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lunes, 16 de diciembre de 2019

Sequías afecta por igual a animales y personas


La organización ambientalista World Animal Protection insta a gobiernos a incluir la protección animal de los animales en los esfuerzos para combatir los efectos devastadores de la sequía y la desertificación.
A nivel mundial, se estima que 1.800 millones de personas experimentarán una escasez absoluta de agua para el 2025, y las personas que dependen del ganado experimentarán los peores impactos.
Las sequias afectan el medio ambiente de muchas maneras diferentes: la situación puede ser critica, y los animales en particular no pueden escapar del impacto severo de este desastre, porque al igual que las personas, los animales también dependen del agua.
El ganado es la espina dorsal de los medios de vida de las personas y asombrosamente las estadísticas muestran que las sequias matan de manera desproporcionada al ganado. Entre 1991 y 2013, las sequias causaron pérdidas por 31 mil millones de dólares en la producción de ganado y cultivos en África subsahariana solamente. Ante el cambio climático y el calentamiento del planeta, solo se espera que esta cifra aumente. 
A medida que aumentan e intensifican las sequias y la desertificación, World Animal Mundial ha visto un fuerte aumento en los animales afectados ya que han sufrido muertes terribles y muy largas. En los últimos 54 años, la organización ha brindado asistencia a más de 500,000 animales afectados por las sequias.
Hizo un llamado para crear medidas políticas para proteger a los animales y mitigar los efectos negativos que la producción ganadera tiene sobre el medio ambiente.
Gerardo Huertas, Director Global de Manejo de Desastres de World Animal Protection dijo que “si bien la respuesta a los desastres prioriza correctamente las necesidades inmediatas de las personas, la recuperación a largo plazo de los desastres está indisolublemente vinculada al bienestar de sus animales. La mayoría de las comunidades afectadas por la sequía dependen en gran medida de la agricultura y el salvar a los animales, también salva su futuro”.

MÉXICO, UNO DE LOS PAÍSES CON MÁS DEGRADACIÓN DE SUELOS
México es uno de los países más expuestos a la desertificación, que implica la degradación del suelo debido al calentamiento global, al cambio de uso de suelo y a la falta de respeto al ordenamiento territorial.
Además, tiene un enorme problema de aridificación, proceso complejo que incluye aspectos climatológicos, geológicos, geomorfológicos, pedológicos y ecológicos, afirmó Mayra Elena Gavito Pardo, del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con sede en Morelia, Michoacán.
Según el Atlas Mundial de la Desertificación, editado por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, entre 1951 y 2010 las áreas áridas han aumentado y muchas presentan problemas de degradación del suelo; y para 2025, aproximadamente 1.8 miles de millones de personas vivirán en regiones con grave carencia de agua.
En el corto plazo, el panorama es crítico, “a menos que tomemos en serio las políticas de conservación del suelo; de otra manera, es indudable que caminamos hacia una crisis en el país”.
Mayra Gavito resaltó que el problema de la desertificación avanzará a zonas húmedas y a las semiáridas, en varios grados. Por ejemplo, “en Michoacán existe un problema severo de degradación y desertificación potencial por la expansión del cultivo de aguacate, de los factores que más contribuyen a la desertificación y aridización en el estado”.
Estos fenómenos son incontenibles porque es un cultivo altamente rentable y popular, y su propagación absorbe bosques y demanda gran cantidad de agua. “Caminamos apresuradamente a una crisis hídrica en el estado y en toda la zona donde se cultiva aguacate”, advirtió la universitaria.
Es un ejemplo del cambio de uso de suelo irregular: se siembra aguacate donde no debe hacerse y se expande por todas partes; no hay acciones compensatorias para evitar una crisis hídrica que produce la siembra de este producto y, además, vemos un conflicto entre sociedad y naturaleza, pues se busca el desarrollo económico, pero a un costo ambiental muy fuerte.

viernes, 23 de junio de 2017

75% del suelo en el mundo padecen algún grado de desertificación

Sin cobertura vegetal no hay vida. Con suelos erosionados las plantas no crecen y los alimentos no se producen. Los ecosistemas se afectan, a veces hasta un punto de no retorno, afirmó José Luis Luna Montoya, titular del Laboratorio de Suelos del Colegio de Geografía, de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Declaró que en el mundo se vive una situación crítica, añadió, ya que entre 70 y 75 por ciento de los suelos del planeta padecen algún grado de desertificación. “Esto significa que la tercera parte de la corteza terrestre es desierto y semidesierto”.
Enfatizó que en México, 75 por ciento del suelo se cataloga en tres categorías: frágil (potencialmente en riesgo de perderse), árido o semiárido; esto implica que el 50 por ciento del territorio presenta sequía en diferente grado. Actualmente, 450 municipios de 19 estados sufren por ese fenómeno; los más afectados son Oaxaca, Sonora, Chihuahua y Zacatecas, subrayó.
Luna Montoya expuso que, de 1950 a la fecha, el fenómeno de la desertificación crece 30 a 35 veces más rápido de lo que lo hizo históricamente en siglos anteriores.
Éste es un indicador tan importante como el de la contaminación ambiental. Indicó que “lo que hoy se tiene es pérdida de suelos agrícolas por la desertificación, que ocurre por la degradación del suelo (la pérdida de materia orgánica y de nutrientes) y la falta de agua, pues sin ésta no hay agricultura”.
La desertificación es el proceso de crecimiento de las zonas áridas y semiáridas por efecto de la actividad humana, explicó. En tanto, el fenómeno de desertización es el crecimiento, avance y movimiento natural de los desiertos.
Mientras que la sequía es un periodo en el que prevalece la falta de precipitaciones, es decir, la ausencia de lluvia se prolonga y se generan condiciones de escasez de agua en una zona. Se presenta predominantemente en regiones templadas, áridas y semiáridas.
La pérdida de cobertura vegetal original de los ecosistemas es detonante de una sequía. “La modificación original del uso suelo la provoca, y en esto interviene el crecimiento de las zonas urbanas, la ganadería y la agricultura”.
Sequía y desertificación se identifican por separado, pero una lleva a la otra. Si hay más zonas áridas (donde la evaporación excede a la precipitación), evidentemente habrá más sequía, y esto va creciendo por el fenómeno de la desertificación. “Hoy existen más zonas áridas y semiáridas en el planeta”.
Entre los factores que inciden en la desertificación están la pobreza, la deforestación, las prácticas agrícolas inadecuadas y el sobrepastoreo (uso excesivo del suelo para ganadería).
Relató que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que mil millones de personas se localizan en zonas de riesgo, áreas que están en proceso de transición, con suelos con algún grado de erosión. “Están repartidas en poco más de 100 países. El común denominador de estas comunidades es que son pobres y padecen falta de alimento”, destacó.
El geógrafo expuso que entre los años 2000 y 2015, el número de migrantes por desertificación aumentó de 173 a 244 millones de personas en el mundo.
Sobre este tema, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) propone neutralizar la desertificación a través de métodos ancestrales milenarios. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible establece que hay que detener y revertir ese proceso.

Esto implica no usar fertilizantes químicos, sino abonos naturales (heces de animales y hojarasca vegetal), y para nutrir la parte mineral hay que descansar al suelo entre siembras.

lunes, 19 de junio de 2017

Lanzan la HOJA VERDE de CONAFOR

Hoja Verde de Conafor sobre acciones contra la desertificación

domingo, 15 de marzo de 2015

Esencial la aplicación de la ciencia y técnica para frenar la desertificación


Para que el gobierno mexicano consiga la meta de triplicar la superficie boscosa, manejarla sustentablemente, incrementar el número de plantaciones forestales comerciales, recuperar zonas de vocación forestal a través de reforestación y restauración integral de microcuencas, debe hacer uso de la ciencia y la ténica en las diversas acciones a aplicar y de esta forma frenar la desertificación.
Cabe mencionar que en México el 6.4 por ciento del territorio tiene severos problemas de desertificación aseguró el coordinador general de conservación y restauración de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Jesús Carrasco Gómez.
Agregó que este porcentaje representa 13 millones de hectáreas de la extensión del país, -cabe mencionar que México tiene una extensión de 1 954 375 kilómetros cuadrados-.
El funcionario mexicano dijo que el país destaca a nivel mundial porque es uno de los primeros países que adoptó incorporarse a la lucha contra la desertificación en 1995 y ha venido trabajando en materia de desertificación de forma destacada como lo demuestra el estudio y publicación del estudio la “Línea base nacional de evaluación de tierras y desertificación”.
 El cual, indicó “significa que es una delimitación, un parámetro para empezar a medir en forma técnica y científica cómo avanza la desertificación o la recuperación de tierras en México” y que dicho documento permitirá medir de forma precisa el avance en la lucha contra la desertificación.
Declaró que el noroeste nacional se caracteriza por sus climas extremos donde se presentan zonas desiertas, no obstante México, trabaja en ofrecer opciones de recuperación, con base a toda una estrategia de manejo sustentable donde los propietarios de tierras y bosques pueden obtener un ingreso, ayudan a proteger, pero además los árboles que  ahí se cultivan son esenciales para la protección de todos los ecosistemas asociados con ellos.
Por el momento, la meta es triplicar la superficie forestal bajo manejo que cuenta con certificación de estrategia sustentable de 820 mil hectáreas certificadas a 2.5 millones en el 2018, incrementar la superficie de plantaciones forestales comerciales de 242 mil hectáreas a 385 mil en el 2018 y la recuperación de superficies de vocación forestal a través de reforestación y restauración integral de microcuencas de un millón de hectáreas para ese mismo 2018. Explicó.
Esto durante la pasada Cuarta Sesión Especial del Comité de Ciencia y Tecnología –y  la Tercera Conferencia Científica de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD, por sus siglas en inglés), sirvió para que México intercambiará experiencias con otros representantes internacionales que asistieron a esta reunión, en donde Jorge Rescala Pérez, director general de la Conafor, dijo que “en México se promueven reformas y políticas públicas que incluyen el cuidado del medio ambiente como un elemento esencial para detonar mayor desarrollo económico, aumentar la productividad, generar empleos y superar la pobreza en el largo plazo”.
En conferencia de prensa, aseguró  que la meta nacional de reforestación es de un millón de hectáreas al 2018  y que se trabaja en incrementar la producción forestal maderable hasta llegar a los 11 millones de metros cúbicos, además de triplicar la superficie forestal bajo manejo que cuenta con certificación sustentable para llegar a 2.5 millones de hectáreas.
Asimismo agregó que se sostiene la meta en el incremento de plantaciones comerciales de 242 mil hectáreas a 385 mil y la de mantener vigente el Pago por Servicios Ambientales en 3.1 millones de  hectáreas.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Más de la mitad de México con suelos degradados

Cabe mencionar que el pasado 5 de diciembre se celebró el Día Mundial del Suelo, y México no tuvo nada que festejar ya que en 63% del territorio nacional presentan algún grado de degradación de sus suelos.
Por ello, para el gobierno federal es urgente que la población se concientice sobre la importancia de los suelos, debido al continuo aumento de áreas degradadas en el mundo y en nuestro país, ya que en el país se calcula que son 123.3 millones de hectáreas las que tiene esta problemática, de acuerdo a datos de la Línea Base Nacional de Degradación de Tierras y Desertificación, que ha sido confirmada por la Universidad de Chapingo y la Comisión Nacional Forestal.
Algunas de  las causas de degradación en suelos en el país involucran actividades de diversa índole: 35 por ciento se asocia a las actividades agrícolas y pecuarias (17.5% cada una de ellas),  7.4% a la pérdida de la cubierta vegetal, mientras que el resto se divide entre urbanización, sobreexplotación de la vegetación y actividades industriales.

La Línea Base Nacional de Degradación de Tierras y Desertificación demostró que en México el 24 por ciento (47.4 millones de hectáreas) tiene una degradación ligera, el 27 por ciento (53.2 millones de hectáreas) degradación moderada, el 10 por ciento (19.6 millones de hectáreas) es severa y de degradación extrema el 1.59 por ciento (3.1 millones de hectáreas.)
Las consecuencias más importantes de la desertificación van desde la disminución en la producción alimentaria, infertilidad y salinización del suelo, reducción de la capacidad de recuperación natural de la tierra, incremento de las inundaciones en las partes bajas de las cuencas, escasez de agua, sedimentación de cuerpos de agua, agravamiento de problemas de salud debido al polvo transportado por el viento (Por ejemplo: infecciones oculares, enfermedades respiratorias y alergias) y alteración de los ciclos biológicos, hasta la pérdida de los medios de subsistencia de las sociedades, lo cual puede contribuir a estimular la migración.
Ante dicha perspectiva, la Conafor trabaja en generar  conciencia sobre el problema que representa para nuestro país,  expresó su director general, Jorge Rescala Pérez.
Adelantó que parte de esta concientización incluye la realización de una serie de seminarios sobre la importancia de los suelos, organizados en diversos sitios como fue en dichos días en la Universidad Autónoma de Puebla.
Cabe mencionar que la Unión Internacional de la Ciencia del Suelo, adoptó una resolución para designar el 5 de diciembre como el Día Mundial del Suelo. Esta fecha se eligió para honrar a su Majestad Bhumibol Adulyadej, Rey de Tailandia, por sus incansables esfuerzos en la promoción de suelo, la ciencia y la conservación de los recursos edáficos y el manejo sostenible.

Por su parte, la Asamblea General de la ONU declaró el 2015 como el Año Internacional de los Suelos, y para lo cual la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), es la encargada de aplicar dicha declaratoria en el marco de la Alianza Mundial por el Suelo, en colaboración con los Gobiernos de las naciones y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD).

jueves, 19 de junio de 2014

Más del 50% de mexicanos vive en lugares con algún grado de desertificación

La erosión de suelos, la sequía, la aridez y la desertificación, han sido problemas que tienen graves afectaciones en el territorio mexicano, y la Comisión Nacional Forestal (Conafor) desarrollo el primer estudio a nivel país que integra los indicadores de la degradación de las tierras y la desertificación conforme a los estándares aceptados tanto a nivel nacional como internacional conocido como Línea Base.
Los resultados se dieron a conocer indican que este fenómeno es resultado  de actividades humanas debido a un uso no sustentable de la tierra que comienza con la eliminación de la vegetación, sigue el sobrepastoreo, variaciones climáticas como las lluvias intensas erosivas y las sequías prolongadas, que ocasionan que los recursos de las tierras se degraden y la vuelvan improductiva y  por tanto también dejan de ser habitables.
Aunado a que se siguen presentado sequías de forma recurrente, pero al haber mayor presión sobre los recursos naturales y con la consecuente disminución o pérdida del potencial productivo, las tierras son más frágiles y su incidencia genera consecuencias negativas en varias regiones del país.

En dicho estudio se señala que el 56.2 por ciento de la población mexicana se distribuye en las tierras con algún grado de desertificación, lo cual en 2010 representó 63 millones 128 mil habitantes.
La mayor proporción de la población en tierras desertificadas se encuentra en un nivel severo con el 37.4 por ciento, 6.7 por ciento viven en lugares con desertificación extrema, mientras que el 12 por ciento habita en lugares con desertificación de leve a moderada.
Los estados con mayor proporción de población que vive en zonas con Desertificación extrema son Baja California, Sonora y Distrito Federal; mientras que las entidades con desertificación severa son : Aguascalientes, Guanajuato, Tlaxcala, Querétaro y Baja California Sur.

Por ello, los objetivos 2014 del gobierno mexicano son incrementar la atención que se presta para la tierra y el suelo dentro del Cambio Climático, movilizar el apoyo para el manejo sustentable de la tierra y convocar para la inclusión de la tierra y el suelo y su importancia alimentaria en políticas nacionales de adaptación para este fenómeno.

miércoles, 1 de enero de 2014

Un tercio de las dunas costeras de México con problemas de conservación

Las dunas costeras en México son un ecosistema que requiere de diversas atenciones para su protección, aunado a que es un bioma de gran extensión, poco más de 800 mil hectáreas distribuidas en el océano pacifico y el Golfo de México, que rodean al país y se ubican en 17 estados que suman 156 municipios.
Ya que estos ecosistemas se encuentran en diferentes estados de conservación y grados de amenaza y se calcula que la tercera parte de las dunas del país han soportado transformaciones  (principalmente a usos urbanos y agropecuarios) y el resto permanece natural.
Por otro lado, se consideran dunas amenazadas, aquellas en las que se han construido poblados, porque las abaten y se pierden los servicios ambientales, en especial el de protección a las mismas localidades costeras porque aumenta la vulnerabilidad de la población que en ellas habita.
Sin embargo, a pesar de su extensión y presencia en todos los estados costeros, estos sistemas han sido poco estudiados y valorados en México; por tal razón, la actual administración federal considera el actuar ante la importancia de las dunas costeras que  proveen de recursos naturales al ser humano como es la generación de alimento, bebida, combustible, material para construcción, abrigo y productos farmacéuticos.
Aunado a su valor paisajístico y turístico que debe cuidarse no intervengan en sus procesos de purificación del agua y del aire, descomposición de la basura, regulación del clima, regeneración de la fertilidad del suelo, mitigación de sequías e inundaciones, polinización de los cultivos y de la vegetación natural, dispersión de semillas, ciclo y movimiento de nutrientes, control de plagas, protección de los rayos ultravioleta del sol, y producción, así como mantenimiento de la biodiversidad.
Por ello, la Comisión Nacional Forestal busca que las dunas costeras, con y sin vegetación que se han denominado “zonas protectoras” sean cuidadas a través de su programa de Proyectos Especiales, de la Gerencia de Conservación y Restauración Forestal.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Carece México de política hídrica

El excesivo desperdicio y mal aprovechamiento del agua en México pone en riesgo a las futuras generaciones que podrán padecer grave escasez del líquido, situación que se recrudecerá en las zonas urbanas, donde en 2030 habitará 80% de la población.
Dolores Barrientos, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), dijo que el urbanismo desmedido y cambios de uso de suelo de zonas naturales son de los más graves peligros que enfrenta México en la preservación del agua y la biodiversidad, realidad que incrementa la degradación ecológica.
Indicó que preocupa la falta de enfoque de política de seguridad hídrica en el país, ya que las cuencas hidrológicas tienen diversas formas de operar por la escasez de recursos por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y falta infraestructura para manejar el agua.
Lamentó que, pese a esta lamentable realidad, el Estado no piensa cambiar la política de subsidios en uso de agua, del cual goza, por ejemplo, el sector agropecuario que utiliza más del 70% de este recurso y de las ciudades que, al tener un costo muy bajo, la desperdician al no saber su costo real de extracción, traslado y potabilidad.
De acuerdo a la Federación, existen 35 millones de mexicanos con poca disponibilidad de agua y uno de cada seis acuíferos del país está sobreexplotado, pero, según Greenpeace, el 70% de los cuerpos de agua del país presentan algún grado de contaminación.
Señaló que “esto se reflejará en que el norte de México en los próximos 30 ó 40 años presentará éxodos masivos de personas por la falta de agua” y dejarán en despoblado dichas regiones del país; “sin agenda hídrica nacional con grandes estrategias en su sustentabilidad se desarticula el desarrollo humano, ya que cada cuenca lleva su propia agenda”.
La actual administración de la Conagua cumple un año de ejercicio y, al momento, no se ha presentado los ejes esenciales de la política hídrica nacional, dejando de lado todo trabajo anterior efectuado por administraciones pasadas que, igualmente, en forma vaga y sin una política establecida, presentaron el Plan Nacional 2050 para el manejo del agua, pero sólo quedó en anuncio.
De acuerdo al gobierno mexicano, las cuatro líneas de acción de la política hídrica nacional son: servicios de agua accesibles; abasto para la seguridad alimentaria; seguridad hídrica, con base en acciones como la construcción de 5 grandes acueductos; instalar plantas desalinizadoras; obras de infraestructura hidroagrícola; modernizar 850 mil hectáreas de riego; dar certeza jurídica y prevenir conflictos sociales; crear un grupo especializado en emergencias, y modernizar el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Pero todavía no hay avance alguno, ante lo cual, muestran una falta evidente de un eje rector de tal política. Carlos Muñoz, coordinador de Investigaciones del Centro “Mario Molina”, declaró que en México existe un gobierno desorganizado en el sector ambiental, reflejando una crisis biodiversa y del agua, ya que todo se enfoca al Cambio Climático.
Muñoz dijo que es apremiante un real trabajo de unificación intersecretarial con base a una política de largo plazo, pues cuando se presenta una cuenca degradada se generan más conflictos sociales.
Declaró a este reportero que el tema del agua no puede desligarse del reto nacional de alcanzar el uso de 35% de la energía en el año 2030 de fuentes renovables y ahí es donde debe haber un adecuado estudio en funcionamiento y levantamiento de presas minihidroeléctricas con base a un adecuado análisis de sus impactos y compensación de efectos climáticos, como restaurar los ecosistemas aledaños y aprovechar su energía.
Dijo que “es importante para estas presas ser fuentes del futuro energético y acceso del agua. México debe tener la economía y la población cerca de donde está el agua, cobrar bien por ella y ello permitirá una mejor abundancia económica”.

DEFENDER LO INDEFENDIBLE EN AGUA
Al respecto y dando la cara por el sector ambiental oficial, José Sarukhan, titular de la Comisión Nacional de Uso de la Biodiversidad (Conabio), replicó a la representante del PNUMA, indicando que en México se actúa de forma correcta en materia de agua, ya que hasta el mismo sector privado –Fundación Gonzalo Rio Arronte-, ha reconocido la labor de los Consejos de Cuenca y Sistemas de Operación del agua en México.
Enfatizó que el cobro y pago de este servicio, es de los mejores y esto les ha llevado a que los Consejos de Cuenca sean reconocidos por la iniciativa privada. Sin embargo, al ser cuestionado para que ahondará sobre el uso sustentable del agua, respondió que dicho tema no es de su especialidad; es injerencia de Conagua, no de Conabio.

URGE UN PLAN INTEGRAL DE AGUA
Por su parte, Roeb García, profesor de la Ingería de Desarrollo Sostenible del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México, indicó que el país necesita una política nacional hídrica mucho más integral y ambiciosa en sus indicadores.
Consideró que no sólo se debe enfocar en la oferta, sino en la demanda. Comentó a este reportero que “quisiera ver una estrategia y modelo de operación enfocado a desarrollar una cultura del agua en los ciudadanos para disminuir su consumo en varias urbes a sólo 150L/hab/año (recomendaciones de la ONU para tener una calidad de vida sin impacto negativo al Medio Ambiente). Hoy día, ese consumo promedio es en la Ciudad de México de 365 L/día o en Cancún de 689 L/día”.
Especificó que debe darse un esfuerzo central en la eficiencia de los organismos operadores para un suministro del agua a ciudadanos con calidad, ya que la eficiencia promedio en México es del 37.5%, en comparación con otros países, como Chile, con el 63% de eficiencia y Alemania con un 87%.  
Calificó que es “la eficiencia de un gran pendiente, no sólo físico, es decir, el agua que se extrae es la que se suministra, sino que también se deben plantearse estrategias para una eficiencia tarifaria, es decir, el agua que se suministra es la que se factura. 5 estados representan el 50% del ingreso por pago de agua, a saber: Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Baja California.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Fallece el Mar Muerto

Un trabajo de investigación publicado en la revista 'Moment', destaca que en la actualidad existen más de tres mil pozos alrededor de los restos de agua que componen al Mar Muerto, y que ello apresura la extinción del Mar Muerto ya que tan sólo en 1990 únicamente se contabilizaban 40 pozos.
Por ello, para los especialistas, el Mar Muerto se está secando a una velocidad de un metro por año, según un estudio elaborado por expertos israelíes, que ha destacado los resultados como "increíbles" y han explicado que este mar está dejando "enormes abismos de espacio vacío a su paso", descubriendo colinas tras su desaparición.
Concretamente, se ha determinado que el nivel de agua se ha reducido de 394 metros por debajo el nivel del mar en la década de 1960 a alrededor de 423 metros por debajo del nivel del mar a finales de 2012. En cuanto a la superficie del agua del mar se ha reducido en un tercio, pasando de los aproximadamente 950 kilómetros cuadrados hasta los 637 kilómetros cuadrados actuales. Los datos determinan que, el nivel del agua sigue bajando a un ritmo "alarmante" de entre 0,8 a 1,2 metros por año.
Los científicos han explicado que este importante descenso del nivel de agua en los últimos 30 años se debe a la desviación de las aguas del río Jordán y del Mar Muerto como consecuencia del aumento de población.
"La intervención humana casi ha matado al Mar Muerto", ha denunciado uno de los autores, Alon Tal, quien ha pedido a las autoridades que tomen medidas "extraordinarias" para el cuidado y la protección del mar.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Cada año se pierden 24 mil millones de toneladas de suelo agrícola fértil en el mundo

Ante el fenómeno de la desertificación que padece el mundo por la presencia del cambio climático, más de 190 naciones están preocupadas por el avance de esta afectación que degrada tierras a niveles de 24 mil millones de toneladas de suelo fértil, que se asentua en un 90% en países en desarrollo, como México.
Cabe mencionar que en México se tienen 125 millones de hectáreas afectadas y 48 millones de habitantes perjudicados, por ello, nuestro país como otras naciones afectadas se reunirán en la capital de Namibia, Windhoek, del 14 al 27 de septiembre de este año, para discutir el tema y establecer acciones que contrarresten la desertificación.
De acuerdo a un comunicado de prensa se informó que actualmente se estima que unas dos mil millones de personas de 100 países sufren las consecuencias de la sequía y escasez de agua,  90% de ellas viven en naciones en desarrollo, además de que 24 mil millones de toneladas de suelo fértil- propicio para la agricultura- desaparecen cada año, de acuerdo a datos de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, convención a la cual México esta integrado.
Los países involucrados temen que los efectos de la sequía se verán recrudecidos con las implicaciones del aumento en la intensidad y recurrencia de sequías por efecto del cambio climático y escasez de agua, propiciando con ello graves consecuencias para la seguridad alimentaria, la biodiversidad, así como otros problemas sociales, ambientales, políticos y económicos.
La reunión lleva como nombre COP 11 Undécima Conferencia de las Partes, donde se analizará y dará seguimiento a los resultados de la reunión de Río+20 (financiación, intercambio de conocimientos y resultados), en relación con la degradación del suelo, la desertificación y los efectos de la sequía, buscando promover los medios para hacer más eficiente y efectiva su implementación en apoyo de los países afectados por estos problemas.

Dentro de la agenda, está la revisión del memorándum de entendimiento con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, y la colaboración con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial; el mejoramiento de mecanismos para facilitar la coordinación regional para la implementación de la Convención y el progreso en la implementación de la Estrategia de Comunicación.
Al respecto, México hará presencia por medio de la Comisión Nacional Forestal, dirigida por Jorge Rescala Pérez, para asumir los compromisos internacionales en los temas importantes para el desarrollo sustentable del país con sus diversas políticas como es el Fortalecimiento del Programa Nacional de Microcuencas; Proyecto de Desarrollo Sustentable para las comunidades rurales e indígenas del Noroeste Semiárido de México (PRODESNOS); Proyecto de Desarrollo Forestal Comunitario en estados del Sureste de México; Proyecto de Bosques y Cambio Climático, el Proyecto de Desarrollo Rural en la Región Mixteca y la Zona Mazahua.

lunes, 12 de agosto de 2013

82% de la deforestación en México es por cambio de uso del suelo

Se estima que el 82% de las 155 mil hectáreas deforestadas cada año en el territorio mexicano son consecuencia del cambio de uso de suelo con diversos fines como es uso agropecuario, de turismo o por crecimiento  urbano e industria, sin dejar de lado los incendios como un importante factor de degradación, por lo cual es vital que se actué al respecto en la aplicación de programas encaminados a la sustentabilidad, han llegado a expresar diversas dependencias federales.
En la temática ambiental, la Comisión Nacional Forestal (Conafor), dio a conocer que se trabaja en el plan rector de manejo forestal, el cual se enfoca en diversas regiones indígenas en donde se realicen procesos de capacitación y fortalecimiento del capital humano que hay en las comunidades indígenas, facilitando la tramitación inherente a la certificación de técnicos y profesionales jóvenes indígenas.
Para de esta manera ayudar a que se involucren más en materia forestal y con ello garantizar en cierto modo, los procesos de difusión, acompañamiento y ejecución de los diversos programas que aplican las instancias del sector en materia forestal y ambiental.
Hasta el momento se han efectuado foros en los estados de Chiapas, Jalisco, Colima y en esta semana se efectuaron en las entidades de Nayarit, Distrito Federal, Morelos, Aguascalientes  y Campeche, con la participación de la comunidad indígena, profesionistas forestales, productores, asociaciones u organismos relacionados a este rubro, dependencias estatales y municipales.
En comunicado de prensa, la Conafor solicita que el desarrollo de cadenas productivas, figuras asociativas, integradoras forestales que tengan como objetivo la producción, industrialización y comercialización vinculadas a las asociaciones de silvicultores constituidas en cada estado.
Los jóvenes también han expresado su punto de vista al señalar que los adultos deben confiar más en ellos y dejar de lado la desconfianza y que  les brindan oportunidades en el desarrollo profesional forestal, dentro del Programa Nacional Forestal (Pronafor).
Se planteó la creación de fondos concurrentes para que todas las personas que usan los servicios ambientales de los bosques paguen cierta cantidad y se apoye a quienes estén generando productos y no estar esperando a que la Conafor les de dinero. En este mismo sentido, también se pide que dentro de los apoyos que ofrece el organismo, se otorgue en un año para reforestar y el siguiente para el mantenimiento.
Cabe Recordar que el objetivo del Pronafor 2013-2018 es promover el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales del país, reactivar la economía del sector forestal y mejorar la calidad de vida de los habitantes de las zonas forestales, así como, mantener e incrementar la provisión de bienes y servicios ambientales a la sociedad y reducir las emisiones de carbono generadas por la deforestación y degradación forestal.

jueves, 8 de agosto de 2013

Más de 2 mil millones de personas afectadas por sequía en el mundo

La sequía y la escasez de agua son consideradas un problema  grave que ha ido en aumento, de tal manera que actualmente se calcula una afectación de estos fenómenos para unas dos mil millones de personas en el mundo, asegura la Convención de la Lucha contra la Desertificación de las Naciones Unidas.
Cabe mencionar que México forma parte de esta convención y que en cuyo territorio se sabe de una afectación por desertificación que se estima en 128 millones de hectáreas afectadas a lo largo del territorio por la degradación de suelos, representando poco más de 48 millones de mexicanos.
Ante dicha situación, se tiene estimada la participación del gobierno mexicano en la próxima Onceava Conferencia de las Partes de la Convención de la Lucha contra la Desertificación (COP11), en Namibia, del 16 al 27 de septiembre de este año, siendo la Comisión Nacional Forestal  (Conafor) el organismo que coordinará la postura oficial al respecto,.
En comunicado de prensa se informó que la delegación mexicana formará parte de las revisiones y promoverá el intercambio de los informes presentados por sus órganos, además de checar y aprobar un programa y presupuesto.
Se estima que de las 22 ciudades consideradas importantes por su número de habitantes y lo que representa su actividad económica, 17 de ellas están asentadas geográficamente en zonas semiáridas y áridas.
Las últimas estimaciones de la FAO indican que unas 12 hectáreas de tierra son transformadas en nuevos desiertos hechos por el hombre cada año y que un cuarto de la tierra agrícola está altamente degradada de alguna de forma irreversible.
Finalmente se indicó que la degradación de la tierra no tiene por qué amenazar nuestro futuro. Para romper la espiral descendente de la desertificación, pobreza e inseguridad de agua y alimentos en las tierras secas del mundo, es necesario integrar los temas de riesgo de escasez de agua y de sequía, en la agenda de desarrollo sustentable en todos los niveles.

lunes, 17 de junio de 2013

40% de México con grave sequía

El investigador Emilio Romero Polanco, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, indicó que 40% del territorio mexicano padece sequía en distintos grados de intensidad, ello desde el punto de vista geográfico, y este fenómeno se ha acrecentado en Sonora, Chihuahua, Durango, Zacatecas, Coahuila, Tamaulipas y San Luis Potosí.
Cabe recordar que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), declaró zona de emergencia a 50 municipios de Coahuila, 51 de Nuevo León, y 41 de los 43 de Tamaulipas, ante la sequía existente.
La UNAM  informó que en lo que va del año, la captación de agua fue menor a la registrada en 2012, y ahora las presas presentan niveles bajos, sobre todo en la zona centro-norte, donde se estima que están entre 20 y 30 por ciento de su capacidad. Empieza la temporada de lluvias, pero el panorama no es alentador, pues no se sabe si aminorará la sequía que se ha registrado en los últimos años, resaltó el economista.
            De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), hay tres grandes factores que generan emergencias: ciclones, lluvias y sequías; si estas últimas se extienden, pueden desequilibrar los sistemas ecológicos e hidráulicos de una región. Si es prolongada y no se atiende, provocará la muerte de animales, plantas e incluso seres humanos, alertó.
            Está documentado históricamente que es un fenómeno recurrente, sobre todo, por la orografía nacional; buena parte del territorio está constituido por tierras áridas y semiáridas, y los periodos de sequía acentúan esa condición y tienden a destruir el suelo fértil, los nutrientes clave para la agricultura y la ganadería.
            Según la FAO, refirió, en la actualidad países del Cuerno de África y la región del Sahel; Estados Unidos; México; el noreste de Brasil, zonas de China, India y Rusia, así como sureste de Europa, se ven afectados. Incluso la pampa argentina y algunas naciones centroamericanas han tenido consecuencias negativas por la presencia de este fenómeno.
            “Dado que afecta la producción agrícola para cubrir sus necesidades básicas, México se ha visto en la necesidad de importar alimentos, pero como también se presenta en otros territorios, hay menos disponibilidad en el mercado mundial, y si los hay, el precio es mayor”, comentó el especialista en economía agrícola.
            Se debe considerar que 40 por ciento de nuestra superficie se asocia a la producción de maíz y fríjol, y se estima que de esta actividad dependen más de tres millones de familias; además, 80 por ciento de los productores rurales tienen menos de cinco hectáreas, y esta problemática los afecta más, mencionó.
            También, sugirió desarrollar nuevas estrategias en materia de ciencia y tecnología para saber cómo producir en función de cada región; tener conocimiento de las semillas más resistentes a las sequías y plagas, y apoyar directamente la labor de los campesinos.

            De igual manera, prosiguió, se requiere un seguimiento y monitoreo de las regiones afectadas, y conjuntar todo tipo de esfuerzos institucionales para dar vigilancia y evaluar el futuro de la sequía en México, concluyó.

domingo, 12 de mayo de 2013

Afecta la sequía a más del 80% del territorio mexicano


Desde hace 8 años la sequía a afectado en demasía a México con pérdidas extensas del 10% de los ciclos de cosecha en términos generales, lo que en los sistemas agropecuarios es una cifra brutal que se refleja en la seguridad alimentaria y que redunda en los costos de la comida, ejemplo de ello fue en 2011 cuando se perdieron casi 600 mil hectáreas de cultivos de frijol que se reflejó en sus costos, ello fue expuesto por el investigador, Miguel Herrera Moro Castillo.
Indicó que ejemplo del agravamiento de sequias tiene diversos factores coadyuvantes como es el crecimiento desmedido de la mancha urbana y que ello redunda en alejamiento de las lluvias y estos efectos son generadoras por la actividad humana que acrecenta este fenómeno y dicha afectación se liga a la contaminación del suelo por los asentamientos.
Explicó lo anterior en su participación en el foro nacional “Desarrollo Sustentable, Cambio Climático y Medio Ambiente”, organizado por la Unidad Nacional de Asociaciones de Ingenieros A.C., (UNAI), en donde el especialista habló de que son cientos de miles de hectáreas siniestradas, muerte de ganado, alza de precios de alimentos, efectos en salud y nutrición que se recrudece por la falta de empleo, bajos salarios y que mucha gente padece de falta de alimentos.
Especificó que por fenómenos climáticos en México al año se presentan daños en 4% del territorio, mientras que por sequía se presentan afectaciones a poco más del 80% del territorio, situación nunca antes visto en México y dicha consecuencia se concentra en el norte nacional como Coahuila, Nuevo león; Tamaulipas, Chihuahua y Guanajuato, Zacatecas, Durango, principalmente.
Entre las acciones de prevención, dijo que está el reforzar el abasto de agua en el campo con programas urgentes de planeación de racionamiento del agua y que a la vez refuerce la cruzada contra el hambre mediante con rehabilitación de pozos y sistemas de captación de agua como son los manantiales, no sólo en el norte de México sino en todo el país.
Además de reparar presas y bordas con filtraciones y crear nueva infraestructura al respecto que también sea esencial el reordenamiento territorial evitando asentamientos en sitios de infiltración.
Igualmente dijo que se puede optar por el sistema de inyección de aire en pozos como son en los 12 mil pozos de Chihuahua que en la actualidad padecen de una grave escasez. Aunado a que se puede rehabilitar a unos 5 mil pozos en este sexenio que costaría unos 6 mil millones de pesos, además de eficiencia de agua en pozos, planeación urbana y tener un diagnóstico de vulnerabilidad de la infraestructura hidráulica.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cada año se degradan 12 millones de hectáreas de suelo

El secretario ejecutivo de la Convención de la ONU de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), Luc Gnacadja, ha afirmado que los líderes mundiales deben poner límite a la degradación del suelo, en una rueda de prensa celebrada en Bonn en vísperas de la Reunión de Alto Nivel de la ONU en Nueva York.
“Tenemos que trabajar un mundo en el que la degradación del suelo sea neutralizada, marcando como objetivo una degradación neta igual a cero. La principal prioridad es prevenir la degradación. Donde el suelo ya está degradado, debemos recuperar y rehabilitar un área equivalente a ésta a modo de compensación”, dijo.
“Estamos a tan solo cuatro años del Objetivo de Desarrollo del Milenio de erradicar la pobreza. No obstante, la pobreza persiste en áreas afectadas por la desertificación. Más de 1.000 millones de personas son víctimas de este problema; pero no son sólo estos mil millones los que están afectados: Estamos todos en riesgo. A día de hoy, existe una enorme falta de inversión en estas regiones por culpa de una percepción errónea. La localización remota de las tierras secas, la marginación política y su asociada ausencia de infraestructuras han desembocado en parte en un acceso limitado a los mercados, a la educación y a los centros de salud”, añadió.

viernes, 15 de julio de 2011

El peligro de la degradación de suelos

El Subdirector general de la FAO, Eduardo Rojas, comenta que la degradación de los suelos es la primera señal de un irreparable daño ambiental.

El mundo se seca

Polioptro Martínez, director del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), señaló que la sequía extrema ha ido en aumento no sólo en México sino en todo el mundo y ya afecta a 1 por ciento del planeta y dicho territorio quiza nunca se recupere.