocolo de Kyoto, el cual terminaría en el 2012 y tiene como principal finalidad adoptar medidas de mitigación para evitar que la temperatura de la tierra aumente más allá de 2 grados centígrados, lo que provocaría caos y destrucción de muchas formas de vida.
El secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan Rafael Elvira Quesada, expresó que México continuará velando por que los tratados acordados el año pasado en Cancún se implementen lo más pronto posible.
El Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales explicó a El Economista que este Protocolo es de suma importancia pues se abre un nuevo pilar para generar un comité permanente para el fondo climático mundial, lo que ayudaría a los países en desarrollo a adoptar medidas de mitigación y adaptación de una forma que no lacere su economía.
Destacó que este fondo, establecido y planeado en México durante la COP16, es de vital importancia ya que “se tiene una ventana financiera para hacer investigación, acuerdos y tecnología”.
Pese a los logros obtenidos, no hubo un mayor compromiso que el adoptado en durante la COP16; no obstante, el gobierno mexicano pugnará porque los acuerdos de Cancún y la implementación de éstos no queden separados, desintegrados u olvidados.
El Secretario expuso que México se une a la política de reducción de emisiones, por lo que la continuidad de Kyoto coadyuvará a las políticas públicas para lograrlo. “Ése es un esfuerzo voluntario muy importante y hacia allá va encaminado el último tren.
Si queremos ver una tendencia internacional se requiere preparar competitividad, a través de ahorros, incentivos que deben adecuarse a los participantes para avanzar más y ser más capaz de sobrevivir en el futuro”, expresó Elvira Quesada.
Entre los puntos a destacar del acuerdo logrado entre los 194 países parte de la XVII Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, se encuentra la continuidad del único tratado internacional jurídicamente vinculante, el Protocolo de Kyoto, el cual terminaría en el 2012 y tiene como principal finalidad adoptar medidas de mitigación para evitar que la temperatura de la tierra aumente más allá de 2 grados centígrados, lo que provocaría caos y destrucción de muchas formas de vida.
El secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan Rafael Elvira Quesada, expresó que México continuará velando por que los tratados acordados el año pasado en Cancún se implementen lo más pronto posible.
El Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales explicó a El Economista que este Protocolo es de suma importancia pues se abre un nuevo pilar para generar un comité permanente para el fondo climático mundial, lo que ayudaría a los países en desarrollo a adoptar medidas de mitigación y adaptación de una forma que no lacere su economía.
Destacó que este fondo, establecido y planeado en México durante la COP16, es de vital importancia ya que “se tiene una ventana financiera para hacer investigación, acuerdos y tecnología”.
Pese a los logros obtenidos, no hubo un mayor compromiso que el adoptado en durante la COP16; no obstante, el gobierno mexicano pugnará porque los acuerdos de Cancún y la implementación de éstos no queden separados, desintegrados u olvidados.
El Secretario expuso que México se une a la política de reducción de emisiones, por lo que la continuidad de Kyoto coadyuvará a las políticas públicas para lograrlo. “Ése es un esfuerzo voluntario muy importante y hacia allá va encaminado el último tren.
Si queremos ver una tendencia internacional se requiere preparar competitividad, a través de ahorros, incentivos que deben adecuarse a los participantes para avanzar más y ser más capaz de sobrevivir en el futuro”, expresó Elvira Quesada.
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Acuerdan extender el Protocolo Kioto para reducción emisiones de carbono
Duncan Marsh, director de política internacional climática de The Nature Conservancy (TNC) señaló que el resultado también refleja un adelanto en lo referente a fortalecer las habilidades de los países para responder a los impactos del cambio climático y frenar la deforestación.
Los gobiernos de 194 países reunidos en Durban, Sudáfrica para la conferencia climática de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) acordaron extender el Protocolo de Kioto para la reducción de emisiones de carbono.
Asimismo, tras las negociaciones que se alargaron un día y una noche adicionales, también establecieron la ruta a seguir para lograr un marco global más ambicioso de reducción de emisiones, además de que queda abierto el Fondo Verde Climático para apoyar los esfuerzos de los países en desarrollo contra el cambio climático.
"Estos acuerdos son pasos importantes en términos de cooperación global, aunque es claro que los resultados de Durban se quedaron cortos en términos de atender las urgencias que implica el cambio climático", dijo Duncan Marsh, director de política internacional climática de The Nature Conservancy (TNC).
En un comunicado se informó que Durban concluyó con avances significativos respecto a los esfuerzos globales contra el cambio climático al erigir el proceso de negociación hacia un acuerdo más integral, que genere compromisos legales para las partes y sea capaz de reunir a los mayores emisores del mundo bajo el mismo mecanismo.
El acuerdo sobre las reglas para el Fondo Verde Climático fue una parte relevante del paquete de Durban, especialmente para los países en desarrollo.
“Aunque el Fondo Verde Climático queda abierto para operar, y se otorgaron los primeros depósitos para éste, todavía necesitamos determinar de dónde vendrán los fondos adicionales", agregó Marsh.
Los gobiernos de 194 países reunidos en Durban, Sudáfrica para la conferencia climática de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) acordaron extender el Protocolo de Kioto para la reducción de emisiones de carbono.
Asimismo, tras las negociaciones que se alargaron un día y una noche adicionales, también establecieron la ruta a seguir para lograr un marco global más ambicioso de reducción de emisiones, además de que queda abierto el Fondo Verde Climático para apoyar los esfuerzos de los países en desarrollo contra el cambio climático.
"Estos acuerdos son pasos importantes en términos de cooperación global, aunque es claro que los resultados de Durban se quedaron cortos en términos de atender las urgencias que implica el cambio climático", dijo Duncan Marsh, director de política internacional climática de The Nature Conservancy (TNC).
En un comunicado se informó que Durban concluyó con avances significativos respecto a los esfuerzos globales contra el cambio climático al erigir el proceso de negociación hacia un acuerdo más integral, que genere compromisos legales para las partes y sea capaz de reunir a los mayores emisores del mundo bajo el mismo mecanismo.
El acuerdo sobre las reglas para el Fondo Verde Climático fue una parte relevante del paquete de Durban, especialmente para los países en desarrollo.
“Aunque el Fondo Verde Climático queda abierto para operar, y se otorgaron los primeros depósitos para éste, todavía necesitamos determinar de dónde vendrán los fondos adicionales", agregó Marsh.
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La COP17 acabó con un resultado alentador pero poco ambicioso
El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) consideró hoy que la XVII Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP17) "alcanzó de manera inesperada resultados alentadores aunque poco ambiciosos para el régimen internacional" contra el calentamiento global.
La ONG recordó que de la reunión "se esperaban pocos resultados debido a la falta de claridad en el manejo del proceso y debido al empeño de varios países por bloquear temas esenciales como el financiamiento y la mitigación".
La cita sudafricana cerró hoy con la aprobación de la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada, un conjunto de acuerdos que incluyen un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto.
Este tratado internacional, el único que existe para reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero, expiraba a fines de 2012 pero ahora se prolongará hasta 2017 o 2020 aunque sin Rusia, Japón y Canadá.
La plataforma también contiene el mecanismo que debe regir el Fondo Verde para el Clima (FVC), una bolsa de 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020 que aportarán los países ricos para ayudar a menos desarrollados a financiar acciones para disminuir sus emisiones y atajar el impacto del cambio climático.
El acuerdo más significativo emanado de Durban es una hoja de ruta para un nuevo acuerdo climático global que comprometa a todos los grandes emisores, tanto países industrializados como emergentes.
Para la coordinadora del Área de Desarrollo de Políticas Públicas de Cemda, Sandra Guzmán, lo aprobado "se trata todavía de un paquete que no cumple con las características necesarias para combatir el problema climático de fondo".
La activista celebró que el documento final establezca "ciertas líneas de acción para países como China, India, Brasil, Sudáfrica e incluso México, cuyo crecimiento está contribuyendo de manera significativa con el problema".
Sin embargo deploró que dentro de las líneas de largo plazo a seguir no haya "metas cuantificadas y obligatorias de reducción" de las emisiones.
Según el Cemda, "Durban fue un paso importante en el camino hacia el establecimiento de un régimen cada vez más ambicioso y jurídicamente vinculante pero sigue siendo fundamental que estos acuerdos se traduzcan en acciones dentro de los países".
En particular la ONG instó a México a crear una norma de eficiencia para vehículos ligeros; a aprobar la Ley General de Cambio Climático en la Cámara de Diputados; a reducir los subsidios a los combustibles fósiles; a lanzar un plan de desarrollo bajo en carbono; a transparentar el uso de recursos; y a fortalecer las instituciones ligada con el cambio climático.
La ONG recordó que de la reunión "se esperaban pocos resultados debido a la falta de claridad en el manejo del proceso y debido al empeño de varios países por bloquear temas esenciales como el financiamiento y la mitigación".
La cita sudafricana cerró hoy con la aprobación de la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada, un conjunto de acuerdos que incluyen un segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto.
Este tratado internacional, el único que existe para reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero, expiraba a fines de 2012 pero ahora se prolongará hasta 2017 o 2020 aunque sin Rusia, Japón y Canadá.
La plataforma también contiene el mecanismo que debe regir el Fondo Verde para el Clima (FVC), una bolsa de 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020 que aportarán los países ricos para ayudar a menos desarrollados a financiar acciones para disminuir sus emisiones y atajar el impacto del cambio climático.
El acuerdo más significativo emanado de Durban es una hoja de ruta para un nuevo acuerdo climático global que comprometa a todos los grandes emisores, tanto países industrializados como emergentes.
Para la coordinadora del Área de Desarrollo de Políticas Públicas de Cemda, Sandra Guzmán, lo aprobado "se trata todavía de un paquete que no cumple con las características necesarias para combatir el problema climático de fondo".
La activista celebró que el documento final establezca "ciertas líneas de acción para países como China, India, Brasil, Sudáfrica e incluso México, cuyo crecimiento está contribuyendo de manera significativa con el problema".
Sin embargo deploró que dentro de las líneas de largo plazo a seguir no haya "metas cuantificadas y obligatorias de reducción" de las emisiones.
Según el Cemda, "Durban fue un paso importante en el camino hacia el establecimiento de un régimen cada vez más ambicioso y jurídicamente vinculante pero sigue siendo fundamental que estos acuerdos se traduzcan en acciones dentro de los países".
En particular la ONG instó a México a crear una norma de eficiencia para vehículos ligeros; a aprobar la Ley General de Cambio Climático en la Cámara de Diputados; a reducir los subsidios a los combustibles fósiles; a lanzar un plan de desarrollo bajo en carbono; a transparentar el uso de recursos; y a fortalecer las instituciones ligada con el cambio climático.
jueves, 8 de diciembre de 2011
UE se compromete a una segunda fase de Kioto
La Unión Europea (UE) se compromete a una prórroga del Protocolo de Kyoto, incluso si las principales economías del mundo se niegan a hacerlo, dijo el miércoles una alta funcionaria de la Unión Europea.
“La UE ha presentado una oferta significativa sobre la mesa, incluso si otros países no están listos para un segundo compromiso del Protocolo de Kyoto, que nos llevó tantos años construir”, dijo Connie Hedegaard, comisaria europea de Acción para el Clima.
La UE espera que “otros se unan a nosotros en el marco legalmente vinculante”, dijo Hedegaard, quien agregó que “necesitamos más diálogo constructivo” con otras economías importantes.
“Necesitamos saber qué tan lejos están dispuestos a ir”, dijo en una conferencia de prensa en el marco de la 7ª Conferencia de las Partes del Protocolo de Kioto, en el marco de la 17ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático de la ONU. “Los dos últimos días de Durban se deben utilizar para avanzar”, subrayó.
“Estamos comprometidos con el segundo compromiso, incluso cuando los EE.UU., Canadá, Japón y Rusia han dicho que no lo están”, dijo Hedegaard y añadió que “esto es una prueba de que la Unión Europea quiere mostrar su liderazgo aquí”.
La UE dijo previamente que Europa podría aceptar una continuación del Protocolo de Kioto, siempre que los Estados Unidos y otras grandes economías demuestren que son serios acerca de los importantes recortes de emisiones contaminantes en los próximos años.
Otra diferencia significativa es que la UE forma parte del Protocolo de Kioto y está dispuesta a aceptar el segundo compromiso, mientras que los EE.UU. se retiraron del pacto y se oponen al segundo compromiso, dijo.
“La UE ha presentado una oferta significativa sobre la mesa, incluso si otros países no están listos para un segundo compromiso del Protocolo de Kyoto, que nos llevó tantos años construir”, dijo Connie Hedegaard, comisaria europea de Acción para el Clima.
La UE espera que “otros se unan a nosotros en el marco legalmente vinculante”, dijo Hedegaard, quien agregó que “necesitamos más diálogo constructivo” con otras economías importantes.
“Necesitamos saber qué tan lejos están dispuestos a ir”, dijo en una conferencia de prensa en el marco de la 7ª Conferencia de las Partes del Protocolo de Kioto, en el marco de la 17ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático de la ONU. “Los dos últimos días de Durban se deben utilizar para avanzar”, subrayó.
“Estamos comprometidos con el segundo compromiso, incluso cuando los EE.UU., Canadá, Japón y Rusia han dicho que no lo están”, dijo Hedegaard y añadió que “esto es una prueba de que la Unión Europea quiere mostrar su liderazgo aquí”.
La UE dijo previamente que Europa podría aceptar una continuación del Protocolo de Kioto, siempre que los Estados Unidos y otras grandes economías demuestren que son serios acerca de los importantes recortes de emisiones contaminantes en los próximos años.
Otra diferencia significativa es que la UE forma parte del Protocolo de Kioto y está dispuesta a aceptar el segundo compromiso, mientras que los EE.UU. se retiraron del pacto y se oponen al segundo compromiso, dijo.
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Pide ONU llevar a la práctica acuerdos de Cancún
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, pidió hoy aquí llevar a la práctica los acuerdos de la COP 16 del año pasado en Cancún, para responder al reto global contra el cambio climático.
Al encabezar el inicio del segmento de Alto Nivel de la 17 Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 17) que se realiza en esta ciudad, Ban dijo que “lo que está en juego aquí es el futuro, las posibilidades de vida de gente, las economías, y la supervivencia”.
En su mensaje ante jefes de Estado y de gobierno, unos 130 ministros y delegados de más de 190 países, expuso que el reto es hacer realidad lo aprobado el año pasado: el Fondo Verde de Financiamiento, el Mecanismo de Adaptación y el esquema de tecnología.
“Es necesario que aquí haya avances paulatinos que nos acerquen al futuro que esperamos, llevar a la práctica lo que se convino en Cancún”, manifestó el secretario general tras recordar que es necesario comenzar a capitalizar al Fondo Verde.
Ban demandó “ser realistas en cuanto a las expectativas de avance en Durban” debido a “las razones de los tiempos actuales, económicas, políticas y de conflictos”, pero a pesar de ello abordar el problema del cambio climático “es el imperativo de estos tiempos”.
“La ciencia apunta a circunstancias insoslayables, la Organización Meteorológica Mundial dice que las emisiones están en un momento álgido, mientras el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático pide reducirlas a la mitad en 2025 para preservar la temperatura”, indicó.
“La Agencia Internacional de la Energía dice que ya estamos en el punto de no retorno. Hay que salvar al mundo del abismo, y ustedes nos pueden salvar y el mundo espera que den muestra de liderazgo”, expresó a los delegados de la conferencia.
Sostuvo que “este es un mundo en que ha salido de control el clima, hay calamidades más frecuentes, cada vez más afectados por la brecha entre ricos y pobres”, y ante eso la gente “no puede aceptar una respuesta negativa en Durban; este es el momento para ser ambiciosos y demostrar que los escépticos se equivocan”.
Al encabezar el inicio del segmento de Alto Nivel de la 17 Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 17) que se realiza en esta ciudad, Ban dijo que “lo que está en juego aquí es el futuro, las posibilidades de vida de gente, las economías, y la supervivencia”.
En su mensaje ante jefes de Estado y de gobierno, unos 130 ministros y delegados de más de 190 países, expuso que el reto es hacer realidad lo aprobado el año pasado: el Fondo Verde de Financiamiento, el Mecanismo de Adaptación y el esquema de tecnología.
“Es necesario que aquí haya avances paulatinos que nos acerquen al futuro que esperamos, llevar a la práctica lo que se convino en Cancún”, manifestó el secretario general tras recordar que es necesario comenzar a capitalizar al Fondo Verde.
Ban demandó “ser realistas en cuanto a las expectativas de avance en Durban” debido a “las razones de los tiempos actuales, económicas, políticas y de conflictos”, pero a pesar de ello abordar el problema del cambio climático “es el imperativo de estos tiempos”.
“La ciencia apunta a circunstancias insoslayables, la Organización Meteorológica Mundial dice que las emisiones están en un momento álgido, mientras el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático pide reducirlas a la mitad en 2025 para preservar la temperatura”, indicó.
“La Agencia Internacional de la Energía dice que ya estamos en el punto de no retorno. Hay que salvar al mundo del abismo, y ustedes nos pueden salvar y el mundo espera que den muestra de liderazgo”, expresó a los delegados de la conferencia.
Sostuvo que “este es un mundo en que ha salido de control el clima, hay calamidades más frecuentes, cada vez más afectados por la brecha entre ricos y pobres”, y ante eso la gente “no puede aceptar una respuesta negativa en Durban; este es el momento para ser ambiciosos y demostrar que los escépticos se equivocan”.
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domingo, 27 de noviembre de 2011
Desarrollo de una visión comun para la cooperación e inicio del examen del objetivo a largo plazo de limitar el calentamiento mundial
Fuente: ONU
Durante el período de sesiones en Panamá las Partes trabajaron en el texto del examen del objetivo a largo plazo de mantener la subida de la temperatura media mundial por debajo de 2 ºC en comparación con los niveles preindustriales. La negociación durante la CP 17 en Durban se basará en ese texto, y está previsto que las Partes adopten las modalidades iniciales para empezar a trabajar en el examen periódico de la idoneidad de dicho objetivo. Entre las cuestiones que se van a tratar se incluye: una definición más concreta del alcance del examen, las aportaciones al examen, el órgano encargado de supervisar el examen y las actividades y por último el plazo de tiempo.
Para mantener el calentamiento mundial por debajo de 2 ºC las Partes van a continuar trabajando en Durban en la identificación de un objetivo mundial de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que deberá ser alcanzado como muy tarde en 2050, así como el plazo de tiempo para que dichas emisiones lleguen a su máximo nivel. También se reanudará el debate sobre otros aspectos de una visión común, por ejemplo el acceso equitativo al desarrollo sostenible.
Una evaluación reciente llevada a cabo por el PNUMA de varias vías de evolución de las emisiones teniendo en cuenta con una alta probabilidad (superior a un 66%) de mantener el límite de 2 ºC indica que en general las emisiones llegarían a su máximo nivel antes de 2020, con unos niveles mundiales anuales de unas 44 Gt de CO2 equivalente en 2020. Además, después harían falta reducciones drásticas de las emisiones y/o a más largo plazo habría que conseguir emisiones negativas. La evaluación también indica que, dados los actuales compromisos de reducción de las emisiones, en 2020 estas podrían rondar entre las 49 Gt de CO2 equivalente si los países llevan a la práctica sus compromisos condicionales y 53 Gt de CO2 equivalente si solo llevan a la práctica compromisos incondicionales aplicando normas contables «poco estrictas».
Según la Agencia Internacional de Energía, si no se intensifica la acción antes de 2017, las emisiones mundiales de CO2 permitidas en el «escenario de 450 ppm» estarán «acaparadas» por las centrales eléctricas, las fábricas, los edificios y otros tipos de infraestructura existentes.
Durante el período de sesiones en Panamá las Partes trabajaron en el texto del examen del objetivo a largo plazo de mantener la subida de la temperatura media mundial por debajo de 2 ºC en comparación con los niveles preindustriales. La negociación durante la CP 17 en Durban se basará en ese texto, y está previsto que las Partes adopten las modalidades iniciales para empezar a trabajar en el examen periódico de la idoneidad de dicho objetivo. Entre las cuestiones que se van a tratar se incluye: una definición más concreta del alcance del examen, las aportaciones al examen, el órgano encargado de supervisar el examen y las actividades y por último el plazo de tiempo.
Para mantener el calentamiento mundial por debajo de 2 ºC las Partes van a continuar trabajando en Durban en la identificación de un objetivo mundial de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que deberá ser alcanzado como muy tarde en 2050, así como el plazo de tiempo para que dichas emisiones lleguen a su máximo nivel. También se reanudará el debate sobre otros aspectos de una visión común, por ejemplo el acceso equitativo al desarrollo sostenible.
Una evaluación reciente llevada a cabo por el PNUMA de varias vías de evolución de las emisiones teniendo en cuenta con una alta probabilidad (superior a un 66%) de mantener el límite de 2 ºC indica que en general las emisiones llegarían a su máximo nivel antes de 2020, con unos niveles mundiales anuales de unas 44 Gt de CO2 equivalente en 2020. Además, después harían falta reducciones drásticas de las emisiones y/o a más largo plazo habría que conseguir emisiones negativas. La evaluación también indica que, dados los actuales compromisos de reducción de las emisiones, en 2020 estas podrían rondar entre las 49 Gt de CO2 equivalente si los países llevan a la práctica sus compromisos condicionales y 53 Gt de CO2 equivalente si solo llevan a la práctica compromisos incondicionales aplicando normas contables «poco estrictas».
Según la Agencia Internacional de Energía, si no se intensifica la acción antes de 2017, las emisiones mundiales de CO2 permitidas en el «escenario de 450 ppm» estarán «acaparadas» por las centrales eléctricas, las fábricas, los edificios y otros tipos de infraestructura existentes.
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Promoción del acceso directo a financiación para la adaptación en Latinoamérica y el Caribe
Fuente: ONU
La secretaría de la COP17, consultando a la Junta del Fondo de Adaptación, organizó un taller del 10 al 12 de noviembre en Panamá con el fin de familiarizar a los participantes de Latinoamérica y el Caribe con el proceso y los requisitos de acreditación de entidades nacionales de implementación (ENI) que hagan posible el «acceso directo» a los recursos del Fondo de adaptación (FA).
Hubo 45 participantes entre los que había delegados de 26 países, la presidenta de la Junta del Fondo de Adaptación y representantes de organizaciones observadoras. Anteriormente se había realizado un taller en Senegal a principios de septiembre para participantes de la región africana.
El Fondo de adaptación, establecido por las Partes en el Protocolo de Kyoto de la CMNUCC, tiene el mandato de financiar proyectos y programas concretos de adaptación en países en desarrollo que son Partes en dicho protocolo. Se puede acceder a los fondos a través de una institución multilateral acreditada o a través de una ENI acreditada.
Esta posibilidad de acceder y gestionar fondos multilaterales independientemente de entidades multilaterales es una de las características innovadoras del FA. Para que una entidad sea acreditada como ENI, tiene que demostrar que es capaz de cumplir las normas fiduciarias establecidas por la Junta del FA. Una entidad que cumpla esas normas y a su vez se convierta en ENI acreditada tiene «acceso directo» a los recursos del FA.
Puesto que la mitad de los fondos que hay a disposición del Fondo de adaptación han sido reservados por la Junta para acceso directo, es una posibilidad importante para las Partes en el Protocolo de Kyoto que son países en desarrollo. Hasta ahora solo un número limitado de países han establecido sus respectivas ENI.
El taller de Panamá, al igual que el anterior en Senegal, fue muy bien recibido por los delegados por lo instructivo que les resultó en lo que se refiere a los requisitos para acreditar ENI. La secretaría está organizando una serie de talleres destinados a familiarizar a los participantes con este proceso. Los próximos talleres están programados para la región del Pacífico y Asia en la primera mitad de 2012.
La secretaría de la COP17, consultando a la Junta del Fondo de Adaptación, organizó un taller del 10 al 12 de noviembre en Panamá con el fin de familiarizar a los participantes de Latinoamérica y el Caribe con el proceso y los requisitos de acreditación de entidades nacionales de implementación (ENI) que hagan posible el «acceso directo» a los recursos del Fondo de adaptación (FA).
Hubo 45 participantes entre los que había delegados de 26 países, la presidenta de la Junta del Fondo de Adaptación y representantes de organizaciones observadoras. Anteriormente se había realizado un taller en Senegal a principios de septiembre para participantes de la región africana.
El Fondo de adaptación, establecido por las Partes en el Protocolo de Kyoto de la CMNUCC, tiene el mandato de financiar proyectos y programas concretos de adaptación en países en desarrollo que son Partes en dicho protocolo. Se puede acceder a los fondos a través de una institución multilateral acreditada o a través de una ENI acreditada.
Esta posibilidad de acceder y gestionar fondos multilaterales independientemente de entidades multilaterales es una de las características innovadoras del FA. Para que una entidad sea acreditada como ENI, tiene que demostrar que es capaz de cumplir las normas fiduciarias establecidas por la Junta del FA. Una entidad que cumpla esas normas y a su vez se convierta en ENI acreditada tiene «acceso directo» a los recursos del FA.
Puesto que la mitad de los fondos que hay a disposición del Fondo de adaptación han sido reservados por la Junta para acceso directo, es una posibilidad importante para las Partes en el Protocolo de Kyoto que son países en desarrollo. Hasta ahora solo un número limitado de países han establecido sus respectivas ENI.
El taller de Panamá, al igual que el anterior en Senegal, fue muy bien recibido por los delegados por lo instructivo que les resultó en lo que se refiere a los requisitos para acreditar ENI. La secretaría está organizando una serie de talleres destinados a familiarizar a los participantes con este proceso. Los próximos talleres están programados para la región del Pacífico y Asia en la primera mitad de 2012.
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La Adaptación es un elemento esencial del resultado de Durban
Fuente: ONU
«La adaptación es un elemento esencial del resultado de Durban, especialmente para los pequeños estados insulares en desarrollo, los países menos adelantados y África», indicó Maite Nkoana-Mashabane, ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica y futura presidenta de la CP 17 y la CP/RP 7, añadiendo que «hay que dar la misma prioridad a la adaptación que a la mitigación».
La secretaria ejecutiva de la CMNUCC Christiana Figueres ha señalado que el progreso de la adaptación en la CP 17 es imperativo, sobre todo para las naciones africanas. «Como África es una de las regiones más vulnerables en el contexto del cambio climático, el continente africano tendría mucho que ganar con una labor de adaptación fortalecida y coordinada, y eso será muy necesario cuando efectos del cambio climático como las sequías y las inundaciones se intensifiquen aún más.»
Se harán progresos en la puesta en funcionamiento del Marco de Adaptación de Cancún, se continuará el desarrollo del Programa de Trabajo de Nairobi, acordando las actividades relacionadas con los países menos adelantados (PMA) y los programas nacionales de acción para la adaptación (PNAA) y avanzando la 1/CP.10.
Asimismo se celebrarán diversos eventos paralelos. El 5 de diciembre de 2011, de las 13.15 a las 14.45 h se celebrará un evento bajo el lema Apoyo del sistema de la ONU a la adaptación: progreso y oportunidades para mejorar la acción, en el que participarán las siguientes organizaciones de la ONU: CMNUCC, Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres (UN/ISDR), Programa Mundial de Alimentos (PMA), UNICEF, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (IFRC), ONU-HÁBITAT, Organización Meteorológica Mundial (OMM), PNUD, UNU, FAO, CNULD, Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), CDB, OMS, Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y PNUMA. En este evento intervendrán panelistas de los organismos y programas de la ONU y socios clave, y en él se resaltará una serie de enfoques posiblemente innovadores de la adaptación que han tenido éxito, pensados para reducir la vulnerabilidad, gestionar los riesgos y fortalecer las capacidades clave de recuperación en relación con varias cuestiones y sectores.
En otro evento, programado para el 29 de noviembre de 2011 de las 18.30 a las 20.00 h, se analizará la experiencia de los PMA y el Grupo de Expertos de los Países Menos Adelantados (GEPMA) con los PNAA. El GEPMA y los PMA continuarán compartiendo experiencias, sus mejores prácticas y las lecciones que han aprendido sobre el proceso de los PNAA para facilitar los debates sobre los planes nacionales de adaptación al cambio climático. El GEPMA también presentará los resultados de las actividades llevadas a cabo en 2011 y las planificadas para 2012.
«La adaptación es un elemento esencial del resultado de Durban, especialmente para los pequeños estados insulares en desarrollo, los países menos adelantados y África», indicó Maite Nkoana-Mashabane, ministra de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica y futura presidenta de la CP 17 y la CP/RP 7, añadiendo que «hay que dar la misma prioridad a la adaptación que a la mitigación».
La secretaria ejecutiva de la CMNUCC Christiana Figueres ha señalado que el progreso de la adaptación en la CP 17 es imperativo, sobre todo para las naciones africanas. «Como África es una de las regiones más vulnerables en el contexto del cambio climático, el continente africano tendría mucho que ganar con una labor de adaptación fortalecida y coordinada, y eso será muy necesario cuando efectos del cambio climático como las sequías y las inundaciones se intensifiquen aún más.»
Se harán progresos en la puesta en funcionamiento del Marco de Adaptación de Cancún, se continuará el desarrollo del Programa de Trabajo de Nairobi, acordando las actividades relacionadas con los países menos adelantados (PMA) y los programas nacionales de acción para la adaptación (PNAA) y avanzando la 1/CP.10.
Asimismo se celebrarán diversos eventos paralelos. El 5 de diciembre de 2011, de las 13.15 a las 14.45 h se celebrará un evento bajo el lema Apoyo del sistema de la ONU a la adaptación: progreso y oportunidades para mejorar la acción, en el que participarán las siguientes organizaciones de la ONU: CMNUCC, Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres (UN/ISDR), Programa Mundial de Alimentos (PMA), UNICEF, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja (IFRC), ONU-HÁBITAT, Organización Meteorológica Mundial (OMM), PNUD, UNU, FAO, CNULD, Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), CDB, OMS, Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y PNUMA. En este evento intervendrán panelistas de los organismos y programas de la ONU y socios clave, y en él se resaltará una serie de enfoques posiblemente innovadores de la adaptación que han tenido éxito, pensados para reducir la vulnerabilidad, gestionar los riesgos y fortalecer las capacidades clave de recuperación en relación con varias cuestiones y sectores.
En otro evento, programado para el 29 de noviembre de 2011 de las 18.30 a las 20.00 h, se analizará la experiencia de los PMA y el Grupo de Expertos de los Países Menos Adelantados (GEPMA) con los PNAA. El GEPMA y los PMA continuarán compartiendo experiencias, sus mejores prácticas y las lecciones que han aprendido sobre el proceso de los PNAA para facilitar los debates sobre los planes nacionales de adaptación al cambio climático. El GEPMA también presentará los resultados de las actividades llevadas a cabo en 2011 y las planificadas para 2012.
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Preparando el terreno para impulsar la REDD+ en Durban
Fuente: ONU
En su último período de sesiones, celebrado en Bonn en junio, el Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT) consideró opiniones sobre la orientación metodológica para las actividades destinadas a reducir las emisiones debidas a la deforestación y la degradación forestal y la función de la conservación, la gestión de bosques sostenible y el aumento de las reservas forestales de carbono en los países en desarrollo (REDD+).
Las Partes identificaron una serie de cuestiones que había que continuar tratando, entre ellas los sistemas para proporcionar información sobre cómo se abordan y cumplen las salvaguardias, y las modalidades relacionadas con los niveles de emisiones forestales de referencia. Para facilitar la consideración de estas cuestiones, el OSACT solicitó a la secretaría que organizase reuniones de expertos técnicos.
A principios de octubre se organizó una reunión de expertos en salvaguardias para actividades de REDD+ en Panamá, consecutivamente con las reuniones del GTE. La reunión contó con la asistencia de 66 expertos: 41 de Partes no incluidas en el anexo I, 14 de Partes del anexo I, 6 de organizaciones intergubernamentales y 5 de ONG.
Cuatro países (Indonesia, Vietnam, RDC y Brasil) presentaron sus experiencias nacionales en relación con actividades de REDD+ y cómo están promoviendo y aplicando salvaguardias en esas actividades.
El Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el programa ONU-REDD ofrecieron presentaciones sobre la aplicación de salvaguardias en los países REDD+ en los que están trabajando, mientras que la secretaría del CDB ofreció un resumen de los principales resultados de sus tres reuniones regionales sobre salvaguardias para la diversidad biológica. Dichas presentaciones están disponibles aquí.
En las presentaciones y los debates que siguieron se identificaron varias lecciones aprendidas con la puesta en práctica de la REDD+ y la aplicación de salvaguardias. Los participantes llegaron a la conclusión de que los sistemas de información deberían:
•permitir la pronta participación de los interesados directos, informarles y generar confianza en que se van a aplicar salvaguardias
•facilitar y mejorar la gobernanza transparente en actividades de REDD+
•identificar oportunidades y evitar impactos negativos
•ser un proceso continuo sometido a una mejora continua
También identificaron que estos sistemas de información sobre cómo se aplican y respetan las salvaguardias deberían ser coherentes con la soberanía nacional, transparentes, integrales y accesibles para todos los interesados directos pertinentes.
Los días 14 y 15 de noviembre se celebró otra reunión de expertos en niveles de emisiones forestales de referencia en Bonn. Aquí hay disponible más información sobre la reunión de Bonn, incluidas las presentaciones de las Partes, las ONG y las OIG asistentes.
Las reuniones en Panamá y Bonn han preparado el terreno para el progreso de la REDD+ en Durban en noviembre.
En su último período de sesiones, celebrado en Bonn en junio, el Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT) consideró opiniones sobre la orientación metodológica para las actividades destinadas a reducir las emisiones debidas a la deforestación y la degradación forestal y la función de la conservación, la gestión de bosques sostenible y el aumento de las reservas forestales de carbono en los países en desarrollo (REDD+).
Las Partes identificaron una serie de cuestiones que había que continuar tratando, entre ellas los sistemas para proporcionar información sobre cómo se abordan y cumplen las salvaguardias, y las modalidades relacionadas con los niveles de emisiones forestales de referencia. Para facilitar la consideración de estas cuestiones, el OSACT solicitó a la secretaría que organizase reuniones de expertos técnicos.
A principios de octubre se organizó una reunión de expertos en salvaguardias para actividades de REDD+ en Panamá, consecutivamente con las reuniones del GTE. La reunión contó con la asistencia de 66 expertos: 41 de Partes no incluidas en el anexo I, 14 de Partes del anexo I, 6 de organizaciones intergubernamentales y 5 de ONG.
Cuatro países (Indonesia, Vietnam, RDC y Brasil) presentaron sus experiencias nacionales en relación con actividades de REDD+ y cómo están promoviendo y aplicando salvaguardias en esas actividades.
El Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el programa ONU-REDD ofrecieron presentaciones sobre la aplicación de salvaguardias en los países REDD+ en los que están trabajando, mientras que la secretaría del CDB ofreció un resumen de los principales resultados de sus tres reuniones regionales sobre salvaguardias para la diversidad biológica. Dichas presentaciones están disponibles aquí.
En las presentaciones y los debates que siguieron se identificaron varias lecciones aprendidas con la puesta en práctica de la REDD+ y la aplicación de salvaguardias. Los participantes llegaron a la conclusión de que los sistemas de información deberían:
•permitir la pronta participación de los interesados directos, informarles y generar confianza en que se van a aplicar salvaguardias
•facilitar y mejorar la gobernanza transparente en actividades de REDD+
•identificar oportunidades y evitar impactos negativos
•ser un proceso continuo sometido a una mejora continua
También identificaron que estos sistemas de información sobre cómo se aplican y respetan las salvaguardias deberían ser coherentes con la soberanía nacional, transparentes, integrales y accesibles para todos los interesados directos pertinentes.
Los días 14 y 15 de noviembre se celebró otra reunión de expertos en niveles de emisiones forestales de referencia en Bonn. Aquí hay disponible más información sobre la reunión de Bonn, incluidas las presentaciones de las Partes, las ONG y las OIG asistentes.
Las reuniones en Panamá y Bonn han preparado el terreno para el progreso de la REDD+ en Durban en noviembre.
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lunes, 24 de octubre de 2011
Requiere COP17 fortalecer a las comunidades forestales
Por: Juan Carlos Machorro
Ante la cercanía de la 17 Conferencia de la Partes (COP17), en Durban, Sudáfrica, se han presentando diversas aristas sobre las negociaciones climáticas, en donde múltiples actores sociales concuerdan que en donde más se ha avanzado en los convenios internacionales es en el tema forestal, con sistemas como es el mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD), que aún debe perfeccionar sus reglas de trabajo y lograr integrar a sus principales actores, que son las comunidades humanas que habitan y son poseedoras de los bosques.
Tania Mijares, directora de política y diseño institucional en la Fundación Realidad Climática de Al Gore en México y Latinoamérica, señaló que el problema del sector forestal es complejo y donde por desgracia, el diseño inicial de políticas como REDD no entiende que estos ecosistemas están habitados por comunidades y se les hizo de lado en sus beneficios y al caer de cuenta de estas personas se crea REDD+, que ha buscado su incursión al respecto.

Abundó que en México se tienen ejemplo de comunidades exitosas en el manejo sustentable de los bosques, con base al aprovechamiento óptimo de sus recursos y que a la par proporcionan servicios ambientales; por ello, hizo un llamado para que el mecanismo REDD se replantee y reconozca las experiencias locales, ya que no es lo mismo un bosque en Escandinavia que en Michoacán, ya que cada región tienen sus características propias y no puede englobarse a los bosques y su gente por igual en una sola política.
Recordó que en la pasada COP16 en Cancún, fue loable la labor que tuvo México al obtener los acuerdos de REDD en bosques y de dejar de lado las desconfianzas de años pasados y reconoció que diversos foros nacionales e internacionales como Expo En Verde Ser, las redes sociales, entre otros, empujan en la agenda diaria el tema ambiental.
En este sentido, cabe destacar la figura de conservación que impulsa Víctor Alejandro Quesada Gómez, presidente de la Agencia Bio Planet México, que se encarga de trabajar la figura de “bosques empresariales” que son áreas adoptadas por diversos corporativos que buscan cubrir su huella ecológica.
“Estos - bosques empresariales- empiezan con plántulas de 30 centímetros y van subiendo a 60 centímetros al año, y luego a un metro y 1.20, etc, que van uniéndose a los primeros sobrevivientes y dichas plantaciones se llevan a cabo a través de convenios con propietarios privados, ejidales, terrenos federales u estatalesm, esto desde el 2007”.
Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Jalisco, Sinaloa, Veracruz, Querétaro, Puebla, Estado de México son los estados donde empresas como Dupont, Grupo Modelo, Expo En Verde Ser, Banamex, Scotiabank, se han realizado este tipo de esquemas de protección.

Este modelo México lo está exportando a otros países como Estados Unidos, Honduras y Haití, para que sus campesinos produzcan árboles frutales y tengan además alimentos y esta funcionado perfectamente hasta mejor que en nuestro país, señaló.
La reforestación es la mejor manera y más práctica de combatir al cambio climático, ya que simplemente las cifras indican que se requiere de un esfuerzo coordinado para subsanar los males que aquejan a la humanidad. Puso de ejemplo que cada persona debe plantar 6 árboles por año, esto por un lapso de treinta años para compensar su respiración en un periodo de 70 años de subida, pero sólo su respiración, sin tomar en cuenta sus demás actividades generadoras de emisiones.
Ante la cercanía de la 17 Conferencia de la Partes (COP17), en Durban, Sudáfrica, se han presentando diversas aristas sobre las negociaciones climáticas, en donde múltiples actores sociales concuerdan que en donde más se ha avanzado en los convenios internacionales es en el tema forestal, con sistemas como es el mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD), que aún debe perfeccionar sus reglas de trabajo y lograr integrar a sus principales actores, que son las comunidades humanas que habitan y son poseedoras de los bosques.
Tania Mijares, directora de política y diseño institucional en la Fundación Realidad Climática de Al Gore en México y Latinoamérica, señaló que el problema del sector forestal es complejo y donde por desgracia, el diseño inicial de políticas como REDD no entiende que estos ecosistemas están habitados por comunidades y se les hizo de lado en sus beneficios y al caer de cuenta de estas personas se crea REDD+, que ha buscado su incursión al respecto.
Abundó que en México se tienen ejemplo de comunidades exitosas en el manejo sustentable de los bosques, con base al aprovechamiento óptimo de sus recursos y que a la par proporcionan servicios ambientales; por ello, hizo un llamado para que el mecanismo REDD se replantee y reconozca las experiencias locales, ya que no es lo mismo un bosque en Escandinavia que en Michoacán, ya que cada región tienen sus características propias y no puede englobarse a los bosques y su gente por igual en una sola política.
Recordó que en la pasada COP16 en Cancún, fue loable la labor que tuvo México al obtener los acuerdos de REDD en bosques y de dejar de lado las desconfianzas de años pasados y reconoció que diversos foros nacionales e internacionales como Expo En Verde Ser, las redes sociales, entre otros, empujan en la agenda diaria el tema ambiental.
En este sentido, cabe destacar la figura de conservación que impulsa Víctor Alejandro Quesada Gómez, presidente de la Agencia Bio Planet México, que se encarga de trabajar la figura de “bosques empresariales” que son áreas adoptadas por diversos corporativos que buscan cubrir su huella ecológica.
“Estos - bosques empresariales- empiezan con plántulas de 30 centímetros y van subiendo a 60 centímetros al año, y luego a un metro y 1.20, etc, que van uniéndose a los primeros sobrevivientes y dichas plantaciones se llevan a cabo a través de convenios con propietarios privados, ejidales, terrenos federales u estatalesm, esto desde el 2007”.
Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Jalisco, Sinaloa, Veracruz, Querétaro, Puebla, Estado de México son los estados donde empresas como Dupont, Grupo Modelo, Expo En Verde Ser, Banamex, Scotiabank, se han realizado este tipo de esquemas de protección.
Este modelo México lo está exportando a otros países como Estados Unidos, Honduras y Haití, para que sus campesinos produzcan árboles frutales y tengan además alimentos y esta funcionado perfectamente hasta mejor que en nuestro país, señaló.
La reforestación es la mejor manera y más práctica de combatir al cambio climático, ya que simplemente las cifras indican que se requiere de un esfuerzo coordinado para subsanar los males que aquejan a la humanidad. Puso de ejemplo que cada persona debe plantar 6 árboles por año, esto por un lapso de treinta años para compensar su respiración en un periodo de 70 años de subida, pero sólo su respiración, sin tomar en cuenta sus demás actividades generadoras de emisiones.
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jueves, 6 de octubre de 2011
El combate del cambio climático es una lucha de detalles: Daniel Buira
La Embajada del Reino Unido en México recibió la visita de Daniel Buira, Director de Desarrollo de Negocios en innovaciones para la empresa Carbon Trust (CT). Quien presentó una conferencia magistral dónde explicó a diversos emprendedores, cómo usar las herramientas desarrolladas por CT para reducir el consumo y los costos de energía.
Tanto en el taller para la presentación de la herramienta de medición, como en la conferencia magistral que la precedió Buira hizo énfasis en que lo que se busca es un cambio en el sistema económico. “Sin embargo, esto no se conseguirá si no conseguimos comunicar adecuadamente los beneficios económicos para los inversionistas. Ese es el reto” apuntó el representante de Carbon Trust.
Buira consideró que la gente que quiera desarrollar nuevas tecnologías debe pensar primeramente en cuál es el reto, luego cuál será el costo y después en una solución. Sólo así tendrán trascendencia los avances de la ciencia. “El cambio climático no es un asunto de científicos en batas blancas, esto es un negocio, en donde los inversionistas deben identificar ventajas competitivas” apuntó.
Para el Reino Unido, México es un país con gran potencial, pues algunos cambios bien planeados, pueden generar resultados gratamente significativos. Asimismo, destacó que es importante la participación de los gobiernos y resaltó la labor del mexicano, quien a raíz de la organización de la COP16 ha dado pasos agigantados en la producción de políticas públicas que favorezcan el crecimiento verde. Según Buira, el cambio climático es una lucha de detalles, cada pequeño avance que genere ahorros de energía de 10% o 15%, por ejemplo, es un resultado que incentivará a las empresas para invertir más dinero.
Tanto en el taller para la presentación de la herramienta de medición, como en la conferencia magistral que la precedió Buira hizo énfasis en que lo que se busca es un cambio en el sistema económico. “Sin embargo, esto no se conseguirá si no conseguimos comunicar adecuadamente los beneficios económicos para los inversionistas. Ese es el reto” apuntó el representante de Carbon Trust.
Buira consideró que la gente que quiera desarrollar nuevas tecnologías debe pensar primeramente en cuál es el reto, luego cuál será el costo y después en una solución. Sólo así tendrán trascendencia los avances de la ciencia. “El cambio climático no es un asunto de científicos en batas blancas, esto es un negocio, en donde los inversionistas deben identificar ventajas competitivas” apuntó.
Para el Reino Unido, México es un país con gran potencial, pues algunos cambios bien planeados, pueden generar resultados gratamente significativos. Asimismo, destacó que es importante la participación de los gobiernos y resaltó la labor del mexicano, quien a raíz de la organización de la COP16 ha dado pasos agigantados en la producción de políticas públicas que favorezcan el crecimiento verde. Según Buira, el cambio climático es una lucha de detalles, cada pequeño avance que genere ahorros de energía de 10% o 15%, por ejemplo, es un resultado que incentivará a las empresas para invertir más dinero.
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sábado, 18 de diciembre de 2010
¿Qué podemos esperar de la COP 17?
Para nuestros lectores reproducimos las conclusiones de Lili Fuhr, director del Departamento de Política Ambiental Internacional de la Fundación Heinrich Böll en Berlín y de Ingrid Spiller, representante de la Oficina Regional Centroamérica-México-Caribe, con sede en México, sobre la COP16 y la venidera COP17.
Tampoco es de esperar que la cumbre para el cambio climático en Durban (Sudáfrica) en 2011 dé como resultado el acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante que necesitamos. Para ello es demasiado grande el problema al que nos enfrentamos. Pero en el mejor de los casos Durban puede y debe brindar un acuerdo legalmente vinculante que sea lo suficientemente amplio y fuerte para impulsar el cambio de rumbo global, y que contenga mecanismos y elementos que permitan mejoras constantes en el sentido de un proceso iterativo.
Estas mejoras desde luego serán necesarias, pero ¿bastarán?
El tiempo se nos está acabando. Las emisiones globales deberán rebasar en breve su punto culminante y, después, reducirse rápidamente. Pero esto sólo será posible si un próximo acuerdo sobre el cambio climático contiene un núcleo de principios y si no traspasa ciertos límites. Entre ellos se encuentran:
• Nada de concesiones dudosas: el mundo no puede ser rehén de un único país. La protección del clima no es factible sin Estados Unidos. ¿Pero qué hacer cuando precisamente el país que tiene la mayor responsabilidad no tiene capacidad de acción política y por el momento no quiere ratificar ningún acuerdo? El proceso se debe configurar de tal manera que una participación posterior de Estados Unidos sea posible en cualquier caso. Pero, al mismo tiempo, no debe haber concesiones dudosas frente a Estados Unidos respecto a las cuestiones básicas y los principios.
• Repartición justa de cargas: aun cuando por el momento nos encontramos de facto en un Bottom-Up Pledge & Review System (cada uno pone sobre la mesa lo que quiere y tiene), que sólo nos proporciona el denominador común más pequeño posible, el punto es seguir reconociendo que el reto es global y seguir actuando para que las
contribuciones a la protección del clima en total le hagan justicia a la dimensión del problema y que sean también transparentes e incluyan obligaciones comparablemente justas para todos. Sólo habrá cooperación y confianza de parte de los países emergentes y en vías de desarrollo si los viejos países industrializados asumen su responsabilidad histórica y se ponen al frente. Para ello resulta clave, entre otras cosas, un segundo período vinculante del Protocolo de Kioto, que es precisamente lo que por ahora están tratando de evitar activamente países como Japón, Rusia y Canadá.
• Cumplir las promesas, facilitar los recursos económicos: 30 mil millones de dólares hasta 2012 y 100 mil millones de dólares anuales hasta 2020 prometieron los países industrializados en Copenhague. De ese dinero no se ha puesto casi nada a disposición hasta ahora. Y lo que se ha puesto a disposició frecuentemente son sólo fondos reetiquetados. Precisamente para la adaptación a las inevitables consecuencias del cambio climático se dispone únicamente de sumas mínimas. También aquí queda claro que el problema no es la falta de recursos. Y esto lo mostró
no sólo la crisis financiera. Con fuentes innovadoras de financiamiento como la subasta de derechos de emisiones, los impuestos al tráfico aéreo o marítimo o la introducción de un impuesto internacional por transacciones financieras se podrían movilizar mucho más de 100 mil millones de dólares anuales. Además se deben reducir las subvenciones que dañan al clima. Es decir que el problema no es tanto el monto. Más bien es la falta de voluntad política la que tiene que ver con que precisamente “no sólo” se trate del clima, sino de un cambio fundamental de la economía global y también de la redistribución del poder económico en el mundo. Esto representa una gran oportunidad para los pobres de este planeta… pero también un gran peligro para los ricos y poderosos, que harán todo lo necesario para conservar
sus posiciones de poder.
• Exigir normas y principios, evitar falsas soluciones: el reto cuantitativo es enorme. Pero al mismo tiempo no debemos olvidar nunca que el dinero solo no resolverá el problema, sino que incluso puede crear nuevos problemas si se le utiliza mal. El financiamiento para el cambio climático no se lleva a cabo en un espacio sin normas ni legislación.
Las convenciones sobre los derechos humanos, el derecho ambiental internacional y los estándares vigentes del financiamiento para el desarrollo deben ser tomados en cuenta en los nuevos instrumentos de financiamiento para el cambio climático. Por otro lado, las inversiones equivocadas –por ejemplo, en energía atómica, megapresas y
agricultura transgénica– no deben tener cabida en esos instrumentos de financiamiento. Greening the economy es también una cuestión de principios. Estos serán, entre otros, los temas a tratar en la Conferencia en Río 2012.
¿Qué papel tiene la sociedad civil?
Los grupos de la sociedad civil cumplen una importante función en las negociaciones sobre el cambio climático. Ellos se encargan de que haya transparencia y, cumpliendo una función de “perro guardián”, vigilan los actos de sus gobiernos. Sin su participación –que, de por sí, con frecuencia es bastante escasa y quizá sea incluso obstaculizada de manera consciente– sería muy grande el peligro de que aquéllos que quieren impedir y bloquear el proceso, así como los escépticos, lo echaran todo por la borda.
A diferencia de lo sucedido en otras conferencias sobre el cambio climático, en México la participación en el proceso de negociaciones se dificultó mediante la división espacial. Los stands informativos y los espacios para los eventos parallelos (side events) estaban aproximadamente a 8 km de distancia de las salas donde se llevaban a cabo las negociaciones oficiales y de las oficinas de las delegaciones. Es decir, que era necesario recorrer grandes distancias en autobús si se que quería estar en ambos lugares.
Pero otra función importante e imprescindible de la sociedad civil radica también en cambiar las condiciones marco nacionales, para de esta manera crear las condiciones para un acuerdo internacional ambicioso, justo y vinculante.
Los insuficientes progresos en las negociaciones muestran, lamentablemente, cuán poco se ha avanzado en este sentido. La sociedad civil a nivel global debe entonces preguntarse, ahora más que nunca, cuántos recursos (financieros, de personal, de tiempo) invierte en el proceso de negociación propiamente dicho y cuántos en la modificación de las condiciones marco a nivel nacional (e individual). En realidad, esto debería haber quedado claro a más tardar desde Copenhague. Pero en estos últimos meses no se ha notado tan claramente como se ía necesario el cambio de rumbo a nivel de las ONGs.
“Cancún no puede ser un segundo Copenhague”, se escuchó con frecuencia en las últimas semanas. Esto también se puede decir, por supuesto, de la próxima cumbre para el cambio climático en Durban, Sudáfrica. Pero no repetir Copenhague significa también que deberá ser posible conjuntar las fuerzas de la sociedad civil de manera que, por un lado, existan la movilización y la resistencia externas y, por otro, una intensa observación y una función de “perro guardián” internas, para que ambas puedan engranarse.
Sin negociaciones multilaterales sobre el cambio climático no será posible cumplir el objetivo de 1.5ºC. Pero sin esfuerzos masivos para inducir cambios fundamentales a nivel nacional y local, necesarios para crear la voluntad política y proporcionarles sustancia a las negociaciones, incluso el mejor proceso carece de valor.
Tampoco es de esperar que la cumbre para el cambio climático en Durban (Sudáfrica) en 2011 dé como resultado el acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante que necesitamos. Para ello es demasiado grande el problema al que nos enfrentamos. Pero en el mejor de los casos Durban puede y debe brindar un acuerdo legalmente vinculante que sea lo suficientemente amplio y fuerte para impulsar el cambio de rumbo global, y que contenga mecanismos y elementos que permitan mejoras constantes en el sentido de un proceso iterativo.
Estas mejoras desde luego serán necesarias, pero ¿bastarán?
El tiempo se nos está acabando. Las emisiones globales deberán rebasar en breve su punto culminante y, después, reducirse rápidamente. Pero esto sólo será posible si un próximo acuerdo sobre el cambio climático contiene un núcleo de principios y si no traspasa ciertos límites. Entre ellos se encuentran:
• Nada de concesiones dudosas: el mundo no puede ser rehén de un único país. La protección del clima no es factible sin Estados Unidos. ¿Pero qué hacer cuando precisamente el país que tiene la mayor responsabilidad no tiene capacidad de acción política y por el momento no quiere ratificar ningún acuerdo? El proceso se debe configurar de tal manera que una participación posterior de Estados Unidos sea posible en cualquier caso. Pero, al mismo tiempo, no debe haber concesiones dudosas frente a Estados Unidos respecto a las cuestiones básicas y los principios.
• Repartición justa de cargas: aun cuando por el momento nos encontramos de facto en un Bottom-Up Pledge & Review System (cada uno pone sobre la mesa lo que quiere y tiene), que sólo nos proporciona el denominador común más pequeño posible, el punto es seguir reconociendo que el reto es global y seguir actuando para que las
contribuciones a la protección del clima en total le hagan justicia a la dimensión del problema y que sean también transparentes e incluyan obligaciones comparablemente justas para todos. Sólo habrá cooperación y confianza de parte de los países emergentes y en vías de desarrollo si los viejos países industrializados asumen su responsabilidad histórica y se ponen al frente. Para ello resulta clave, entre otras cosas, un segundo período vinculante del Protocolo de Kioto, que es precisamente lo que por ahora están tratando de evitar activamente países como Japón, Rusia y Canadá.
• Cumplir las promesas, facilitar los recursos económicos: 30 mil millones de dólares hasta 2012 y 100 mil millones de dólares anuales hasta 2020 prometieron los países industrializados en Copenhague. De ese dinero no se ha puesto casi nada a disposición hasta ahora. Y lo que se ha puesto a disposició frecuentemente son sólo fondos reetiquetados. Precisamente para la adaptación a las inevitables consecuencias del cambio climático se dispone únicamente de sumas mínimas. También aquí queda claro que el problema no es la falta de recursos. Y esto lo mostró
no sólo la crisis financiera. Con fuentes innovadoras de financiamiento como la subasta de derechos de emisiones, los impuestos al tráfico aéreo o marítimo o la introducción de un impuesto internacional por transacciones financieras se podrían movilizar mucho más de 100 mil millones de dólares anuales. Además se deben reducir las subvenciones que dañan al clima. Es decir que el problema no es tanto el monto. Más bien es la falta de voluntad política la que tiene que ver con que precisamente “no sólo” se trate del clima, sino de un cambio fundamental de la economía global y también de la redistribución del poder económico en el mundo. Esto representa una gran oportunidad para los pobres de este planeta… pero también un gran peligro para los ricos y poderosos, que harán todo lo necesario para conservar
sus posiciones de poder.
• Exigir normas y principios, evitar falsas soluciones: el reto cuantitativo es enorme. Pero al mismo tiempo no debemos olvidar nunca que el dinero solo no resolverá el problema, sino que incluso puede crear nuevos problemas si se le utiliza mal. El financiamiento para el cambio climático no se lleva a cabo en un espacio sin normas ni legislación.
Las convenciones sobre los derechos humanos, el derecho ambiental internacional y los estándares vigentes del financiamiento para el desarrollo deben ser tomados en cuenta en los nuevos instrumentos de financiamiento para el cambio climático. Por otro lado, las inversiones equivocadas –por ejemplo, en energía atómica, megapresas y
agricultura transgénica– no deben tener cabida en esos instrumentos de financiamiento. Greening the economy es también una cuestión de principios. Estos serán, entre otros, los temas a tratar en la Conferencia en Río 2012.
¿Qué papel tiene la sociedad civil?
Los grupos de la sociedad civil cumplen una importante función en las negociaciones sobre el cambio climático. Ellos se encargan de que haya transparencia y, cumpliendo una función de “perro guardián”, vigilan los actos de sus gobiernos. Sin su participación –que, de por sí, con frecuencia es bastante escasa y quizá sea incluso obstaculizada de manera consciente– sería muy grande el peligro de que aquéllos que quieren impedir y bloquear el proceso, así como los escépticos, lo echaran todo por la borda.
A diferencia de lo sucedido en otras conferencias sobre el cambio climático, en México la participación en el proceso de negociaciones se dificultó mediante la división espacial. Los stands informativos y los espacios para los eventos parallelos (side events) estaban aproximadamente a 8 km de distancia de las salas donde se llevaban a cabo las negociaciones oficiales y de las oficinas de las delegaciones. Es decir, que era necesario recorrer grandes distancias en autobús si se que quería estar en ambos lugares.
Pero otra función importante e imprescindible de la sociedad civil radica también en cambiar las condiciones marco nacionales, para de esta manera crear las condiciones para un acuerdo internacional ambicioso, justo y vinculante.
Los insuficientes progresos en las negociaciones muestran, lamentablemente, cuán poco se ha avanzado en este sentido. La sociedad civil a nivel global debe entonces preguntarse, ahora más que nunca, cuántos recursos (financieros, de personal, de tiempo) invierte en el proceso de negociación propiamente dicho y cuántos en la modificación de las condiciones marco a nivel nacional (e individual). En realidad, esto debería haber quedado claro a más tardar desde Copenhague. Pero en estos últimos meses no se ha notado tan claramente como se ía necesario el cambio de rumbo a nivel de las ONGs.
“Cancún no puede ser un segundo Copenhague”, se escuchó con frecuencia en las últimas semanas. Esto también se puede decir, por supuesto, de la próxima cumbre para el cambio climático en Durban, Sudáfrica. Pero no repetir Copenhague significa también que deberá ser posible conjuntar las fuerzas de la sociedad civil de manera que, por un lado, existan la movilización y la resistencia externas y, por otro, una intensa observación y una función de “perro guardián” internas, para que ambas puedan engranarse.
Sin negociaciones multilaterales sobre el cambio climático no será posible cumplir el objetivo de 1.5ºC. Pero sin esfuerzos masivos para inducir cambios fundamentales a nivel nacional y local, necesarios para crear la voluntad política y proporcionarles sustancia a las negociaciones, incluso el mejor proceso carece de valor.
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